La fidelidad a la monarquÃa es un permanente amor sin correspondencia. Y se puede ser monárquico aunque los reyes no lo sean. Si Juan Carlos lo hubiera sido, no habrÃa aceptado ser nombrado por un dictador, ni traicionado a su padre. Las monarquÃas rompieron el feudo medieval, que ligaba recÃprocamente a señor y vasallo con un pacto de protección y sumisión, disolviendo el sentimiento de patriotismo feudal. La patria pasó a ser el territorio marcado por los lÃmites del patrimonio de las Casas Reales. Hasta que las revoluciones, las de aquél y este lado del atlántico, despertaron el patriotismo nacional con sus respectivas Repúblicas.
En su extenso patrimonio Real, la Casa de Austria subordinó los intereses españoles a los imperiales, y la de Borbón, a los franceses. A ninguna de nuestras dos repúblicas las trajo ni animó un patriotismo nacional. La guerra civil aniquiló el sentimiento natural de la patria. Y la dictadura creó una patria nacionalista para los vencedores. La monarquÃa de Juan Carlos se descompone en nacionalismos feudales, en nacionalidades totalitarias de PaÃs y Comunidad, con aspiraciones de Estado, en feudos nacionalistas de corrupción de partidos y discriminación de habitantes, retornando al patriotismo feudal. La conciencia nacional, la libertad polÃtica, la verdad y la decencia pública no encuentran sitio ni ocasión para patriarse en España.
No se puede esperar de una MonarquÃa transaccional que sea patriótica, ni de ningún nacionalismo que sea democrático o, al menos, liberal. Con el paso del tiempo, las situaciones polÃticas cambian, como las personas, exagerando sus inclinaciones. En la ficción del como sà nada pasara, la sociedad real no puede frenar la tendencia desintegradora de la conciencia española, ni el desprecio a la verdad en la opinión. Lo español y lo verdadero se encuentran juntos en el destierro. Y en este oscuro ostracismo, una nueva idea de la República aparece en el horizonte de la esperanza, con banderas de lealtad, en busca del espÃritu republicano que la fecunde de patriotismo natural, de modernidad inteligente y de dignidad pública. Hecho insólito. ¡España, verdad y democracia bajo un mismo estandarte!
En búsqueda del espÃritu público que la realice, la idea republicana tropieza con la barrera que le opone el materialismo de la monarquÃa transaccional. Sin principios éticos, el consenso de monarca, partidos estatalizados, medios de comunicación, instituciones financieras, empresas privatizadas, autonomÃas faraónicas y municipios inmobiliarios, ha creado una cultura mercantilizada, donde el espÃritu equivale a hipócrita vacuidad. Nada de orden espiritual puede ser operativo en un mundo de intereses económicos sostenido formalmente por un solo espÃritu. El de partido estatal.
Obligada a rastrear las huellas del espÃritu republicano en otros tiempos y lugares, la investigación histórica descubre que éste aparece, dando alegrÃa y esperanza a la causa de la República en sus momentos fundadores, y desaparece, como espectro atormentado, tan pronto como se inventa para ahuyentarlo la macabra institución del orden público.
Este tipo de orden estatal no existÃa en las MonarquÃas de los tres órdenes, ni en la mentalidad terrorÃfica de aquella Salud Pública de la soberanÃa popular. Nació en las encuestas de la policÃa durante el Directorio, y Napoleón lo tomó como fundamento no solo de la tranquilidad en las calles, sino como principio ordenador del Derecho Público y Privado. Hasta la familia y la propiedad se hicieron cuestiones de orden público.
Los Estados totalitarios y las dictaduras no tuvieron más que sistematizar la represión polÃtica, creando tribunales de orden público napoleónico, entendido sin tapujos como orden estatal. Era de esperar que esta MonarquÃa de Partidos se sentara en el trono del orden público establecido por Franco, para ahuyentar al espÃritu republicano que la asustaba. Y el consenso mediático ha creado la opinión general de que la República, ordenación de los asuntos comunes, es incompatible con el orden público.
Esta propaganda monárquica no sabe bien hasta que punto acierta. Es verdad. El espÃritu republicano es antitético del que inspira el orden público. Pero no por los desórdenes civiles que imaginariamente se le endosan para asustar a la ignorancia, sino porque el espÃritu de la República, nacido de la lealtad, conduce a la fundación de un orden civil en la Sociedad, que hace adjetiva -no sustantiva como en la MonarquÃa de nacionalidades, terror y discriminación- la necesidad de reprimir sus alteraciones con la medida excepcional del orden público.
El orden público solo puede ser la parcela patológica que el orden civil de la Sociedad deja a la prevención y cuidado de la terapia estatal. Ninguna acción concerniente a la sociedad polÃtica, o a las instituciones civiles, podrá caer en las garras del orden público. Y el espÃritu cÃvico de la República Constitucional, que es el nuevo espÃritu republicano, se bastará para discernir lo que es acción civilizada de libertad polÃtica y derechos civiles, de lo que es brutalidad, vandalismo, crimen y terror.
El orden público heredado por este Régimen monárquico, ha impedido toda posibilidad de espÃritu republicano. Sin él, no puede haber unidad ni dirección convergente en las dispersas manifestaciones republicanas. Es cuestión de orden público. Por eso el MCRC, antes de pasar a la acción, está definiendo el espÃritu cÃvico de la República Constitucional.
octubre 22, 2006 at 4:15 pm
Como español, este artÃculo me conmueve profundamente, porque articula el sentimiento de ser español con la libertad polÃtica y la República Constitucional, liberándolo de las ataduras psicológicas que dejó la Dictadura de Franco, las cuáles aún perviven en su heredero, el régimen partitocrático actual.
Es muy interesante e ilustrativo que, el concepto de orden público que conocemos de la monarquÃa de partidos, tenga su origen en una encuesta encargada por el Directorio francés (en sÃ, otra oligarquÃa como la española actual) y su consolidación en la época de Napoleón (otro gobernante autoritario, como Franco). Es un signo claro de la libertad polÃtica que ayudaremos a traer en un futuro próximo que la lealtad republicana sea antitética al concepto de orden público utilizado por dichos sistemas polÃticos, y reafirma la singularidad de nuestro proyecto de República Constitucional, no ya en España, sino en la mayor parte de Europa.
octubre 22, 2006 at 4:28 pm
De acuerdo con Francisco.
La frase: ” Lo español y lo verdadero se encuentran juntos en el destierro ” es trágica (hondamente conmovedora).
Pero Don Antonio siempre ha dicho la verdad a los españoles, nada que ver con el sindicato de profesionales de la politica, que se dirige a los españoles como si fueramos memos o niños.
Salud y Lealtad.
octubre 22, 2006 at 5:37 pm
Puesto que es domingo y hay tiempo para pensar, aprovecho para hacer una pregunta a Message InOut: ¿Que nos puedes decir del nuevo patriotismo feudal?
Actualmente, parece que esta monarquÃa de partidos está destruyendo el valor del patriotismo español para convertirlo en una plétora de patriotismos feudales de corte nacionalista. Puesto que tienes experiencia de primera mano, al vivir en Cataluña, me gustarÃa que nos instruyeras con un breve análisis de dicho fenómeno, cuando tengas tiempo.
octubre 22, 2006 at 10:46 pm
Informo a los lectores que durante la tarde del domingo el blog ha estado temporalmente desactivado por razones de mantenimiento por parte de la empresa que lo hospeda.
Se ha abierto una nueva sección de medios en el blog (ver margen derecho), con videos de Antonio GarcÃa-Trevijano en google video. El número de videos irá aumentando progresivamente en los meses siguientes.
Saludos.
octubre 22, 2006 at 11:58 pm
Este artÃculo de GarcÃa-Trevijano lo tomo -sin poder evitarlo- en clave sentimental.
Se me ancla en la nostalgia de mis mejores momentos de persona y ciudadano.
Siempre he soñado con una Patria justa, unida, democrática, ordenada sin imposiciones y decente.
Libre y decente España.
Me satisface, además, y sobre todo, que después de demasiado tiempo mi corazón y mi cerebro vuelvan a trabajar juntos.
Gracias a todos.
octubre 23, 2006 at 12:36 am
Querido Luis
La verdadera simpatia es la que nace entre personas que se conmueven por las mismas causas. Gracias por sentir tanta simpatia con las ideas y sentimientos que expreso en mis artÃculos.
octubre 23, 2006 at 12:51 am
Querido Cuestion
No hables de nostalgia. Quien siente a cualquier edad lo que sintió mas joven es porque no ha perdido la juventud. Cuando dices que tu cabeza y tu corazon vuelven a trabajar juntos, expresas una idea que he desarrollado en mi libro de arte. Pues el secreto de la expresion de belleza en los desnudos, tanto en escultura como en pintura, que casi ningun artista consigue, está en que la armonia entre rostro y cuerpo`parezca ser el resultado de que todo lo han hecho juntos.
Tu corazon y tu cerebro no se habÃan separado. Las ocupaciones cotidianas los habÃan distanciado. Y hoy sienten pena, los dos, por no haber encontrado antes la ocasion de disfrutar juntos.
octubre 23, 2006 at 1:40 am
¡Qué delicia leerle, D. Antonio! Si mañana me viese obligado a fijar mi residencia en algún punto del planeta donde no me fuese posible la conexión a internet y, consiguientemente, me viese privado del acceso a esta página, mi vida ya no serÃa la misma (y no estoy exagerando, os lo aseguro).
Para Francisco:
Acabo de acercarme a la recién estrenada sección de “VÃdeos”. Está muy bien, aunque -no sé si por motivos técnicos- el vÃdeo con la entrevista que le hace Sánchez-Dragó a D. Antonio es muy breve, aunque es interesante empezar a ver imágenes de D. Antonio participando en (los pocos) programas de TV (por cierto, hay uno que tuvo de moderador a Luis Herrero -durante el gobierno de Aznar- y que , creo recordar, versaba sobre si el Franquismo habÃa sido un fascismo, que quizás serÃa interesante recuperar).
Otra cosa, Francisco: ¿no serÃa`posible establecer como enlace o sección en el “indice” que hay a la derecha el apartado dedicado a “LOGOS DEL MCRC”? FacilitarÃa el acceso al mismo, sobre todo a despistados como yo que no recuerdan la dirección ala que hay que dirigirse para opinar sobre los logos del MCRC…
Salud y lealtad.
octubre 23, 2006 at 12:56 pm
Tiene razón don Antonio en la idea de República que nos han inculcado a muchos. En mi infancia asociaba la República a tiros, odios, huelgas salvajes, caos, subversión, etc. Hasta hace poco me costaba definirme como republicano porque sabÃa que a mis interlocutores República sonaba a revolución.
Lo que si me gustarÃa que explicase un poco más detalladamente cómo actúa el espÃritu del orden público en el actual Régimen español, pues no es tan evidente como en el Franquismo. Si que percibo la terrible alergia del aparato estatal en todos sus órdenes, que yo atribuÃa al concepto español de poder, cuando la gente se organiza en la vida pública para solventar las carencias del aparato estatal. Me estoy acordado de las patrullas vecinales en barrios inundados de droga y casos similares. Siempre me ha llamado la atención de cómo el poder reacciona alarmado ante la reacción de las gentes normales (en los barrios de los ricos no ocurren estas cosas), por la degradación de la vida pública. Lo terrible no es que la gente se sienta desamparada ante la falta de respuesta estatal, sino que las gentes alarmadas intenten sobrevivir.
octubre 23, 2006 at 1:06 pm
Por cierto nada más terminar el comentario anterior leo asombrado a MartÃn Ferrand lo siguiente:
«Los herederos morales, no genéticos, del duque de Lerma ya no necesitan vestirse de colorado. Cuatro siglos después, aún siendo más golfos que su predecesor, se legitiman por el voto popular gracias a un sistema de encubrimientos que viene dado por la condición no representativa de nuestra democracia, y viajan en barcos y aviones que comparten con sus amigos, socios o beneficiados.»
(el artÃculo entero está en la siguiente dirección http://www.estrelladigital.es/a1.asp?sec=opi&name=ferrand&fech=23/10/2006)
La verdad se va abriendo camino en los medios de comunicación y la necesidad del MCRC va a ser cada dÃa más patente.
octubre 23, 2006 at 1:31 pm
Sr. GarcÃa Trvijano: ¿Donde hay que ingresar dinero para la cuasa del movimiento republicano? Lo importante es salir de las catacumbas para darle luz a la oscuridad.
octubre 23, 2006 at 1:38 pm
Sr Trevijano:
Podria ser tan amable de explicar la siguiente frase “No se puede esperar de una MonarquÃa transaccional que sea patriótica”, que quiere decir exactamente con transaccional?
Muchas gracias
octubre 23, 2006 at 2:05 pm
Llamada a todos los que se consideran republicanos: con este artÃculo, Antonio GarcÃa-Trevijano ha dado una base teórica sólida a la esencia del espÃritu republicano, superando la base sentimental del republicanismo hasta ahora, y uniéndola a la idea de una España republicana.
Republicanos de todas las banderas, os ruego que, a partir de ahora, os unáis al Movimiento de los Ciudadanos hacia la República Constitucional, aunando esfuerzos en pro de un objetivo que, a partir de ahora, es común: la implantación de la libertad polÃtica y la República Constitucional en España.
octubre 23, 2006 at 2:19 pm
A Miguel de Mallorca:
Iré poniendo más videos cortos de Don Antonio en cuanto pueda, a lo largo de estos meses. Estoy seguro que todos estamos deseando poder ver más videos.
Sobre el enlace a los logos, ya hay un enlace al MCRC abajo a la derecha (en la sección PolÃtica), que te lleva al blog del Movimiento Ciudadano de la República Constitucional. AllÃ, el post de los logos es el primero que verás, con lo que es fácil localizarlo.
Si alguien tiene dudas, que ponga un comentario.
Salud y lealtad.
octubre 23, 2006 at 2:28 pm
Querido Antonio, amigos:
La lectura de la palabra ostracismo me ha traÃdo a la mente la conocida anécdota atribuida a ArÃstides. El orden público convertido en valor social y su articulación lógica, la razón de Estado, se ciernen sobre la vida polÃtica, sobre el pensamiento independiente y el sentimiento estético para ocultar la verdadera e interesada realidad: la mentira del gobierno, su actuación impune. Genera y justifica ese afán de sosiego acrÃtico y amoral en cuyo altar ArÃstides debe ser condenado. El orden público (la orden de cómo debe ser la sociedad llegada desde el Estado) confundido con el orden civil, represa el curso de la razón, la posibilidad de la excelencia moral.
Los esclavos vocacionales llamarán lenguaje esotérico (“espÃrituâ€?) al que describe la necesidad de una libertad exotérica para hacer. Recurrirán entonces al lenguaje eufemÃstico para llamar responsabilidad o posibilismo a la cobardÃa de convertir la capacidad de la sociedad de organizarse horizontalmente, lealtad y patriotismo, en un deseo de ser organizada verticalmente, fidelidad y nacionalismo. La vida pública se convierte asà en una huÃda, una dejación del propio ser anulando el poder elegir cómo se es, con el agravante de que esa fealdad social afecta a todos sus componentes, enajenándolos. Obliga a defenderla (difÃcil hacerlo honestamente), combatirla o ser indignamente cosa.
Si el orden público hace pública la mentira, no podrás evitar que nos agolpemos ante estas ideas, impertinentes y presurosos en los comentarios, acalorados y temerarios en las interpretaciones. El aire fresco de la verdad revolucionaria trae la exaltación de los sentimientos, el brinco de la inteligencia. Me llena de simpatÃa observar el empeño de sumarse a tu curso intelectual, como si se tratara de la carrera contenida de un atleta.
Antonio, a quién se le ocurre ser un Prometeo reincidente. La libertad polÃtica robada a los olÃmpicos partidos europeos; la lealtad, a la prisión en el reino de la cohonestación y la propaganda. No te van a quedar entrañas que entregar, viejo maestro. No me va a quedar voz para decirte la emoción de leer tu pensamiento.
Un abrazo.
octubre 23, 2006 at 2:37 pm
A mà lo que más me ha gustado es el párrafo ‘una nueva idea de la República aparece en el horizonte de la esperanza, con banderas de lealtad, en busca del espÃritu republicano que la fecunde de patriotismo natural, de modernidad inteligente y de dignidad pública’
Esta, es la idea de república que intento extender entre mis asustados o sordos amigos y conocidos, lentamente, a la vez que voy estudiando y aprendiendo yo. Una forma de gobierno inteligente que impida el ejercicio del poder de unos pocos que tenemos ahora, con leyes que se cumplan, donde se permita debatir, exponer las ideas a todos, y donde la corrupción se persiga y se fomente el conocimiento. La primera vez que en España habrá libertad polÃtica.
Muchos me dicen que esto es lo que quiere ZP, traer la república, yo les contesto que sÃ, pero que la segunda, no la tercera
A Isidro: A GarcÃa Viñó le encantarÃa tu comentario sobre Javier MarÃas y el EPS.
octubre 23, 2006 at 3:44 pm
Estimado D. Antonio:
No es la primera vez que me conmuevo leyendo uno de sus textos. La idea de que “lo español y lo verdadero se encuentran juntos en el destierro” es algo más que una bella descripción de la realidad.
No serán las viejas repúblicas fracasadas las que nos orienten en el camino hacia la Tercera. La recuperación de las ideas de democracia y libertad, asociadas a la propia idea de España, nos sitúan de nuevo en la senda iniciada por las Constituyenters de Cádiz (1812), una senda perdida a lo largo de la turbulenta historia nacional de los últimos 200 años.
Salud y República Constitucional
octubre 23, 2006 at 6:42 pm
al 8
Querio y joven amigo Miguel
Comprendo lo que dices. Mi cabeza es mÃa, pero mi corazon es el vuestro. Una vez hechas vuestras las ideas que voy desgranando, los sentimientos que generan obligan a no separarse más de la mente. Es la misma clase de felicidad que añoraba Cuestion.
octubre 23, 2006 at 7:03 pm
a 9 y 10
Tu percibes las actuaciones de policias y jueces del orden publico. Es lo más dramático, pero no lo más perverso. Como veras en el comentario de Oscar, el orden publico es para las instituciones civiles, para todas, lo que la razon de Estado para los gobiernos. Lo mismo que he citado la familia y la propiedad, podrás observar que el orden público esta presente en el orden financiero (expropiacion de Rumasa, Banesto, Forum filatelico, Fondo de garantÃas), económico (T de la competencia), laboral (huelgas ilegales), inmigracion. Será dificil hallar una institucion cuya ultima ratio no sea el orden publico. Gracias Miguel por tu constante apoyo.
octubre 23, 2006 at 7:13 pm
al 11
Querido Pered, de momento nos basta que el discurso de la republica impulse los corazones y riegue los cerebros. Cuando celebremos la Asamblea del MCRC (estoy impaciente de que prepareis mis rutas para presentarlo en toda España, pues no veo como se puede incrementar en internet), stablecereos una cuota mÃnima. Tu comentario demuestra que tienes la voluntad del voluntarismo republicano. Adelante.
octubre 23, 2006 at 7:31 pm
al 12
Querido Jesus.
No explique esa frase porque en mis respuestas al
a los comentarios del artÃculo anterior lo dije con mucha claridad. Transaccional es todo lo que resulta de una pacto o contrato de transaccion. Juan Carlos renunció al principio dinastico a cambio de ser rey sin poder alguno. Transigio todo lo que se llama el Regimen de la Transicion. TransigÃo con Armada, con la corrucion, con el Estatut y con un Presidente que anuncia por television el derecho del pueblo vasco a decidir libremenete su futuro. Si eres republicano no lo puedes tolerar, y si eres monarquico dejaras de serlo. Espero que te parezca academica y objetiva la expresion MonarquÃa transaccional. Con afecto.
octubre 23, 2006 at 7:53 pm
al 15
Querido Oscar, tu párrafo segundo me entusiasma. Has captado la dimanica instituyente del orden publico. Tu idea de enlazarlo con la razon de Estado aclara la sustancia mentirosa y patologica de la nocion de orden publico. Tu formidable intuicion me obliga a poner ambas cuestiones en relacion con el principio de autoridad, antes de analizar la diferencia entre modo de estar monarquico y modo de ser republicano.
Minetras escribia este articulo no pense en Aristide sino en la muerte de Socrates, cuya resignacion a leyes de orden publico no estaba justificada ni en la moral ni en la justicia legal. Con alegrÃa de tenerte a mi lado, continua manando intuiciones.
octubre 23, 2006 at 8:02 pm
al 16
Al escribir ese parrafo estaba pensando en vosotros.
En mis largos y duros años de soledad republicana, no podrÃa decir eso mismo, querida Isabel, sin parecer un soñador. Tu eres realidad y no soñamos. Con todo afecto.
octubre 23, 2006 at 9:02 pm
al 17
Mi querido amigo Pla
Tu portacion a este MCRC es fundamental. España no es el monopolio de lo verdad. Al contraio, solo en momentos efimeros, como el que recuerdas, se unió a la verdadero. Pero el amor a la patria y a la libertad nunca son pasajeros. Nosotros nos aferramos a lo mejor que todas las naciones generan. Por eso no somos nacionalistas. Y hemos descubiero ademas la esencia constitutiva de la democrcaia y la República Constitucional. Una esencia de valor universal.
octubre 23, 2006 at 10:41 pm
¿No intentarán convertir al Rey en el chivo expiatorio para instaurar “su” república? De ser asÃ, supongo que serÃa muy perjudicial para la República Constitucional, ¿no?
Pido perdón de antemano si se ha planteado esto alguna vez, pues no he podido leer todos los comentarios y aprovecho para agradecerle a Miguel de Mallorca su hiperbólico elogio.
octubre 23, 2006 at 10:57 pm
Querida Mariló
Desde el princpio de este blog advertà de que la restauracion de la II Republica, transformada en Republica de Partidos, harÃa casi imposible que despues se deseara otro cambio hacia la Republica Constitucional. Estamos tratamos de conquistar la hegemonia en la opinion republicana para evitar ese riesgo. La cuestion de Zapatero es otra cosa. Pura propaganda para recoger votos de los republicanos, cada dÃa en aumento. Pero si fracasa su politica multinacionalista de modo estrepitoso nadie creera que ha sido por culpa del Rey. El Psoe se hundirá (momentáneamnete) con la MonarquÃa. La atraccion de los republicanos antirregimen tiene una importancia capital para el MCRC. Abrazos.
octubre 23, 2006 at 11:23 pm
Hay dos novedades en la página de videos polÃticos.
octubre 24, 2006 at 12:14 am
No os echo de menos, no ando lejos de vosotros, no estoy desconectado. Parafraseando al Maestro, no vivomá la soledad republicana, porque vivo esa clase de EspÃritu Republicano que nos conmociona a todos, porque con mucha frecuencia, a lo largo del dÃa, me situo frente a vosotros y leo vuestros textos tratando de encontrar más sentido de vida, más calor humano, más fuerza, mayor capacidad de entendimiento, y más libertad polÃtica.
Inmerso en esta suerte de activismo, estoy conectando con gentes de varios lugares de Murcia para traer la luz -más necesaria que el agua en estas tierras- a los hombres y mujeres cuyas mentes andan secuestradas por la ridÃcula dinámica partidista, zafia, empobrecedora y provinciana. Aquà como en el resto de España todos están pendientes de sacar su tajada en el pastel.
Entre tanto,- preparo junto a algún alumno-, la solicitud para que la UNED (Extensión de Cartagena) organice una conferencia, o bien nos deje su Salón de Actos; también estoy a la espera del compromiso de unos amigos de Murcia, y trabajo con la idea de que un grupo de personas que ha organizado varios seminarios sobre FilosofÃa y Humanidades, en la Comarca del GuadalentÃn (Totana y Mazarrón) y que, traerá próximamente a Dalmacio Negro y Alain Benoist, también pueda organizar junto a nosotros –MCRC- la comparecencia de Antonio GarcÃa-Trevijano. Por cierto me consta que Dalmacio les ha pasado a todos ellos la dirección del blog de nuestro AGT.
Francisco pásame tu dirección de correo electrónico para cuando alguna de estas gestiones fructifique, y deba ponerme en contacto contigo a fin de organizar el acto.
Insisto en una cosa: Os leo con atención, me emociono con vosotros y participo del mismo afán.
Don Antonio no tengo palabras para mostrarle el agradecimiento que le debo por la riqueza y la fuerza que le presta dÃa tras dÃa a mis limitadas capacidades, que no son otras, que las de un hombre comprometido desde su adolescencia en conseguir un mundo más justo. Soy muy feliz por ser testigo,-junto a los demás miembros y amigos del MCRC-, de la ingente labor intelectual, cientÃfica, y polÃtica que Usted está desarrollando.
¡Animo! y ¡Amistad!
octubre 24, 2006 at 12:30 am
En la segunda linea del primer párrafo despues de la coma debe decir: no vivo la soledad republicana, porque vivo esa clase de Espiritu Republicano que nos conmociona a todos…
octubre 24, 2006 at 12:44 am
Lo que me acaba de pasar me ha emocionado.Estaba viendo un programa de canal7,una tv local muy fuerte en tenerife.A la cual el otro dÃa les envié la carta al director de messaglout no publicada en el mundo.Pues bien,acabo de ver como el director de la cadena,Paco Padrón y su contertulio(director adjunto de El DÃa me parece)estaban comentando que si tenemos democracia,hablando de Toqueville,separación de poderes,ESTADO DE PARTIDOS,etc…
Yo les dije que la leyeran el el Scanner,pero no se atrevieron,pero es un triunfo.No nombraron nada de que la habÃan recibido,pero la estaban comentando.Me dió la impresión de que si mañana sale en la editorial de 2 o 3 periódicos y en el telediario,el MCRC es ya el camino para todo el mundo.Se que quizás exagero,pero sigo emocionado.
octubre 24, 2006 at 12:58 am
Lo que quiero decir es que acabo de presentir lo que será tener la hegemonÃa en la opinión pública.Hasta Juan Carlos se querrá hacer republicano.
octubre 24, 2006 at 1:07 am
Querido Isidro
No comprendo lo que cuentas:
“estaban comentando que si tenemos democracia”.
“yo les dije que la leyeran” ¿Cómo, por telefono?
¿Por que sabes que era la carta de Messagein?
octubre 24, 2006 at 1:50 am
D. Antonio,la emoción me impidió escribir lo que querÃa decir con claridad.
Empiezo,el otro dÃa envié a la redacción de canal7 la carta de messagelout.Entre otras cosas les instaba a leerla en uno de sus programas de mayor audiencia(El Scanner).Yo cro que la carta les llegó despues de la grabación de dicho programa y el jueves pasado no hicieron mención alguna durante la retransmisión.
Esta noche ,en otro programa de canal7,mientras lo veÃa,me llevo la sorpresa de que sin hacer mención alguna a la carta,empezaron a hablar de grecia,roma,democracia,Toqueville,Estado de Partidos,etc…,Vamos que la carta les llegó y hablaban ,sin lugar a dudas, de lo que en ella se decÃa.Quiero decir con esto,que nuestros ideales no pueden pasar desapercibidos ni siquiera por los voceros oficiales del poder establecido(que son los medios a los que he aludido).¿Comprende ahora mi emoción D.Antonio?
octubre 24, 2006 at 2:14 am
No lo dude D.Antonio,hablaban de la carta de messagelout.Estoy seguro por todo lo que dijeron.Dudaban sobre si tenemos democracia,dijeron que estabamos en un Estado de Partidos(esa expresión,me juego el cuello,no se habÃa pronunciado en Canal 7 desde su fundación),hablaron de separación de poderes,etc…
Pude vislumbrar,D Antonio,lo que usted decÃa sobre tener la hegemonÃa en la opinión pública;con nuestros ideales,y que todo el mundo se suba al carro de la RC.No se cuanto tiempo tardará,pero no tengo dudas de que esto llegará.
No sólo me emocioné yo,sino también mi mujer que veÃa el programa conmigo.
Saludos
octubre 24, 2006 at 2:47 am
Es admirable como D. Antonio va resolviendo los problemas que plantea la Teoria Pura de la República. Aquà ha dado con un concepto clave, el de EspÃritu CÃvico de la República Constitucional, algo ausente de los sistemas donde la libertad polÃtica confundida con la brutalidad y el terror, justifica en ellos la imposición sustantiva del orden público.
“el espÃritu de la República, nacido de la lealtad, conduce a la fundación de un orden civil en la Sociedad, que hace adjetiva -no sustantiva como en la MonarquÃa de nacionalidades, terror y discriminación- la necesidad de reprimir sus alteraciones con la medida excepcional del orden público.”
El MCRC hará historia triunfando en ella.
un abrazo maestro!
octubre 24, 2006 at 8:52 am
Comprendido don Antonio, mi concepto de orden público era muy limitado y al leer su contestación y el comentario de Óscar he caÃdo en cuenta que se referÃan a lo que yo siempre he llamado dirigismo estatal. Se difunde un modo de ser social desde el aparato estatal que abarca todas las facetas de la vida: debes consumir responsable, haz deporte, tienes que comer sano, no compres juguetes de guerra, hay que ser tolerantes… La verdad es que siempre me ha repugnado ese dirigismo estatal por ser una usurpación ilegÃtima de lo que corresponde a la sociedad.
Por cierto don Antonio no tiene porque darme las gracias, las gracias se las tengo que dar yo por haberme ayudado a conformar mi pensamiento y ahora mismo por haberme descubierto que muchos de mis sentimientos, intuiciones y alguna reflexión eran expresiones de espÃritu republicano. Mi apoyo lo tiene porque su lucha se ha convertido en mi lucha, la República constitucional.
octubre 24, 2006 at 8:55 am
Conservar hasta el fin los viejos-nuevos ideales de la juventud.España,verdad,democracia y lealtad,bajo un único estandarte nacional que no será la actual bandera bicolor(azafrán y pimiento,que decÃa nuestro gran Valle Inclán),ni la tricolor de la Segunda República.
¡Viva España,viva la República Constitucional espeñola
Qué desasosiego feliz produce el luchar por la verdad,qué esperanza lúcida, qué alegria ante tener tan cerca la libertad polÃtica.
No al destierro si a la acción polÃtica¡Viva el MCRC
Porlo demás decir con nuestro y grande poeta Juan Ramón Jiménez: No la toques mas
Que asà es la rosa
octubre 24, 2006 at 9:48 am
Estos dÃas el campo de batalla está en Cataluña, es una pena que no dé tiempo a organizar ninguna conferencia o similar allÃ. Ayer escuché en IntereconomÃa TV a Montserrat Nebreda, una ex abstencionista militante que después del Estatut decidió participar en polÃtica como única vÃa para hacer oir su voz, parecÃa sincera. Exactamente el camino contrario al mÃo. Me hubiera gustado veros a alguno en esa entrevista hablando con ella.
Aunque sea después de las ‘ratificaciones’ ¿no podrÃas incluir en tu frenética actividad ‘antioligocrática’ messageinout, una visita de D. Antonio?
Con lealtad.
octubre 24, 2006 at 10:57 am
Isidro, los videos colgados en la web son magnÃficos. Muy interesante el de Telecinco, lo recomiendo. ¿Cómo pudo AGT, en ese momento (ahora serÃa más fácil), enfrentarse sólo contra ese grupo de mentirosos, sin perder la compostura? Mi admiración.
Antonio: hay un momento interesantÃsimo en el debate, en el que cuentas el engaño realizado por Pedro Sáez RodrÃguez a don Juan, que provoca el hecho de que te levantases de la mesa del restaurante, considerando, al parecer, traicionada la vÃa de la ruptura democrática. Tengo varias preguntas:
1.- Quién era ése señor y en qué consistió exactamente la traición.
2.- Cómo podÃa don Juan aceptar la vÃa de la ruptura democrática, que implicarÃa la existencia de libertad polÃtica, renunciando, entonces, a la posibilidad de reinar.
3.- Por qué nunca jamás, una vez su hijo (el traidor) en el poder, hizo ningún gesto de reprobación hacia él, cuando el hijo habÃa demostrado que no tenÃa ningún sentimiento de lealtad ni amistad hacia el padre.
4.- Qué hubiera pasado si don Juan no hubiese aceptado la traición de su hijo.
5.- Si don Juan cobró un precio por dicho pacto de silencio.
Son respuestas que no se pueden encontrar en los libros. Con afecto y lealtad a todo el MCRC.
octubre 24, 2006 at 11:14 am
al 35
Querido Pepe
¿Por qué los cientificos captais mejor las novedades de mi teoria politica? Es normal que aprecieis en el acto la racionalidad de mi pensamiento, pero no la originalidad, pues esto requiere conocer la historia de las ideas y de la filosofÃa polÃtica.
octubre 24, 2006 at 11:19 am
Querido Antonio
Me emociona la felicidad que sientes hoy despues de tanto sufrimiento moral. Espero sin impaciencia el feliz resultado de tus gestiones para que presente el MCRC en AlmerÃa. Con toda confianza, y amistad.
octubre 24, 2006 at 12:08 pm
al 39
Querido CrÃtico
No tengo tiempo para responder con detalle a tus preguntas.
1. Pedro Sainz Rodriguez fue el primer Ministro de Educacion de Franco. Muy inteligente y especialidado en literatura mÃstica. Rompio con el Régimen. Se exilo a Lisboa. Fue el mentor de Don Juan.
2. La traicion que descubri estaba en el discurso que debÃa pronunciar don Juan, en lugar de hacer las declaraciones a Le Monde de ruptura con el Regimen, acordadas conmigo. Cuando me lo leÃa en presencia de Don Juan, lo interrumpi diciendole que era traicion atribuirle el papel de vigilante de su hijo. Me fuà y Don Juan me alcanzó en la calle, para reconocer que tenÃa razón y que suprimiria ese párrafo. Le dije que lo dejara para que los monarquicos supieran la verdad.
3. Don Jun aceptó mi estrategia: union de todos los monarquicos y los republicanos contra la Dictadura, compromiso de convocar referendum sobre MonarquÃa o Republica, como se hizo en Italia.
Las demas preguntas no puedo contestarlas mas que con presunciones. Pues me aparte de Don Juan y fundé la Junta democrática con los 12 puntos que redacté para la declaracion a Le Monde. Solo añado que la traicion de Don Pedro estaba consumada, eso yo no lo sabÃa, desde que sin conocimiento de Don Juan, tuvo permiso de Franco, conseguido por Luis Vals, para trasladarse a Madrid y convencer a Juan Carlos de que aceptara la Corona si Franco se la ofrecia como Sucesor. Todo esto esta dicho en el libro de Anson sobre Don Juan.
octubre 24, 2006 at 12:19 pm
Por espÃritu republicano y optimismo de la voluntad volveremos del exilio hacia España y la verdad que ciertamente se encuentran juntos en el destierro.
Conservo a mis 58 años la misma firmeza por la verdad, la libertad y la lealtad que emanaron dentro de mi en mi adolescencia; y ahora son más fuertes que nunca y soy más feliz que nunca al haberme encontrado con el MCRT y con el pensamiento bello, poético, riguroso con palabras que rezuman verdad, claridad y hondos sentimientos de nuestro Presidente Don Antonio GarcÃa Trevijano.
SÃ, volveremos a Itaca, como Ulises, porque el amor a la verdad intelectual sigue como consecuencia la acción optimista de la voluntad.
Es preciso acabar con el Estado de Partidos neofranquista-borbónico que es la negación de la libertad polÃtica, de la lealtad, y que expira produciendo la centrifugación y la pérdida de la unidad nacional.
¡España, verdad, lealtad y democracia bajo un mismo estandarte que no será ni la actual bandera bicolor (pimentón y azafrán que dirÃa nuestro gran Valle Inclán, ni la bandera tricolor de la Segunda República.
Es muy hermoso todo esto. A veces parezco que sueño un sueño muy feliz y activo. He recuperado la esperanza, el amor a la verdad, y estimo que una de las primeras cosas a hacer es la depuración del lenguaje español contaminado, empozoñado por tantos años de tiranÃa y despotismo.
Con la conquista de la República Constitucional de la verdad, de la libertad polÃtica, de la lealtad, con la honestidad y el ejemplo quedaremos. Grito por primera vez en mi vida ¡Viva España!
octubre 24, 2006 at 1:57 pm
Queria comentar que nos vamos a reunir en Valencia a finales de semana principios de la siguiente para organizar la conferencia de Don Antonio en dicha ciudad. El que este interesado en asistir que me contacte.
Un saludo.
octubre 24, 2006 at 4:58 pm
Como siempre y por siempre solo hay un arma más poderosa que la mentira, y esta es la verdad.
Soplo de aire fresco en este ambiente enrarecido, que bonita es la verdad aunque sea siempre tan cruda.
Saludos y animos
octubre 24, 2006 at 5:52 pm
Querido Antonio,
Escribes muy claro, y siempre con conceptos basados en definiciones previas, esto hace más fácil ver la originalidad y los puntos claves de la TeorÃa.
Simplemente recapitulo algo ya elaborado en posts previos :
1) que el Espiritu CÃvico de la República se fundamentaba en la virtud de virtudes republicana la Lealtad.
2) Que en el caso de la administración la lealtad queda reconocida y protegida al desvincularla del conducto reglamentario y la tutela jerárquica
3) he aquà lo revolucionario, que los dos puntos anteriores (Espiritu Civico de la República Constitucional) garantizan que el Estado, su administración, reconozcan la acción legÃtima de la libertad polÃtica
y que el orden público se emplee como medida adjetiva y por tanto excepcional.
NO se al resto de los miembros del MCRC, a mi esto me parece una absoluta y redonda genialidad porque allana bastante el camino hacia una Teoria Pura de la República y permite ahora si, demostrar el valor superior de la República Constitucional sobre otras alternativas y diferenciarla claramente de aquellas repúblicas del terror.
un saludo republicano y mi agradecimiento profundo.
octubre 24, 2006 at 9:08 pm
Estimados amigos:
Considero vital la sÃntesis de Pepe Fernández puesto que amparando con lealtad y dignidad a los componentes de la administración, a veces injustamente denostados, estaramos creando el caldo de cultivo para futuras incorporaciones.
He sufrido, por mi actividad empresarial, y sigo padeciendo, el mal funcionamiento de ciertos organismos (Ministerio de Fomento, Ayuntamiento de Madrid, entre otros) que desestabilizarÃan a cualquiera.
Pero también me he encontrado a personas muy capaces, con amplio sentido de la responsabilidad del cargo, cualquiera que fuere, que ostentaban.
Es a ellos a quienes tenemos la obligación de darles a conocer los nobles ideales con los que indefectiblemente asentaremos la República Constitucional.
No olvidemos que el MCRC es sobre todo acción.
Salud y Lealtad
octubre 24, 2006 at 10:16 pm
Querido Alejandro, has percibido muy bien que no estoy desarrollando el princio de lealtad, por exclusivas razones de coherencia interna de la teoria pura de la Republica, sino con la finalidad practica de que la mayorÃa de los funcionarios se incrporen cuanto antes al MCRC, que será el motor de accion para meter la lealtad en la Administración. La sintesis de Pepe Fernadez es muy clara. Gracias a los dos. Con esperanza, afectuosos saludos.