Esta página contiene enlaces a vídeos políticos de Antonio García-Trevijano sobre:
- Todos los temas
- Libertad Política, en el Ateneo de Madrid
- Juan III
- El Ejército
- Felipe González
- La República
- Ética y Política
- Monarquía en “Mesa de Redacción”
- Republicanismo con Germán Yanke
- Política con Fernando Sánchez Dragó
- Arte
- Democracia
- Libertad política, en el discurso de Totana
- Entrevista por Jesús Quintero ( 17-junio-08 ) parte 1
- Entrevista por Jesús Quintero ( 17-junio-08 ) parte2
- Debate en Intereconomía TV (29-11-08)
- Entrevista-Tertulia en Radio Intercontinental (05-12-08)






junio 5, 2007 at 10:11 pm
Señor, Antonio Garcia Trevijano, soy una ciudadana de apie, que tiene un marido que esta loquito con usted y sus discursos todas las noches o cuando tiene un ratito siempre le escucha en los videos que hay en internet. Queria regalarle a mi marido un par de libros de usted y me gustaria que se los firmara. Como podriamos arreglarlo?. Somos de Valencia, tiene usted que venir por aqui hacer alguna conferencia?. Hemos visto su último video de totana, magnifico, yo tambien me estoy enganchando a usted, es fabuloso.., tiene usted mucha categoria, es un señor…, gracias.
Vicenta palma gimenez
junio 7, 2007 at 11:59 pm
Hola Vicenta,
Deberias contactar con Carlos Angulo que tambien esta en Valencia. El es miembro del MCRC y a lo mejor puede arreglar lo de los libros. Tiene una web en http://democraciapura.blogspot.com/
a lo mejor ahi te puedes comunicar con el, si no pregunta directamente en el blog de Antonio
Carlos esta preparando una conferencia en Valencia para Antonio y cualquier ayuda es buena.
Saludos.
junio 9, 2007 at 2:06 am
Muchas gracias, David Serquera, nada más termine mis exámenes en la facultad, estudio (filologia clásica), nos pondremos en contacto con Carlos Angulo.
Sinceramente,
Vicenta Palma
julio 4, 2007 at 2:17 am
Antonio Trevijano, simplemente decirle, que le estoy presentando a todos mis amigos, y estan encantadísimos con usted, usted representa la verdad, que nadie nos ha explicado, vivimos engañados o nos queremos engañar… Esperamos su visita pronto en Valencia yo ya tengo un grupo de gente muy interesada en sus discursos, periodistas, catedráticos, economistas, abogados, farmaceuticos, gente sencilla pero con ganas de escucharle, un beso y un abrazo, gracias, por todo, usted es muy importante para toda nuestra generación.
julio 9, 2007 at 3:31 pm
Hola Vicenta:
No dudes en ponerte en contacto conmigo. Escríbeme a Valencia.mcrc(ARROBA)gmail.com y nos intercambiamos los teléfonos o concertamos una reunión.
Un abrazo
Otro para ti, David.
julio 17, 2007 at 12:17 am
Hola, Sr. Trevijano:
Como demócrata que usted es entenderá que le haga esta crítica.
Dice usted algunas cosas interesantes, pero en sus argumentaciones eleva a la categoría de verdad sus interpretaciones históricas, de los hechos, con argumentos de autoridad (la Justicia Alemana) y otras falacias parecidas que sirven no al discernimiento intelectual que dice perseguir, sino más bien al objetivo que usted defiende.
Yo (también) soy republicano, pero entiendo que la república es una opción más. Entiendo que el régimen actual no es bueno (en cuanto a representatividad y otras cosas que usted denuncia con razón), pero tampoco esperaría grandes maravillas de uno nuevo, distinto y sentado sobre otras bases. Debo decirle que siempre me ha parecido sospechoso que alguien cuestione las reglas del juego cuando va perdiendo, sabiendo que si la razón o la destreza le asistiera de forma tan aplastante como presume, la fuerza de los hechos acabaría por ganar la partida.
Yo entiendo la vehemencia de un discurso político. Ahora, que usted intente vender un mítin como un discernimiento filosófico me parece una estafa intelectual de primer orden. Solo en el marco del mítin se entienden los insultos fáciles (o difíciles, le reconozco la dificultad “social” de alguna de sus afirmaciones) que se vierten en algunas de sus intervenciones. Que por otro lado me parecen perfectamente prescindibles. No sé si formará parte de algún márquetin, que es innecesario en el plano intelectual, pero tristemente necesario en el plano político que es en el que usted parece moverse.
Gracias por su atención al leer este comentario.
julio 24, 2007 at 12:54 pm
al 6
Sr. Aragom
Vd no hace crtica a mi discurso. Simplemente lo trata de falza, sin molestarse en decir donde está la falacia. Vd me acusa de usar argumentos de autoridad para dar visos de verdad a mis interpretaciones hitoricas. Y a eso le llama falacia. Con ello, solo demuestra ignorancia y mala fe. Los arguntos de autoridad pueden ser falaces o verdaderos. Pero en el caso que Vd cita (la Justicia alemana), yo no acudo a ella para sostener mi tesis, sino para desautorizarla como fuente de autoridad de los partidos. ¿Como osa criticar lo que no ha comprendido?
Vd no puede ser republicano si entiende que la república es una opcion más. Ni espera nada nuevo de la Republica Constitucional porque ni siquiera sabe que nunca ha existido. Le parece sospechoso que cuestione las reglas de juego si estoy perdiendo, cuando nunca he entrado en el juego del poder ni nunca entraré. Y tenga la seguridad de que la evidencia de los hechos que denuncio acabará por ganar la partida de la libertad politica. ¿Es estafa intelectual negar la existencia en España de esta libertad? Es Vd el que cubre su ignorancia con insultos a mi formacion filosofica. Pero acierta al considerar la filosofía perfectamente prescindible para Vd. Como muestra ostensiblemente su último parrafo sobre marquetin.
julio 28, 2007 at 9:08 pm
Sr. García Trevijano:
En ningún momento me quiero poner como adversario o enemigo suyo, pues más bien soy amigo. Quizá pensará que con amigos como estos, etc. Pues no. Creo que mi tono excesivamente irónico me ha llevado a no expresarme de manera clara en mi anterior mensaje. Quizá yo también haya entendido mal alguno de los extremos de su discurso y le pido disculpas por ello.
Es por ello que en este mensaje prefiero hablar más claro para no dar lugar a más malentendidos. ¿Por qué hay que decir que el rey es medio tonto? ¿Cuál es la necesidad? Seguramente sea medio tonto, que yo no lo pongo en duda (es más, le creo cuando usted lo dice). Pero, si hay una necesidad en decir que el rey es medio tonto, entonces, es que si fuera listo, ¿estaría justificado su gobierno? De ninguna manera, responderá usted. Con lo cual queda demostrado lo innecesario del insulto al monarca. En mi opinión, decir que el rey no tiene la capacidad (ni la legitimidad) para llevar a cabo su gestión hubiese bastado.
Pero quien dice esto de un calificativo sobre el rey lo dice de perico de los palotes. Porque todas las personas deberíamos tener los mismos derechos.
Cuando dije:
“Debo decirle que siempre me ha parecido sospechoso que alguien cuestione las reglas del juego cuando va perdiendo, sabiendo que si la razón o la destreza le asistiera de forma tan aplastante como presume, la fuerza de los hechos acabaría por ganar la partida.”
era para ponerle delante del principal enemigo ante el que sus planteamientos (a mi juicio, acertados) se va a encontrar. No va a ser el “establishment”, sino esta “prudencia”, que debo decirle, me afecta también a mí y nunca me he podido liberar completamente de ella. Era una forma de decirle que si incluso a mí, que puedo llegar a ser un partidario, esta falsa prudencia mina mi confianza en un cambio, imagínese a los indiferentes o a los contrarios, que son la aplastante mayoría.
En cuanto a lo que le dije sobre el márquetin, no conviene darle muchas vueltas: me lamentaba de su “necesidad” en el plano público (entiéndase político). Decía que el márquetin no es necesario para hablar de ideas, pero en la política, tristemente, parece que sí. No iba más allá.
Reciba un cordial saludo y toda mi admiración.
agosto 16, 2007 at 12:53 pm
Sr. Aragorn,
1. La prudencia de el que no conoce ante la seguridad de el que conoce, esta justificada si le impulsa a conocer. Quien solo sigue por las formas o el carisma a un lider esta condenado a no ser libre ya que no conocera la verdad por si mismo, no la descubrira.
2. Yo llevo descubriendo verdades gracias a los articulos de Antonio desde hace 15 anos y todavia no he parado.
3. A esta sociedad le asusta mas ser enganada que conocer la verdad, ya que conocer la verdad implica un esfuerzo que no esta dispuesta a hacer por lo que prefiere permanecer susceptible al engano, es decir en la ignorancia. De ahi el recelo ante quien afirma y el contento ante el relativismo intelectual.
octubre 19, 2007 at 1:43 am
Gracias por la magnífica exposición de un republicanismo inteligente y de ética superior a toda la falacia y farsa de la pseudodemocracia actual. El retrato de la mediocridad de los políticos actuales es más revelador aún que la racionalidad republica de D. Antonio Garcia Trevijano.
noviembre 1, 2007 at 6:38 pm
He intentado bajarme de Internet el video publicado en http://video.google.com/videoplay?docid=-1137868803641381&hl=en, (El golpe de estado constitucional), pero me ha sido imposible.
Creo que puede ocurrid dos cosas:
• Es posible que la dirección no se haya escrito correctamente.
• Es posible que no esté actualizado el vínculo.
Pueden ustedes arreglar este problema.
Un afectuoso saludo
noviembre 2, 2007 at 12:53 am
Hola Juan
He probado el vínculo y he descargado el video correctamente. Por favor, inténtalo otra vez y, si no puedes, dime exactamente qué te sucede (tienes que apretar el botón “download” para descargarlo, en la pantalla a la derecha del video).
Saludos
noviembre 5, 2007 at 2:34 pm
No tenía el gusto de conocerle, Antonio, quizá por no llegar a la treintena aún. A falta de explorar más este sitio Web quería simplemente agradecerle su capacidad de hablar claro que he visto en los vídeos de los debates.
Me ha parecido estupendo cómo se puede explicar algo complejo en términos relativamente sencillos y, en concreto, por qué España NO es una democracia. Supongo que esa misma explicación se puede aplicar a la mayoría de “regímenes democráticos” que conocemos en el mundo.
Parafraseando a Orwell, se agradece que elimine constantemente el “doblepensar” y el “newspeak” de los debates políticos.
Saludos y mi admiración.
Carlos
noviembre 24, 2007 at 1:16 pm
Yo tampoco tenía el gusto de conocer al Don Antonio. Recuerdo que cuando era pequeña, cuando quitaron la clave en la época socialista, mi padre decía: ” si es que hablaban demasiado claro…están haciendo lo mismo que criticaban” y no entendía lo que quería decir.
Y ahora unos 25 años después me encuentro por casualidad, colgados en internet, los videos de la antigua clave y el discurso en Totana. No me levanté de la silla hasta que no lo vi todo y estuve todo el rato con el cerebro a mil por hora y la boca abierta…
Sr. Antonio, qué falta nos hacía a los que siempre hemos conocido lo mismo y que nos lo venden como lo único y lo mejor, que alguien nos diga que hay otras posibilidades, y que si de verdad somos libres deberíamos poder elegir cómo queremos que nos representen y darnos la oportunidad de intentarlo.
Dios bendiga a internet con libertad de expresión durante muchos años para que podamos eludir el monolito de los medios de comunicación y podamos escuchar tanta lucidez concentrada que ponga a funcionar nuestra voluntad de cambio.
Yo ya estoy propagando su mensaje para que vaya como la pólvora!
Muchas gracias
noviembre 28, 2007 at 9:32 pm
Sr Trevijano durante años he intentado buscar su libro
“La Alternativa Democrática” tengo entendido es de fines de los
70 tras los primeros años de la mal llamada “Transición”.
¿ Supongo esta agotada su edición ?
¿ Es aún posible encontrar este libro en algun sitio ?
¿ Se puede comprar directamente de la editorial ?
Gracias por alguna información.
En el “link” de la sección de Bibliografia, en la columna de arriba
no se consigue información sobre este libro. El link te lleva a una
pagina en Wikipedia. Espero se pueda corregir y que el link pueda
dar informacion sobre este libro. Gracias.
Saludos
Juan Serrano
febrero 2, 2008 at 7:46 pm
Hola, amigos.
Sólo quería comentar que no se puede ver uno de los vídeos. Es el titulado “Neofranquismo felipista”. Ni se puede descargar, ni se puede ver.
febrero 4, 2008 at 2:18 pm
Ahora sí se ve. Quizá era un problemilla de mi pc.
Un saludo.
marzo 20, 2008 at 10:35 pm
Hola Sr. Trevijano tengo 16 años y he seguido más o menos de cerca su filosofía y su opinión de los temas de la actualidad política.
Se que soy muy joven, pero requiero su consejo para saber que diría usted en la situación que se me plantea a mi en el instituto cuando mi profesor de historia me dice que España es un país democrático y que hay separación de poderes y que la soberanía emana del pueblo.
¿Qué haría usted: se plantaría y expondría su teoría o se callaría para no causar conflictos?
Le agradecería mucho, si no es mucha molestia, que me contestase.
marzo 26, 2008 at 11:18 pm
Hola Víctor
Aunque Antonio te responderá mejor que yo,te diría lo siguiente:
-Soy profesor de matemáticas en un instituto desde hace 19 años y,aunque siempre tuve mis dudas,fue a los 24 años cuando comprendí que la situación en España era exactamente la que describe Antonio en sus libros.Por eso,dejé de votar en 1989.Aunque entonces, todavía no conocía su pensamiento político.Lo hice más tarde en los programas de La Clave.
-Tú puedes decirle a tu profesor tranquilamente que crees que en España no hay democracia sencillamente porque los poderes del Estado no están separados simplemente porque en las elecciones generales sólo se elige la cuota de poder de cada partido estatal(porque los financia el Estado) y,en función de eso,salen un Ejecutivo (para el partido con más cuota o por pacto entre varios partidos)y un Judicial (también por cuotas).También puedes decirle que el Parlamento nos lo podíamos ahorrar porque al que vote en contra de lo que dice el jefe del partido lo echan (lo que llaman disciplina de voto o transfuguismo y que la constitución prohíbe,es decir,el mandato imperativo).Y todo lo que tú ya sabes sobre las elecciones separadas y sobre la ley electoral (que el voto de un madrileño vale menos que el de un soriano,por ejemplo).
Le puedes decir también que como dijo Alfonso Guerra hace 20 años “Montesquieu ha muerto” y “el que se mueva no sale en la foto”.Estas dos frases de su subconsciente producto de su prepotencia en aquellos años,definen perfectamente el Estado que tenemos.
-Tu profesor probablemente intente convencerte de que estás equivocado,pero por lo menos tú te habrás despachado agusto.No discutas más con él y punto.Que yo sepa ,la libertad de pensamiento y de opinión todavía existen en España.
marzo 29, 2008 at 8:24 am
Amigo Victor:
Te sugiero que éste mismo comentario o pregunta lo pases a la página principal del blog, para que pueda verlo Don. Antonio, y así pueda darte respuesta y saludarte.
J.Javier tambien te ha dado respuesta util.
Por otro lado en el apartado “Cartas al Director”, del Diario de la República tienes unos comentarios realizados por alumnos de un instituto de Murcia que te ayudarán a plantearle la cuestión a tu profesor.
Saludos
abril 3, 2008 at 8:26 am
Querido Victor: Te pego aquí la respuesta que te ofrece Antonio García-Trevijano. Te la ha ofrecido en la página principal del blog, donde yo me permití llevar tu pregunta, en la sospecha de que él no entraría a ver esta de videos políticos. Recibe un abrazo. Vicente.
antonio garcia-trevijano Dice:
Abril 2, 2008 at 10:51 pm
al 246
A mi querido Vicente, para su joven amigo Victor.
Tienes la inmensa fortuna de saber lo que es la democracia y la separacion de poderes, y la desgracia de tener un profesor que no sabe la falsedad de lo que enseña. Mi consejo es que, sin pedantería ni animo de corregir a tu profesor, le preguntes: 1 si no es cierto que Montesquieu dijo que si el Gobierno se forma con diputados extraídos del Parlamento, no habrá libertad política; 2. que separación de poderes no significa separación de funciones, como en las dictaduras, sino separación en su origen, con elecciones separadas al poder ejecutivo y al poder legislativo. Si te responde mal, le pides que te disculpe por querer saber la verdad.
mayo 16, 2008 at 6:41 am
Estimado Sr. Trevijano:
Por circustancias de la vida basadas en el franquismo no vivo en Espana. Tampoco pienso regresar (aunque visito en vacaciones) porque los anyos han pasado y no es tan facil levantar casa asi por asi y regresar hacer una nueva vida. Pero siempre me ha interesado los acontecimientos en Espana tanto sociales como politicos. Por lo cual me pregunto, ?Que tipo de democracia es aquella que su propia constitucion prohibe al ciudadano criticar al Jefe de Estado u su familia con un castigo de prision o/y multa?
Le agradezco su opinion al respecto.
mayo 18, 2008 at 2:41 pm
Querido Senor Don Antonio Trevijano:
Desde esta tribuna que se pone a nuestra disposicón en su blog, me gustaría agradecerle sinceramente el esfuerzo intelectual y la honestidad que le caracterizan en su defensa de una Espana libre, democrática y republicana. Le honra el haber renunciado al poder por el único proposito de la coherencia consigo mismo y para con su discurso. Es usted uno de los intelectuales más honestos que ha dado este país.
un cordial y respetuoso saludos
Txema Rodríguez
mayo 31, 2008 at 3:38 pm
[...] La visualización repetida (al menos 5 veces) de Política Explícita (más vídeos). [...]
junio 18, 2008 at 10:38 am
Sr. García-Trevijano
Hace ya un tiempo,aún alumno de la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia, tuve el primer y único acercamiento a su pensamiento (y obra), en el “Discurso de la República”. Ayer le vi en el programa de Quintero, y créame si le digo que reactivó mi memoría, despertó en mí un interés hace tiemo adormecido, que caí del caballo camino de Damasco y que en adelante encuentra en este abogado de provincias un torpe discípulo. Un saludo
agosto 22, 2008 at 3:11 am
Querido Don Antonio. No se cómo empezar. Me cuesta hablarle como si fuese un desconocido después de haber compartido tantas horas de lectura amén del tiempo dedicado viendo sus videos políticos. Tengo 23 años y soy estudiante de último curso de Derecho y Administración y Dirección de Empresas de la Universidad, tiene su gracia, Rey Juan Carlos. Deseo conocerle y deseo participar en su movimiento repúblico. Tengo un gran interés académico por su obra, lo despertó a finales del años pasado su libro: “El discurso de la República” y sus memorias políticas de la transición en el periódico La Razón. Comparto con usted, por un lado, el análisis que de buena fe hace al describir el régimen actual como un Estado de Partidos en el que resulta imposible, por su propia definición, ejercer ningún control al poder; y por otro, el convencimiento de que la República Constitucional traería consigo la democracia formal y la libertad política a España, valga la redundancia.
Con toda mi admiración le mando un abrazo.
septiembre 25, 2008 at 10:19 am
Tengo y he leido varios libros suyos. ¿Cómo puedo encontrar el último libro suyo La República Constitucional?
diciembre 4, 2008 at 2:28 am
Queridos amigos,
He conseguido vencer de nueva la vergüenza de escribiros y no puedo resistirme a preguntaros por un interesante tema de la biografía de don Antonio. Me gustaría que me contaseis qué opinas o qué conocéis del largo enfrentamiento entre Pedro Sainz Rodríguez y don Antonio. He estado investigando la etapa histórica en la que don Antonio, junto a Don Juan, lleva a cabo importantes acciones políticas. La época en la que el brillantísimo, y sin embargo traicionero Pedro Sainz Rodríguez, es sorteado, hábilmente por un García-Trevijano que apunto está de dar al traste con los planes de don Pedro de instaurar la monarquía en la figura de Juan Carlos. El duelo entre ambos, como cuenta en uno de los videos don Antonio, tuvo que ser digno de conocer y estudiar en profundidad por su complejidad, por su trascendencia histórica y por la talla política de ambos personajes. Parece increíble que, a pesar de la importancia de este enfrentamiento, nadie lo haya explicado, que yo sepa, en profundidad. Pues en él estaba implícito, entre otras cosas, el debate entre la ruptura y la reforma del Régimen.
Sainz Rodríguez en sus libros Testimonio y recuerdo y Un reinado en la sombra obvia la figura de Trevijano, y don Antonio, por su parte, no hace alusión a don Pedro, ni en sus libros, ni en sus artículos; tan sólo explica, en uno de los videos políticos más interesantes de cuántos hay colgados, cómo discurrió el enfrentamiento final cuando don Antonio le espeta a don Pedro. Aún es más sorprendente el hecho de que don Antonio y don Pedro tuviesen una vieja relación de amistad desde que aquel era niño. Únicamente Anson, en su biografía de Don Juan, Ricardo de la Cierva y vagamente Carrillo en sus memorias, se hacen eco de este enfrentamiento. Os pregunto ¿qué opinión os merece “la lucha política” entre ambos y la omisión recíproca en sus respectivos escritos?
Un saludo.
diciembre 4, 2008 at 2:33 am
Queridos amigos,
He conseguido vencer de nuevo la vergüenza de escribiros porque no puedo resistirme a preguntaros por un interesante tema de la biografía de don Antonio. Me gustaría que me contaseis qué opinais o qué conocéis del largo enfrentamiento entre Pedro Sainz Rodríguez y don Antonio. He estado investigando la etapa histórica en la que don Antonio, junto a Don Juan, lleva a cabo importantes acciones políticas. La época en la que el brillantísimo, y sin embargo traicionero Pedro Sainz Rodríguez, es sorteado, hábilmente por un García-Trevijano que apunto está de dar al traste con los planes de don Pedro de instaurar la monarquía en la figura de Juan Carlos. El duelo entre ambos, como cuenta en uno de los videos don Antonio, tuvo que ser digno de conocer y estudiar en profundidad por su complejidad, por su trascendencia histórica y por la talla política de ambos personajes. Parece increíble que, a pesar de la importancia de este enfrentamiento, nadie lo haya explicado, que yo sepa, en profundidad. Pues en él estaba implícito, entre otras cosas, el debate entre la ruptura y la reforma del Régimen.
Sainz Rodríguez en sus libros Testimonio y recuerdo y Un reinado en la sombra obvia la figura de Trevijano, y don Antonio, por su parte, no hace alusión a don Pedro, ni en sus libros, ni en sus artículos; tan sólo explica, en uno de los videos políticos más interesantes de cuántos hay colgados, cómo discurrió el enfrentamiento final cuando don Antonio le espeta a don Pedro que éste es un traidor. Aún es más sorprendente el hecho de que don Antonio y don Pedro tuviesen una vieja relación de amistad desde que aquel era niño. Únicamente Anson, en su biografía de Don Juan, Ricardo de la Cierva y vagamente Carrillo en sus memorias, se hacen eco de este enfrentamiento. Os pregunto: ¿qué opinión os merece “la lucha política” entre ambos? y ¿Por qué la omisión recíproca en sus respectivos escritos?
Un abrazo.
febrero 4, 2009 at 11:58 pm
He estado viendo alguno de sus videos y de sus documentos. Me encantaría dar una opinión sobre la república constitucional que usted defiende, pero aún estoy pensando ventajas e inconvenientes y si verdaderamente pienso que su propuesta es la mejor para nuestro país. El objetivo de este mensaje es si usted o alguno de los aquí presentes puede conseguirme completo el debate sobre ¿Hay democracia? Porque escucharle solo a usted y no a los demás me inquieta en exceso, tengo curiosidad por saber lo que decían los otros contertulios, sobretodo Julio Anguita.
Muchas gracias por adelantado.
febrero 24, 2009 at 8:26 am
Buenas noches a todos los colaboradores del blog.
Primeramente, es sumamente gratificante encontrar personas con tal idiosincracia. Es usted señor Trevijano un MAESTRO y es maravilloso saber, al menos por este medio, que hay personas que en medio de esta siguen defendiendo cabalmente el bien hablar y escribir; es decir se preocupan (y ocupan)por el lenguaje y las deformaciones que este sufre.
La principal deformación que he notado (y por la cual lo admiro aun más) es la perdida de sentido o significado en los valores (amistad, lealtad… TODOS)
Es usted una persona congruente, coherente, recta, y leal a sus convicciones.
De esta forma es un verdadero deleite escucharle infinidad de veces en las entrevistas que he encontrado y bueno, despues de desvivirme por usted y demostrarle mi gran admiración, es justamente aqui donde entra el motivo principal de este escrito.
Mi nombre es Itandehui Luque; soy estudiante de la Universidad Nacional Autonoma de México (UNAM), tengo 20 años y bueno, estoy haciendo una investigación sobre la deformación del lenguaje. Desafortunadamente es un tema con muy pocas fuentes para elaborar un buen “cuadro del arte” (al menos acá en México) por lo que agradecería me facilitaran la ubicación, y de ser posible, la obtención de la entrevista al sr. Garcia-Trevijano en “el faro de alejandria” por Fernando Sanchez Dragó (2006) y claro, me encantaría quedar en contacto con el señor Trevijano o alguien que tenga el interes y la disposición de ayudar a elevar la cultura, educación y forma de vida (asi como el concepto de política y filosofia) con la mayor cantidad de gente posible.
Tengo la facilidad de hacer mucho en mi facultad.
Agradeciendo de antemano y sin mas por el momento me despido con un afectuoso abrazo!
Ita Luque
ita.luque(arroba)gmail.com
P.D: agradezco me envien tambien información sobre ¿cómo y dónde conseguir los libros del maestro Travijano en México?
Gracias nuevamente
marzo 12, 2009 at 11:28 pm
Ita Luque,
Entra en la página principal del blog, te he dejado unas respuestas a tus preguntas.
marzo 12, 2009 at 11:34 pm
Amigo Dándaros, Tengo el Video de La Clave sobre ¿Hay Democracia?, lo pedí hace años a Antena 3, ahora debo pasarlo a DVD. Podrás hacerte de el escribiendo a Antena 3, argumentando, por ejemplo, tu interés por motivos de docencia,…etc.
Si no logras que te lo envien, pasado un tiempo, me lo pides a enfepurias(aquí va la arroba)yahoo.es.
marzo 12, 2009 at 11:41 pm
Amigo Mariano Enriquez de Salamanca Lorente,
El libro sobre “La República Constitucional” no ha sido publicado todavía, su publicación está pendiente.
marzo 12, 2009 at 11:47 pm
A José Juan Martínez Navarro
Te animo a visitar y participar en la página principal del blog, así como en el Diario Español de la RC.
octubre 7, 2010 at 2:02 pm
Después de ver al menos cinco de los vídeos en los que sale explicando el sistema en el que de manera confusa nos mantienen a fuerza de pan y circo.
Quisiera en primer lugar, darle las gracias por su análisis, y en segundo lugar, decirle que no le creeré del todo, pues gracias a su información, forjaré mis ideales como un pilar independiente que soporta el peso de la dura realidad de este país y llegaré a las mismas conclusiones equivocándome, pero nunca confundiéndome.
Gracias Antonio.
Reciba un cordial saludo desde Móstoles.
¡¡ARRIBA LA III REPÚBLICA ESPAÑOLA!!
diciembre 5, 2010 at 10:16 pm
Señor Trevijano me parece que tendría ústed que fundar un partido político (ya sé que no cree su persona en esta farsa) pero hay que ir de la ley a la ley a través de la ley y no puede ser si no ústed la persona que deba encabezar esto para llevar a cabo la reforma de la Constitución. Creo o me gustaría creer que aún le quedan ganas de hacerlo y devolverle a España la dignidad. No sé si estoy diciendo una burrada. Saludos es ústed grande, maestro y mentor.
diciembre 30, 2010 at 11:21 pm
Señor Trevijano; es un placer escucharle y así encajar las piezas del puzle.
Tiempos revueltos son los que se avecinan y no parece que estén con las riendas los mejores, ni los más honestos, ni siquiera los mas capaces.
El sistema parece sin recorrido, ni en lo político, ni en lo económico y es ahora cuando rebuscando en internet en el único lugar donde todavía hay libertad de información donde algunos “jóvenes adultos” hemos tenido el placer de descubierto.
En mi opinión; su análisis social, político y económico de nuestra querida España no difiere por desgracia de la situación de la mayoría de occidente.
Gracias por compartir su mente clara.
enero 4, 2011 at 12:23 pm
hola don Antonio:
queria agradecerle que esta dictadura de sistema de lo politicamente correcto todavía haya gente como usted que hable claro y con contundencia de la situacion politica actual, espero que su lucha por esclarecer la verdad , que ya tambien es la mia, al final se lleve a cabo por el bien de la ciudadanía, solo me gustaría saber que opinión le merece el sistema politico suizo
un saludo
enero 17, 2011 at 6:09 pm
Por favor, las preguntas hacedlas en el blog para que puedan ser contestadas por D. Antonio o por cualquier repúblico.
marzo 1, 2011 at 1:59 am
ISLANDIA, OTRO MUNDO ES POSIBLE
En 2007 Islandia era el país más desarrollado del mundo, entre otras cosas no depende del petróleo para generar su electricidad y agua caliente. A continuación damos algunos datos sobre Islandia que a lo mejor nos hacen reflexionar un poco sobre el hecho de que OTRO MUNDO ES POSIBLE:
* El valiente pueblo islandés se negó a pagar la deuda de los parásitos bancos, los principales bancos quebraron, los banqueros fueron detenidos por la policía y encarcelados. Algunos huyeron lejos.
* El gobierno corrupto de turno vigente fue obligado a dimitir y expulsado. No se cambió por la opción B de turno que siempre es más de lo mismo.
* Es un paraíso informático donde se puede publicar legalmente sin censura toda aquella información comprometida que LOS PARÁSITOS AMOS no quieren que salga a la luz: LA VERDAD
* Existe libertad de prensa veraz y no manipulada, al contrario que en el resto de países actualmente. Islandia es las islas Caimán del periodismo, un refugio para libertad de expresión y LA VERDAD.
* Los ciudadanos islandeses manejan información real y objetiva basada en hechos y datos veraces, al contrario de la mentira oficial que nos escupen sistemáticamente en el resto de países.
ISLANDIA, un pueblo valiente, un ejemplo a seguir.
LA LIBERTAD ESTÁ AHÍ ESPERÁNDONOS, LLAMÁNDONOS A GRITOS
¿A QUÉ ESPERAMOS PARA DISFRUTARLA?
Continúa…
http://teatrevesadespertar.wordpress.com/2011/02/28/la-r-evolucion-pacifica-novena-mision-islandia-otro-mundo-es-posible-la-r-evolucion-ocultada/
mayo 4, 2011 at 1:12 pm
Buenas Tardes Sr. Trevijano..
Soy ciudadano de Guinea Ecuatorial en estos momentos cuando tengo tiempo estoy leyendo su libro donde relata su intervencion en Guinea Ecuatorial.
Una pregunta ¿Tiene usted contacto todavia con algunos guineanos o mejor dicho politicos guineanos?
Tengo un discurso de Macias de aproximadamente una hora y queria saber igualmente si tendria usted algun material audiovisual de francisco macias nguema..
Gracias y ha sido un placer encontrar su blog asi poder comunicarnos con usted..
mayo 9, 2011 at 7:32 pm
Don Antonio es una de mis musas (soy músico)así que no seguiré con los piropos…pero ciertas formas de valentía se agradecen como agua de mayo.
Planteo sólo una cuestión desde mi profunda ignorancia.
¿Es posible llegar a nuestro objetivo cambiando sólo el sistema político?.
Es decir, si YA estuviéramos viviendo en la República Constitucional, ¿no significaría eso necesariamente que todos los ciudadanos tendríamos por fin el control (entre otras cosas) de nuestros propios recursos?
Y entonces: ¿pretendemos que los estamentos militares apoyen la voluntad del pueblo y que, consecuentemente, el mundo financiero se adapte a unas normas de juego que le son antagónicas?
Y teniendo bien presente que el aparato financiero es el que mueve al aparato militar..pregunto:¿es posible (y digo posible) practicar alguna forma de transparencia dentro de los parámetros de la economía moderna?
(Fuera del patrón oro y con sólo un 5% del dinero existente soportado en papel-moneda…el resto en discos duros.)
Y llegados a este punto ¿alguna idea para funcionar al márgen del sistema monetario sin volver al trueque medieval?
¿O vivo yo en una gran confusión y no es tan poderoso el caballero, después de todo?
¿Se puede “resetear” toda la economía y comenzar de nuevo?
o preguntado de otra manera
¿sirve de algo una democracia que no puede controlar su propia moneda?
Salud y Libertad -que vienen a ser lo mismo-
mayo 19, 2011 at 4:04 am
Enhorabuena sr. Trevijano, tiene usted una valentia impropia en estos tiempos, coincido en la mayoria de argumentos que usted expone, sin embargo me gustaria que reflexionara sobre su optimismo democrático. No me refiero a la democracia nominal que tenemos, sino al concepto mismo de democracia como unico camino para llegar a una sociedad justa (cualquiera que sea). Se deben dar unas condiciones necesarias para que un grupo mas grande tenga mas razon que otro mas pequeño, como la educacion filosofica, humanismo, libertad y cierta igualdad, porque sino, el voto viene condicionado por la falta de cualidades anteriores o por la manipulacion externa debido a falta de defensas intelectuales. Bien, es imposible extenderse más
mayo 19, 2011 at 4:11 am
le decia en el comentario anterior, que es imposible extenderse mas en este medio, pero seguro que usted sabrá responder a estas consideraciones si se le plantean en proximos encuentros. No espero respuesta personal porque tendrá otras cosas mejor que hacer, pero desde luego, la abstencion es la unica via resistiva que existe, aunque incompleta. Mi admiracion de nuevo, siga asi por favor.
mayo 24, 2011 at 8:55 am
Encantado, Sr. Trevijano:
No le conocía y, aunque me considero de izquierdas antes de escucharle, hace dos días que le encontré en Intereconomía dando datos contundentes.
He visionado varios videos de distintas épocas y su discurso no varía. No entiendo cómo no había ni oido hablar de usted, ya que lo que cuenta tiene una objetividad irrefutable.
Estando de acuerdo con su posición, después de inscribirme en este movimiento, se me ocurren un par de preguntas:
¿cuándo y cómo empezamos?
un placer, dani
mayo 24, 2011 at 11:56 am
Daniel, el MCRC está compuesto de personas de todas las inclinaciones políticas. No etiquetes a un repúblico si no te ha manifestado a título personal su inclinación política porque seguro que te equivocas. Hablamos del contenido no del continente.
Un saludo y bienvenido.
mayo 24, 2011 at 12:06 pm
Perdona miguel, no entiendo a qué te refieres. al único que he etiquetado es a mí mismo. Creo que has entendido mal y, si no, me gustaría que me especificases mi error.
saludos y gracias
dani
mayo 24, 2011 at 1:31 pm
Por algo te he dicho lo de hablar en el hilo principal!!! Madre mía llevo 20 minutos buscándote por todos lados y no te encontraba porque estabas en el hilo de Vídeos Políticos.
Te lo digo por esto: “No le conocía y, aunque me considero de izquierdas antes de escucharle, hace dos días que le encontré en Intereconomía ”
Si te consideras repúblico y avanzas en el conocimiento y la difusión de la República Constitucional, te encontrarás que unos te tacharán de ser de izquierdas y otros de derechas. Tu inclinación política, como la mía o la de D. Antonio ahora no importan, porque estamos en conseguir el marco adecuado para que cada ciudadano tenga la libertad política de defender sus ideas sean las que sean.
El hecho de que D.Antonio o un repúblico participe en Intereconomía, o en Onda Comunista, no se debe a su ideología se debe a que en este medio le abren un micrófono para que diga lo que quiera y pueda difundir la República Constitucional.
Por eso te lo decía.
Un saludo Daniel.
mayo 24, 2011 at 1:38 pm
entendido miguel. me refería a mí mismo y solo por que resulta curioso que considerándome de izquierdas tb. vea intereconomía; justamente es por la razón que dices tú, que me da igual el medio que sea si me dejan escuchar lo que interesa.
gracias y a ver si encuentro el hilo principal, que la informática a veces se rebela contra uno.
saludos
mayo 27, 2011 at 6:39 pm
Apreciado Don Antonio García Trevijano; en mi condición de presidente de un proyecto empresarial para España, estoy muy interesado en poder tener con usted una entrevista personal donde usted nos indique para hablar de una propuesta política que tenemos en este proyecto que presido.
En espera de su pronta respuesta, reciba un cordial saludo.
Atentamente
Fdo. Leoncio José Navarro Flórez
Presidente de PIT-CLM
mayo 29, 2011 at 4:01 am
D. Antonio,
Es un placer poder saludarle.
El Movimiento 15M,necesita un Lider Ya.
Estamos en los comienzos del cambio, la poblacion esta enarbolada, ya no solo los jovenes, todo el mundo. Veo las imagenes y se me saltanlas lagrimas.
Si no se presenta un lider que organice, la gente acabara agotandose y todo lamentablemente quedara en nada. No podemos permitir que en los tiempos que estamos vuelva a ocurrir lo del desalijo de Plaza Catalunya.
Se necesita un plan, una persona que sepa dirigir. D. Antonio le necesitamos. España le necesita. Se que ha dicho usted que jamas querra el poder, pero le necesitamos.
Pienselo.
Gracias y un abrazo.
junio 19, 2011 at 12:38 am
Sr Trevijano:
Le sigo y observo con diferente alternancia en mi conciencia,sinceramente comulgo en sus planteamientos pero temo que en estos tiempos se repitan discursos de la vieja Alemania e Italia..faltos de políticos cercanos,de envergadura moral y que algún aprovechado recoja el vacío que las masas esperan.
Solo deseo que su mensaje sea honesto a lo que expresa,que lo legitimemos,que sea para todos y que no nos deje nuevas mentiras.Si es así tiene usted todo el camino libre de su parte,los movimientos sociales del nuevo mayo estan huérfanos y no lo saben,no nos deje en la estacada,no se embriage del poder al que bien conoce y sabe que no cesa por los siglos de los siglos.Traiga usted la democrácia directa,por una vez,una democrácia sincera que podamos culminar en los libros de la convulsa historia del constitucionalismo español.
Reciba un admirado saludo
agosto 9, 2011 at 12:23 am
Sr. García-Trevijano :
Que bueno es contar con estos videos que son clases magistrales, incitaciones a pensar, a discutir y también a estudiar. El valor de sus palabras trasciende el territorio de España y su circunstancia por lo que
agradezco infinitamente que haya ingresado en este espacio virtual porque para los que no lo hemos leído o visto en medios de comunicación tradicionales podamos contar con su sapiencia y su pasión. Me resulta difícil disentir con alguna de las ideas que ha expresado a lo largo de su carrera como activista político, pensador y provocador. Me interesó sobremanera su visión sobre la cultura y la posmodernidad y por supuesto
el asunto de la democracia, algo que considero vertebral en su discurso y
fundamental.
Reciba desde el Uruguay, un afectuoso saludo y mucho agradecimiento
septiembre 27, 2011 at 12:25 am
Señor Trevijano, me gustaría conocer su opinión -palabra que utilizo para ahorrar precisiones- acerca del hecho de que “los mercados” hayan secuestrado el poder político en el planeta. Con el modelo político que usted propone, ¿cree realmente que este poder económico podría ser domado por el bien de quienes todavía nos consideramos seres humanos y no bestias? En E.E.U.U. existe un modelo que se ajusta bastante a su propuesta y se trata de uno de los países más corruptos del mundo. ¿No cree que lo que necesitamos antes que nada es una ruptura total con el actual sistema monetario? Un saludo.
octubre 26, 2011 at 2:23 pm
Hay algo que me ha chocado al ver el debate en Intereconomía TV del 29-11-08. En su primera intervención, Antonio García-Trevijano sostiene que el sistema representativo es lo propio de un régimen liberal, mientras que lo característico de la democracia es la separación de poderes. ¿No sería justo al revés? Es decir, la representación es el método para que el pueblo ejerza el poder, y eso es la democracia, mientras que la limitación del poder del Estado es la forma de dejar un espacio a la libertad individual, y eso es el liberalismo. Por ejemplo, Ortega y Gasset hace la siguiente distinción:
“Democracia y liberalismo son dos respuestas a dos cuestiones de derecho político completamente distintas.
La democracia responde a esta pregunta. ¿Quién debe ejercer el Poder público? La respuesta es: el ejercicio del Poder público corresponde a la colectividad de los ciudadanos.
Pero en esa pregunta no se habla de qué extensión deba tener el Poder público. Se trata sólo de determinar el sujeto a quien el mandato compete. La democracia propone que mandemos todos; es decir, que todos intervengamos soberanamente en los hechos sociales.
El liberalismo, en cambio, responde a esta otra pregunta: ejerza quien quiera el Poder público, ¿cuáles deben ser los límites de este? La respuesta suena así: el Poder público, ejérzalo un autócrata o el pueblo, no puede ser absoluto, sino que las personas tienen derechos previos a toda injerencia del Estado. Es, pues, la tendencia a limitar la intervención del Poder público.”
El Espectador, tomo V, Notas del vago estío, V. Ideas de los castillos: liberalismo y democracia
Si alguien fuera tan amable de explicármelo, ¿realmente Antonio García-Trevijano tiene unas ideas de democracia y liberalismo inversas a las de Ortega? ¿Por qué?
Saludos y gracias.
octubre 26, 2011 at 3:27 pm
EN ESPAÑA
LOS POLÍTICOS Y LOS MEDIOS QUE LOS COREAN ADEMAS DE ABURRIR ACABARAN ARRUINANDO AL PAÍS
Cuando servimos por igual a personas de buen agradecimiento, así como a personas desagradecidas, sin duda que nos calificarán, no como buena gente, sino como ingenuos o tontos. Pero no debemos desanimarnos por ello, tarde o temprano, el bien paga siempre con creces.
Y porqué resulta difícil proceder con ingenuidad? Sin duda, porque la flaqueza de nuestra condición hace que las cosas en su simplicidad y pureza naturales no pueden servir para nuestro uso. Ocurre que la sinceridad no es completa porque está matizada y velada, tanto por la ironía como por la ambigüedad, por la cautela y por las obligaciones, provocando en muchos casos lo que en psiquiatría se denomina esquizofrenia o algo así como disociación de las funciones psíquicas, y ello es, porque inconscientemente, ocurre que a veces no asumimos, en todo, ese mundo heredado de costumbre, mundo que no se puede romper ni siquiera torcerlo sin que se nos tache de eso “esquizoide” aunque sea benévolamente.
La Constitución del miedo, del reparto y del trapicheo, y los que la interpretan, abusan de esas debilidades humanas, y lo hacen con mediocridad, y ahí estamos, la ciudadanía, impotentes, confiando en el Poder mediático el objetivo de desenmascarar la oligarquía que en forma de partitocracia o partidocracia gestiona la cosa pública. A este Poder es al que se le exige, porque no hay otro camino en democracia que, en nombre de la ciudadanía, promueva día tras día que se lleven a cabo las modificaciones necesarias en la Ley Electoral de manera que den paso a que sea el gestor, directamente elegido a través del distrito, el que se encargue de tal tarea, tarea que debe llevarse a cabo con honor, honestidad y honradez, características que solo el elector directo le conoce y si éste se equivoca, el error propio se asume y enriquece no así el ajeno al que siempre le revestirá la duda de si sus actos los han movido intereses egoístas más que los intereses generales.
Mediocridad, si, que da paso a moverse entre lo bueno y lo malo o entre la verdad y la mentira con natural hipocresía umbral y recodo principal de lo que hay de ruin y de innoble, que es mucho, en las conductas y procedimientos corruptos de políticos, de algunos medios de comunicación y de servidores de instituciones “muy común en nuestro país” que con su ejemplo generan filosofías sociales en las que todo vale; porque esa mediocridad o escasa cultura de esta nuestra sociedad, aunque reproche lo innoble, lo hace en voz baja e insegura y prefiere optar -justificándose, los más osados y atrevidos, en el mal ejemplo de sus representantes- con réplicas también innobles que dan como fruto conductas delictivas y más y más vileza.
Y ¡¡vaya perplejidad!! Cómo, en presencia de todo ello, no se le ocurre al legislador imponer las máximas penas a los condenados por delitos relativos a conductas corruptas siendo que la corrupción es un asesinato y como tal debe ser castigado -si, un asesinato a la dignidad de la comunidad a la dignidad del ciudadano-. No, no se le ocurre ni se lo planteará, porque es él, el legislador, el que por acción u omisión suele ser el primer corrupto.
Y los efectos de tal cobardía –por no denominarlo de tomadura de pelo a la comunidad- por su ejemplo ominoso, esta dando lugar a que se instale en la sociedad la sensación de estar siendo objeto de expoliación y que ésta se fragua por ésos, en connivencia con los medios de comunicación, con una trampa. Cómo? una trampa¡¡ muy sencillo, me parece que la mayoría de ciudadanos estaremos de acuerdo en el mal ejemplo que transmite imperturbablemente y desde todos los ámbitos de la gestión política y administrativa lo que se ha dado en llamar “clase política” que, en un parlamentarismo anclado en la dialéctica erística sin más afán que el de “llevarse el gato al agua”, da rienda suelta a una ambición desmedida que no persigue otro fin que el de conseguir el poder para controlar el erario público y así dotarse de regalías para si y para sus correligionarios, familiares y amigos abusando y abusando de la buena fe de la ciudadanía.
Clase política, algunos ya le llaman “casta”. Casta, que es como decir grupo “cuasi mafioso”, entendiendo por ello a un grupo de personas o grupo social que impone para su pertenencia al mismo las reglas de algo así como el rechazo a la incorporación de miembros “ajenos” al propio grupo, es decir, los de la foto, los que no se mueven.
Entonces estamos ante una oligarquía endogámica que no permite la revitalización porque no se da lo fundamental para que ello se dé? Me parece que si, porque lo fundamental no es otra cosa que la renovación a través de una verdadera representación democrática. Representación ésta que solo admite la elección de los representantes políticos a través del sistema de listas abiertas, mediante el cual el político siempre se verá observado directamente por sus electores que son, en definitiva, los que deben decidir sobre la honestidad y honorabilidad de él. Si esto no se da no podemos hablar ni llenarnos la boca, como algunos hacen, con la estridente palabra de democracia, porque con lo que realmente contamos es con personas que viven muy bien de aparentar y que hacen que la democracia sea una falacia, falacia que no hace otra cosa que desfigurar la realidad, es decir, la partitocracia, con el solo objeto de perpetuarse sus componentes en la representación política y aprovecharse ellos sus familias y sus amigos, de la buena fe y de la candidez de los ciudadanos.
Y la pregunta -en esta situación que podemos denominar de esperpéntica- nos la venimos haciendo uno y otro día ¿quién o quienes en nuestra sociedad hacen que persita el anacronismo de algo de una época en que por el entorno socio-político en que esta inmerso nuestro país ya no corresponde?. La respuesta es que esos son ese elenco de analistas políticos que nos tienden día tras día una trampa, trampa que consiste en la orquestación a través de los medios de comunicación del libreto de lo esperpéntico del teatro político, consiguiendo que la obra resuene y resuene deformando la realidad para que acabe el votante-cándido familiarizándose con esa malformación.
Qué se puede pedir a esos tramoyistas. Yo les conminaría – tal vez proceden con ingenuidad aunque me parece que ya nadie, salvo el necio, se lo cree- a que, hasta tanto no se opte por el sistema de listas abiertas, no cejen de insistir y pedir el cambio a este sistema y dejen de analizar a uno y a otro político u acciones políticas si son buenas o malas, es decir, que olviden a los políticos actuales, como si no existieran, haber si se les cae la cara de vergüenza, se van a su casa, y si quieren ser útiles a la cosa pública empiecen por convencer a los vecinos de su barrio o circunscripción.
Al Poder mediático se le exige fortaleza y no se le puede permitir debilidad porque su cometido y su obligación moral es poner de manifiesto lo que la ciudadanía siente y remover cualquier obstáculo que impida la materialización de ésta, hasta las últimas consecuencias. Este cometido, hoy y en este país, repito, es desenmascarar la oligarquía y reivindicar para la ciudadanía el derecho a elegir al que debe gestionar el fruto de su sudor, para lo bueno y para lo malo.
Pero tal vez no sea debilidad sino otra cosa mucho peor lo que atenaza a los medios. Podría ser, por ejemplo, el temor egoísta a perder ese material que ofrece una democracia rudimentaria que no supera su entropía y que da lugar a múltiples lecturas de las que se sirve el actual crítico político y que sin la misma no ve salida a su profesión. Y todo ello parece que da lugar también, en este sector de la sociedad, a que “la endogamia” esté presente porque asegura la supervivencia de los mediocres.
Este modo de administrar la cosa pública no es novedoso, aunque tal vez, me atrevo a decir, es una reminiscencia de lo que se conocía en la Grecia clásica y postclásica como hetaería o clubs políticos, cuyos miembros estaban hermanados y se prestaban apoyo mutuo en asuntos políticos, judiciales y económicos.
Hoy, el fondo es el mismo, pero hay más y que asusta y es que a ese club político acuden muchos sin mas recursos que los que puedan obtener por su militancia, y en un país como el nuestro, con poca afición al asociacionismo, los ingresos del club mucho me temo no cubren las ambiciones de sus componentes ni los gastos del mismo.
Luego, si el pueblo llano no colabora con esos gastos alguien tiene que hacerlo y es ahí, como siempre, cuando hay que acudir a los sectores privilegiados. Éstos no van a defraudar “al club” como tampoco defraudaron nunca a la Iglesia católica.
A la Iglesia se le permitió acumular riquezas y continuar con sus ventajas porque si ésta se hubiera transformado en agrupaciones de pobres se hubiera convertido en un bastión desde donde el pueblo se habría lanzado a la conquista de la tan temida y bíblica igualdad entre los hombres.
Y el resultado de ello es que, lo que se ha configurado y se nos ha impuesto como sistema político desde los sectores privilegiados –poderes económicos y de facto y partidos políticos- en connivencia con algunos medios de información creadores de opinión, no es otra cosa que una oligarquía disfraza con vestimenta de democracia.
Deprimente este estado de cosas, hace que pase por mi mente, lamentablemente, la pregunta de si existe una manera noble y otra vil de conducirse por la vida o son todos los modos de vida meramente fútiles.
Esta es la situación, que podríamos calificar como grotesca, a la que nos lleva el ejemplo de esos personajes; si, esto es lo que consiguen, consiguen que la virtud para obrar bien, que con muchos desvelos nuestros progenitores y maestros han intentado inculcarnos para hacer de nosotros personas dignas y respetables, se cuestione, si, digo bien, se cuestione.
La mayoría de ciudadanos, a los que esos políticos desvergonzados solicitan el voto, deben saber que este acto es tratar de estúpido y lelo al contribuyente, es en definitiva humillarlo.
Pero ¡¡de lo que no me cabe la menor duda!! es que el modo de vida noble “esa manera de conducirse con honor” no la puede eludir aquel que se ha ofrecido, que se ofrece, a gestionar y representar los intereses generales, y es este personaje o ciudadano el que debe dar, más que ningún otro, ejemplo de honradez, lo contrario justifica una moral de desorden o cualquier brote de delincuencia.
Poca cosa de lo que aparece en nuestro entorno mediático -lo que hace que tengan valor las cosas- salvo que no rebusques, tiene valor formativo –todo es comedia simple y grosera- o político –todo es mezquindad y falta de nobleza- por eso escribo y os escribo irritado, porque siendo componente de la sociedad, esa casta mafiosa de políticos hacen que no me sienta componedor de ella.
PORQUÉ ESTAS COSA SON ASÍ Y NO DE OTRA MANERA
Me parece, y que me perdonen los que sean de mejor opinión y de más amplia perspectiva, que queda y mucho, en todos los niveles de nuestra comunidad de las nacionalidades –y que es fácil apreciar tanto en colectivos humildes como en algunos de los que presumen de abolengo- de cierto anclaje en la ignorancia de lo que se debe y se puede conocer, en la arrogancia y en la soberbia, en la envidia por el bien ajeno y en la cobardía por falta de ánimo y entereza y escasa fuerza de carácter para no dejarse manipular ni abatir.
Manipulando, ese estado de cosas, están los usos mezquinos de políticos arropados por la trampa que tejen los medios a los ciudadanos, que, con gran dosis de hipocresía despreciable, no arremeten abiertamente contra unos personajes, que sin probar su honestidad ni capacidad, dirigen los destinos de una sociedad.
Muchos de nosotros no damos crédito a lo que vemos y nos preguntamos ¿cómo es posible que no se conozca ni se sepa nada del que va a disputar por mis intereses? ¿a quién puedo plantear problemas y soluciones? ¿es que acaso está ahí de nuevo o que no ha desaparecido esa “España Profunda”? Pues si, porque desafortunadamente las fuerzas y tendencias viejas que en un momento del desarrollo de nuestro país confluyeron y que impusieron el inmovilismo a una sociedad republicana que había dejado de ser el hazmerreír en Europa no han desaparecido, están y muy fortalecidas, porque a éstas se les han asociado la sabia ruin que la constitución del miedo, del reparto y del trapicheo, ha generado.
Es por esto que no dejo de recordar a lo mejor de la intelectualidad y del humanismo de aquella sociedad civil del exilio de 1939 porque todavía no la hemos recuperado. Todo es más de lo mismo; lástima de institución de la Grecia clásica el “ostracismo” -procedimiento que no se imponía a ningún pobre sino a quienes despertaban recelos por la importancia de su casa y el peso de su linaje- con diez años de exilio, hasta hubiera resultado una medida socialmente sanitaria y no se hubiera difundido de España que es, parafraseando a Unamuno, “un país enseñado a huir de la verdad, a transigir con la injusticia, a refrenar el libre examen y a soportar la opresión” y es que la pretensión de esa citada confabulación de fuerzas es hacer disonar cualquier sentimiento de acercamiento a la realidad con la música estridente de la propaganda que en nuestro tiempo se prefiere a un silencio que asusta porque podríamos oír nuestra propia voz y no reconocer la realidad de nuestra condición.
Y a pesar de todo, el mundo y nuestra sociedad no digamos que marcha, pero al menos se arrastra y las mujeres siguen dispuestas a tener hijos; y es que la naturaleza, intransigente en su decisión de perpetuarse es muy sabia, porque no se contenta sólo con dividir a los hombres en felices y desdichados, en ricos y pobres, sino que da al rico el espíritu de la riqueza y al pobre el espíritu de la miseria, como nos refiere Pío Baroja.
Y así las cosas, necios conjurados, antes arropados por la dictadura de las armas, y en la actualidad, esos mismos necios, en conjura con los que se les han añadido y que se deslizan, todos ellos, a través de los partidos políticos y sindicatos más representativos, en connivencia con los medios, no les importa mantener la atención de los ciudadanos con nimiedades y disputas superficiales mientras no dudan en prostituir su conducta “deshonrando la autoridad de la que la ciudadanía le ha investido, abusando bajamente de ella por interés o por adulación” corrompiéndose para alcanzar, ellos, sus familias y los que van a ser sus clientes –que periodo tras periodo electoral justificaran con el voto esta ficción de democracia o dictadura de partidos- riqueza fácil; un número importante de ciudadanos de nuestro país, millonarios por la corrupción, corrupción que, entre otros efectos en la economía genera, uno nefasto, como es el encarecimiento de la vivienda por la especulación del suelo, mientras, más del 20% de los ciudadanos mal viven por debajo de la pobreza –en la miseria- el 60% en perpetua ansiedad por la inseguridad de sus ingresos y el colectivo del 20%, ese que entre funcionarios con ingresos vitalicios y los que pivotan alrededor de partidos políticos y sindicatos más representativos -estómagos agradecidos- mantienen el conflicto sin que estalle.
Un nueva ley electoral, que posibilitara elegir, en nuestro distrito o circunscripción, a la persona que interesada en la cosa pública se le reconoce honradez, formación, conocimientos y capacidad para esa gestión, generaría a los electores, cuanto menos, la sensación de que tanto los fracasos como los aciertos son propios pero subsanables, mientras que, con la actual forma electoral cerrada y endogámica, que pone en la gestión a desconocidos, la incertidumbre y la ansiedad está servida. Ello unido a una modificación del Código penal que arbitrara penas máximas para políticos y servidores de la administración pública incursos en corrupción económica y política, podría dignificar nuestro país y con ello el amor y el orgullo patriótico –que no recuerdo, que en general, se haya sentido nunca- de considerarse ciudadanos españoles.
Premisas mínimas para salvar los obstáculos que el poco interés y escasa expansión del movimiento renacentista-humanista y de La Reforma y el triunfo de La Contrarreforma reaccionaria –para la que el mayor bien es la abyección y el desprecio de las cosas humanas- representaron para avanzar –en España más que en ningín otro país europeo- tanto en lo ético como en lo científico que, con los regímenes absolutistas y dictaduras de terror y por último con la “miedosa, cobarde y de reparto que ha dado en llamarse transición” arroja hoy día como resultado y todavía, una nación, España, dividida sobre los conceptos más básicos en ética de lo político-social y que da lugar a que en este país sigamos moviéndonos en círculos concéntricos y que parezca difícil hasta imposible ganar el Empíreo terrenal o dignidad de comunidad.
Y porqué, que está ocurriendo, quién dirige los destinos de nuestra comunidad: si son los políticos, o son ciegos y tontos o mucho me temo que les es más cómodo encaramarse por encima de los ciudadanos contribuyentes de a pie y empleando cualquier clase de retórica demagógica mantenerse en un bunker de donde ninguno de ellos va a salir, amparándose en la propaganda orquestada por ellos mismos y que, con cortinas de humo mediático, también instalará la duda sobre una exigible dimisión que sería honorable si a ellos les importara el honor.
Esta situación -donde es fácil detectar cierta influencia de la filosofía y sistema de la escolástica como también del movimiento de la contrarreforma- ahuyenta y frustra cualquier movimiento social de desarrollo natural afectando, grave y sustancialmente, al orgullo de formar parte de una comunidad participativa. Y si a esta situación le unimos el temor de la ciudadanía a la prevaricación de jueces y fiscales
“en particular he sido víctima de prevaricación por un juez instructor excelente amigo del abogado de la parte contraria, al que le bastó las sugerencias de su amigo abogado para que, utilizando, insustancialmente, la suposición, arremetiera con tal virulencia sobre mí que llegué a temer lo peor, y lo peor era embargos preventivos y pérdida de la libertad; de nada sirvió la sentencia en la que no se me apreciaba nada de lo que suponía ese juez prevaricador cuando lo denuncié por tal conducta, las diligencias se archivaron sin más”
El desasosiego general está servido.
Estos representantes del pueblo -a los que se les autoriza para debatir- en su arrogancia y excesivo afán de protagonismo se olvidan de su principal deber “el de someter sus intereses particulares a los de la comunidad con control sobre sus manos” en especial y con más descaro los de la derechona siniestra cuyas palabras les salen de los labios que no del corazón, muy experta en disfrazar de frugalidad su ilimitada codicia y en ingeniárselas para que los ciudadanos estén siempre en bandos enfrentados y con diferencias entre sí.
Sí, este es el ejemplo que dan los regidores de la “patria” el mismo, mutatis mutandi, que dio lugar a que los ciudadanos griegos del S. IV, como nos refiere Menandro, dejaran de tener interés por el devenir de la comunidad, se apartaran de la virtud si esta no les proporcionaba algo a cambio y desarrollaran el egoísmo, ética que promociona la propagación de la corrupción y de la picaresca tan extendida en nuestro país y por lo que destaca y lo hace diferente.
Pero en general es toda la clase política que, menospreciando la naturaleza propia de los problemas de los ciudadanos -que debe ser el contenido real de los asuntos de Estado- se dedican a recrearse manejando pequeños puntos de la lógica y nimias sutilezas del pensamiento con pedantería y artificialidad que ni siquiera llega a tener el carácter o calidad retórica de la más elemental exposición de conductas -como es, la de comparar la mejor manera, entre varias, de conducirse y actuar, tipo degradado de debate que influye sin duda alguna en la mala reputación de “esos representantes”- y que determina, que la mayoría de los electores mantengamos, de sus intervenciones, -aparte de intentar justificar el sueldo- cierto recelo y temor por la concordia entre los distintos colectivos de la comunidad “tal vez piensan que la grandeza moral no siempre reporta beneficios personales” porque, ocultando sus propias impresiones, como cobardes que son, optan por la demagogia –degeneración de la democracia- en vez de descubrir su odio y su amor, no importándoles desechar la verdad en pro de una opinión ajena favorable a sus intereses particulares que no son otros que el mantenerse en el Poder por su rentabilidad económica y de vanidad.
Y –como denuncia N. de Maquiavelo- estos políticos no se percatan, al tomar este partido, de cuánta gloria, honor, seguridad, quietud y satisfacción del alma dejan de lado, y cuánta infamia, vituperio, reproches, peligros e inquietud echan sobre sí engañados por un falso bien y una falsa gloria.
Si, se han convertido en los nuevos “gentilhombres”, aquellos, los ociosos, que vivían de las rentas de sus posesiones regaladamente, sin tener ningún cuidado ni del cultivo de la tierra ni de otras fatigas necesarias para la vida, y, éstos, los que viven de la verborrea para enmascarar sus intenciones egoístas y de “poner el cazo”.
Aquellos “gentilhombres” que expoliaban regiones ricas como Andalucía y Extremadura – en su día huerto y granero de Europa- y que no les importaba mantenerlas en un estado primitivo -nada se diferenciaban esos grandes latifundios de los de la época romana, tanto en tamaño y sumisión del campesino como, en técnicas de explotación si salvamos las introducidas por los árabes-imposibilitando su normal desarrollo, al no atender ni invertir el excedente de esos territorios en su modernización y sí gastar éste en catervas de criados e inversiones en Madrid, Catalunya y País Vasco.
Y los modernos “gentilhombres”, que especulan con el suelo de todos, que manipulan a los sindicatos -sindicatos que Felipe hizo “más representativos” para mantener los salarios más bajos de Europa y a menos de la mitad las pensiones de jubilación- han encontrado en la política la “regalía” de las que aquellos disfrutaban.
Estos nuevos “gentilhombres”, son capaces de enriquecerse vilmente y luchar por la representación política de más del 20% de ciudadanos que participan de la miseria y de un 60% que se arrastra para alcanzar el mínimo de dignidad ¡qué hipocresía!, verdad, o mas bien, ¡que sinvergüencería!, sí, sinvergüencería, porque ocultan su propia ignorancia con exhibiciones de aparente sabiduría, conducta que da lugar a la peor de las plagas y de la que surge todos nuestros males.
Dan la “triste” impresión de conocer todos los caminos de la Verdad y la Mentira y del Bien y el Mal para, con estos fundamentos de gran fuerza –cuanto menos pretenciosos- elaborados a su gusto, justificar su vergonzosa presencia y trazar la ética o conducta y modos de entender la política.
Pero no los puedo creer, porqué, porque albergo justificadas dudas de que los gestores del sudor de los ciudadanos interpreten con acierto esos principios elementales de la ética; es por ello que expongo y es precisamente lo que me esta impulsando en la presente reflexión. Reflexión que algunos pueden tachar de crítica pasajera de un pesimista o de un rebelde utilizando literatura de poca extensión, es decir, un panfletario, pero no, no es esto, es, una cuidada y medida lectura de lo que acontece a nuestro alrededor, si, así es; y es que nuestros políticos y representantes de instituciones que dan forma al Estado democrático no paran de llenarse la boca sobre que las leyes que nacen del sistema político de la democracia se elaboran para ordenar la vida en comunidad y las haciendas, teniendo siempre como referencia el “interés general”.
Las leyes, si, éstas les dicen, en particular a los representantes de la voluntad general, que deben conducirse con la diligencia del buen padre de familia; diligencia e interés general, Código civil y La Constitución del miedo, del reparto y del trapicheo.
Acaso un buen padre de familia dormiría tranquilo si disfrutando de unos buenos ingresos observara la miseria y la angustia en el seno de su familia, no, y no solo porque por naturaleza es imposible que se de tal situación sino porque la ley puede impedir que esto se dé.
Pues bien, en nuestra sociedad, como ya he citado, hay miseria y angustia, por criminales pensiones y por salarios de supervivencia, mientras, los dirigentes convienen entre ellos salarios ostentosos y pensiones vitalicias amén de otras prebendas ¡no les da vergüenza!; ya pueden acudir con todos los exegetas de la ley que quieran, ninguno puede interpretar que el gestor del sudor ajeno se engorde y le sobre de todo mientras el gestionado se pudre en la miseria y la indignidad argumentando la simpleza, como he oído decir, que en realidad el Estado Social de Derecho es un principio programático pero que estamos formando parte de un Estado demócrata liberal atento a los conflictos de intereses y que sus instituciones están para evitar que esos conflictos estallen poniendo en peligro la estructura en que la propiedad privada sin límite impone sus directrices.
Esta realidad -porque es prácticamente una realidad de hecho- no me vale, no es lo que nos ofrece el político al borde de las elecciones parlamentarias ¡o no es verdad! que si los oyes en esta situación, parece que todo, de lo que he manifestado mi reproche, se va a solucionar.
Pero, no es que desconozcan la situación -en muchos casos paupérrima e indigna como ya he citado- en que viven muchos de los ciudadanos españoles, sí que la conocen, ya que saben leer y tienen vista y oídos, y por si ello no bastara, alguna prensa, muy poca y en contadas ocasiones, reproduce los informes de Caritas, informes incuestionables como saben ellos, y sin embargo, qué hacen los “honorables políticos” en estas situaciones de miseria y angustia vital, nada; lo que hacen y esto es precisamente lo que les deshonra, es pretender distraer nuestra atención –parece que lo consiguen a tenor de que nadie de este país osa rebelarse contra la imposición de impuestos que en muchos casos, como la casuística nos pone de manifiesto, van a engrosar los bolsillos de las economías particulares – con nimias discusiones con apariencia, eso digo, con apariencia de interés de Estado, sí, sí, porque en definitiva lo que subyace en el sentimiento de éstos, es que esto de la política –y lo mismo el sindicalísmo- es una profesión y un buen negocio y es por lo que ponen tantas trabas, unos y otros, para el pleno desarrollo de la Agencia contra La Corrupción y el buen fin de las Comisiones de investigación y no se aprueben penas severas, que deben ser muy severas, para estos delitos de lesa comunidad, como he justificado y propuesto arriba. Que lástima me da este país pero lo quiero porque yo soy lo que es él.
Manuel Cárdenas Vivar
Ldo. en Derecho
La impotencia ciudadana por sentirse componedor y no “pollo de granja”), de la que tiene mucha mucha culpa el sistema político que ha ido instalándose en nuestro país desde la tan cacareda “transición”, no parece que vaya a tener cura alguna en un futuro inmediato.
Sin embargo y con ánimo de no claudicar facilmente quiero percibir algo de remedio de… oxígeno revitalizador, si, algo de ello me llega después de haber oído y leído a dos personas admirables que en nuestra sociedad se mueven y que, a diferencia mía, parecen no conocer ese adjetivo que por su generalización, generalización que se observa sin mucho esfuerzo analítico, se ha impuesto ya como un”sustantivo”.
Esas personas son: Antonio García-Trevijano Forte y nuestro insigne filósofo Gustavo Bueno Martínez. Ambos coinciden en que todavía existen esperanzas de que nuestra España evolucione y erradique la partitocracia y así se imponga una representación real que permita, cuanto menos, ilusionar a los españolitos de manera que de ésta surja, una vez liberados de la mezquindad de los políticos y sindicalistas liberados, un entendimiento de todos y de todas, tanto de la sociedad civil de las comunidades autónomas como de las corporaciones e instituciones.
En fin, quiero decir que podemos salir del analfabetismo político que tan hábilmente ha conseguido la música carente de honra de estimación y de crédito “salvo para los estómagos agradecidos” de la orquesta de medios afines al sistema de la partitocracia que usando su “cacareo asfixiante de las virtudes de la transición” -que por supuesto muchos de ellos no se creen aunque otros, desgraciadamente, si lo creen, como también acontecía en la Edad media con algunos reyes y príncipes “ingenuos” en lo referente a la trinidad y otras veleidades de la “católica” Iglesia- nos quieren alejar de la realidad democrática, la verdaderamente representativa.
Esta realidad democrática y su definición no está lejos, basta con leer a esos dos señores, repito, Antonio García-Trevijano y Gustavo Bueno, tanto en foros en Internet como en sus obras y que invito a que consultéis para que, como a mi me ha sucedido, volváis a un estado de esperanza que os de fuerza para perseguir y exigir cambios necesarios que nos haga sentir a los españoles -comunidades “históricas” incluidas- componedores y no pollos de granja.
Saludos cordiales
EN ESPAÑA
LOS POLÍTICOS Y LOS MEDIOS QUE LOS COREAN ADEMAS DE ABURRIR ACABARAN ARRUINANDO AL PAÍS
Cuando servimos por igual a personas de buen agradecimiento, así como a personas desagradecidas, sin duda que nos calificarán, no como buena gente, sino como ingenuos o tontos. Pero no debemos desanimarnos por ello, tarde o temprano, el bien paga siempre con creces.
Y porqué resulta difícil proceder con ingenuidad? Sin duda, porque la flaqueza de nuestra condición hace que las cosas en su simplicidad y pureza naturales no pueden servir para nuestro uso. Ocurre que la sinceridad no es completa porque está matizada y velada, tanto por la ironía como por la ambigüedad, por la cautela y por las obligaciones, provocando en muchos casos lo que en psiquiatría se denomina esquizofrenia o algo así como disociación de las funciones psíquicas, y ello es, porque inconscientemente, ocurre que a veces no asumimos, en todo, ese mundo heredado de costumbre, mundo que no se puede romper ni siquiera torcerlo sin que se nos tache de eso “esquizoide” aunque sea benévolamente.
La Constitución del miedo, del reparto y del trapicheo, y los que la interpretan, abusan de esas debilidades humanas, y lo hacen con mediocridad, y ahí estamos, la ciudadanía, impotentes, confiando en el Poder mediático el objetivo de desenmascarar la oligarquía que en forma de partitocracia o partidocracia gestiona la cosa pública. A este Poder es al que se le exige, porque no hay otro camino en democracia que, en nombre de la ciudadanía, promueva día tras día que se lleven a cabo las modificaciones necesarias en la Ley Electoral de manera que den paso a que sea el gestor, directamente elegido a través del distrito, el que se encargue de tal tarea, tarea que debe llevarse a cabo con honor, honestidad y honradez, características que solo el elector directo le conoce y si éste se equivoca, el error propio se asume y enriquece no así el ajeno al que siempre le revestirá la duda de si sus actos los han movido intereses egoístas más que los intereses generales.
Mediocridad, si, que da paso a moverse entre lo bueno y lo malo o entre la verdad y la mentira con natural hipocresía umbral y recodo principal de lo que hay de ruin y de innoble, que es mucho, en las conductas y procedimientos corruptos de políticos, de algunos medios de comunicación y de servidores de instituciones “muy común en nuestro país” que con su ejemplo generan filosofías sociales en las que todo vale; porque esa mediocridad o escasa cultura de esta nuestra sociedad, aunque reproche lo innoble, lo hace en voz baja e insegura y prefiere optar -justificándose, los más osados y atrevidos, en el mal ejemplo de sus representantes- con réplicas también innobles que dan como fruto conductas delictivas y más y más vileza.
Y ¡¡vaya perplejidad!! Cómo, en presencia de todo ello, no se le ocurre al legislador imponer las máximas penas a los condenados por delitos relativos a conductas corruptas siendo que la corrupción es un asesinato y como tal debe ser castigado -si, un asesinato a la dignidad de la comunidad a la dignidad del ciudadano-. No, no se le ocurre ni se lo planteará, porque es él, el legislador, el que por acción u omisión suele ser el primer corrupto.
Y los efectos de tal cobardía –por no denominarlo de tomadura de pelo a la comunidad- por su ejemplo ominoso, esta dando lugar a que se instale en la sociedad la sensación de estar siendo objeto de expoliación y que ésta se fragua por ésos, en connivencia con los medios de comunicación, con una trampa. Cómo? una trampa¡¡ muy sencillo, me parece que la mayoría de ciudadanos estaremos de acuerdo en el mal ejemplo que transmite imperturbablemente y desde todos los ámbitos de la gestión política y administrativa lo que se ha dado en llamar “clase política” que, en un parlamentarismo anclado en la dialéctica erística sin más afán que el de “llevarse el gato al agua”, da rienda suelta a una ambición desmedida que no persigue otro fin que el de conseguir el poder para controlar el erario público y así dotarse de regalías para si y para sus correligionarios, familiares y amigos abusando y abusando de la buena fe de la ciudadanía.
Clase política, algunos ya le llaman “casta”. Casta, que es como decir grupo “cuasi mafioso”, entendiendo por ello a un grupo de personas o grupo social que impone para su pertenencia al mismo las reglas de algo así como el rechazo a la incorporación de miembros “ajenos” al propio grupo, es decir, los de la foto, los que no se mueven.
Entonces estamos ante una oligarquía endogámica que no permite la revitalización porque no se da lo fundamental para que ello se dé? Me parece que si, porque lo fundamental no es otra cosa que la renovación a través de una verdadera representación democrática. Representación ésta que solo admite la elección de los representantes políticos a través del sistema de listas abiertas, mediante el cual el político siempre se verá observado directamente por sus electores que son, en definitiva, los que deben decidir sobre la honestidad y honorabilidad de él. Si esto no se da no podemos hablar ni llenarnos la boca, como algunos hacen, con la estridente palabra de democracia, porque con lo que realmente contamos es con personas que viven muy bien de aparentar y que hacen que la democracia sea una falacia, falacia que no hace otra cosa que desfigurar la realidad, es decir, la partitocracia, con el solo objeto de perpetuarse sus componentes en la representación política y aprovecharse ellos sus familias y sus amigos, de la buena fe y de la candidez de los ciudadanos.
Y la pregunta -en esta situación que podemos denominar de esperpéntica- nos la venimos haciendo uno y otro día ¿quién o quienes en nuestra sociedad hacen que persita el anacronismo de algo de una época en que por el entorno socio-político en que esta inmerso nuestro país ya no corresponde?. La respuesta es que esos son ese elenco de analistas políticos que nos tienden día tras día una trampa, trampa que consiste en la orquestación a través de los medios de comunicación del libreto de lo esperpéntico del teatro político, consiguiendo que la obra resuene y resuene deformando la realidad para que acabe el votante-cándido familiarizándose con esa malformación.
Qué se puede pedir a esos tramoyistas. Yo les conminaría – tal vez proceden con ingenuidad aunque me parece que ya nadie, salvo el necio, se lo cree- a que, hasta tanto no se opte por el sistema de listas abiertas, no cejen de insistir y pedir el cambio a este sistema y dejen de analizar a uno y a otro político u acciones políticas si son buenas o malas, es decir, que olviden a los políticos actuales, como si no existieran, haber si se les cae la cara de vergüenza, se van a su casa, y si quieren ser útiles a la cosa pública empiecen por convencer a los vecinos de su barrio o circunscripción.
Al Poder mediático se le exige fortaleza y no se le puede permitir debilidad porque su cometido y su obligación moral es poner de manifiesto lo que la ciudadanía siente y remover cualquier obstáculo que impida la materialización de ésta, hasta las últimas consecuencias. Este cometido, hoy y en este país, repito, es desenmascarar la oligarquía y reivindicar para la ciudadanía el derecho a elegir al que debe gestionar el fruto de su sudor, para lo bueno y para lo malo.
Pero tal vez no sea debilidad sino otra cosa mucho peor lo que atenaza a los medios. Podría ser, por ejemplo, el temor egoísta a perder ese material que ofrece una democracia rudimentaria que no supera su entropía y que da lugar a múltiples lecturas de las que se sirve el actual crítico político y que sin la misma no ve salida a su profesión. Y todo ello parece que da lugar también, en este sector de la sociedad, a que “la endogamia” esté presente porque asegura la supervivencia de los mediocres.
Este modo de administrar la cosa pública no es novedoso, aunque tal vez, me atrevo a decir, es una reminiscencia de lo que se conocía en la Grecia clásica y postclásica como hetaería o clubs políticos, cuyos miembros estaban hermanados y se prestaban apoyo mutuo en asuntos políticos, judiciales y económicos.
Hoy, el fondo es el mismo, pero hay más y que asusta y es que a ese club político acuden muchos sin mas recursos que los que puedan obtener por su militancia, y en un país como el nuestro, con poca afición al asociacionismo, los ingresos del club mucho me temo no cubren las ambiciones de sus componentes ni los gastos del mismo.
Luego, si el pueblo llano no colabora con esos gastos alguien tiene que hacerlo y es ahí, como siempre, cuando hay que acudir a los sectores privilegiados. Éstos no van a defraudar “al club” como tampoco defraudaron nunca a la Iglesia católica.
A la Iglesia se le permitió acumular riquezas y continuar con sus ventajas porque si ésta se hubiera transformado en agrupaciones de pobres se hubiera convertido en un bastión desde donde el pueblo se habría lanzado a la conquista de la tan temida y bíblica igualdad entre los hombres.
Y el resultado de ello es que, lo que se ha configurado y se nos ha impuesto como sistema político desde los sectores privilegiados –poderes económicos y de facto y partidos políticos- en connivencia con algunos medios de información creadores de opinión, no es otra cosa que una oligarquía disfraza con vestimenta de democracia.
Deprimente este estado de cosas, hace que pase por mi mente, lamentablemente, la pregunta de si existe una manera noble y otra vil de conducirse por la vida o son todos los modos de vida meramente fútiles.
Esta es la situación, que podríamos calificar como grotesca, a la que nos lleva el ejemplo de esos personajes; si, esto es lo que consiguen, consiguen que la virtud para obrar bien, que con muchos desvelos nuestros progenitores y maestros han intentado inculcarnos para hacer de nosotros personas dignas y respetables, se cuestione, si, digo bien, se cuestione.
La mayoría de ciudadanos, a los que esos políticos desvergonzados solicitan el voto, deben saber que este acto es tratar de estúpido y lelo al contribuyente, es en definitiva humillarlo.
Pero ¡¡de lo que no me cabe la menor duda!! es que el modo de vida noble “esa manera de conducirse con honor” no la puede eludir aquel que se ha ofrecido, que se ofrece, a gestionar y representar los intereses generales, y es este personaje o ciudadano el que debe dar, más que ningún otro, ejemplo de honradez, lo contrario justifica una moral de desorden o cualquier brote de delincuencia.
Poca cosa de lo que aparece en nuestro entorno mediático -lo que hace que tengan valor las cosas- salvo que no rebusques, tiene valor formativo –todo es comedia simple y grosera- o político –todo es mezquindad y falta de nobleza- por eso escribo y os escribo irritado, porque siendo componente de la sociedad, esa casta mafiosa de políticos hacen que no me sienta componedor de ella.
PORQUÉ ESTAS COSA SON ASÍ Y NO DE OTRA MANERA
Me parece, y que me perdonen los que sean de mejor opinión y de más amplia perspectiva, que queda y mucho, en todos los niveles de nuestra comunidad de las nacionalidades –y que es fácil apreciar tanto en colectivos humildes como en algunos de los que presumen de abolengo- de cierto anclaje en la ignorancia de lo que se debe y se puede conocer, en la arrogancia y en la soberbia, en la envidia por el bien ajeno y en la cobardía por falta de ánimo y entereza y escasa fuerza de carácter para no dejarse manipular ni abatir.
Manipulando, ese estado de cosas, están los usos mezquinos de políticos arropados por la trampa que tejen los medios a los ciudadanos, que, con gran dosis de hipocresía despreciable, no arremeten abiertamente contra unos personajes, que sin probar su honestidad ni capacidad, dirigen los destinos de una sociedad.
Muchos de nosotros no damos crédito a lo que vemos y nos preguntamos ¿cómo es posible que no se conozca ni se sepa nada del que va a disputar por mis intereses? ¿a quién puedo plantear problemas y soluciones? ¿es que acaso está ahí de nuevo o que no ha desaparecido esa “España Profunda”? Pues si, porque desafortunadamente las fuerzas y tendencias viejas que en un momento del desarrollo de nuestro país confluyeron y que impusieron el inmovilismo a una sociedad republicana que había dejado de ser el hazmerreír en Europa no han desaparecido, están y muy fortalecidas, porque a éstas se les han asociado la sabia ruin que la constitución del miedo, del reparto y del trapicheo, ha generado.
Es por esto que no dejo de recordar a lo mejor de la intelectualidad y del humanismo de aquella sociedad civil del exilio de 1939 porque todavía no la hemos recuperado. Todo es más de lo mismo; lástima de institución de la Grecia clásica el “ostracismo” -procedimiento que no se imponía a ningún pobre sino a quienes despertaban recelos por la importancia de su casa y el peso de su linaje- con diez años de exilio, hasta hubiera resultado una medida socialmente sanitaria y no se hubiera difundido de España que es, parafraseando a Unamuno, “un país enseñado a huir de la verdad, a transigir con la injusticia, a refrenar el libre examen y a soportar la opresión” y es que la pretensión de esa citada confabulación de fuerzas es hacer disonar cualquier sentimiento de acercamiento a la realidad con la música estridente de la propaganda que en nuestro tiempo se prefiere a un silencio que asusta porque podríamos oír nuestra propia voz y no reconocer la realidad de nuestra condición.
Y a pesar de todo, el mundo y nuestra sociedad no digamos que marcha, pero al menos se arrastra y las mujeres siguen dispuestas a tener hijos; y es que la naturaleza, intransigente en su decisión de perpetuarse es muy sabia, porque no se contenta sólo con dividir a los hombres en felices y desdichados, en ricos y pobres, sino que da al rico el espíritu de la riqueza y al pobre el espíritu de la miseria, como nos refiere Pío Baroja.
Y así las cosas, necios conjurados, antes arropados por la dictadura de las armas, y en la actualidad, esos mismos necios, en conjura con los que se les han añadido y que se deslizan, todos ellos, a través de los partidos políticos y sindicatos más representativos, en connivencia con los medios, no les importa mantener la atención de los ciudadanos con nimiedades y disputas superficiales mientras no dudan en prostituir su conducta “deshonrando la autoridad de la que la ciudadanía le ha investido, abusando bajamente de ella por interés o por adulación” corrompiéndose para alcanzar, ellos, sus familias y los que van a ser sus clientes –que periodo tras periodo electoral justificaran con el voto esta ficción de democracia o dictadura de partidos- riqueza fácil; un número importante de ciudadanos de nuestro país, millonarios por la corrupción, corrupción que, entre otros efectos en la economía genera, uno nefasto, como es el encarecimiento de la vivienda por la especulación del suelo, mientras, más del 20% de los ciudadanos mal viven por debajo de la pobreza –en la miseria- el 60% en perpetua ansiedad por la inseguridad de sus ingresos y el colectivo del 20%, ese que entre funcionarios con ingresos vitalicios y los que pivotan alrededor de partidos políticos y sindicatos más representativos -estómagos agradecidos- mantienen el conflicto sin que estalle.
Un nueva ley electoral, que posibilitara elegir, en nuestro distrito o circunscripción, a la persona que interesada en la cosa pública se le reconoce honradez, formación, conocimientos y capacidad para esa gestión, generaría a los electores, cuanto menos, la sensación de que tanto los fracasos como los aciertos son propios pero subsanables, mientras que, con la actual forma electoral cerrada y endogámica, que pone en la gestión a desconocidos, la incertidumbre y la ansiedad está servida. Ello unido a una modificación del Código penal que arbitrara penas máximas para políticos y servidores de la administración pública incursos en corrupción económica y política, podría dignificar nuestro país y con ello el amor y el orgullo patriótico –que no recuerdo, que en general, se haya sentido nunca- de considerarse ciudadanos españoles.
Premisas mínimas para salvar los obstáculos que el poco interés y escasa expansión del movimiento renacentista-humanista y de La Reforma y el triunfo de La Contrarreforma reaccionaria –para la que el mayor bien es la abyección y el desprecio de las cosas humanas- representaron para avanzar –en España más que en ningín otro país europeo- tanto en lo ético como en lo científico que, con los regímenes absolutistas y dictaduras de terror y por último con la “miedosa, cobarde y de reparto que ha dado en llamarse transición” arroja hoy día como resultado y todavía, una nación, España, dividida sobre los conceptos más básicos en ética de lo político-social y que da lugar a que en este país sigamos moviéndonos en círculos concéntricos y que parezca difícil hasta imposible ganar el Empíreo terrenal o dignidad de comunidad.
Y porqué, que está ocurriendo, quién dirige los destinos de nuestra comunidad: si son los políticos, o son ciegos y tontos o mucho me temo que les es más cómodo encaramarse por encima de los ciudadanos contribuyentes de a pie y empleando cualquier clase de retórica demagógica mantenerse en un bunker de donde ninguno de ellos va a salir, amparándose en la propaganda orquestada por ellos mismos y que, con cortinas de humo mediático, también instalará la duda sobre una exigible dimisión que sería honorable si a ellos les importara el honor.
Esta situación -donde es fácil detectar cierta influencia de la filosofía y sistema de la escolástica como también del movimiento de la contrarreforma- ahuyenta y frustra cualquier movimiento social de desarrollo natural afectando, grave y sustancialmente, al orgullo de formar parte de una comunidad participativa. Y si a esta situación le unimos el temor de la ciudadanía a la prevaricación de jueces y fiscales
“en particular he sido víctima de prevaricación por un juez instructor excelente amigo del abogado de la parte contraria, al que le bastó las sugerencias de su amigo abogado para que, utilizando, insustancialmente, la suposición, arremetiera con tal virulencia sobre mí que llegué a temer lo peor, y lo peor era embargos preventivos y pérdida de la libertad; de nada sirvió la sentencia en la que no se me apreciaba nada de lo que suponía ese juez prevaricador cuando lo denuncié por tal conducta, las diligencias se archivaron sin más”
El desasosiego general está servido.
Estos representantes del pueblo -a los que se les autoriza para debatir- en su arrogancia y excesivo afán de protagonismo se olvidan de su principal deber “el de someter sus intereses particulares a los de la comunidad con control sobre sus manos” en especial y con más descaro los de la derechona siniestra cuyas palabras les salen de los labios que no del corazón, muy experta en disfrazar de frugalidad su ilimitada codicia y en ingeniárselas para que los ciudadanos estén siempre en bandos enfrentados y con diferencias entre sí.
Sí, este es el ejemplo que dan los regidores de la “patria” el mismo, mutatis mutandi, que dio lugar a que los ciudadanos griegos del S. IV, como nos refiere Menandro, dejaran de tener interés por el devenir de la comunidad, se apartaran de la virtud si esta no les proporcionaba algo a cambio y desarrollaran el egoísmo, ética que promociona la propagación de la corrupción y de la picaresca tan extendida en nuestro país y por lo que destaca y lo hace diferente.
Pero en general es toda la clase política que, menospreciando la naturaleza propia de los problemas de los ciudadanos -que debe ser el contenido real de los asuntos de Estado- se dedican a recrearse manejando pequeños puntos de la lógica y nimias sutilezas del pensamiento con pedantería y artificialidad que ni siquiera llega a tener el carácter o calidad retórica de la más elemental exposición de conductas -como es, la de comparar la mejor manera, entre varias, de conducirse y actuar, tipo degradado de debate que influye sin duda alguna en la mala reputación de “esos representantes”- y que determina, que la mayoría de los electores mantengamos, de sus intervenciones, -aparte de intentar justificar el sueldo- cierto recelo y temor por la concordia entre los distintos colectivos de la comunidad “tal vez piensan que la grandeza moral no siempre reporta beneficios personales” porque, ocultando sus propias impresiones, como cobardes que son, optan por la demagogia –degeneración de la democracia- en vez de descubrir su odio y su amor, no importándoles desechar la verdad en pro de una opinión ajena favorable a sus intereses particulares que no son otros que el mantenerse en el Poder por su rentabilidad económica y de vanidad.
Y –como denuncia N. de Maquiavelo- estos políticos no se percatan, al tomar este partido, de cuánta gloria, honor, seguridad, quietud y satisfacción del alma dejan de lado, y cuánta infamia, vituperio, reproches, peligros e inquietud echan sobre sí engañados por un falso bien y una falsa gloria.
Si, se han convertido en los nuevos “gentilhombres”, aquellos, los ociosos, que vivían de las rentas de sus posesiones regaladamente, sin tener ningún cuidado ni del cultivo de la tierra ni de otras fatigas necesarias para la vida, y, éstos, los que viven de la verborrea para enmascarar sus intenciones egoístas y de “poner el cazo”.
Aquellos “gentilhombres” que expoliaban regiones ricas como Andalucía y Extremadura – en su día huerto y granero de Europa- y que no les importaba mantenerlas en un estado primitivo -nada se diferenciaban esos grandes latifundios de los de la época romana, tanto en tamaño y sumisión del campesino como, en técnicas de explotación si salvamos las introducidas por los árabes-imposibilitando su normal desarrollo, al no atender ni invertir el excedente de esos territorios en su modernización y sí gastar éste en catervas de criados e inversiones en Madrid, Catalunya y País Vasco.
Y los modernos “gentilhombres”, que especulan con el suelo de todos, que manipulan a los sindicatos -sindicatos que Felipe hizo “más representativos” para mantener los salarios más bajos de Europa y a menos de la mitad las pensiones de jubilación- han encontrado en la política la “regalía” de las que aquellos disfrutaban.
Estos nuevos “gentilhombres”, son capaces de enriquecerse vilmente y luchar por la representación política de más del 20% de ciudadanos que participan de la miseria y de un 60% que se arrastra para alcanzar el mínimo de dignidad ¡qué hipocresía!, verdad, o mas bien, ¡que sinvergüencería!, sí, sinvergüencería, porque ocultan su propia ignorancia con exhibiciones de aparente sabiduría, conducta que da lugar a la peor de las plagas y de la que surge todos nuestros males.
Dan la “triste” impresión de conocer todos los caminos de la Verdad y la Mentira y del Bien y el Mal para, con estos fundamentos de gran fuerza –cuanto menos pretenciosos- elaborados a su gusto, justificar su vergonzosa presencia y trazar la ética o conducta y modos de entender la política.
Pero no los puedo creer, porqué, porque albergo justificadas dudas de que los gestores del sudor de los ciudadanos interpreten con acierto esos principios elementales de la ética; es por ello que expongo y es precisamente lo que me esta impulsando en la presente reflexión. Reflexión que algunos pueden tachar de crítica pasajera de un pesimista o de un rebelde utilizando literatura de poca extensión, es decir, un panfletario, pero no, no es esto, es, una cuidada y medida lectura de lo que acontece a nuestro alrededor, si, así es; y es que nuestros políticos y representantes de instituciones que dan forma al Estado democrático no paran de llenarse la boca sobre que las leyes que nacen del sistema político de la democracia se elaboran para ordenar la vida en comunidad y las haciendas, teniendo siempre como referencia el “interés general”.
Las leyes, si, éstas les dicen, en particular a los representantes de la voluntad general, que deben conducirse con la diligencia del buen padre de familia; diligencia e interés general, Código civil y La Constitución del miedo, del reparto y del trapicheo.
Acaso un buen padre de familia dormiría tranquilo si disfrutando de unos buenos ingresos observara la miseria y la angustia en el seno de su familia, no, y no solo porque por naturaleza es imposible que se de tal situación sino porque la ley puede impedir que esto se dé.
Pues bien, en nuestra sociedad, como ya he citado, hay miseria y angustia, por criminales pensiones y por salarios de supervivencia, mientras, los dirigentes convienen entre ellos salarios ostentosos y pensiones vitalicias amén de otras prebendas ¡no les da vergüenza!; ya pueden acudir con todos los exegetas de la ley que quieran, ninguno puede interpretar que el gestor del sudor ajeno se engorde y le sobre de todo mientras el gestionado se pudre en la miseria y la indignidad argumentando la simpleza, como he oído decir, que en realidad el Estado Social de Derecho es un principio programático pero que estamos formando parte de un Estado demócrata liberal atento a los conflictos de intereses y que sus instituciones están para evitar que esos conflictos estallen poniendo en peligro la estructura en que la propiedad privada sin límite impone sus directrices.
Esta realidad -porque es prácticamente una realidad de hecho- no me vale, no es lo que nos ofrece el político al borde de las elecciones parlamentarias ¡o no es verdad! que si los oyes en esta situación, parece que todo, de lo que he manifestado mi reproche, se va a solucionar.
Pero, no es que desconozcan la situación -en muchos casos paupérrima e indigna como ya he citado- en que viven muchos de los ciudadanos españoles, sí que la conocen, ya que saben leer y tienen vista y oídos, y por si ello no bastara, alguna prensa, muy poca y en contadas ocasiones, reproduce los informes de Caritas, informes incuestionables como saben ellos, y sin embargo, qué hacen los “honorables políticos” en estas situaciones de miseria y angustia vital, nada; lo que hacen y esto es precisamente lo que les deshonra, es pretender distraer nuestra atención –parece que lo consiguen a tenor de que nadie de este país osa rebelarse contra la imposición de impuestos que en muchos casos, como la casuística nos pone de manifiesto, van a engrosar los bolsillos de las economías particulares – con nimias discusiones con apariencia, eso digo, con apariencia de interés de Estado, sí, sí, porque en definitiva lo que subyace en el sentimiento de éstos, es que esto de la política –y lo mismo el sindicalísmo- es una profesión y un buen negocio y es por lo que ponen tantas trabas, unos y otros, para el pleno desarrollo de la Agencia contra La Corrupción y el buen fin de las Comisiones de investigación y no se aprueben penas severas, que deben ser muy severas, para estos delitos de lesa comunidad, como he justificado y propuesto arriba. Que lástima me da este país pero lo quiero porque yo soy lo que es él.
Manuel Cárdenas Vivar
Ldo. en Derecho
La impotencia ciudadana por sentirse componedor y no “pollo de granja”), de la que tiene mucha mucha culpa el sistema político que ha ido instalándose en nuestro país desde la tan cacareda “transición”, no parece que vaya a tener cura alguna en un futuro inmediato.
Sin embargo y con ánimo de no claudicar facilmente quiero percibir algo de remedio de… oxígeno revitalizador, si, algo de ello me llega después de haber oído y leído a dos personas admirables que en nuestra sociedad se mueven y que, a diferencia mía, parecen no conocer ese adjetivo que por su generalización, generalización que se observa sin mucho esfuerzo analítico, se ha impuesto ya como un”sustantivo”.
Esas personas son: Antonio García-Trevijano Forte y nuestro insigne filósofo Gustavo Bueno Martínez. Ambos coinciden en que todavía existen esperanzas de que nuestra España evolucione y erradique la partitocracia y así se imponga una representación real que permita, cuanto menos, ilusionar a los españolitos de manera que de ésta surja, una vez liberados de la mezquindad de los políticos y sindicalistas liberados, un entendimiento de todos y de todas, tanto de la sociedad civil de las comunidades autónomas como de las corporaciones e instituciones.
En fin, quiero decir que podemos salir del analfabetismo político que tan hábilmente ha conseguido la música carente de honra de estimación y de crédito “salvo para los estómagos agradecidos” de la orquesta de medios afines al sistema de la partitocracia que usando su “cacareo asfixiante de las virtudes de la transición” -que por supuesto muchos de ellos no se creen aunque otros, desgraciadamente, si lo creen, como también acontecía en la Edad media con algunos reyes y príncipes “ingenuos” en lo referente a la trinidad y otras veleidades de la “católica” Iglesia- nos quieren alejar de la realidad democrática, la verdaderamente representativa.
Esta realidad democrática y su definición no está lejos, basta con leer a esos dos señores, repito, Antonio García-Trevijano y Gustavo Bueno, tanto en foros en Internet como en sus obras y que invito a que consultéis para que, como a mi me ha sucedido, volváis a un estado de esperanza que os de fuerza para perseguir y exigir cambios necesarios que nos haga sentir a los españoles -comunidades “históricas” incluidas- componedores y no pollos de granja.
Saludos cordiales