Con los conocimientos cientÃficos de la evolución natural de las especies, parece imposible creer que pueda haber contradicción entre determinismo y azar, o entre Naturaleza y libertad. Si, antes de Darwin, unos humanistas prodigiosos extrajeron de la materia universal derechos universales iguales, ¡cómo no va a ser posible deducir la acción polÃtica de libertad, la propia libertad, de la naturalidad de los pueblos, de sus pasiones “liberistas“ en igualdad de derechos naturales!
Mientras se pensó que el mundo estaba creado, ordenado y sostenido por una causa sobrenatural, no se podÃa imaginar siquiera que los seres humanos pudieran regularse a si mismos mediante derechos naturales. Del derecho divino y de su orden providencial emanaba el derecho natural de los reyes a regir el destino de sus pueblos. Tan fuerte tradición teológica explica que el patriarca de la Iglesia anglicana sea Rey de Inglaterra.
Las singularidades de los acontecimientos revolucionarios, las aparatosas rupturas de la tradición polÃtica que aparentan, nos impiden ver el hecho cultural de que la mayor revolución de la humanidad europea sigue siendo la realizada por el humanismo republicano. Unas pocas mentes atrevidas, en momentos de crisis polÃticas y espirituales, fundaron el derecho natural, contra la tradición del imperio de la ley positiva y del dogma cristiano, en la confianza del hombre en su razón natural, es decir, en el humanismo. La razón técnica del derecho romano y la ley imperial no podÃan contradecir la razón natural de la república.
Es asombroso. Una nación vencedora, Roma, se humaniza con la recepción de la cultura del pueblo vencido, Grecia, y crea el primer humanismo, esencialmente republicano. Pero lo que importa es saber distinguir entre humanismo, derecho natural y jusnaturalismo. Pues la herencia ciceroniana no se activó, como se cree, en el renacimiento florentino, que buscaba la verdad en los textos antiguos, sino en los humanistas medievales que despertaron la esperanza republicana con la traducción de “La polÃtica“ de Aristóteles, en las ciudades-estado del norte de Italia (siglos XIII y XIV).
Uno de ellos, el dominico fray Remigio de Girolami, obscurecido por la fama de Marsilio y Maquiavelo, debe ser incorporado a la tradición republicanista. Además de precursor de nuestro maestro Marsilio de Padua, Remigio define al hombre como “animal cÃvico“ (“quien no es ciudadano no es hombre“), y precisa la causa del patriotismo -que la sociologÃa redescubrió tras la guerra de Vietnam- en esta frase: “no hemos nacido para actuar solo en nuestro bien, sino en el de nuestro paÃs y nuestros amigos“.
Aquella idea republicana medieval sobrepasaba las posibilidades del humanismo cristiano posterior, cuyo postulado de Redención o Gracia le impedÃa concebir al hombre como salvador de sà mismo, como realizador por si solo de su Ãntegra personalidad. Los que llevaron a cabo esta proeza mental, aunque fueran humanistas cristianos, fundaron el derecho natural en la razón, y no en la revelación de la igualdad de los hombres por decreto de la Providencia. El derecho natural racional no legitimaba ya las monarquÃas derivadas del derecho natural-divino de los reyes. El Estado monárquico, basado en la teologÃa de la desigualdad, no podÃa ser laico sin contradecir su legitimación original.
Pero aquella razón natural, desasistida de la ciencia antropológica, tuvo que acudir a la ficción de un contrato social para justificar tres opciones polÃticas: 1. Renuncia a la libertad natural del hombre lobo para el hombre, a favor de un soberano absoluto (Hobbes); 2. Libre consentimiento a leyes emanadas de un parlamento elegido por los que han de obedecerlas (Locke); 3. Conversión del pueblo en soberano absoluto y su voluntad general en único criterio de acción democrática (Rousseau).
Aunque la ficción de un contrato social, que tanto valÃa para legitimar el despotismo, la libertad individual o la igualdad común, pareció ser el pacto constituyente de las comunidades protestantes emigradas a Nueva Inglaterra, la tesis contractualista del Estado está desahuciada, sin que ninguna otra teorÃa natural o cientÃfica la haya sustituido. A la necesidad de ocupar esta vacÃo responde la nueva tesis naturalista que está construyendo la TeorÃa Pura de la República Constitucional.
Del mismo modo que los “iusnaturalistas“ republicanos revolucionaron la concepción de los derechos naturales, basándolos en la hipótesis antropológica de una misma razón universal en los individuos, la revolución cientÃfica operada en las ciencias de la naturaleza obliga a distinguir los derecho naturales que afectan a la supervivencia de la especie humana, y los derechos naturales para el mejor estar de los individuos. Pues la razón natural de aquella determina y gradúa la extensión y la intensión de la razón natural de estos. Y hay razón suficiente para sostener que la lealtad a la especie, fundamento de la ecologÃa y de la República, ocupa el primer rango en los derechos naturales, percibidos hoy no por la razón natural, ni por la técnica jurÃdica, sino por la razón cientÃfica.
Para superar la razón natural, mediante la razón cientÃfica, hemos de conocer los lÃmites históricos y culturales que no pudieron traspasar los humanismos republicanos del siglo XVII, aunque llegaron a incorporarse al constitucionalismo de EEUU, desde Holanda e Inglaterra.
noviembre 17, 2006 at 10:46 pm
Como lego en el campo del derecho, y no conociendo los antecedentes históricos que Don Antonio menciona en este artÃculo, lo que más me ha impresionado es la parte relativa al derecho natural.
Siendo la lealtad a la especie, que se manifiesta, por ejemplo, en el amor de los padres a los hijos y en el interés de todas las sociedades por la continuación de la lÃnea genética humana, la base de la ecologÃa y de la TeorÃa Pura de la República, me parece que la implantación de repúblicas en todos los paÃses del mundo es un hecho inevitable en el largo plazo. Además, creo que implicarÃa que, por su propia naturaleza, serÃa ya automáticamente estable. Una vez que la lealtad natural de los individuos es liberada de las ataduras impuestas por los esquemas polÃticos actuales, ya no existe una vuelta atrás.
Espero que podamos aplicar a la práctica este descubrimiento teórico con éxito en un futuro cercano, implantando la República Constitucional en España.
noviembre 17, 2006 at 11:37 pm
Querido editor
Ningun ser humano puede ser lego en materia de derechos naturales. Pues a diferencia del derecho de las leyes (positivo) no tiene necesidad de una razon técnica que lo justifique. Sobre todo si auydamos, con la filosofÃa de la Republica Constitucional, que ya no sea la razon natural la que reconozca y ordene los derechos naturales. La razon cientifica los descubre, pero el corazon humano los siente. Lo que la Declararion de Independencia llamó evidencias, la ciencia lo jerarquiza y el sentimiento universal lo asienta. Por ejemplo, los seres humanos no nacen iguales ni como individuos ni ante la sociedad, pero sà para la especie. Esto permite una mejor regulacion de los derechos naturales (no debemos llamar derechos humanos, pues todo derecho es humano). Por lo demas, tu comentario ayuda, como siempre, a comprender mi texto. Te he enviado el indice de mi libro para que lo hagas llegar a Alejandro Garrido. Abrazos.
noviembre 17, 2006 at 11:49 pm
Francisco yo estudié Derecho (sólo de pasada), y puedo asegurarte que cualquier estudiante que aprehenda el anterior escrito de Don Antonio, tanto el Derecho Natural, como la Filosofia del Derecho, no es que las apruebe, sino que deja patidifuso a los “profes” de turno.
Los hombres tenemos razón, pero los otros animales que viven en colectividad no la tienen. ¿Que hace perdurar los hormigueros.? ( estos insectos llevan aqui mas de 150 millones de años, creo )
Kropotkin: Podemos no comprender enteramente el origen de los planetas que giran alrededor del Sol, los planetas girarán, sin embargo y uno de ellos nos arrastra consigo en el espacio”
Creo que en japonés, la palabra hormiga se compone de dos signos insecto y lealtad.
Salud y República.
noviembre 18, 2006 at 2:13 am
Querido Luis,
No recordaba esa bella refexion de Kropotkin, muy cercana a lo que trato de expresar sobre los derechos naturales de la especie, en especial el de la vida. Te lo agradezco. Lealtad a la especie y a la RC.
noviembre 18, 2006 at 3:39 pm
Hay nuevos videos en la página de videos polÃticos, del debate sobre Juan III.
noviembre 19, 2006 at 1:14 am
Apreciado: D Antonio,apreciados amigos y compañeros… Despues de leer las palabras de D.Antonio: La mayor revolucion de la humanidad sigue siendo la realizada por el humanismo republicano. Asi como: sigue diciendo D Antonio El Estado monarquico, basado en la teologia da la desigualdad, no puede ser laico sin contradecir su legitimacion original. Despues de leer en su blog esas palabras, le quiero decir que es una pena que no tenga Ud la posibilidad de hacer saber sus palabras a la pobre ciudadania, huerfana de ideas, de cultura y de el menor conocimiento. Adelante amigos,adelante D.Antonio y gracias por todo. Germanicus Club Republicano 3ª Republica.
noviembre 19, 2006 at 2:53 pm
Desde que la ciencia fuera el soporte de la ética(Epicuro),han tomado caminos tan divergentes que resulta asombroso constatar el progreso irrefrenable de la ciencia frente al estancamiento de la ética.Mientras una establece y confirma de manera incansable su relación con el mundo,la otra aspira a petrificarse en mandamientos divinos de los que derivaron su autoridad los monarcas,o en derechos naturales que albergaron leviatanes,o bien en redenciones utópicas de carácter totalitario.
Las ciencias humanas también se desvincularon de la ciencia,y ya la BiologÃa y la QuÃmica desnudan ciertos postulados sociológicos y psicológicos.En cuanto a la FilosofÃa,siguiendo a B.Russell,hoy está más cerca de la TeologÃa que de la Ciencia.Y respecto a las artes,basta aludir a la cosmovisión que la nueva fÃsica ha introducido en las creaciones novelÃsticas,mientras la industria cultural produce anacrónicas vulgaridades,como señala ferozmente GarcÃa Viñó.Pero,ante todo,necesitamos refundir la ciencia con la polÃtica,renovar las fuentes de legitimidad y abandonar las patrañas y supersticiones ideológicas.
Asà pues,me entusiasma el espÃritu de fundación que aprecio en el pensamiento de A.GarcÃa Trevijano,cuyo afán es conjugar novedad y estabilidad,y como en Roma,la virtud más alta será la fundación de un nuevo Estado,la fundación y garantÃa de la libertad polÃtica en la RC,y el aumento de sus cimientos.
noviembre 20, 2006 at 10:25 am
¿TeorÃa Pura de la República Constitucional?. ¡Ojo con las nuevas religiones!. Con dos consignas vale: RESPETO Y LEALTAD. Ellas nos fundan en cuanto “humanos que conviven en paz”.
La tranquila paz-la paz tranquila.
Con esto vale. Ojo al peligro PARSI/FAL
noviembre 20, 2006 at 9:17 pm
Marco:
Te noto desvelado.
Cuando reposes, si lees con atención los articulos de este blog, apreciarás sin ninguna duda, que nada mas lejos de la religión que la teorÃa pura de la República Constitucional. Que no te obceque la palabra “pura”. En comentarios anteriores está perfectamente claro su contenido y alcance.
Salud y Lealtad
noviembre 20, 2006 at 10:16 pm
querido germanicus
Gracias.Durante unos dias no podre esribir.Una caida en mi propia habitación me ha fracturado la cabeza delo femur. Estoy en el hospital. Me pondrán una protesis probablemente el viernes. Aunque estos dias puedo leer vuestros comentarios, sera dificil que conteste aunque lo intentaré, pues el dolor es importante y me impide la concentración.
Os pido que sigais comentando para que pueda disfrutar en medio de esta calamidad.
noviembre 20, 2006 at 11:00 pm
Don Antonio me es completamente imposible encontrar sus libros por Barcelona.
¿Por cierto sabe como podria localizar a Fernando?
Un saludo y gracias.
noviembre 20, 2006 at 11:14 pm
Estimado D. Antonio:
No se si viene exactamente al caso en este momento, pero creo conveniente recordar que, aunque en un periodo algo más tardÃo, el pensamiento español del siglo XVI, con autores como Vitoria, Suárez y la Escuela de Salamanca, contribuyeron de un modo decisivo a la formación del concepto de libertad. Especialmente Luis Molina,
http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%A9mica_de_auxiliis
Su reivindicación de la libertad individual en el debate sobre la Predestinación tuvo consecuencias demoledoras, al limitar objetivamente la omnipotencia de Dios y establecer la primacÃa de la libertad individual.
Por lo demás, el texto me ha gustado muchÃsimo, especialmente la idea de que la razón natural puede ser superada por la razón cientÃfica, a medida que la ciencia se despliega.
Salud y República Constitucional
noviembre 21, 2006 at 9:30 am
Estimado D. Antonio,
Lamento el percance que le tiene postrado, ahora lo que toca es reponerse, rodeado del afecto de los suyos y de los integrantes del MCRC, que también lo somos.
Un abrazo.
noviembre 21, 2006 at 9:30 am
Estimado Antonio:
Animo y pronta recuperación. Pronto estarás dando guerra, mientras tanto seguiremos comentando y construyendo.
Amigo PLA: El valor de la Escuela de Salamanca es incalculable, fundamentalmente el de Vitoria. Muchas veces no sabemos valorar lo que tenemos en casa.
Salud y República
noviembre 21, 2006 at 9:38 am
Lamento la noticia de la lesión de D. Antonio. �nimo y que se mejore pronto. Si no tiene inconveniente intentaremos hacerle una visita.
Salud, salud, salud y algo de República Constitucional (para no olvidarnos)
noviembre 21, 2006 at 9:57 am
Querido don Antonio:
Vayan por delante mis mejores deseos de que su intervención sea un éxito, y todo el ánimo, aunque de su escrito se desprende que éste no le falta.
Poco puedo aportar para su solaz, quizás señalar el atractivo de «Y hay razón suficiente para sostener que la lealtad a la especie, fundamento de la ecologÃa y de la República,[...]», por la consderación de ambas como nuestra natural “casa común”.
Un abrazo, don Antonio, y que lo veamos pronto ágil como una gacela y fuerte como un león.
noviembre 21, 2006 at 10:52 am
Estimado Don Antonio:
Me sumo a los deseos expresados anteriormente.
Le deseo una pronta recuperación. Correr la maratón puede esperar.
Un abrazo.
noviembre 21, 2006 at 10:54 am
Saludos a todos y que D. Antonio se recupere pronto, que hay que seguir con la República Constitucional.
Salud y República
noviembre 21, 2006 at 11:30 am
Querido Don Antonio:
Lamento mucho que se haya causado daño de manera fortuita. Deseo fervientemente que se reponga cuanto antes. Y si yo me considerara un mero compañero polÃtico suyo, no le dirÃa nada más. Es suficiente, porque usted sabe que soy sincero.
Pero me asalta de inmediato un deseo incontenible de (injustamente) reñirle, como esos hijos que amonestan a sus padres, impulsados por el miedo a perderlos. Y tengo que añadir, entonces, que debe ser escrupuloso con su salud, no necesito decirle lo importante que es. Vea en mi reprensión un doble egoÃsmo filial: le aprecio como el valioso ser humano que es; pero es que, además, en su persona concurren las esperanzas de muchÃsimos españoles. No debe olvidarlo.
Y no puedo arrancarme del corazón que esto es sólo una negra advertencia, aunque pasajera y mÃnima, sobre lo que puede ser la orfandad ética. ¡Qué horror, Don Antonio! ¡Qué espanto! CuÃdese, por favor. CuÃdese mucho. Y mantenga el ánimo bien alto, porque le necesitamos. Sus caballeros mantendremos la Plaza sana y salva del enemigo hasta que usted vuelva.
Reciba un cariñoso abrazo.
noviembre 21, 2006 at 12:00 pm
Mis deseos para su pronta recuperación. El ánimo lo tiene demostrado desde hace mucho.
Saludos leales
noviembre 21, 2006 at 3:06 pm
Estoy convencido de que saldrás airoso de este mal percance, como siempre. �nimo. Te quiere tu amigo,
MartÃn
noviembre 21, 2006 at 3:06 pm
Estoy convencido de que saldrás airoso de este mal percance, como siempre. �nimo. Te quiere tu amigo,
MartÃn
noviembre 21, 2006 at 4:16 pm
Por primera vez, voy a poder intervenir sin tener que arrepentirme después por la inanidad de mis comentarios.
Deseo de corazón que se recupere usted lo antes posible: en primer lugar, por ser usted una buenÃsima persona y, en segundo lugar, por ser el alma de este movimiento.
Un abrazo muy fuerte.
noviembre 21, 2006 at 4:58 pm
Como todos los que me anteceden le deseo la pronta recuperación. Sepa que le esperamos en la puerta de la “República Constitucional” para que nos hable del constitucionalismo que surgió en las “13 Colonias”.
Y como dice MessageInOut, estamos en guardia.
Por cierto, ¿En qué hospital del distrito está?
Por si los que somos vecinos le podemos visitar.
noviembre 21, 2006 at 6:30 pm
Deje el fútbol ya, don Antonio, ya está bien. DedÃquese a lo nuestro de manera exclusiva, que le irá mejor.
Estoy de guardia en la fortaleza de Messageinout. Un fuerte abrazo.
noviembre 21, 2006 at 6:36 pm
Siento haber entrado en este blog coincidiendo con su “baja” que, confÃo sea pasajera. Un tipo dispuesto a seguir siendo azote de la llamada Razón de Estado, tiene que resistir furiosamente los de la fortuna.
Le deseo un pronto restablecimiento.
noviembre 21, 2006 at 7:17 pm
Que la normalidad le sea restablecida pronto.
Reciba un leal saludo.
noviembre 21, 2006 at 8:41 pm
Querido Maestro:
Como sufridor que he sido de una dolencia parecida, te participo que el ánimo y la fuerza de voluntad fueron dos factores básicos que aceleraron mi proceso de recuperación. Sobrao, en términos taurinos, vas de ellos. Sabes que te necesitamos.
Sigo con la gestión del libro y en breve te daré, espero, noticias. Como ves, todo sigue marchando.
Mucha Salud
noviembre 21, 2006 at 9:35 pm
Querido Antonio,
Me he enterado hoy de lo sucedido. Quiero mandarle la energia de los dias que nos separan para que su dolor sea aplacado por el aliento invencible del MCRC. Deseo que nuestro compromiso en la lucha forje esa protesis de lealtad y valor que le llevara por toda Espana proclamando la Republica Constitucional. Su espiritu de superacion sera la aleacion con la que nosotros, todos miembros del MCRC!, ganemos la libertad constituyente, con la fuerza de un vendaval imparable, la constancia de la inteligencia y el animo de la lealtad inmortal.
Juntos hasta la victoria final, le deseo una pronta recuperacion.
noviembre 21, 2006 at 10:43 pm
Estimado don Antonio,
Me quiero unir al coro de amigos que le desean pronta recuperación. Su labor es valiosÃsima. ¡Ã?nimo!
noviembre 21, 2006 at 10:55 pm
Querido Maestro siento mucho lo ocurrido. Confiamos en su optimismo y en su fuerza de ánimo. Nos tiene a su lado con mucho cariño.
Un abrazo emocionado.
noviembre 21, 2006 at 11:16 pm
Deseo enviarle mis mejores deseos y mi solidaridad en estos momentos de dolor. Con la fortaleza y determinación que a ud. le sobra, estoy seguro de que este percance quedará atrás muy pronto. Un fuerte abrazo.
noviembre 21, 2006 at 11:37 pm
Querido Antonio,
ja sei o que lhe aconteceu. Queria dizer-lhe que aqui em Cambridge estao duas pessoas que preocupadas consigo e que lhe enviam as melhoras. A sua saude ‘e vital para si e sua familia e para mim essencial para que Espanha e Portugal se unam e formem uma Iberia forte, competitiva, criativa e livre.
Melhores Cumprimentos.
Sonia.
noviembre 22, 2006 at 12:36 am
Antonio: lo malo no es caer, lo malo es no levantarse. Ahora afrontas una tarea más breve, pero más esforzada y menos gratificante, que crear materiales de libertad democracia y lealtad.
TodavÃa tu espÃritu sigue unido a tu cuerpo; esperemos que sea asà mucho tiempo.
Tu suerte, dentro de la desgracia, es que tu pensamiento llega, donde no alcanza tu voz ni tus piés. Seguro que en tu entorno hay un área wifi.
SALUD y abrazo leal.
noviembre 22, 2006 at 12:48 am
Querido Maestro.
No he podido leer antes estos comentarios. Le deseo de todo corazón una pronta y total recuperación.Todo sigue su curso. Le mando muchos ánimos en el dolor. El cuerpo le pedÃa descanso y quizá asà le pueda dar una pequeña tregua. Le mando un leal y fuerte abrazo,
Vicente.
noviembre 22, 2006 at 9:31 am
Mi muy estimado D. Antonio:
Habiendo permanecido largo tiempo como simple oyente de este foro, tÃmido para intervenir quizás a causa de mi deriva ideológica, no me resisto hoy a desearle una feliz recuperación.
Un afectuoso saludo
noviembre 22, 2006 at 9:39 am
Querido Antonio:
Me acabo de enterar de su percance, lo siento muchÃsimo porque además de mi admiración, sobre todo tiene mi aprecio aunque no nos conozcamos. Espero que la operación sea un éxito, se recupere pronto y el dolor se lo quiten los calmantes. Seguiremos en la brecha, no se preocupe. Aunque aún quedan muchas cosas por hacer y le necesitamos, no dejaremos de avanzar. ¿Sigue con la idea de hacer la asamblea en Enero?
Con afecto y una oración.
noviembre 22, 2006 at 10:01 am
Ahora los médicos le dirán que ha de cuidarse, que aparque todo y esos consejos…Tienen razón, pero no les haga mucho caso.Habrá otras actividades, de momento, que le ayuden a recuperarse antes y mejor.
Saludos.
noviembre 22, 2006 at 11:06 am
persisto tan sencillamente como puedo en desearle su más pronta recuperación.
saludos
Luis A. vázquez
noviembre 22, 2006 at 12:04 pm
La plantilla en pleno de “La Fiera Literaria” asiste en estos momentos a una misa pagana por la recuperación del maestro GarcÃa Trevijano, que, si se ha caÃdo, es, sin duda, para volver a levantarse.
noviembre 22, 2006 at 12:10 pm
Se me ha escapado el texto, sin que yo lo disparase, cuando iba a añadir -a lo mejor digo una inconveniencia- que serÃa interesante que alguno de los sabios que frecuentan este blog destacase los valores del paganismo frente al oscurantismo de las religiones. ¿Vale o no? Me imagino a la República Constitucional en medio de la alegrÃa y la afirmación de la vida del paganismo, no en otro ámbito.
noviembre 22, 2006 at 12:42 pm
Estimada Mari Luz:
No se si me conoces personalmente, pero he leÃdo muchos de tus comentarios en la Fiera Literaria desde, por lo menos 2001. Yo a quien si conozco, y aprovecho para enviarle un cordial saludo, es a Manuel GarcÃa Viñó (yo fui el director de la Revista Republicana “PolÃtica”, entre 2000 y 2003, cuando le dimos un “Gorro Frigio” a la Fiera, en los turbulentos tiempos en que Manolo y Molina Foix dirimÃan sus diferencias en el plató de Sánchez Dragó: fue una bofetada justa y que se escuchó en todo el mundo).
No me siento con fuerzas para atender tu sugestiva invitación al paganismo, pero me sumo a ella.
Salud y República Constitucional
noviembre 22, 2006 at 1:04 pm
D. Antonio cuÃdese mucho, le necesitamos.
Ã?nimo, fuerza de voluntad y amor a la vida le sobran a ese niño que lleva dentro aferrado. Enfréntese a la recuperación que su cuerpo necesita para ponerse en forma. Le esperan muchas conferencias para levantar de la servidumbre a los peatones de la libertad polÃtica. Su imprescindible pensamiento es un método que conduce a la visión de la verdadera y auténtica realidad polÃtica.
Tengo menos tiempo que el que necesito para escribir y me falta el hábito, pero os siento, no he parado de leer, comprender y asimilar la teorÃa de la República y me provoca pensar en dinámicas que el mcrc debe articular para la acción difusora. Hacer que su ideario lo entiendan hasta las piedras…
En Diciembre espero regresar a Tierra estoy ahora en Otra Galaxia. Estreno este Domingo en el Baix Llobregat. Dedicación completa a unos viejos payasos de madera. A veces, resulta que lo más viejo es también lo más joven. Es la historia que no pasa. En la infancia y en la historia persiste un sentir originario y original. Las obras de arte humilde del humano ingenio son el pan de cada dÃa cuando alcanzan su fin y se convierten en alimento para todos.
El payaso mimetiza el acto de pensar, con todo lo que comporta: la vacilación, la duda, la indecisión, el alejamiento de la circunstancia, esa situación del que piensa que parece estar en otro mundo, moverse en otro tiempo y en otro espacio libre y vacÃo donde tropieza por perseguir una nada en el aire. La sonrisa es de los que sospechamos que esa nada es un sÃmbolo de la verdad y de la libertad. El payaso juega para todos, piensa que todo es posible, parece saberlo todo, por eso se rÃe de todo. La risa es un momentito de eternidad…
Mucha Salud y toda mi Lealtad
Con mucho afecto
Un fuerte abrazo.
Hasta pronto.
noviembre 22, 2006 at 2:04 pm
Nunca he estado en las posiciones de D. Antonio, pero siempre lo leo con atención, envidio sus posibilidades de expresión y he creÃdo que es una lástima que estén en el equipo contrario.
Pero creo que D. Antonio abusa del término “republicano” al punto que deja de tener valor. Aplicar el término “repúblicano” a Roma, como a Francia del XVII, no tiene sentido, y él lo sabe.
Referido a Roma, más me gusta aplicar el término República en sentido estricto, como la Cosa Pública, frente a la Res privata. Ambas res, con sus derechos, si se puede decir asÃ.
Que la tradición, grecoroma-cristiana, por sà misma y por sus crÃticos, produce en Europa y EEUU la civilización occidental, única posible ya, es incuestionable.
Pero D. Antonio justamente en todo ello, lo que menos tiene que ver, es la forma republicana.
Y eso es intrascendente para la discusión República-MonarquÃa.
Usted comprenderá que, con lo que está cayendo y el rey huÃdo, tampoco es el momento.
Gracias por su blog. GS.
noviembre 22, 2006 at 4:26 pm
Don Antonio es muy importante que se cure pronto y bien, por Vd mismo, pero tambien por todos nosotros, le necesitamos y el problema es que le necesita tambien a Ud muchisima gente que no ha oido hablar de nosotros hasta està fecha,y que tendremos guiados por Ud que ir desanestesiando. Mis votos por su pronta recuperacion y mis respetos.
noviembre 22, 2006 at 6:43 pm
Estimado D. Antonio,
Pese a nuestras discrepancias, le deseo, en estos momentos, una rápida y óptima recuperación.
Con afecto.
noviembre 22, 2006 at 8:54 pm
Don Antonio:
¡Que pena hombre!, me he enterado del infortunado accidente que ha sufrido ud. en dÃas recientes, pues mi amigo Vicente me ha alertado, lo único que le deseamos desde México es mucha entereza, valor y más ganas que nunca por salir avante de este disgusto y prepararse para seguir dando luz al entendimiento real de las cosas, cómo sólo ud. sabe, mis mejores deseos para una pronta recuperación, pues sepa ud. que hay muchas personas que esperamos con mucha fe que este de nuevo en las andanzas republicanas con mas Ãmpetu que nunca.
Un abrazo y muchos recuerdos
noviembre 22, 2006 at 9:06 pm
Hay nuevos videos en la sección de videos polÃticos.
noviembre 22, 2006 at 10:52 pm
Para Murena (nº 44).-
No se que le contestarÃa D. Antonio, a quien parece que va dirigido su texto de un modo bastante personal. Pero en lo que se refiere a las cuestiones en él planteadas, en lo que tienen de generales, si me permite le daré mi opinión.
El final del texto, Sr. Murena, es memorable: ¡con la que está cayendo!, ¡con el Rey huido! mira que venir a proponer la tonterÃa esa de la Tercera República Española, ¡como si no tuvieramos ya bastantes problemas!
No se si es consciente de que la Tercera es necesaria por todo eso que usted apunta: el rey huido, la que está cayendo (secesionismos rampantes, terrorismo resucitado, crisis nacional general, etc…). Que está cayendo en una MonarquÃa en la que al rey le damos por huido.
En cuanto a su pretensión de que los romanos ignoraban el uso que le Ãbamos a dar a la palabra República entre los siglos XVII y XXI, no puedo sino darle toda la razón. Tampoco sabÃan que la tierra era redonda, sin que por ello se resienta su concepción jurÃdica de la propiedad territorial, en uso actualmente en muchas partes del mundo (¿quizá ha oÃdo hablar alguna vez de la Hipoteca?).
Después de obras como las de Cicerón, o de actos como el asesinato de César por Bruto y Casio, es dificil también no encontrar una enorme conexión entre el republicanismo antiguo (Atenas y Roma) y el republicanismo moderno, de elaboración cristiana.
Y es que usted incurre en una falacia (dicho sea en sentido estrictamente metodológico, no pretendo sugerir que sea usted “falaz”), cual es invertir el sentido de la historia: no es que los romanos pudiesen conocer o no los alcances que llegarÃa a tener la voz “Res-Pública”. La cuestión real es la inspiración que pudieron encontrar en los viejos textos de TucÃdides, de Aristóteles, de Cicerón y de los estoÃcos romanos, los escolásticos de la época pre-renacentista, los filósofos del renacimiento y los pensadores y hombres de acción de los siglos XVIII, XIX y XX.
Pero, además, el republicanismo es algo más que una teorÃa polÃtica más o menos bella, sensata y razonable, y más o menos vacÃa como todas. No. La República es un problema de otro orden. La República es un problema de civilización, es un problema de garantÃas, es un problema de libertad y de derechos, y es un problema de dinero.
La MonarquÃa es incapaz de sostener siquiera la nación que la sustenta a ella. La garantÃa de nuestros derechos y nuestras libertades, con la MonarquÃa está en manos de Tribunales controlados por los Partidos PolÃticos. No hay libertad polÃtica, no hay representación de los ciudadanos y los gobernantes no paran de maquinar para eludir los limitados y tenues controles jurisdiccionales. La MonarquÃa actual es un sistema gobierno de corrupción y despilfarro, produce un gobierno caro e ineficaz, que limita las posibilidades de crecimiento de la riqueza y el bienestar.
Y con ello, volvemos al principio: con la que está cayendo y con el rey huido,
VIVA LA REPÚBLICA
No tenga dudas.
Salud y República Constitucional
noviembre 23, 2006 at 10:22 am
D.Antonio,no hace falta decirle que me sumo a todos los deseos aquà expresados para una pronta recuperación.
Si le sirve de algo,decirle que mi abuelo(99 años),se cayó también el año pasado y tuvo una fractura similar a la suya.Un par de meses en silla de ruedas y ya sale todos los dÃas(con bastón y acompañante por supuesto)a dar sus paseos diarios;que conste que ya usaba el bastón desde antes de la caÃda.
También querÃa expresarle que cuento los dÃas que me quedan para poder saludarlo personalmente.Tanto yo como mi mujer,que al principio no me prestaba mucha atención con esto del MCRC,pero desde que vió un par de videos suyos en el programa de Sanchez Dragó,ha quedado unida a la causa para siempre,con lealtad,como no podÃa ser de otra manera.
Y asà me despido:con un saludo leal.
noviembre 23, 2006 at 10:36 am
Respetado Don Antonio:
Creo entender de sus palabras que la LEALTAD es una obligación que tenemos los ciudadanos (igual que tenemos obligación de respirar) y que esta obligación natural constituye a su vez un derecho natural de toda la especie: Yo tengo a su vez derecho a que todos los demás sean leales. Derecho este de categoria superior a cualquier negocio contractual.
Entonces el problema lo encuentro en que la lealtad, en estos tiempos es un valor a la baja en todos los órdenes de la vida, tanto pública como privada. Escollo que habrá que pensar en superar.
Con mis mejores deseos de una pronta recuperación, reciba un saludo republicano.
noviembre 23, 2006 at 11:54 am
Querido Don Antonio:
Algunas veces, la sincronicidad con la realidad, de la que nos habló C.G. Jung, parece milagrosa. Precisamente, en estas últimas semanas, iba dando vueltas en mi mente el concepto de derecho natural; entro en su blog y me encuentro con que usted nos ayuda a definirlo… ¡Qué maravilla! Por muchas veces que se lo diga, no sé si lograré agradecerle sus magistrales enseñanzas. ConfÃo encontrar un buen momento para comentarlo, y esperar de su lúcido intelecto alguna observación adecuada al tema.
Espero que la intervención del viernes sea un éxito, y me uno al deseo de muchos por su pronta recuperación. Sabe que su salud y bienestar es principal para usted, y nosotros necesitamos su testimonio y enseñanzas. Salud por muchos años.
Con lealtad hacia usted, a todos y a la República,
Francesca
noviembre 23, 2006 at 12:34 pm
Estimado Pla: además de lo que comentas, con lo que concuerdo en lo esencial y mucho de lo accesorio, creo que hay una idea (entre otras) en la aportación de Murena, que interesa al asunto de la República y es, si el sentido etimológico del término se adecua a su uso contemporáneo.
El ser humano se relaciona desde hace miles de años, pero su construcción elaborada y compleja es mucho más reciente, ya que no sólo comunica sus pasiones, sino sus conquistas y progresos. La sociedad romana, y antes la griega, eleva la comunicación y la interpretación de sus conceptos hasta niveles no superados. No hay más que analizar su concepto de la propiedad, por ejemplo.
Su término “res publica”, y otros, ha ido arropándose de acepciones y enturbiando su transparencia en los contextos históricos sucesivos. Esas interpretaciones y traiciones como se dice en italiano, han conducido a la corrupción de su Îτυμολογία. Juan Ramón Jiménez creÃa que la poesÃa desnuda era el éxtasis de la verdad, pero habÃa primero que cincelar su aspecto mediato para alcanzar el alma.
Siempre he entendido, que la acción de Antonio GarcÃa-Trevijano era alcanzar la lealtad social mediante el uso inequÃvoco de los conceptos. República, en sus trabajos y en sus materiales de apoyo, es la manifestación de la ética y la estética polÃtica, pero no por un prurito mÃstico, sino por sentido peripatético. Enseñanza mediante el paseo por sus escritos, aunque ya no pasamos nosotros ante el mundo, sino el mundo ante nosotros decenas de veces al dÃa.
Con lo que volvemos a la sugerencia de Murena: ¿es aceptable decir peripatético del educando o de la educación? Saludos leales
noviembre 23, 2006 at 12:53 pm
Querido maestro, le deseo una pronta recuperacion, por lo de su accidente, D. Antonio le necesitamos compo guia, pues en España estamos necesitados de hombres como Vd. con las ideas claras y con grandes dosis de honestidad.
Un abrazo.
Angel V.
noviembre 23, 2006 at 1:46 pm
Para Pla, Club Republicano
Querido amigo: correspondo al saludo que me envÃas por medio de Mary Luz Bodineau. Sólo un segundo me desconcertó el Pla. En seguida me di cuenta de que no puedes ser otro que mi amigo Pedro L.A. (Oxford en mis apuntes). Bien, pues ya sabes: si eres Pedro, sobre esta piedra edificaré mi saludo.
noviembre 23, 2006 at 2:05 pm
Para Pla
Sr. Pla: también yo le devuelvo el saludo (estoy aquà con don Manuel, en la planta octava del Fierabuilding)y aprovecho la ocasión para plantear, oportunamente, me parece, en una tertulia de republicanos, algo en lo que he pensado muchas veces (Parto de la base de que si, un dÃa, este movimento triunfa, no vendrá mal la unión de todos los republicanos ¿no?) Existe un partido, Izquierda Republicana, que ostenta nada menos que el honor de haber sido fundado por don Manuel Azaña. A usted, que ha dirigido “PolÃtica”, y que seguramente pertenece a él, le pregunto: ¿Cómo es posible que I.R. no tenga casi ninguna presencia en el ámbito polÃtico? Da la impresión de que carecen de imaginación para tener esa presencia, y de que cultivan en exceso el pasado. ¿Cómo es que, salvo usted, ninguno del partido se haya posicionado respecto a la república constitucional? La simpatÃa que les tengo no me impide reconocer su lentitud de reflejos para estar en la vida pública.
Y, por favor, sin querer ser pesada: alguien deberÃa comentar la relación que puede tener el paganismo (los valorez y ectitudes del paganismo) con la República.
noviembre 23, 2006 at 4:58 pm
A los nº 55 y 56.-
D. Manuel, claro que era yo.
Mary Luz Bodineau, debo agradecerte los buenos momentos pasados leyendo tus crÃticas en la Fiera. Un auténtico placer. Todo lo contrario de la sombrÃa pesadumbre que me trae tu interrogación sobre unas siglas de raigambre republicana de primera clase en las que milité durante años. Porque todo eso pertenece ya al pasado.
No sabrÃa decirte bien si están lentos de reflejos, aletargados o, incluso, momificados. Quizá un paleontólogo podrÃa aclararnos la situación efectiva. Y no será por falta de medios, no.
Quizá por eso, tanto yo como otros muchos afiliados nos fuimos yendo para recalar en el Club Republicano, cuya dirección web, que figura en este mismo blog, es:
http://www.club-republicano.com/ClubRepublicano.html
Muchos saludos a ambos.
Para Thulio (nº 56).-
Entiendo y comparto la inquietud ética y estética que hay en las bases del proyecto republicano constitucional. Como comparto y apoyo el fundamento racional y hasta cientÃfico que subyace a cada una de las partes de la TeorÃa de la Democracia y de la Republica de Antonio GarcÃa Trevijano.
No desprecio la objeción de Murena. Por eso la he contestado.
Salud y República Constitucional
noviembre 23, 2006 at 9:58 pm
Don Antonio: después de enterarme de su caÃda, me pregunto ¿y que hacÃa Vd., a su edad, preparándose para correr la próxima maratón de Madrid?. Yo la corrà hace año y medio, ya cumplidos los sesenta y me prometà que en lo sucesivo, no volverÃa a hacer carreras tan largas. Pero si sirviera para que se recuperara Vd., rápidamente, volverÃa a hacer otra que serÃa , esa si, la última.
En fin buen ánimo y pronta recuperación. Conozco el caso de un anciano de mi pueblo que se cayó de una higuera a los 94 años¡ aún podia subirse a coger higos aunque ayudándose de una escalera! y tras una fractura de cadera, volvió a caminar algun tiempo después llegando con bastante lucidez a los 101. Vd, no puede ser menos. Le esperamos aquÃ, aunque yo, casi únicamente como mero lector. Por cierto: después de leer su artÃculo he oÃdo a nuestro ZP en el telediario de las 21 h. y me he puesto a comparar ambos discursos y…… ¡Horror……!