Noviembre 4, 2007
Si no es utópica ni puramente descriptiva, si contiene algo de orden normativo o prescriptivo, toda teoría política es una llamada o convocatoria social para realizarla en la sociedad y en el Estado. Entendida como los pensadores franceses que la crearon, la filosofia de la acción no tiene esa finalidad. Solo se interesa por la naturaleza metafísica y óntica de la acción humana. Para evitar repeticiones sobre la acción política que reclama la teoría de la República Constitucional, me remito a los artículos “Esquema Republicano” y “Proceso Republicano” (dos y cinco de julio pasado), de los que el presente ensayo es su continuación.
Una teoría que ha identificado la verdad política con la libertad de acción colectiva, comienza a ser activa con ese descubrimiento. A diferencia del efecto contemplativo causado por las verdades puramente teoréticas o estéticas, el conocimiento de la identidad verdad-libertad produce al instante una verdadera con-moción, es decir, un impulso instantáneo de moverse hacia los demás, en busca de compañía para vivir en la verdad con la acción colectiva de la libertad. Una conmoción mental y espiritual que se traduce en determinación para la acción, en estar dispuestos a la libertad.
Esa determinación es, por sí misma, una acción espontánea y horizontal, distinta de las acciones basadas en la verticalidad de las relaciones organizativas. El impulso para la acción colectiva que haga obrar a la libertad política, no proviene de tendencias altruistas carentes de otros campos de satisfacción. Ni lo causan sentimientos de culpabilidad sublimados en un deber social. Tampoco responde a la aspiración existencialista de una vida auténtica, creyente de que hacer “algo” es hacerse a sí mismo. Pues si ese algo es libertad colectiva, todos se hacen a sí mismos y a los demás.
El ímpetu del nuevo saber, el de la verdad-libertad, sale de una inspiración intuitiva. La de que es posible realizar lo tanto tiempo deseado, y que parecía imposible: una creación cultural y política, donde se disuelva la servidumbre voluntaria y se resuelvan los conflictos sociales, en la polaridad opositiva Estado-Sociedad. Una polaridad que engloba y supera las explicaciones hegelianas o marxistas de la historia, al ser explicativa y resolutiva de conflictos sociales de carácter funcional o mecánico que no tienen naturaleza dialéctica.
Una obra de tal envergadura requiere un agente social de potencia similar, y un proceso de realización dictado por la propia obra en cada una de sus fases de ejecución, como en la creación de las grandes obras de arte. El tipo de actividad de una acción gradual.
La primera fase comenzó con la creación, asimilación, difusión y divulgación, en Internet, de la verdad-libertad. Esta etapa no terminará hasta que la importancia difusora del Diario digital, de pronta edición, la distribución de mi nuevo libro “Hacia la República Constitucional”, las conferencias, seminarios, folletos y toda clase de intervenciones en actos públicos, que realice el excelente equipo de escritores y oradores, formado durante la creación articulada de la Teoría, aseguren la participación de miles de repúblicos de toda España en la asamblea fundadora del “Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional”. Con un trabajo inteligente y constante, esta meta puede alcanzarse aproximadamente en un año.
El segundo grado del proceso se iniciará con la concreción de la acción colectiva que ha de conquistar la libertad política constituyente. La definición de esa acción específica no se puede abandonar a la espontaneidad horizontal de una serie de repúblicos. Para que se integre en una acción gradual y progresiva, esa serie ha de transformarse en agrupación, y ésta en movimiento social y cultural. Su acción específica será definida en la ponencia estelar que deberá aprobar la asamblea constituyente del MCRC. Ahora no podemos concretarla, tanto por desconocer el estado de la situación política en ese momento, como por obvias razones estratégicas de prudencia, de las que no se debe excluir una acción original y sorprendente.
El aplazamiento de la acción decisiva no impide, a la actual serie de repúblicos, participar en iniciativas tendentes a crear un ambiente social y político propicio al cambio de la Monarquía por la República Constitucional, como la abstención electoral; la deslegitimación de la clase política; la denuncia de la corrupción endémica de la Monarquía de Partidos; la explicación de las causas del independentismo y del modo de superarlas, con las Instituciones de la democracia en la República Constitucional.
Sin claros antecedentes históricos sobre el tipo de acción, continua y pacífica, que pueda llevar al tercio laocrático de la sociedad hasta la conquista de un verdadero periodo de libertad constituyente -donde la sociedad gobernada elija, en referéndum plural, la forma de Estado y de Gobierno-, no podemos imitar las acciones políticas que tipificaron los movimientos anarquistas hacia la huelga general revolucionaria, ni las derivadas de las estrategias del doble poder, definidas por Lenin y Gramsci, en coyunturas históricas de excepcional violencia civil, como métodos de conquista del Estado, mediante la praxis de un partido de la clase obrera, en lucha abierta contra las clases pequeño burguesa, burguesa y capitalista. Tampoco nos sirve de ejemplo, pese a que no hubo víctimas, la marcha fascista sobre Roma.
Nuestra teoría de la verdad-libertad, y la propia naturaleza democrática de la República Constitucional, son incompatibles con cualquier tipo de acción que se proponga la conquista del Estado, pues su único objetivo es la conquista de la sociedad civil o, mejor dicho, la conquista de la hegemonía política en todos los ámbitos culturales de una sociedad plural y moderna.
Por ser pública, continua y gradual, la acción república se separa abismalmente de las acciones secretas, repentinas, discontinuas y técnicas, que Malaparte consideró típicas de los golpes de Estado.
Por ser ciudadana, se distingue ontológicamente de la praxis marxista, que pretendió dar conciencia de clase al movimiento obrero, frente a la identificación de la clase burguesa con el Estado. Una conciencia unitaria de clase autosuficiente que el movimiento sindical no podía dar, al estar basado en la obtención paulatina de mejoras laborales, mediante huelgas parciales y pactos con el enemigo patronal, a quien legitimaba en tanto que parte contractual propietaria de los medios de producción.
Y por ser coherente con la teoría de la que se desprende, la acción república combinará el principio de individuación con el de individualización, para hacer del distrito electoral la mónada de coordinación del movimiento ciudadano por la libertad política.
Noviembre 4, 2007 at 8:01 pm
En este artículo quedan dibujadas las fases del proceso de implantación de la República Constitucional en la sociedad civil.
Noviembre 5, 2007 at 1:34 am
Mi querido Maestro:
He leído detenidamente este artículo, me ha llegado a lo más profundo de mi ser. Siento la necesidad de participar más activamente, ¡hay tantas cosas por hacer!. Como podrá observar le escribo con el corazón y no con la cabeza, por eso, don Antonio, le pido disculpas anticipadas por si digo alguna barbaridad.
Desde el descubrimiento de la verdad=libertad, tengo la sensación de que todos nosotros estamos escribiendo las paginas más gloriosas de la historia de España. Gloriosas porque son páginas cargadas con las tintas de la verdad y la libertad, tan ayunas en este España nuestra. Me ruborizo al escribir esto, pero estoy en el pleno convencimiento de que es así. Tengo la sensación que deben sentir los locos cuando se creen en posesión de la verdad y nadie les hace caso. Soy consciente de que la conquista de la libertad política no puede hacerse precipitadamente, pero… quiero derribar tantos barrotes, tanta servidumbre, tanta mentira, tanto engaño, que los días se hacen eternos. La libertad política nos espera en algún lugar, está ahí, está al alcance de nuestras posibilidades. Somos hoy muy pocos los que podemos verla tan cerca, mañana seremos más, pero para esa suma, la libertad nos pide el sacrificio de nuestro tiempo, el sacrificio de nuestras inteligencias. ¡Nos pide tan poco, a cambio de tanta felicidad!.
Con amistad honda. Tony.
Noviembre 5, 2007 at 1:59 am
al
Mi amigo Tony
Si la gloria está en la verdad, no tengas dudas de que en la historia de las ideas jamas se han escrito paginas tan hermosas y conmovedoras. El principal enemigo de nuestro MCRC está en la impaciencia. Pero es preferible sujetar las ganas que tener que impulsarlas. Y tambien te aseguro que lo mejor está porvenir. Pues no hay teoria que valga sin la accion que demanda. La emocion verdadera estará en las acciones libres que se deriven de la teoria y compremetan la vida de decenas de miles de ciudadanos. Solo entonces nos daresmos cuenta de lo que habremos realizado. Yo no tengo necesidad de frenarme, porque veo con claridad el futuro, y me eduqué desde la infancia en no confundir mis deseos con la realidad. Un fuerte abrazo.
Noviembre 5, 2007 at 5:48 am
Querido Don Antonio, me va a permitir que subraye una parte de su artículo que me parece de una importancia vital para la acción.
“Nuestra teoría de la verdad-libertad, y la propia naturaleza democrática, de la República Constitucional, son incompatibles con cualquier tipo de acción que se proponga la conquista del Estado, pues su único objetivo es la conquista de la sociedad civil, o mejor dicho, la conquista de la hegemonía política en todos los ámbitos culturales de una sociedad plural y moderna.”
El problema es, como se conquista a una sociedad civil tan conformista como la actual y tan convencida de que viven en una democracia. Tan acostumbrada a que le digan que “confíe en las instituciones”, tan habituada a aceptar la tutela.
Uno puede ir con mucha alegría y buena fe a explicar la República Constitucional, como es la actual forma de estado y gobierno, y como se podría cambiar a una mejor forma republicana y democrática(separación de poderes, etc). Pero en muchos casos, en vez de obtener una respuesta favorable, la gente se asusta y sale despavorida como si hubieran visto al Diablo. Bueno…que le voy a contar a usted.
La gente teme lo que huele a revolucionario, suelen asociarlo con violencia, y sienten amenazada su seguridad, independientemente de que el miedo sea justificado.
Semejante bomba atómica intelectual asusta a la gente porque ven minadas sus convicciones. Aunque muchos lo sospechan, les cuesta creer que han sido engañaos durante tanto tiempo. Es como el niño que descubre que los reyes son los padres.
Ademas el sentimiento grupal es fuerte, la gente suele confiar en las ideas mayoritarias(lo que se dice en los medios, etc) y desconfía de pequeños grupos con ideas políticas “raras”. Y es que hay que tener en cuenta que lo del MCRC no tiene comparación con nada de lo que hay actualmente en España.
Hay que valorar el efecto que esto tiene, porque si se emplea mal, puede volverse en contra. Como decía usted D.Antonio, la impaciencia no es buena aliada.
La estrategia para conquistar esa sociedad civil tiene que ser en pequeñas dosis bien dirigidas y por genuino atractivo, pues intelectual y políticamente estamos bien dotados. Vamos, que tenemos posibilidades de éxito.
Aunque por muy bien dotados que estemos, no es inteligente acosar con nuestros poderosos atributos a quien queremos conquistar. Nuestra misión es atraer, conquistar, no asaltar. Por mucho que creamos que nuestros atributos lo merezcan.
Saludos.
Noviembre 5, 2007 at 9:10 am
Querido JMGA:
Mientras te responde Antonio, me tomo la libertad de decirte que también me asaltan algunos de los temores que comentas (el miedo que sienten los demás hacia ideas “nuevas y raras”, imitar las ideas mayoritarias, etc.). Sin embargo, hace tiempo que veo que algo está cambiando en la gente que me rodea: se está quebrando la confianza en esas “instituciones” encargadas de la tutela. Y ahí es donde entramos nosotros: si el sistema que hay se desintegra, la gente buscará algo a lo que aferrarse, una tabla de salvación, y estará más receptiva a escuchar otras opciones para sustituir el barco que se hunde. Pero como muy bien dices en el último párrafo (que me ha resultado divertido, ya que la “malicia” de nuestro sentido del humor puede leerlo con ciertas connotaciones sexuales) tenemos que acercarnos a la gente inspirando confianza y tendiéndoles la mano para que suban si quieren en nuestro barco, no tocando la bocina y enseñando la artillería pesada. Y para eso necesitamos buenas estrategias de comunicación y grandes dosis de pedagogía, además de armarnos de paciencia. Creo que la labor más difícil es la que ahora tenemos por delante, ya que no basta con que una idea sea buena, también tiene que parecerlo.
Un abrazo,
Alex
Noviembre 5, 2007 at 11:58 am
Querido Maestro, queridos repúblicos:
La consquista de la sociedad civil, que no del estado, es una avería gruesa en la nave de las teorías políticas al uso, pues todas pretenden la conquista del poder alcanzando el Estado.
El trabajo de estas teorias sobre la sociedad civil, la práxis política, es instrumental del fin que se proponen, la conquista del poder político.
Para al MCRC la sociedad civil es el fin y es ésta quién después acturará para organizar la Verdad=Libertad institucionalizándola para que sea perdurable y resista los embates liberticidas de los que se vean privados de las ventajas que el Estado de hoy les proporciona.
Es una hora autentica, pues se trata de que, por primera vez en la historia, la promesa es la sociedad civil. Y no de conquistarla como se conquista el estado, sino de que se constituya y desenvuelva. Es la Democracia en si misma.
Lo que nos propone don Antonio es mucho más que una cambio de régimen, es una cambio histórico que no sabemos cuando tardará en producirse pero que se producirá. Se trata de establecer una República en una sociedad republicana, no una republica en ausencia de monarquía, como consecuencia de un vacío de poder.
Una Democracia en una sociedad demócrata, cuya finalidad sea la propia Democracia, sus ideales. Por eso hemos de “conquistar” la sociedad para que esta se organice y se gobierne.
Las leyes de esta República Constitucional ya están escritas en cada uno de los artículos de don Antonio. Son el código de la nueva sociedad civil.
Sin miedo, ni dudas, ni reservas; basta con que divulguemos la noticia.
Creo que hoy lo he entendido a la primera.
Noviembre 5, 2007 at 1:54 pm
Permitidme un inciso aunque no sea para comentar directamente el artículo de D. Antonio.
Leo que IU quiere proponer que el Congreso de los Diputados emita una resolución de apoyo a la sentencia del juicio del 11-M. ¿Es posible que la clase política sea tan sumamente ignorante?. En España parece que sí es posible. Y hasta necesario para la supervivencia del sistema. En un régimen de teórica separación de poderes, ¿cabe mayor aberración que el que una decisión del Poder Judicial sea refrendada por el Poder Legislativo? ¿O será que en España la falta de separación de poderes genera estas confusiones, que en cualquier democracia desarrollada serían cercenadas sin contemplaciones?
Un abrazo a todos
Noviembre 5, 2007 at 2:43 pm
Amigos:
Nada, ningún objetivo (y menos, político) es inasequible para la inteligencia.
Preparemos conjuntamente una estrategia. En el post anterior os dejé una parte de lo que son actividades divulgativas básicas. Las hay a decenas.
Pero hay otro asunto más importante. Fijaos cómo A.G-T procura nuevos sustantivos a nuestras ideas. ¿Por qué? Porque los viejos sustantivos tienen asignados significados inquebrantables para la opinión pública. Por “eso, a “República” hay que añadirle siempre III” y “Constitucional”. Si no, el imaginario colectivo la asimilará a lo mismo que reclama IU, que es la vuelta a la II República, el revanchismo.
Así es con todo lo demás. Palabras sencillas, pero diferentes (no es mónada, sino “unidad de convivencia” o “comarca vecinal” o algo mejor que buscaremos entre todos. Conceptos claros, pero originales. Pensad que nos dirigimos a colectivos de cultura desigual, y que necesitamos convencerlos a todos.
No es una tarea imposible, sino bien asequible mediante un trabajo inteligente y constante. Lo mejor que tiene para nosotros es que crecerá como la masa impregnada de levadura. Sólo hay que echarla dentro. El resto es trabajarla y esperar.
Salud.
Noviembre 5, 2007 at 3:05 pm
Al 8
De acuerdo con MessageinOut
Echo de menos que los autoproclamados republicanos no hagan un examen crítico de la II República libre de prejuicios ideológicos. Lamentablemente en España la palabra República, más que asociada a una determinada concepción formal de la democracia, de las reglas del juego, a instituciones que aseguren que estas reglas van a ser respetadas, va unida a ideologías frecuentemente alejadas unas de otras, que lo único que tienen en común es el rechazo de la Monarquía. Por eso tanto el Partido Comunista, como la Falange Española, como algunos partidos nacionalistas, pueden autocatalogarse de republicanos. Sin perjuicio, por supuesto, de que muchos de ellos insistan en el papel fundamental del rey en la consagración de “nuestra democracia”, sin darse cuenta de que ello supone consagrar la minoría de edad como un mal congénito de los españoles, que necesitan siempre la acción de personajes decisivos, la bondad de determinados prohombres de los cuales parece que depende nuestra suerte. Pero ese es el pecado de la Transición que estamos pagando caro. Actualmente en España los autoproclamados republicanos no ponen mayor interés en lo fundamental, esto es: crear instituciones que defiendan a la democracia de la innata tendencia de los partidos políticos a la oligocracia e incluso a la dictadura. C.B. Macpherson sostenía que la democracia había sido domesticada por los partidos políticos. Es necesario que los papeles se inviertan y sean estos los que sean domesticados por aquella. La República tiene que mostrar un contenido positivo que no se limite al rechazo de la Monarquía, porque en ese caso estaremos perdidos. Por eso la tarea de D. Antonio, independientemente de las discrepancias que puedan surgir, es valiosa: porque no se ha limitado a aceptar acríticamente las consignas del “republicanismo oficial”, que hacen que en España se pueda ser republicano con una facilidad pasmosa, sin que ello entrañe, muchas veces, mayor esfuerzo intelectual.
Un abrazo a todos
Noviembre 5, 2007 at 6:21 pm
(Al 5)
Hola Alex,
Celebro que me comprendas. Aunque como dices, hay mucha gente sin miedo a pensar, todavía quedan muchos a los que les aterroriza. Yo he visto casos de los dos tipos en gente de todas las ideologías.
No es que sea pesimista, pero debemos estudiar los escenarios mas desfavorables para estar preparados.
A las masas no las mueve el raciocinio, sino la pasión y la imitación. Hay que tenerlo en cuanta. Eso sí, cuando la gente decide moverse, lo puede hacer muy deprisa.
Como bien dices, hacen falta buenas estrategias de comunicación. Y esas estrategias deben ser(como dice el título del artículo)de forma gradual. Hay que ver que ideas serian mas fáciles de asimilar por la gente y entrarla por ahí.
Volviendo al símil erótico-festivo, primero hay que hablar con ella(sociedad civil)invitarla a algo, ser majete, etc. No se puede ir de primeras marcando paquete porque puede salir corriendo asustada.
Otro abrazo.
Noviembre 5, 2007 at 8:23 pm
Algunos necesitaríamos una guía rápida de divulgación. Mis compañeros de trabajo (aquellos con los que normalmente hablo a la hora del café) son personal laboral del puerto: electricistas, mecánicos, grúeros, amarradores, etc. No puedo decirles palabros como “tercio laocrático”, “mónada”, “individuación”, etc. porque preguntarían en que equipo juegan esos señores. A mi me cuesta “sangre, sudor y lágrimas” y me sigo perdiendo a menudo.
Noviembre 5, 2007 at 11:02 pm
Estimados contertulios:
¿Cómo creen que se puede plantear un «verdadero proceso constituyente» que no se quede en un mero formalismo cuando el noventa por ciento largo de la población no sabe y/o no puede decir más de dos palabras sobre la actual Constitución, por muchas «guías rápidas» que se editen? ¿Cuántos leyeron el «Proyecto de Tratado para una Constitución europea» o han leído los actuales y recientemente aprobados Estatutos?
Esta misma cuestión nos hacemos en el foro del que vengo, donde un contertulio suyo, Aquiles, con el que mantenemos una estimulante conversación, me dio a conocer éste.
Saludos cordiales
Noviembre 5, 2007 at 11:21 pm
Desafortunado símil usa JMGA…machista y pueril.
Noviembre 5, 2007 at 11:29 pm
Bueno,bueno,veo que se va acercando el momento de la acción decisiva y eso me gusta(un año para la asamblea me parece nada).Este artículo suyo D.Antonio me es mucho más fácil de asimilar(en realidad no me cuesta nada),por una razón muy sencilla:en este blog hay mucha gente que hacen y harán un trabajo muy importante en la difusión de ideas del MCRC,en la crítica al régimen que sufrimos,etc…Todo eso es acción,lo sé,pero yo me identifico más con el tipo de acción ‘cuerpo a cuerpo’.Me veo más como un peón del ajedrez,pero…¡joder¡,una buena partida la pude decidir la ventaja de un sólo peón,con lo cual quiero transmitir que también me embarga la emoción(que no precipitación).
Lo que me ha emocionado,D.Antonio,es leerle que lo verdaderamente bueno está por llegar.Yo también lo veo así,estoy seguro de que será como usted dice.Las dudas que muchos pueden albergar hoy,cambiarán a esperanza y eufória en cuestión de días,casí horas diría yo.Se sorprenderán de lo que mucha gente hasta ese momento pasiva y casi gris en su manera de estar,va a ser capaz de realizar:estoy convencido de que cuando llegue el momento decisivo,será como una cascada de coagulación:imparable y en progresión geométrica.
Tengo semiconcertada una acción mediática(a nivel de Tenerife),que si me sale bien puede ser un pequeño bombazo aquí(eso espero al menos).Pero no puedo adelantar nada hasta tener bien atados los cabos.Los mantendré informados.
Noviembre 5, 2007 at 11:32 pm
Al 11:
Pablo, en mi blog intento hacer algo de divulgación por medio de tiras cómicas. No es que sean muy buenas, pero a lo mejor te dan alguna idea y te sirve para encontrar la forma de explicarle algunas cosas a tus compañeros. Quizá lo mejor sea explicarles las cosas poco a poco, y tampoco tienes que emplear de primeras la terminología que se está acuñando aquí. Si en vez de mónadas, les hablas de distritos electorales, es posible que lo entiendan mejor, y si en vez de tercio laocrático, les hablas de la parte de la sociedad o de la población que se preocupa por los problemas y que toma iniciativas para actuar, también. En la página del MCRC había también algunos gráficos y esquemas que te podrían ser útiles. Pero creo que la divulgación sigue siendo nuestra asignatura pendiente de momento (algo que espero se solvente con la publicación del diario).
Un abrazo,
Alex
Noviembre 5, 2007 at 11:57 pm
(Al 12)
Juan Moreno, si te parece machista, le das la vuelta y listo. Puede que, como tu dices, siga siendo pueril, pero por lo menos sera feminista, si con eso estas mas contento.
Noviembre 6, 2007 at 12:05 am
Gracias Alex. Conozco tus tiras (algunas muy buenas). Lo que me dices está bien pero yo quisiera ir un poco más allá. Creo que en este blog hay gente lo suficientemente preparada para redactar un pequeño resumen de la teoría de República Constitucional. Podría colgarse y que los que lo necesitemos lo bajemos e imprimamos para distribuir entre nuestros conocidos. Sobre esa base la discusión sería mucho más fácil.
Noviembre 6, 2007 at 12:54 am
ACCIÓN Y TIEMPO.
Lo primero que debemos tener presente es no distorsionar el esquema, es decir, el paso de la teoría a la acción que demanda la teoría ya elaborada. Nuestra acción debe tener existencia real, debe –como dice don Antonio- re-crearse en la sociedad, haciéndose presente, sentida, necesitada y querida por la sociedad civil. Nuestros principios tras el descubrimiento de la verdad-libertad se encuentran dentro del orden de lo inmutable, de lo natural que hace -por decirlo de alguna forma- naturalizar la teoría, alejando las particularidades incongruentes o inconsistentes con la misma. La idea muta, se transforma así en realidad política. La acción consiste entonces en “civilizar” introducir en la sociedad civil la teoría mediante la acción. De lo que se trata es de impregnar a la sociedad civil, con un mensaje nítido, claro, diáfano y contundente, mediante acciones repetitivas para que la verdad-libertad penetre de modo natural (pacifico) en la sociedad civil, con capacidad destructora de las las veladuras de la servidumbre voluntaria.
La acción repetitiva y constante del MCRC, abre de este modo, nuevo campo a los gobernados, que indefectiblemente quedarán –asombrados por el mensaje claro, desconocido y repetitivo- haciendo suyo un mensaje que siempre habían intuido como propio -lo que han pensado siempre- pero que eran incapaces de descubrir por si mismo al estar oscurecido por la propaganda oficial. La fase de difusión de la teoría mediante el Diario, debe estar acompañada por una amplia campaña de presencia e implantación en la sociedad civil del MCRC mediante actos políticos, conferencias, charlas-coloquios, sermones, a fin de ir preparando una multitudinaria Asamblea Constitutiva del MCRC que capte el interés de los medios de comunicación y actué como altavoz para la sociedad civil
Si en virtud del principio universal de la entropía, las sociedades humanas encuentran menos resistencias en el proceso de construir, que en el de destruir lo prejuicios e intereses de la actualidad meramente real, y contando como contamos con las armas de la verdad-libertad, no nos resultará tarea imposible captar a aquellos ciudadanos honestos -hoy replegados a una existencia individual- al no encontrar espacio en la vida colectiva. Si creemos que las personas honestas y amantes de la libertad somos mayoría frente a las deshonestas y tiránicas, nuestro éxito sólo es cuestión de tiempo, el tiempo que empleemos en las fases de nuestra acción política.
Noviembre 6, 2007 at 3:09 am
Queridos repúblicos:
Tras la lectura de este artículo de Antonio, me siento como el soldado de infantería a punto de desembarcar para conquistar la plaza. Parafraseando el título de un libro de un poeta español, Ángel González, pienso en la consecución de nuestro objetivo “sin esperanza, con convencimiento”. Un convencimiento respaldado por la solidez de la teoría de la República Constitucional que ha construido García-Trevijano.
Para los comentarios que muestran cierta inquietud por la escasa respuesta a nuestro discurso que pueda haber por parte de muchas personas, voy a recordar aquí unas palabras de un comentario de Antonio en contestación a uno mío en el que expresaba esos mismos temores. Antonio me decía así el 7 de julio de este año: “Lo de tus amigos y compañeros es un fenómeno general. No piensan por sí mismos, porque no ven la realidad con sus propios ojos. Ven y piensan como la manada confiante en su pastor. A ellos solo los instruirá el acontecimiento, es decir, como Homero decía de los idiotas o imbéciles. Y ese día te dirán que siempre pensaron como tú”.
Entretanto, no espero la llegada del Diario con los brazos cruzados y he inaugurado mi blog personal, en el que ensayaré estilos y discursos con los que contribuir a inundar la internet de los fundamentos de la República Constitucional. No entiendo mucho de internet ni de blogs, pero ahí me lanzo. Si se pasan por allí, siéntanse como en su casa.
Un atento saludo
http://agrioshuertos.blogspot.com/
Noviembre 6, 2007 at 10:50 am
LEGUMINOSAS DE LA MONARQUÍA GARBANCERA FEDERAL ESPAÑOLA
La salud de la Monarquía Garbancera Federal Española empeora y se agrava, y ya sólo se sostiene, se fundamenta, en un enfrentamiento pendenciero en corta distancia del hatajo de delincuentes que constituye la clase política española.
Aznar —ex Legúmino-Presidente— ha sido entrevistado ayer mismo por los medios propagandísticos del Estado Vaticano en España (que es lo que son la COPE y Libertad Digital TV). Y Aznar ha hablado de… (SIGUE EN
http://messageinout.blogspot.com/2007/11/la-monarqua-garbancera-federal-espaola.html
Noviembre 6, 2007 at 11:55 am
Estimado D. Antonio
Al hilo de esta entrada de Messageinout, debo hacerle una pregunta (y a los demás, por supuesto, porque muchos de vosotros estais más versados que yo en la RC). Disculpe mi ignorancia motivada tal vez por una lectura insuficiente de sus escritos o por una falta de comprensión de los mismos: en una República Constitucional, la política exterior y por lo tanto las empresas militares, ¿serían competencia del Presidente del Ejecutivo o por el contrario dependerían del Poder Legislativo, de los representantes de las mónadas o distritos electorales, sujetos a mandato imperativo?. Este aspecto me parece de extrema importancia. En EEUU, si no me equivoco, la asignación presupuestaria necesaria para el envío de tropas corresponde a la Cámara de Representantes, aunque la conducción de las operaciones es obviamente facultad del Presidente. Entiendo, pues, que en EEUU la Cámara de Representantes podría cercenar la voluntad del presidente de entrar en guerra sin más que negarle el presupuesto necesario para ello. ¿Es así?. A este respecto, ¿cuál sería el modus operandi de la República Constitucional?
Un abrazo leal
Noviembre 6, 2007 at 12:29 pm
A Pablo: (12)
No desesperes, don Antonio nos ha hecho pasar un trago largo y duro: La ruptura democrática en el interior de nuestros aclimatados cerebros. La ruptura que proponía don Antonio y que nos escamotearon los del consenso, traicionando, por avaricia, la causa de la Verdad y de la Libertad, que creíamos que eran cosas diversas, especies distintas, hasta que don Antonio nos enseñó que una sola.
Quienes nos tendrían que haber enseñado lo que era la Democracia tenían, y tienen, un problema insuperable: No son demócratas, nunca lo han sido. Buena prueba de ello es que pactaron una Constitución, que nos la ofrecieron como constitución de la Democracia, pero en la que se nos privaba a todos los españoles de los derechos políticos, que establecía un régimen de indivisión de poderes y que incrustó en el Estado una monarquía de partidos y sindicatos subvencionados por el propio Estado.
Treinta años después seguimos desmontando los símbolos de la dictadura, que es lo único que de ella se ha podido desmontar, pero sus oligarquías financieras, empresariales, eclesiásticas, los llamados poderes fácticos, no sólo permanecen sino que han crecido y hecho más fuertes.
Me tuve que deshacer de la nostalgia a que me conducían los mitos de la II República y, para no cansar, encontrarme un buen día con un libro de don Antonio. ¡Toma, por allí empecé a ver las cosas con claridad!
Luego me enganche a este blog, y los artículos de don Antonio me fueron dando mordiscos ¡Con lo listo que yo me creía, no entender nada! hasta que descubrí que no hay cosa mejor que preguntar; así lo hice, y me encontre con que el Gran Maestro era capaz, también, de explicar las cosas para que las entendiéramos los parbulitos de la III República, o mejor dicho de la I República Constitucional Española.
Hoy se que si quiero seguir aprendiendo tengo que seguir en este blog, y si quiero enseñar algo a alguien también, pues a pesar de las palabras “palabros”, de todas y cada una de las intervenciones, que me parecen que se llaman postcrits - o algo así - mis ideas se van aclarando, las voy absorbiendo hasta traducirlas a mi lenguaje, que es un lenguaje divulgativo, no académico, sin citas y referencias a autores consagrados, pero es con el que me entiendo con mis amigos y conocidos.
Así que, parbulito de la Democracia, aprender y aprender para poder después divulgar, y además aprender humildemente.
Nosotros, los parbulitos de don Antonio somos esa guía rápida que tú reclamas; en el mismo instante en que nos apeamos del miedo escénico que a todos nos atenaza y nos condena al silencio, nos convertimos en divulgadores de la República Constitucional.
El don de la palabra nos es dado cuando nos sabemos el temario al completo, y en eso andamos enredados unos cuantos, aprendiendo tema a tema para, después, poderles cantar con soltura y cabe que algunos con brillantez.
Nada de ciencia infusa, ni de lugares comunes ni tópicos. Ideas claras, y para eso hemos de seguir estudiando. Pues sólo se pueden explicar bien las cosas que bien se entienden.
Noviembre 6, 2007 at 2:01 pm
Para el 11
Querido Pablo,
El MCRC tiene un diccionario que esta pensado precisamente para lo que reclamas, a parte de ser elemento de transformacion de la realidad conceptual. Hasta ahora, Alejandro y yo hemos dado el callo en el. Yo ya estoy exhausto y voy a dedicar mis esfuerzos al diario, por eso llamo a los republicos a que participen activamente en la confeccion del diccionario. Jaime, Tony Diaz, Pered, Isidro, Pepe fernandez (quien contribuyo en la primera version que se perdio) y demas, poneros en contacto con Francisco, el editor, para que os de una clave de acceso. si Pablo lo demanda, hay miles detras demandandolo.
Noviembre 6, 2007 at 2:12 pm
Es verdad, se me había olvidado lo del Diccionario Político. La verdad es que estaría muy bien que se empezara a refrescar de nuevo. Por otro lado, David, ¿no hay forma de ordenar las entradas al diccionario por orden alfabético, en vez de por fecha? (a ver si puedo mandarte también otra caricatura esta semana, siento de verdad el retraso)
Noviembre 6, 2007 at 2:37 pm
Estimados contertulios:
no «constituirá» una verdadera democracia y que todo lo demás no es más que una pseudo-democracia, como mucho?
¿Puede ser un «verdadero proceso constituyente» aquel en la «inmensa mayoría» de la futura ciudadanía del Estado que nazca como resultado de dicho proceso no tenga el más mínimo interés ni se haya planteado jamás con un mínimo de rigor cuestiones («meramente semánticas», al decir de ZP) como Estado, Nación política, etc… por incapacidad, por falta de tiempo o, como suele ser habitual, por ambas cosas? ¿Qué forma de Estado se van a dar los futuros ciudadanos que no sea la que le venga masticada por sus líderes políticos, si es que los tienen, o mediáticos, o artísticos, o lo que sea? ¿Cuántos van a plantearse «teoréticamente» (como he leído aquí) en serio la conveniencia de una monarquía constitucional o de una república presidencialista en su «fuero interno», en su «subjetiva conciencia de ciudadanos responsables»? ¿O es que van a ser capaces de esperar a que todos los ciudadanos desarrollen esta «conciencia»? Y, por otra parte, desde el MCRC no sólo se aboga por un «verdadero proceso constituyente», sino que en el fondo se está ya abogando por una «constitución» (republicana presidencialista, en concreto). Da la sensación de que «hay que abrir dicho proceso y luchar en el ámbito de la llamada sociedad civil para que se vaya propagando poco a poco la necesidad de este cambio», hay que quitarles la «venda de los ojos» a todos los españoles que durante todos estos años han estado totalmente «engañados» y convencerles de la necesidad de dicho «verdadero proceso».
Todo este movimiento concuerda perfectamente con lo que en el sitio del que venimos (los foros del IES Infanta Elena) decíamos de que no ocurre ningún cambio constitucional que no provenga de una parte de los ciudadanos, de conjuntos de individuos agrupados y coordinados que se han hecho lo bastante fuertes como para hacer efectivo realmente dicho cambio o renovación constitucional en el sentido o en la orientación que a ellos les interesa (esto es, en el sentido de su ideología) y por lo que se han esforzado (¿quién puede creerse que se puede defender ideas políticas des-ideologizadas? ¿quién cree en las «teorías puras», no contaminadas de ideología, aparte de los ignorantes y los indoctos? Y como normalmente habrá otros grupos opositores o diferentes con una fuerza real bastante grande, ya sea solos, ya sea en coalición, la Constitución final será un resultado del equilibrio de fuerzas y tendrá la coloración del grupo que la promovió, como todas las Constituciones que han sido en el mundo.
Y, claro, ¿a quién pretenden convencer estos nuevos «repúblicos» [sic] que dicen que lo único que es estrictamente necesario es el «verdadero proceso constituyente», aunque sepan que la mayor parte de la población es verdaderamente ignorante e inculta sobre estos mismos temas, tan peliagudos incluso para licenciados y hasta para doctores, y de que lo accesorio o secundario es lo que salga de ahí? Porque no se puede pedir una forma (el círculo) sin pedir a la vez el objeto que mejor lo represente (una pelota, una moneda), a no ser que uno crea en la existencia independiente de las formas platónicas: lo que en política se traduce en que no se pueden establecer de antemano unas condiciones «legítimas» si no sirven para dar lugar a la situación que se considera «legítima» desde la ideología del grupo. O lo que es lo mismo, cuando se piden unas condiciones «legítimas» se está pidiendo un cambio en la sociedad que materialice sus reinvidicaciones ideológicas o que la facilite. Es lo que hace la ETA, pide «más democracia», «referendos de autodeterminación»… para materializar sus deseos de secesión. Y yéndonos al caso del MCRC, si lo que salga de un «verdadero proceso constituyente» es tan accesorio, ¿por qué se molestan tanto en definir su República, expandir la idea y tratar por todos los medios -los que tengan a mano, como los blogs «gratuitos» que ofrecen compañías informáticas americanas- de llevar a cabo este «proceso» (este nuevo proceso, como aquel otro «proceso de paz» del que ahora ya no se quiere hablar)? ¿Es que les mueve un «puro» afán formalista y rigorista? ¿Es que sus teorías son tan puras como las matemáticas? ¿Es que no les mueve más que una especie de puro y formalista «imperativo categórico» político típico de un pietista y rigorista como Kant? ¿Es que puede alguien tomarse en serio la decisión de alguien que interpreta el «imperativo categórico» (obra de tal forma que quieras querer que la norma por la que te guías se convierta en ley universal), condición formal de toda rectitud moral, según el prusiano pietista, como aquel que mata a su mujer pensando que su acción está bien porque cualquiera que estuviera en su situación también lo haría?
Pero no, no son tan «puramente formales» y ya nos adelantan [b]de hecho[/b] sus «reinvidicaciones» de ciertas «condiciones materiales», que son las que en el fondo determinan sus «condiciones formales de legitimidad». ¿Es que que no están en el fondo totalmente convencidos de que cualquier constitución resultante de dicho proceso que no concuerde con sus premisas (presindencialismo, mandato imperativo, circunscripciones monádicas, «su» separación de poderes, etc…
En resumen, ¿qué clase de «verdadero proceso constituyente» puede llevarse a cabo con un «pueblo» ignorante?
Ah, claro, pero es que, como decía Simón Bolívar y anda siempre recordándonos un populista como Chávez, «el pueblo es sabio» (qué curioso que eso sólo lo digan los gobernantes o los aspirantes a gobernar al «pueblo», del que con mucha frecuencia se arrogan su representación y dicen que hablan en su nombre, aunque no representen más que a una pequeña parte, como la ETA).
Pero claro, «si el pueblo es sabio», ¿cómo es que se ha dejado engañar tan vilmente y durante tanto tiempo y encima, está tan contento? Y en caso de que se celebrara un «verdadero proceso constituyente» y dado que no puede negarse la posibilidad de que el electorado «sabio» volviera a ser engañado y el resultado no fuera el esperado por su promotores, ¿otra vez iban a decir que el pueblo ha sido engañado? ¿Pues cuántas veces puede ser engañado un pueblo «sabio»? ¡Menuda sabiduría!
Pedir hoy un supuesto «verdadero proceso constituyente», con todos mis respetos, me parece, como poco, en los tiempos que corren, en los que ni siquiera otras reformas mucho menores y muy necesarias no han sido posibles -como la de la ley electoral o la reforma del senado- una muy temeraria imprudencia, por no decir algo más, que da alas a otros «grupos» poco amigos de España con los que necesariamente tienen colaborar los partidarios de esta iniciativa, si es que realmente hay voluntad de llevarla a cabo y a la que se van a unir entusiásticamente en cuanto se la propongáis. Pero, en fin, vosotros en vuestros cálculos, sabréis con qué fuerzas contáis. Todo lo tendréis medido y bien atado, si os proponéis tan altos y dignos fines.
Por nuestra parte decimos: no hay gobierno sin complicidad de los gobernados. Y sí, el pueblo es sabio, aunque no tenga o tenga muy pocas nociones de «ciencia» política constitucional.
Un cordial saludo
Noviembre 6, 2007 at 2:37 pm
Al 22
Querido David Serquera:
Tienes razón en lo del diccionario, a mí me hace falta y mucho. Es mejor por orden alfabético, es mucho más fácil y nos llega más a todos los principiantes. ¿Y la foto? Saludos afectuosos.
Noviembre 6, 2007 at 2:41 pm
Fe de erratas:
Imperativo categórico: obra de tal forma que puedas querer que la norma por la que te guías se convierta en ley universal (donde ponía «quieras» he puesto «puedas»)
Noviembre 6, 2007 at 3:49 pm
¡Es verdad!¡El diccionario! Se me había olvidado por completo. ¡El Eisenhower hace estragos!. Gracias a todos.
Un grandísimo abrazo para todos.
Salud y República
Noviembre 6, 2007 at 5:07 pm
Nuevo inciso, si me lo permitís. Paradojas de la Memoria Histórica:
Han recordado a doña María Teresa Fernández de la Vega el compromiso que al parecer adquirió en Cataluña en 2004, para la anulación de la sentencia de muerte a Companys. Parece que algunos querrían tener para con la Justicia de Franco y sus secuaces la misma consideración que cabe tener con un tribunal legítimo y capaz de incurrir en “error judicial”. Sería obsceno y monstruoso que ahora el franquismo pudiera ampararse en tal cosa. Pues no hubo error judicial en la condena a muerte a Companys, sino deliberada voluntad homicida. ¿No sería acaso menester mantener esa y todas las sentencias del franquismo contra sus enemigos políticos, como vivo testimonio de la arbitrariedad y la brutalidad de aquel régimen solo fundado en el derecho de guerra del vencedor sobre el vencido?
Parece ser que no. Parece ser que ahora algunos puristas de la Memoria Histórica, más papistas que el papa, querrían reescribir la historia y enmendarle la plana hasta al mismísimo Franco y sus tribunales.
Noviembre 6, 2007 at 5:17 pm
«Yo quiero ser español y sobre todo español, y tenedlo entendido de ahora para siempre, yo amo con exaltación a mi patria; y antes que a la libertad, antes que a la República, antes que a la federación, antes que a la democracia, pertenezco a España».
Don Emilio Castelar, Presidente de la I República española
Noviembre 6, 2007 at 6:49 pm
¡Ojo! la II República Española es una lastre y una trampa para los repúblicos.
Un lastre en cuanto se identifica todo republicanismo con aquella republica. No fue una república democrática, sino un parlamentarismo. A Alcalá Zamora y a Hazaña los elegía los diputados, no el pueblo español.
Una trampa porque, como la actual monarquía, también era un régimen parlamentario de partidos.
Las invectivas del franquismo contra los partidos, y por ende, contra la democracia tenían como fundamento el rechazo al poder excesivo de los partidos políticos. Franco eso lo sabía, lo que no supo hacer fue el desglose de la partitocracia que nos ha hecho don Antonio.
Al dictador no le interesó ni el parlamentarismo ni la democracia, aunque curiosamente, a él como a tantos otros regímenes dictatoriales, le guistaba de la democracia el nombre, por eso se designó a su régimen como democrácia orgánica.
Los repúblicos, por coherencia, no sólo debemos denunciar el franquismo, sino también la II República.
Noviembre 6, 2007 at 7:33 pm
Al 27
Querido Pered:
Respeto tu opinión pero no estoy de acuerdo en todo lo que expones en ella.
En cuanto a la observación que haces sobre la II República, opino que siempre ha estado claro y que sería un disparate restaurar, no creo que ningun republicano esté pensando ahora en eso, sería estúpido. Por supuesto que al Presidente lo elegían los parlamenterios, pero para los tiempos que corrian era lo más representativo, (no había pensadores)hasta D. Manuel Azaña tuvo que fundar su propio partido.
En lo que no estoy de acuerdo es en que casi llegas a comparar al dictador Franco con D.Antonio ¡por favor!. Dices que sólo le faltó desglosar a los partidos. D.Antonio lo que ha hecho es llevarnos a la DEMOCRACIA PURA(no me gusta llamarla así, porque democracia hay o no hay, pero como van tantos disfraces),la ha rescado y le ha dado cuerpo dentro de la REPUBLICA CONSTITUCIONAL de tal forma que con ella puede salvar a la humanidad de todas sus lacras, no tiene fisuras, está todo estudiado y previsto.Es un pensamiento sólo de él, es UNICO.A un antidemócrata se le detacta rápido en cualquier ámbito, en la RC no se escapa por ningun sitio.Por suerte en el siglo XXI tenemos un pensador y lo que ha hecho es grandioso.
El dictador lo que hizo fué utilizar a los partidos lo mismo que está haciendo ahora el postfranquismo. Un afectuoso saludo
Noviembre 6, 2007 at 9:08 pm
Querido maestro: Al fin va cerrando su creación política, la R.C., asentada sobre firmes fundamentos políticos, filosóficos e históricos. Se empieza a vislumbrar, tras tanta teoría, la acción militante. Esperemos que pronto, un parlamento representativo, tras el necesario periodo de libertad constituyente, pueda encargarse de dar desarrollo normativo a los valores y principios del M.C.R.C.
No volveré a referirme a ideologías para no merecer sus llamados de atención. En mi último comentario, en su artículo anterior, me afirma usted que “mancomunidad es lo contrario de solidario o solidaridad”, y esto no lo entiendo. Yo soy de pueblo, y lo comunal, era lo común, lo compartido.
Siempre con agradecimiento y cariño.
Salud y república.
Noviembre 6, 2007 at 9:11 pm
Del lema de la Revolución francesa: libertad, igualdad y fraternidad, sólo el primero, y a medias(tras dejar atrás el feudalismo-absolutismo teocrático)se hizo realidad. La fraternidad es un corolario de la libertar e igualdad, y la Revolución se equivocó, lo dijo usted, al querer equiparar libertad e igualdad(social), siendo incompatibles o muy difíciles de armonizar. Cito esto en relación a la mancomunidad que ya introduje en mi comentario .., refiriéndome a una organización económica de los medios de producción socializados, pudiendo ser, dependiendo de la empresa, municipales, comarcales, provinciales,
multiprovinciales o nacionales, pero siempre en manos de los trabajadores-socios . Todo esto viene a cuento de la igualdad, pues si a la forma política corresponde la libertad, a la economía, la igualdad: todos trabajadores y dueños de los medios de producción y de nuestros destinos.
Un ciudadano que es dueño de los medios de producción, y de
Los destinos de otros ciudadanos, está por encima de estos, y altera la armonía social. Es debido a esto, en mi humilde opinión de inculto, que Europa no ha alcanzado, tras doscientos años de revoluciones, la armonía social, arrastrando esa contradicción entre una sociedad capitalista, y una cultura fraterna, cristiana, de igualdad social. La economía desarrollada(de excedentes)da lugar a la estructura política y al desarrollo cultural, condicionándolos, de ahí la importancia de armonizar estos tres factores clave en que se desarrolla la vida humana.
Todo esto (la igualdad), tiene que ver, a mi modo de ver, con el tema que sacó D. Antonio sobre el principio de individuación, por el que nacemos iguales como seres humanos, pero que la estructura económico-social trunca, creando una contradicción entre los principios y la realidad.
Noviembre 6, 2007 at 10:33 pm
Sr. Trevijano
Muchas gracias por sus articulos, son extraordinarios.
Le escribo esta nota aqui porque no se donde enviar este correo.
Solo una peticion de un tremendo aficionado a sus libros y articulos que he seguido en todos los periodicos donde los he encontrado
Por favor escriba sus memorias !!
Ya se que no quiere, porque Vd dice que no es escritor literario, pero nosotros, sus seguidores, las necesitamos.
Aunque sean emocionales, como Vd. dice de todas las memorias, mejor es tener recuerdos emocionales que no tener nada. Vd. sabe muchas cosas que no se ha atrevido nadie a publcar en España - la verdadera historia de la Plata-Junta, las maniobras de Fraga y Felipe, Suarez, el 23 F, el Rey, etc, etc.
Si Vd no lo cuenta, no lo va a contar nadie nunca !!
Como su admirado Santayana, cuente de “Personas y Lugares”
Muchas gracias
Juan V Serrano
Noviembre 6, 2007 at 10:51 pm
Al 30:
Querido pedro ortigosa goñi:
Muy bien tu exposición. Disculpame pero yo entendí en el principio de individuación que ya estamos formados los seres humanos con nuestras peculiares caracteristicas genéticas, incluso el componente bioquímico que llamamos alma, para después desarrollarse con la individualización. Esto me hace pensar que Rousseau no tenía razón al decir que todos los seres humanos nacemos iguales y buenos. Ya somos distintos en la individuación. Yo lo entendí de esta forma, si estoy equivocada corrigeme por favor. Saludos
Noviembre 6, 2007 at 10:58 pm
El Rey se baja al moro:
http://mcrepublicaconstitucional.wordpress.com/2007/11/06/el-rey-se-baja-al-moro/
Noviembre 7, 2007 at 12:39 am
Estimada amiga Consuelo Galán:
Creo sinceramente que tienes una confusión en el entendimiento de la expresión “Teoría pura de la democracia”, con la de “democracia pura”, aunque si bien afirmas al emplear la expresión que no te gusta llamarla así, ya que “democracia hay o no hay”. No es este el significado de lo “puro” al referirnos al concepto “democracia”, pues aquí se emplea en el sentido que Kelsen dio a la “Teoría pura del Derecho” en el campo jurídico. Al caracterizarse como una “teoría pura”, con respecto a la democracia, lo que se pretende es eliminar del concepto “democracia” todos los elementos que le son extraños. De este modo, lo es que “pura” es la “teoría” no la democracia, por eso entiendo no adecuada la expresión “democracia pura” porque como sabes ésta no puede tener adjetivos.
Creo que esta caracterización de la “Teoría pura de la democracia” es la correcta, a menos que don Antonio con su superior criterio me corrija, en cuyo caso, pido disculpas anticipadas por haber inducido a error.
Con profundo afecto y respeto. Tony.
Noviembre 7, 2007 at 1:26 am
al 4
Querido JMGA
Tu vision descriptica de la actualidad es muy correcta. Pero todos los analisis de la realidad en movimiento se equivocan, porque proyectan o prolongan al futuro lo actual, sin una vision prospectiva de como sera la situacion futura cuando incidan en ella nuevos factores de cambio. Si tuvieramos que convencer a la sociedad de que esta equivocada, sin tner ni television ni medios nacionales de comunicacion, que les digan en qué y por que está equivocada, y cual es la verad, estariamos persiguiendo un sueño. Soy muy realista. Y no espero milagros. La masa solo se instruye con el acontecimiento.
Eben el monento oportuno el MCRC debe de ser capaz de producir acontecimientos. Y para eso tiene que agrandarse con una paciente labor de difusion de lka verdad=libertad. Por ahora el MCRC solo tiene un objetivo: hacer que su Diario conquiste la hegemonia politica y cultural en Internet. El segundo objetivo, logrado el 1º, es celebrar su Asamblea Constituyente de modo que sorprenda a los medios de comunicacion. Por la magnitud y la calidad intelectual de la misma. Yo no pienso en los objetivos posteriores. Pues dependen del éxito nacional de esa Asamblea. No pienses ahora mas que en el objetivo inmediato, en la difusion de nuestro Diario. Esa no es una tarea tan dificil. Animo y abrazos.
Noviembre 7, 2007 at 1:30 am
al 6
Querido Pered
Me has entendido a la primera porque termino la teoria con el comienzo de la accion gradual. Y sera mas facil divulgar la verdad politica con el Diario con la propia teoría. Gracias por tus animos. Un abrazo.
Noviembre 7, 2007 at 1:42 am
al 8
Querido Messagein
Tienes toda la razon. La palabra nueva que mejor expresa las diferencias con los republicanos de la segunda o de la primera es REPUBLICO. Ojala los adversarios nos bauticen con el plural de esa profunda y bella palabra: Republicos.
Naturalmente, yo no he cesado de crear nuevas voces para el vocabulario poltico, porque los nuevos conceptos requerian nuevas palabras. Pero es obvio que el leguaje de la teoria no es adecuado para las conversaciones ordinarias. Donde, como dices, las voces nuevas deben ser sustiruidas por sus sinóminos vulgares. Gracias por tu inmensa ayuda.
Necesito hablarte sobre tu colaboracion en el Diario. Creo que tienes cualidades óptimas para escribir dos cronicas semanales en la portada, sobre la actualidad politica. Debes pedir mi telefoo a Francisco y llamarme cuanto antes.
Noviembre 7, 2007 at 1:46 am
al 9
Querido Juan Sanchez
Siempre hablas con alguna reserva respecto del MCRC. Respetamos tu decision de no integrarte como miembro activo, dada la proximidad de tus posiciones a las nuestras. Pero si en algo se produce una divergencia, nuestro debes es no dajarla a salvo, sino plantearla lealmente, y resolverla. Abrazos.
Noviembre 7, 2007 at 1:51 am
al 13
Querido Isidro
Siempre lato al mismo compas. Aunque te parezca extraño yo tambien ardo con la accion. Es donde mejor improviso, donde mejor veo la situacion. Espero que otra vez consigas la jugada que estas preparando. Siempre te comprendo. Abrazos.
Noviembre 7, 2007 at 1:56 am
al 17
Querido Tony
Suscribo al pie de la letra tu comentario. Es urgente que me llames, pues estoy cerca de la terminacion del diseño del Diario, y debemos editar varios numeros ceros para que todos los miembros puedan opinar y aportar sugerencias para mejorarlo. Pidelo a Francisco mi telefono.
Noviembre 7, 2007 at 2:01 am
al 18
Mi querido Jaime
Gracias por tu esplendida ayuda. Los blogs de los miembros conocidos del MCRC, son importantes para la mayor difusion del Diario. Abrazos.
Noviembre 7, 2007 at 2:09 am
al 19
Querido Messagein
El articulo de tu blog podrían ser un comentario de la actualidad en el Diario, si dijeras lo mismo con palabras mas refinadas, que son aun mas ofensivas. Pero nunca habra censura en el Diario, solo autorresponsabilidad, pues vuestros articulos y crónicas los editareis directamente vosotros mismos. Hablaremos de la eficacia del estilo, distinta en el hablado y en el escrito.
Noviembre 7, 2007 at 2:15 am
al 20
Querido Juan Sanchez
El Presidente de la Republica, sera jefe supremo del Ejercito, pero no podra declarar guerras o intervenciones del ejercito en cuestiones sociales o politicas internas sin aprobacion de la Asamblea, que tambien debera aprobar su presupuesto.
Noviembre 7, 2007 at 2:21 am
al 27
Pero querido Pered, ¿que te ha pasado?, lo que dices es una obviedad ¡tan obvia! que la sabe hasta el recien llegado a nuestro MCRC.
Noviembre 7, 2007 at 2:26 am
al 29
Querido Pedro
Ya te aclare que la palabra manocomunidad diene dos significados. Obligaciones mancomunadas, donde cada deudor solo responde de la parte que le corresponde en la deuda, y obligaciones solidarias, donde cada deudor responde de la totalidad de la deuda. El otro sugnificdo es el de union de municipios para un fin determinado.
Noviembre 7, 2007 at 2:43 am
al 30
Querido Pedro
Primero dices que has comprendido que aqui no se habla de ideologias, y a continuacion nos lanzas una perorata no solo idologica, sino carente de base social de realizacion. Pero, en fin, ese es asunto tuyo. Y la fraternidad en la Revolucion francesa no fue una consecuencia de la libertad y la igualdad. Su efimera vida, en el fiesta del primer aniversario de la toma de la Bastilla, llamada fiesta de la Federacion, no fue más que patriotismo centralista de los federados de las provincias que cantando la marsellesa, marcharon a Paris, ahogando la peqwueña voz bretona que hablo de Federarse con el Estado Frances. Esa frateneridad de los federados individuales para que no se tocara la unidad del Estado, es lo que inspiro a Proudhon el federalismo piramidal, a partir de los Ayuntamientos, y que llegó hasta los fundadores de la I República española.
Noviembre 7, 2007 at 2:45 am
al 32
Querido David
Me he permitio incorporar tu articulo al numero cero de Nuestro Diario.
Noviembre 7, 2007 at 2:51 am
al 33
Querido Tony
Lo explicas a la perfeccion. Una cosa es que la teoria sea pura, porque ha logrado explicar la democracia sin recurrir a elementos extraños a ella, y otra absolutamente distinta la idiotez de creer que puede existir una democrcaia pura, como si los ciudadanos fueran ángeles.
Noviembre 7, 2007 at 10:54 am
Al 37
Querido D. Antonio
Acerca de las reservas que usted certeramente percibe en mis comentarios en este blog, debo decirle que no hay por mi parte ninguna reserva en lo esencial, esto es, en propugnar y defender la República Constitucional como forma de Estado y de Gobierno intrínsecamente superior -si por superior entendemos la forma de estado y gobierno que puede hacer realidad, ya que no la democracia social o material, sí al menos la democracia formal- a cualquiera de las mal llamadas democracias occidentales y particularmente, por supuesto, a la mal llamada democracia española, que es el perfecto ejemplo de las taras y anomalías a las que inevitablemente conduce una partitocracia. Haré todo cuanto esté en mi mano por difundir sus análisis y su teoría.
Pero no sería honesto por mi parte ocultar mis reservas, así que debo plantearlas. Estas reservas creo que tienen más que ver con mis prejuicios y convicciones que con el propio MCRC. Y son reservas relativas a las formas (y en un caso, como se verá al final, pueden afectar también al contenido). No me refiero a las formas de D. Antonio, porque los planteamientos de sus escritos son, en tal sentido, de una elegancia intachable. Lo único que ocurre es que, en ocasiones, he percibido que este movimiento tenía el ánimo de regenerar a una sociedad moral y políticamente corrompida: y este planteamiento no me gusta, las alusiones a la moral que más de una vez he encontrado en los comentarios de los contertulios me recuerdan a aquel apunte de Max Weber contra la “manía clerical” (así la llamaba él) de “utilizar la moral como instrumento para tener razón”. Preferiría que la República Constitucional convenciese al público por sus cualidades intrínsecas, pero no por atributos morales. Me dirá usted, y seguramente con razón, que aunque una teoría sea Teoría Pura, si aspira, como es notorio en este caso, a crear un estado de opinión y movilizar coherentemente con el mismo a la sociedad civil, no puede desentenderse absolutamente de la moral. En cuyo caso la única respuesta que me queda son mis personales prejuicios contra todo lo que pueda asimilarse o equipararse a lo “moral”. Y, por supuesto, me gustaría que se pusiera más énfasis en el rechazo absoluto de todo nacionalismo, no solo de los llamados “nacionalismos periféricos”. Porque, así como mis personales prejuicios me alejan de la moral, en lo político me apartan también de las banderas, sean del color que sean. He tenido que hacer un esfuerzo, y lo he conseguido -porque era consciente de que era necesario- para plegar y guardar de una vez por todas la bandera tricolor de la II República, no por un especial rechazo hacia lo que esta representaba, sino porque he llegado al convencimiento de que las banderas llevan marcado a fuego su origen de antagonismo y guerra, que hace que en España, por ejemplo, se hayan convertido en un formidable instrumento de conflicto -conflictos que frecuentemente parecen motivados por nimiedades, pero de tales nimiedades han surgido, a veces, enfrentamientos terribles-. Lo mismo que en Galicia, mi lugar nativo, donde la bandera blanca con la banda azul ha sufrido también ese triste destino.
Y por último hay también otra reserva que no se hasta que punto usted percibirá como esencial, pero que entiendo que, en cierta medida, dificulta a veces las cosas. Esta reserva se refiere al manido asunto de la negociación entre un estado y una banda terrorista. No la fracasada negociación que ha afrontado el gobierno del señor Zapatero, sobre la que ya desde el principio cabía tener serias y fundadas desconfianzas y rechazos, sino la idea general de que “un Estado nunca debe negociar con terroristas”. Es cierto que no hay en la declaración de principios del MCRC una formulación drástica y explícita a este respecto. Pero sí, creo, en algunos comentarios de los contertulios. Pero como no debo extenderme mucho en este particular, solo le pido una cosa -petición que hago extensiva al resto de compañeros, pues obviamente las opiniones de ellos siempre serán bienvenidas-, y es que lea, cuando pueda y lo estime oportuno, este artículo firmado por mi, que apareció hace algún tiempo en el diario de difusión coruñesa La Opinión, donde explico mis opiniones sobre los tratos entre gobiernos y terroristas. Explicaciones probablemente torpes, pero sería muy de mi agrado poder contar con sus comentarios y opiniones al respecto, pues contribuirán a desenmarañar un asunto tan vidrioso y que se me antoja tan difícil. El artículo se encuentra en este enlace:
http://www.laopinioncoruna.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2302_5_91115__Opinion-Contra
Como anécdota debo señalarle que, para desgracia de muchos, -y no es una novedad- usted es obviamente muy conocido entre las gentes de su generación, 20 años arriba o abajo, pero lamentablemente mucho menos entre las gentes de mi edad (33). Y cuando acceden a sus escritos y a sus vídeos se producen curiosas y notables reacciones de asombro. Hace poco recomendé a un amigo de mi misma edad que viese los vídeos de su intervención en el programa La Clave de 1991, y quedó muy favorablemente sorprendido por su exposición, y al mismo tiempo sintió un desasosiego grande pues hasta entonces él estaba convencido de que vivíamos en un sistema democrático. Aunque las lecturas de este amigo sobre Política y Derecho son escasas, bastaron sus explicaciones para convencerle de la falsedad de la supuesta democracia que nos protege. Y se preguntaba como era posible que un hombre de su lucidez no tuviese mayor notoriedad pública, pues obviamente él estaba acostumbrado a otro tipo de tertulias, las que pueden escucharse en la cadena SER o en la COPE, o las tertulias de la televisíón (v.g.: el disparatado programa “59 segundos”). Y esta segunda anécdota, bastante más significativa por lo que entraña, viene de un hombre ya mayor, cercano a los 70 años, ex-militante del PSOE, conocido y apreciado por mi, al cual le pasé la serie de artículos sobre la Transición que usted publicó entre 1985 y 1986 en EL PAIS. Pues bien, la reacción de este hombre fue una mezcla de tristeza, euforia y asombro: tristeza porque él se daba cuenta de que su descripción de lo acontecido durante la Transición cuadraba perfectamente con el recuerdo que él tuvo de su actividad política durante aquellos años, donde por fidelidad a las consignas de su partido, se creyó, aunque a regañadientes, algo que en sus entendederas chirriaba con enorme intensidad. El había percibido la radical anomalía que suponía aquella desgraciada fórmula de la “ruptura pactada”. Pero sucumbió al “patriotismo de partido”. Sintió también euforia, pues dijo que al fin se había encontrado con alguien que explicaba de forma concisa, explícita y sin rodeos lo que él jamás hubiera tenido la lucidez de poder reflejar con la misma precisión, pero que llevaba muchos años sintiendo. Y sintió asombro, porque lo que usted contaba en aquellos artículos aparecía ante sus ojos como algo patente, como la descripción y corroboración de una experiencia personal que él también vivió, y no podía explicarse como todavía podía pervivir la propaganda oficial que hace de la sacralizada Transición un proceso ejemplarmente democrático.
Aunque estas anécdotas que le cuento no añaden ni quitan nada a su labor, estimo necesario que las conozca, porque estoy seguro de que no son pocos los que, acercándose a sus análisis, tienes reacciones similares.
Disculpe mi tendencia a extenderme, motivada tal vez por la convicción de que siempre queda algo por decir y siempre queda algo por desarrollar con más precisión.
Le envío mis respetos, pero sobre todo mi agradecimiento por su labor, a la cual debo, sin duda, una parte muy notable de mis inquietudes
Un saludo afectuoso.
Noviembre 7, 2007 at 12:06 pm
Don Antonio (41):
El artículo va dirigido a brillar en medio de cientos de otros comentarios en El País, El Pñublico, La Vanguardia, El Confidencial, etc., donde ha sido publicado varias veces.
Sé lo que hago. El léxico es éste. Sólo así se suman cientos de visitas y se reproduce en algunos blogs.
La gente vive anestesiada. Hay que removerle las entrañas o sigue durmiendo. Hay que decirle cosas como la frase con la que termina: “Los españoles sólo aumentamos nuestras libertades con el fallecimiento de quien nos las secuestra, tras enterrarlo con todos los honores.” Y al que le pique, que se rasque.
Cosa diferente será el Diario del MCRC, en el que habrá unas normas de estilo que habremos de respetar todos. Nada más sencillo que cambiar epítetos, si sabes a quién te diriges. Por cierto: ¿Sabemos el nivel intelectual de nuestros lectores?
Por cierto: le he mandado el artículo a “La Fiera Literaria”. Espero que me lo publiquen.
Salud.
Noviembre 7, 2007 at 12:33 pm
Apreciado Juan:
Tu artículo es el paradigma del sentido común, del análisis profundo, y está muy bien escrito. Pero lo importante es que, de aquello de lo que te quejas, que es de la inconsistencia de los eslóganes de los partidos, es fácilmente solucionable en la III República Constitucional. La IIIRC distingue perfectamente entre libertad política y delincuencia, y canaliza la primera de tal manera, que nadie puede sentirse reprimido.
Podrás optar por la delincuencia, pero nunca porque te quedes sin foro para debatir tus ideas y cursar tus peticiones, no ya ante el Estado, lejano e impersonal, sino ante tu Asamblea Comarcal, con tu diputado al frente y la Comisión de Control de éste comprobando que se te escucha.
La casuística es infinita, lo sé. Pero las frases que ensalzan las prohibiciones no son democráticas. Así, “el Estado no negocia con terroristas” no es posible, porque, a lo mejor, los 350 diputados españoles acaban por llevar el mandato imperativo de sus electores de hacer lo contrario.
Ni siquiera se podrá decir: “La IIIRC es intocable”, porque el único modo de que no se modifique es que los españoles, mayoritariamente, perciban que ello sería un error.
Recuerda: La Libertad es la Verdad, pasa por ella o es cautiverio disimulado.
Salud.
Noviembre 7, 2007 at 1:02 pm
Al 49
Querido Messageinout
Tienes razón pero el problema fundamental que yo veo en lo que dices es que inevitablemente la negociación con una banda terrorista es un proceso anómalo (no por infrecuente) imposible de cohonestar con un procedimiento democrático. Es muy posible que los 350 representantes llevasen el mandato imperativo de negociar con terroristas, lo que ya no es posible es que dicha negociación se haga con luz y taquígrafos, como exigiría un procedimiento democrático y en consecuencia transparente.
Un acuerdo con una banda terrorista, para el derecho sería solo una ficción, no podría surtir efecto jurídico alguno, no en vano las negociaciones con terroristas se desarrollan, como suele decirse, en las alcantarillas y en ese sector de la actividad del Estado de difusa o imposible regulación, como es propio de los servicios secretos, los espías, los mercenarios, y toda la pléyade de agentes al servicio de la razón de estado. Y conviene no olvidar que en la declaración de principios del MCRC hay una formulación muy explícita contra la congénita ilicitud de la razón de estado. Ese acuerdo con terroristas, como mucho, sólo podría remitirse a la fiabilidad otorgada a la palabra del otro por ambas partes, sería un acuerdo de hecho pero nunca un acuerdo de derecho, como lo prueba el que los terroristas nunca podrían recurrir a instancia alguna para reclamar ante el incumplimiento de la palabra dada: tal instancia, o sea, el tercero que actúa como vigilante del cumplimiento de las normas (como sucede en el negocio jurídico, sometido siempre a la vigilancia de los funcionarios estatales, que pueden salir por garantes del cumplimiento del contrato entre dos personas, o como mínimo facultados para sancionar un posible incumplimiento) no puede existir en los tratos con una banda criminal, que por otra parte tiende a bastarse ella sola para salir por garante de la ejecución del acuerdo de hecho: y su garantía consiste, obviamente, en la amenaza de recurrir nuevamente a las armas para hacer cumplir las promesas del otro. Los tratos entre criminales y autoridades se desarrollan, obviamente, en una zona de no-Derecho que hace muy cuestionable la procedencia de utilizar palabras como acuerdo, pacto o firma: tales conceptos se toman prestados del mundo del Derecho y sólo pueden funcionar como una especie de vigencia tácita carente de respaldo legal alguno; y esto es lo que hace que, a su vez, las negociaciones con bandas terroristas sean extremadamente complejas, inseguras y peligrosas. Y esto mismo es lo que creo que hace imposible cohonestar una negociación con una banda criminal con las reglas formales de la democracia: a mi modo de ver hay una incompatibilidad congénita, por definición. Como no se puede estar en dos lugares a la vez, creo que si elevamos a la categoría de norma inviolable las reglas formales de la democracia, haremos imposible una negociación con terroristas. Poco importa que esté legitimada en su origen por los representantes de distrito electoral: lo fundamental es que ya en su mismo desarrollo se producirá una conculcación inevitable de las reglas de la democracia formal.
Esta incompatibilidad manifiesta aparece en mis entendederas como algo irresoluble, pero estoy seguro de que se debe a mis limitaciones intelectuales. Agradezco mucho tu opinión y la de los demás.
Y por supuesto agradeceré lo que nos diga D. Antonio al respecto
Noviembre 7, 2007 at 1:56 pm
Al 30:
Estimado tocayo Pedro.
Perdóname, pero creo que todo lo que señalas en tu post es de un caracter marcadísimamente ideológico y que excede el ámbito de este debate.
Por otro lado las consideraciones que efectúas sobre socialización, principio de igualdad y teoría de la explotación han sido ya refutadas por la ciencia social económica de forma tajante. No pienso entrar a debatir una a una tales consideraciones para no caer en lo que critico, sólo quería dejar clara una posición para que nadie se pueda hacer aquiescencias imposibles con mi silencio.
Recibe un fuerte afrazo de tu amigo en la Libertad.
Noviembre 7, 2007 at 2:51 pm
Magnífico! listo para empezar y ayudar a la acción del MCRC en lo que sea menéster desde la distancia en la que estoy.
Mi correo para todos:
fernandez.pepe@yahoo.com
Saludos repúblicos
Noviembre 7, 2007 at 2:51 pm
A Consuelo Galán (2
Estimada Consuelo retiro la “H” de Azaña, has sido muy gentil al no corregirme. También retiro todo lo que hayas podido entender que pudiera comparar a don Antonio con Franco en mi 27.
Franco se mostraba contrario a los partidos políticos porque era un dictador, yo me muestro contrario al excesivo poder de los partidos políticos en el actual régimen. Son partidos de un régimen de partidos estado.
Esto me lo ha enseñado don Antonio, que ha desglosado, o si se prefiere la expresión, ha diseccionado la partitocracia hasta su última molécula.
Don Antonio nos ha mostrado, por primera vez en la historia, a los españoles y a todo el mundo, el claro concepto de la libertad política, desbrozando todo lo que no era tal, lo confundía o tergiversaba, sus imposturas.
Hoy, conceptos como Democracia Pura, Libertad Política, Verdad=Libertad, nos son familiares a los habituales de este blog gracias el generoso esfuerzo de don Antonio.
Siempre he notado en este blog un extraordinario afán por la precisión en el lenguaje, e intento esforzarme, en el poco tiempo en que mis obligaciones profesionales me permiten, cuando comunico con este blog. Lo digo a modo de disculpa por si, en ocasiones, entre lo que quiero decir y lo que escribo induzca a equivocaciones en quienes lo lean.
Me tengo por repúblico, lo que es toda una exigencia, espero poder estar algún día a la altura que la causa requiere.
Quise decir que el franquismo denostaba a los partidos por haber sido, según su propaganda, la causa de las desgracias de España ¿Pero que otra cosa se puede decir desde una dictadura para justificar la prohibición y persecución de los partidos políticos?
Ocurre en la actualidad que la crítica a la partitocracia muchos la interpretan como crítica al existencia de partidos, e inmediatamente tildan de franquista, fascista o antidemócrata a quienes se muestran contrarios a este régimen de partidos de estado.
Quienes se quejan de las partidas presupuestarias a favor del “Culto y Clero” no son capaces de ver la viga en su propio ojo y aumentan todos los años las subvenciones y ayudas a partidos y sindicatos.
Tengo un amigo en Comisiones Obreras que se muestra encantado con la monarquía y me dice que el ser republicano hoy es una tontería propia de idealistas y visionarios.
Es obvio que mi amigo tendría que buscarse nuevo empleo en la Republica constitucional o ejercer verdaderamente como sindicalista, y no como funcionario sindical. Nunca imaginé que en la izquierda se hubiera alcanzado tal grado de integración en el régimen como para proclamar su fervor monárquico.
Esa izquierda del postfranquismo que manifiesta su repugnancia hacia el franquismo en cualquier ocasión, en realidad ha metabolizado el franquismo. La derecha, por su parte, no ha metabolizado nada, sigue siendo la misma de siempre y cada día me recuerda más a los apostólicos, realistas y feotas de tiempos de Fernando VII.
En el actual régimen me tengo por marginado, aunque algunos crean que por ser republico sea idealista y visionario; pero es que la verdad solo tiene un camino y nunca me doy por aludido.
Con mis más cordiales saludos.
Noviembre 7, 2007 at 4:56 pm
Estimado Pered:
Efectivamente, suscribolo dicho, y en pocas palabras:
- Hemos pasado de la dictadura de partido único a la oligarquía de varios partidos incrustados en el Estado.
- Hemos pasado del sindicato vertical único a varios sindicatos imbricados también en el Estado y subvencionados por éste.
Simple y obvio
Noviembre 7, 2007 at 4:57 pm
Al 34
Querido Antonio
Tiene usted razón. No se puede hacer prospectiva sin tener en cuenta factores que ahora no influyen, pero lo harán en el futuro. No lo había olvidado. Mi análisis solo era una toma de pulso de la actualidad. Algo parecido a lo que cuenta Pered de su amigo de CCOO en el mensaje 54.
Tampoco olvido que el objetivo principal es siempre el mas inmediato, sin olvidar el objetivo último. Y ahora mismo, lo inmediato es la difusión del Diario.
Precisamente, mi preocupación actual es el desarrollo de estrategias de comunicación eficaces para la difusión exitosa del Diario, como comentaba con Alejandro Perez.
Un abrazo.
Noviembre 7, 2007 at 5:15 pm
Querido Juan Sanchez,
No he leido tu articulo en la opinion, pero creo que eres un verdadero republico. Seria una pena que el diario del MCRC no contara con tus agudas observaciones. Lee otra vez los principios del MCRC y dime si no puedes aceptarlos. Ten en cuenta que este movimiento es en si mismo plural. Espero que poco a poco te sientas mas agusto entre los republicos.
Un saludo.
Noviembre 7, 2007 at 5:32 pm
Estimados contertulios:
Antonio García-Trevijano escribió (noviembre 7, 2007 at 2:51 am):
“Al 33,
Querido Tony:
Lo explicas a la perfeccion. Una cosa es que la teoria sea pura, porque ha logrado explicar la democracia sin recurrir a elementos extraños a ella, y otra absolutamente distinta la idiotez de creer que puede existir una democrcaia pura, como si los ciudadanos fueran ángeles.[sic]”
¿Qué quiere decirnos el maestro realmente?
a)¿Que la “teoría pura de la democracia” es sólo teoría, teoría política en este caso, como hay teoría en matemáticas y en física? Pero claro, si muchas veces son discutibles las teorías físicas, cuánto más no van a serlo las teorías políticas, por puras que sean.
b)¿Que la democracia pura es un sistema político perfecto o ideal pero que es irrealizable por completo y en toda su extensión porque «no somos ángeles»?
c)¿Es la «democracia pura» un concepto del estilo de la «razón pura» kantiana o como el «imperativo categórico» (obra de tal forma que puedas querer que la norma que guía tu acción se convierta en ley universal)? ¿Es la «democracia pura» simplemente la descripción de unas condiciones ideales o legítimas para que haya verdadera vida política en una sociedad?
Si b) rondase la interpretación correcta toda realización del ideal, como «no somos ángeles», será siempre “impura” y así, no podremos reconocer nunca o muy pocas veces esa «democracia pura» en ninguna época de la historia, ni siquiera del presente, con lo que nos veríamos obligados a defender la idea de que «en realidad, ni ahora ni nunca o casi nunca ha habido democracia, y mucho menos en España», idea que choca abiertamente con la opinión mayoritaria de que «indudablemente que en el mundo hay democracia, y en España también, aunque no sea vuestra democracia pura» y que les obliga a sostener la cuanto menos chocante idea de que todos o la inmensa mayoría estamos “engañados” (y así nos tienen que tratar, si es que son coherentes, como a engañados, con todo lo que esto implica en el trato con otro “igual”). Por no decir que una idea pura de la democracia siempre va a estar a salvo de toda crítica y que, como mucho, sólo se podrá criticar lo que hagan los hombres con ella, mientras que la idea queda intocable.
Pero nos parece muy sospechoso que alguien haga planes políticos, prácticos, «realizables», pragmáticos, con esta clase de ideas «puras», inmarcesibles e intocables.
Si c) fuera la correcta, entonces la «democracia pura» no sería más que un formalismo, en este caso, político, a la manera en que Kant pensaba que su imperativo categórico era un formalismo ético. La crítica a este tipo de formalismo ya la hemos hecho en un post anterior de manera muy burda. Pero, en cualquier caso, ¿es que dicho formalismo es algo más que pura ideología?
En cualquier caso, parece que es difícil hablar de «democracia pura», tal y como nos lo pone don Antonio: no pueden hablar de «democracia pura» los hombres, pues «no somos ángeles», y siempre la «ensuciaremos» al llevarla a cabo o simplemente con que nuestros labios pronuncien su nombre; sólo pueden hablar de «democracia pura» el grupo de «pensadores» que gracias a don Antonio han visto la luz, han comprendido la “verdad=libertad” y están prestos a poner en marcha el “Movimiento”, el “Diario”, el “Diccionario”, las páginas de internet, los “Blogs”, sus “Libros”… Por supuestísimo ¿quién se atreve a insinuar que se está haciendo «ideología», por Dios? Esto es sólo «pensamiento puro» que habla de «teorías puras» como sólo pueden hacerlo estos nuevos «repúblicos» que en tanto «pensadores puros» (que tal vez se alejan de su «condición humana» y se acercan a la de los ángeles conforme se estudian las teorías políticas que les mastican otros).
Por otra parte, no nos deja de sorprender y nos quedamos estupefactos ante el hecho de que don Antonio se quede impertérrito ante afirmaciones de los contertulios en ese blog como que en la época de la II República “no había pensadores” o que «D.Antonio lo que ha hecho es llevarnos a la DEMOCRACIA PURA [...] la ha rescado y le ha dado cuerpo dentro de la REPUBLICA CONSTITUCIONAL de tal forma que con ella puede salvar a la humanidad de todas sus lacras, no tiene fisuras, está todo estudiado y previsto.Es un pensamiento sólo de él, es UNICO.A un antidemócrata se le detacta rápido en cualquier ámbito, en la RC no se escapa por ningun sitio.Por suerte en el siglo XXI tenemos un pensador y lo que ha hecho es grandioso». ¿Por qué no dice nada ante esto? ¿Es que piensa que verdaderamente que su RC va a salvar a la humanidad -aunque “no seamos ángeles”- y por suerte se considera «el pensador» del s. XXI? ¿Por qué no se molesta siquiera en hacer algún tipo de comentario como «gracias por vuestros comentarios elogiosos, pero no se merecen»?
En fin, la verdad es que andamos un poco «knockeados».
Saludos cordiales
Noviembre 7, 2007 at 5:38 pm
Estimado Pered,
Eso no tiene porque preocuparte, ya paso antes cuando el PSOE y la UGT apoyaron la dictadura de Primo de Rivera pero luego se hicieron republicanos. Y volverá a pasar, se llama oportunismo.
Personalmente tengo simpatia por D. Manuel Azana, intelectualmente muy superior a toda la clase politica actual. Politicamente sin embargo obró mal, ya sabemos defectos serios del parlamentarismo de la República. El proceso de destitución, llevada a cabo por él y Prieto, del Presidente de la República, Alcalá-Zamora, fue una de las causas de la guerra civil.
Noviembre 7, 2007 at 5:40 pm
Querido David
Agradezco tu comenario. Intento que mi pensamiento se libre del lastre de ciertos conceptos que a veces no estoy seguro de si los he madurado o son simples prejuicios, o a lo mejor están enquistados por una falta de información o por un entendimiento insuficiente de algunas cosas. Algunas lecturas han influido tanto en mi manera de ver las cosas que inevitablemente condicionan todos los análisis. Lecturas incluso contradictorias unas con otras. Por ejemplo, admiro a Carl Schmitt, que desde luego tenía muy clara la diferencia entre democracia y parlamentarismo, y que sostenía que una Constitución que no separase los poderes no era tal Constitución, pero admiro también a Guglielmo Ferrero, sobre todo por su ensayo sobre “El Poder” y las reflexiones que en el mismo hace sobre el concepto de “legitimidad”. Pero Ferrero era, en cierta medida, un conservador y temo que incluso podría llegar a ser un amante del “consenso”. Aunque en su haber está el haber sido de los pocos profesores e intelectuales italianos que no sucumbieron a la demagogia y a la brutalidad de Mussolini cuando sobrevino la marcha sobre Roma. Aunque no me extrañaría nada que Ferrero -y lo siento por esta suposición que puede ser arbitraria- estuviese del lado de los partidarios de la Reforma y no de la Ruptura si hubiese vivido en España a la muerte de Franco. Pero Ferrero, según tuvo a bien instruirme no hace mucho D. Antonio, confundió el parlamentarismo con la democracia y por lo tanto parece difícil unir su discurso con los análisis de Schmitt. A pesar de lo cual, su ensayo sobre “El Poder” me parece formidable
En fin…otra vez dando rodeos. Vayamos a lo esencial: leeré la declaración de principios nuevamente del MCRC y os daré mis impresiones, intentaré meditarlas profundamente. Pero sean cuales sean, lo que sí es evidente es que aquí he encontrado un lugar en el que sí estoy a gusto, simplemente porque aquí se habla de las cosas que me interesan, y D. Antonio lo hace en un lenguaje que no me chirría ni me resulta extraño: desprovisto de eufemismos, de corrección política innecesaria, sin el más mínimo reparo en causar al lector cuantas incomodidades sea menester, y con una agudeza notabilísima. Justo lo que falta en la mayor parte de los comentaristas de la prensa nacional, tan dados a no desviarse un milímetro de las que tenemos por “verdades oficiales”.
Por otro lado, naturalmente, podeis disponer de mis reflexiones a voluntad, si entendeis que puedo contribuir al diario no hay ningún problema aunque reconozco que mi mayor problema al escribir es el temor a enfrentarse a la cuartilla en blanco y a la necesidad de decir algo con una frecuencia preprogramada. Lo digo porque son muchos los casos de columnistas de inteligencia no desdeñable, pero la calidad de sus trabajos desciende inexorablemente en cuanto asumen un contrato para escribir con una frecuencia establecida de antemano: el problema es que se vean obligados a decir algo aun no teniendo nada que decir. Y eso me da pavor.
Un abrazo a todos
Noviembre 7, 2007 at 5:44 pm
Por cierto, que lo olvidé mencionar en el post anterior. Más arriba hay otros cuatro post míos que podrían pasar inadvertidos, perdidos entre los primeros mensajes que me movieron a escribirlos y que si se leen tal vez le darán más sentido a este que acabo de publicar, pues aunque los envié hace uno o dos días, han estado este tiempo esperando “ser moderados” por el responsable de este blog -como es natural- por ser yo nuevo en este sitio lleno de tanta buena gente,
Saludos cordiales
Noviembre 7, 2007 at 6:15 pm
Al Sr. Marco A. Oma:
¿Qué pretende usted realmente señor?.
¿Sabe usted lo que significa “teoría pura”?.
¿Sabe usted lo que significa democracia?.
A tenor de su comentario ignora las dos cosas.
Le aconsejo que siga usted “disfrutando” de su querida idea de la democracia y no venga a importunar a este lugar.
Este es el blog de don Antonio, pero como me considero amigo suyo, tengo la obligación moral de defender este hogar de la libertad contra los intrusos.
Déjenos pues en paz y váyase a otro lugar donde pueda “vender la moto”.
Sin ningún afecto. Tony.
Noviembre 7, 2007 at 6:36 pm
A Tony:
¿Por qué me llama intruso, si el propio don Antonio, responsable de esta bitácora, ha dado su permiso para que participe en este foro? ¿Defiende «usted la libertad» contra los intrusos? ¿Cuándo he atacado yo la libertad?
Desde luego, por otra parte también me deja estupefacta tanta caballerosidad por su parte.
Le respondería gustosamente a sus primeras preguntas pero no a alguien que me trata de esa manera sin conocerme.
Saludos
Noviembre 7, 2007 at 6:43 pm
Y desde luego, Tony, no le voy a contestar hasta que no aclare usted eso de «instruso» o lo de «atacante de la libertad».
Noviembre 7, 2007 at 6:46 pm
Marco Oma,
Perdona que te digo que no has entendido nada de la RC, lo cual tambíén significa que el MCRC tendrá que aplicarse a la labor divulgativa con especial esmero para evitar malentendidos.
Sólo aclarar una proposición erronea de la que partes para concluir erroneamente. La Teoria del RC no tiene nada que ver con formalismos kantianos, lo explico mejor, la Teoria del RC es:
1) Normativa
2) Ortogonal
3) Empirica
El punto 1, significa que la Teoria se traduce a normas para organizar el poder y hacerlo representativo de tal manera que el gobierno pueda ser democrático.
El punto 2, es ortogonal porque separa completamente sin que haya conexión alguna entre este marco normativo y la implementación política ideológica.
El punto 3, es empirica primero porque se verifica en la acción politica, nada de formalismos, y porque explica el porque de los fracasos históricos de los sistemas politicos anteriores.
Estos tres puntos hacen de la Teoria del RC no sólo una teoria científica sino un hecho: algo que no puede ser negado como no puede ser negada la evolución, la gravitación o que la tierra gira alrededor del sol.
Noviembre 7, 2007 at 7:14 pm
A Pepe Fernández:
Gracias por las aclaraciones, que intentaré mascar y entender. Pero yo también hice una pregunta en mi primer post cuya respuesta me gustaría conocer.
Con respecto a la «cientifidad» de la teoría de la RC no puedo, siento decirlo, más que tener grandes reservas. No sé qué entenderá usted por «teoría científica». Desde luego, no creo que puedan equiparse las teorías de las Ciencias Físicas, Matemáticas o Químicas con las de la Política, como parece que usted hace. Los últimos que hablaron de una teoría política «científica» fueron aquellos del «socialismo científico» y mire usted lo que ha quedado de ellos.
Saludos cordiales
Noviembre 7, 2007 at 7:37 pm
al 63
Sr Marco A, Oma
Hace tiempo que speraba algun comentario como el suyo. Es tan facil reirse de Galileo como de quien desafía a la opinion mudial afirmando que en Europa, salvo en Suiza, no hay democracia. Si hubiera estudiado “Frente a la Gran Mentira”, y tuviera sentido del ridiculo, le causaria rubor su lamentable comentario.
No necesito mucho espacio para deshacer su confusion, de la que no querra salir, dado el confortable modo de vida que ha encontrado en la Monarquía de Partidos.
1º. La teoria pura de la democracia, formulada por primera vez en el pensamiento politico, es realizable al cien por cien en el mundo europeo. De tal forma que si no se observa aluno de sus requisitos formales no hay democracia. Como es obvio, esta teoria se refiere excusivamente a la democracia formal, a la que tiene como objeto la garantia insitucional de la libertad politica
2º. La democracia pura jamas podrá existir, pues no es posible aplicar las reglas formales de la democracia politica a la solucion de conflictos ocasionados por la desigualdad social. Por eso, la democracia participativa es una utopia. Lea a Macpherson y tal vez lo comprenda.
3º. La teoria pura de la Republica Constitucional es
Noviembre 7, 2007 at 8:11 pm
continuacion al 63
3º. La teoria de la Republica Constitucional, elaborada por primera vez en la historia del pensamiento occidental, es realizable al cien por cien, de tal modo que si no se cumplen todos sus requisitos formales, podrá ser Republica si no es Monarquía, pero no Constitucional. Si Vd conoce una teoria de la Republica que no sea el hecho negativo de que no es Monarquía, o el hecho positivo, pero moralista, de que se nace con la virtud cívica del patriotismo, le estare muy agradecido si me indica quien la formuló.
4. Los cimientos de la Republica Constitucional estan en tres descubrimientos cientificos, sí Sr., cientificos, cuyo desconocimiento impide que la teoria politica sea ciencia. Estos tres pilares son: el principio de individuacion, la mónada electoral como unidad irreductible, la relacion de identidad entre verdad politica y libertad colectiva.
En cuanto a mi actitud impertérrita ante el gran elogio de los seguidores de mi pensamiento, me basta con decirle que obedece a una razon de estética. Soy incapaz de hipocresias y frases hechas como la vulgaridad que Vd me propone, de decir gracias, no las merezco. Supongo que Vd estará informado de las difamaciones, insultos, atentados, carceles, ostracismo, etc, que sufrí, y sigo sufriendo, a cusa de las mismas ideas que hoy merecen el elogio de unos pocos hombres libres, ¿por qué no se extrañó que permaneciera impertérrito ante tanta desconsideración? Se lo digo: por las mismas razones estéticas que me me hacen callar ante el elogio. Y si cree que estos son exagerados, le recuerdo este aforimso: “la moderacion en el elogio es signo de mezquindad” (La Rochefoucault).
Nadie de buena fe es intruso en mi blog. Pero Vd abusa de nuestra hospitalidad, si ademas de burlarse de nosotros pretende que le exliquenos por qué no lo toleramos. Suscribo por tanto la contestacion que ha recibido de Tony Diaz. Un experto constitucionalista que conoce a la perfeceion todo lo que Vd ignora.
Noviembre 7, 2007 at 8:13 pm
Al 69:
Ahórrese sus respuestas. Yo no se las he pedido. Le daré un consejo: Podría sacar mejor rendimiento a su tiempo libre medrando en el Estado de Partidos.
Al igual que no quiero sus respuestas, tampoco pienso aclararle nada.
No voy a perder más tiempo con usted.
Noviembre 7, 2007 at 8:27 pm
Estimado don Antonio García-Trevijano:
En primer lugar, le agradezco que me haya usted permitido participar en su blog y, de algún modo, me alegro de que yo haya satisfecho sus esperanzas al escribir «lamentables comentarios» (no hay mal que por bien no venga). Y supongo que su alegría vendrá del hecho de que yo le doy ocasión de defender sus ideas frente a otras más que del hecho de que alguien se vea en la desgraciada situación por su ignorancia de proferir «lamentables comentarios».
También aprovecho para decir que es todo un honor, del que no sé si seré merecedor, el que alguien con su bagaje y su «curriculum» me responda y que es algo que le honra y que también agradezco.
Con respecto a lo que dice en el post 72, si usted ha dicho un poco más arriba que una cosa distinta es «la idiotez de creer que puede existir una democrcaia pura, como si los ciudadanos fueran ángeles», ¿cómo puede decir ahora que la teoría pura de la democracia es realizable «al cien por cien» en el mundo europeo? ¿Es que en el mundo europeo sí «somos ángeles»? Pero, sobre todo, ¿cómo puede ser que diga inmediatamente después de haber dicho que «es realizable cien por cien» que la «democracia pura jamás podrá existir»? De verdad, que me cuesta entenderlo. Pero debo sufrir de alguna incapacidad incurable.
Y gracias por la referencia a Macpherson, que confieso no haber leído. Pero es que no puedo dejar de ver aquí una contradicción.
Por otra parte, lo que no esperaba es que se deslizase usted al terreno personal e hiciese usted juicios sobre mi como de alguien que «no querrá salir de su confusión, dado el confortable modo de vida que ha encontrado en la Monarquía de Partidos». ¿Y qué sabe usted si quiero salir o no? ¿Y qué sabe usted si mi modo de vida es confortable o no? ¿Es que acaso su vida no es confortable y tal vez incluso más, debido a su prestigio como abogado bajo el régimen jurídico de la «Monarquía de Partidos», entre otras cosas?
En cualquier caso, lo que importa es lo que estamos discutiendo y lo que me pregunto es, don Antonio, lo que me p