Han pasado de 25.000 las visitas a este diáfano salón de exposiciones, donde se muestra el modo de organizar la decencia en la vida pública. El signo indicativo del interés que despierta tan original exposición no reside en el número de visitantes -en dos meses y medio-, sino en el tiempo que permanecen y en los comentarios que hacen. Han leÃdo más de 85 mil páginas, a un promedio de 10 minutos y 4 páginas diarias por visitante. Los numerosos comentarios, llenos de sugerencias imaginativas y de iniciativas inteligentes, enriquecen dÃa a dÃa la calidad de la exposición.
La ocurrencia de organizar la decencia en la vida pública parece un despropósito. Pero su aspecto quimérico se desvanece cuando pensamos que decencia no quiere decir honradez, sino decoro o compostura, y que vida pública, en el mundo telecomunicado, ya no es tan solo la de quienes dedican sus vidas a las causas o cosas públicas (polÃticos, artistas de espectáculo, deportistas, periodistas visuales o auditivos y rameras), sino también la de la sociedad civil que forzosamente sufre o goza de las acciones públicas que la invaden.
Es legÃtimo que la sociedad se defienda contra las agresiones a la dignidad personal por parte de la sistemática indecencia y falsedad de la vida polÃtica en el Estado de Partidos. La idea de organizar la decencia privada para adecentar con ella la vida pública, no siendo descabellada, parece no obstante irrealizable por el simple hecho de que nunca se ha realizado. Esta objeción tendrÃa fundamento, distinto a la tradicional reacción contra las innovaciones culturales, si la organización de la decencia se hubiera intentado alguna vez y hubiese fracasado.
No siendo este el caso, el prejuicio de que -dada la condición humana- semejante empeño es una utopÃa, debe ceder el paso al juicio de su viabilidad, ponderando los medios y recursos de que dispone la decencia privada para imponer el decoro en la vida pública. Los promotores de esta idea no se proponen cambiar la naturaleza humana, ni las condiciones materiales de su existencia social. La aceptan como es. Individualista y sociable. EgoÃsta en lo económico y altruista en lo espiritual. Rutinaria en costumbres sociales y asimiladora de novedades tecnológicas. Despectiva de lo ajeno y entusiasta de lo propio. Conformista ante el poder arbitrario y protestante de la injusticia. Dócil ante el mando y cruel en la imposición de obediencia. Belicista por egotismo y pacifista a distancia del conflicto. Vulgar en masa y refinada en intimidades. En fin, una humanidad deseosa de libertades vivirÃa mejor si supiera como salir, sin necesidad de heroÃsmo, de sus servidumbres forzosas, inconscientes o voluntarias al Poder.
La dificultad para organizar la decencia no está pues en la naturaleza humana ni en su falta de antecedentes históricos, sino en que su adversario, con dos siglos de experiencia en el uso y abuso del poder estatal, ha llegado a dar perfección institucional a la indecencia polÃtica en el Estado de Partidos, con sÃmbolos de sÃmbolos de libertad y democracia que anestesian la conciencia de la realidad oligárquica, renovando la tradición de obediencia a los poderes estatales por rutinas de servidumbre voluntaria.
Frente a la organización institucional de la indecencia polÃtica, han fracasado todas las personas honestas que se incorporan a los partidos estatales, o los votan, con la ilusa creencia de que pueden mejorarlos. Y también fracasarÃa la organización de la decencia civil, si prometiera adecentar la vida pública, como partido que participara en la contienda electoral, contra la partitocracia monárquica, a fin de instaurar la democracia desde el Estado. Eso sà que es pura utopÃa.
La novedad del Movimiento Ciudadano del que soy portavoz, no está solo en la reivindicación de la República Constitucional, como única forma de establecer la moderna democracia representativa y de asegurar de modo institucional la conciencia de la unidad de España. La novedad que hace indestructible a este movimiento, mas social y cultural que polÃtico, consiste sobre todo en que no está organizando las ambiciones, sino las conciencias; no las ideologÃas, sino las ideas; no los intereses de clase, sino las reglas de juego polÃtico de todas las clases y categorÃas sociales; no los narcisismos regionales, sino el sano sentimiento natural de la patria; no las libertades personales, sino la libertad polÃtica. Y porque no aspira al poder, el MCRC se disolverá cuando consiga la aprobación en referéndum de la Constitución de la República Constitucional, es decir, la democracia.
La esperanza de que la organización de la decencia venza a la organización estatal de las posiciones de poder oligárquico estriba en que, si el número decide la fuerza, por cada sujeto sin escrúpulos morales hay al menos 20 personas decentes que no ambicionan mandar en sus semejantes.
agosto 7, 2006 at 12:32 am
Recojo el testigo -(ORGANIZAR LA DECENCIA)-. Estaba esperando la publicación, lo paso a papel y lo pongo junto a los libros de D. Antonio y D. JoaquÃn Navarro (25 años sin Constitución y Palacio de Injusticia). Papeles, libros y equipaje partirán mañana temprano hacia Salamanca, para pasar unos dÃas con la familia en casa rural.
En tierras salmantinas buscaré conxión a internet para “seguir en movimiento”…
¡Hasta pronto¡
agosto 7, 2006 at 1:24 am
Estimado D. Antonio:
Un dÃa más, acertadÃsimo su comentario sobre el comportamiento de la sociedad en relación a la polÃtica. Hace tiempo que noto que la instalación de la decencia en la vida pública española viene siendo un tema recurrente entre varios articulistas de los medios de la prensa escrita y de algún que otro comentarista de radio (en este último caso se podrÃan contar con los dedos de una mano). Al parecer, hay un deseo latente de que la decencia se instale en la polÃtica española (casos como el de Marbella lo hacen, si cabe, más evidente) y creo que hay personas que, de buenan fe, asà lomanifiestan (estoy pensando en Pablo Castellano, José L. BalbÃn, R. Del Pozo, Pablo Sebastian o M. MartÃn Ferrand, por citar a algunos).
Sin embargo, la mayorÃa de las veces los comentarios de estos intelectuales (aquà quizás se podrÃa añadir a Eugenio TrÃas), periodistas o polÃticos “en excedencia” (Julio Anguita serÃa un caso) adolecen de, si me permite la expresión, “buenismo”, de una excesiva dosis de ingenuidad polÃtica que, a mi modo de ver (y hace años que sigo a los personajes antes citados), les lleva a no dar el salto definitivo que les llevarÃa a creiticar el sistema en su base misma, en sus principios definitorios. No sé muy bien si ello es debido a su pertenencia (en el caso de los periodistas) a medios que, para su subsistencia, necesitan conectar con un sector de la sociedad, sintiendo pánico ante la posibilidad de verse rechazados por su público potencial, además de marginados en el reparto de las golosas subvenciones del Estado en forma de anuncios institucionales. O bien (en esta ocasión estoy pensando más en los intelectuales y ex-polÃticos) a un miedo apasar el umbral de “lo polÃticamente bien visto dentro delo polÃticamente incorrecto” (perdón por la paradoja).
Su reflexión de hoy me ha hecho pensar que si esta docena ( o quizás veintena, o algunos más, gente que tengo en buen concepto como G. Albiac, Teodoro Gzlez. Ballesteros, Javier Gómez de Liaño o Javier Ortiz -si bien este último me tiene completemente despistado el último año y medio pues muy a menudo no entiendo su defensa del derecho de autodeterminación del PaÃs Vasco-) de personajes de la vida pública dieran un paso adelante y se implicaran en la ruptura con el sistema, y ya que la mayorÃa de ellos tienen acceso a la prensa escrita y a la radio (la TV es coto privado de “onetos” & cÃa.) se podrÃa crear más facilmente un estado de opinión favorable a los postulados del MCRC.
Es posible que mi comentario tenga la misma enfermedad que, en mi opinión, padecen los BalbÃn (persona que en el desarrollo de su profesión la considero el “summum” de la decencia), Castellano, Del pozo, Umbral… Sin embargo, si alguno de ellos se nos uniera de corazón serÃa una punta de lanza que el MCRC hundirÃa en la piel acorazada da los medios de opinión de masas, ayudando a que estas salgan de su letargo.
¡DESPIERTA ESPAÑA!
Un saludo afectuoso.
agosto 7, 2006 at 2:11 am
Querido Miguel, aparte de que nombras a personas de muy diferente actitud ante el poder, y las conozco bien a todas, hay una nota comun en los articulistas famosos de no cerrar del todo la puerta del poder politico y no apartase demasiado de la idiosincracia del medio donde ganan su vida.
De los que nombras solo Albiac ha entrado en nuestro MCRC. Y te olvidas de Martin Prieto que nos apoya en sus artÃculos sobre mi o la Republica. Salvo Umbral que carece de principios, los demás ayudarán al vencedor un cuarto de hora antes de llegar a la meta. Pero comparto tu opinion sobre su honestidad personal, no exenta en algunos de oportunista incoherencia y de claro miedo. Problema que trataré en otro articulo sobre la necesidad de organizar el valor civico. Con mucha simpatÃa.
agosto 7, 2006 at 2:42 am
Que aún no se haya iniciado la recuperación del civismo, de la decencia y de la dignidad, no supone que no sea posible, simplemente nadie lo habÃa propuesto. Que esté por concretar la “Volonté Généraleâ€? o dé origen a juicios diversos, no es que sea absurdo o imposible explicarlo, es que era un término ucrónico. Con más tiempo desarrollaré esta idea.
Respetar a la fauna y la flora, no desperdiciar el agua, no generar más CO2, respetar las normas de convivencia, no dispersar basura ni contaminar el entorno, respetar la libertad de los demás, reconocer la diversidad humana, educar a la juventud, cumplir en el trabajo, facilitar la igualdad de género, respetar a los ancianos, solidaridad con necesitados e indigentes, atender a los enfermos, dar justicia, dar cobertura a los jubilados, mantener la seguridad ciudadana, difundir la libertad de opinión manifestación y organización, incentivar la participación social, proteger el ejercicio del deporte, promover la investigación e innovación, reforzar las comunicaciones y transportes públicos, proteger la sanidad y salud pública, satisfacer la necesidad de ocio y descanso general, proteger el patrimonio social y cultural colectivo, abrir cauces de diálogo y debate democrático, ordenar las prioridades en los procesos de gobernanza, combatir el nepotismo y mil objetivos más.
En el decoro el civismo y la decencia quizá se deba empezar por abarcar qué nos proponemos, con qué recursos y para qué fines. El relato anterior no es más que una serie de propuestas, una breve retahÃla de iniciativas o intereses colectivos que serán acometidos según las necesidades.
Estas necesidades de cambio serán tanto más imperiosas, cuanto más deteriorada y conflictiva sea la realidad diaria. La corrupción de gobiernos anteriores facilitó la llegada del siguiente partido, no porque éste lo resolviera mejor, sino porque la capacidad de soportar aquélla, se saturó. La inepcia del siguiente gobierno, en los dÃas previos al voto, causó un cambio de voluntad final, que llevó al gobierno a un partido tan inepto como el anterior, pero la resistencia a desatinos se colmó.
Pepe Fernández en “Correspondencia entre lo civil y lo polÃticoâ€? decÃa en 47: los presuntos protagonistas, “…no hicieron nada que no hubieran decidido otros, el paso era automáticoâ€?. Hay que percibir la coyuntura, ponderar las debilidades, actuar en el tiempo adecuado y facilitar el cambio de voluntades. El MCRC es el germen de la revolución colectiva, que hemos de mostrar altruistamente.
agosto 7, 2006 at 9:13 am
Con las grandes empresas editoriales o de comunicación mejor no contar.
Ahora bien, un periódico en Internet que recoja estas ideas republicanas constitucionales, quizás si fuera viable.
Saludos
agosto 7, 2006 at 9:19 am
Estimado D. Antonio y demás participantes:
El problema de la organización polÃtica de la decencia tiene como enemigo el apuntado por D. Antonio (la experiencia en el uso y abuso del poder por parte de las élites oligárquicas), y que se concreta en el uso y abuso de los fondos públicos, es decir de los ingresos procedentes de la tributación y el endeudamiento público. Unos dineros que, como con tierna sinceridad ha dicho la Ministro de Cultura socialista, Carmen Calvo, “no son de nadie”, resumiendo la idea que nuestra partitocracia tiene del poder y de los fondos que gobierna: como no son de nadie, derechos de botÃn para el que llega a controlarlos.
Proponer la organización de la decencia, plantear la polÃtica del sentido común (como se hizo en “La Revolución del Sentido Común”, el 27 de mayo pasado) y apelar al valor cÃvico para llevar a cabo la eliminación de la indecencia y las estupideces públicas, propias de nuestra partitocracia, significa recobrar la senda perdida de la polÃtica genuinamente republicana. Una senda perdida en la nostalgia de las repúblicas que fueron y secuestrada por la estomagante reivindicación de la IIª República y sus fantasmagorÃas fretepopulistas y guerracivilistas.
Porque la polÃtica republicana sólo puede ser la de la decencia y el sentido común. De ahà que me parezca fundamental, y por eso insisto en ello, la indicación final de que:
“La novedad que hace indestructible a este movimiento (el MCRC), …, consiste sobre todo en que no está organizando las ambiciones, sino las conciencias,; no las ideologÃas, sino las ideas; no los intereses de clase, sino las reglas del juego polÃtico de todas las clases y categorÃas sociales; no de los narcisismos regionales, sino del sano sentimiento natural de la Patria; no las libertades personales, sino la libertad polÃtica. Y porque no aspira la poder, el MCRC se disolverá cuando consiga la aprobación en referéndum de la Constitución de la República Copnstitucional, es decir, la democracia.”
(Verdaderamente fundamental lo que antecede).
Hasta ahora, los españoles, tan sólo hemos intentado limitar el despotismo; va siendo hora de que empecemos a fundar nuestra libertad.
Salud y Rpública
agosto 7, 2006 at 12:11 pm
Me refiero concretamente a la lista de decentes, o pro-decencia, que hace Miguel de Mallorca. De cualquiera de ellos, pero muy especialmente de Pablo Sebatián, MartÃn Prieto, Gabriel Albiac, Raúl del Pozo,MartÃn Ferrand, José Luis Gutiérrez y José Luis BalbÃn,esperaba yo que se volcasen a favor de un libro qu pone de manifiessto la hipocresÃa y el cinismo del sistema en general y de su vocero “El PaÃs” en particular: me refiero a “El PaÃs, la cultura como negocio”, de don Manuel GarcÃa Viñó (Editorial Txalaparta), que me consta que todos ellos han recibido. Sin embargo, su silencio ha sido tan total como el del propio periódico de Prisa, más inexplicable y, por supuesto, cobarde.
agosto 7, 2006 at 1:33 pm
Querido Thulio
Has esbozado un buen código de conducta moral y cÃvica, en el que muchos de sus preceptos (CO2, dar justicia, edcuar a la juventud, etc.) dependen de la politica de los gobiernos de la Republica. Cuando yo hablo de organizar la decencia, decoro exterior de la moralidad, no me refiero a los fines cÃvicos de la Republica, que los doy por sabidos y supuestos, sino a los medios de que ha valerse el MCRC para conquistarla. Y he comenzado por la necesidad de que este movimienro ciudadano haga honor a su nombre, reclutando y organizando la decencia que hoy existe en la sociedad, y que por el hecho mismo de ser decente se encuentra en desventaja competitiva con la indecencia de los trepadores.
La novedad de mi propuesta no está en la valoracion de la decencia, como futura virtud que promoverá la Republica, sino en su utilizacion colectiva como fuerza atractiva y de choque del MCRC para penetrar por simpatÃa en todos los sectores sociales donde la indecencia rige como valor de eficacia.
Organizar la decencia implica dar a conocer el MCRC y convertirlo en centro de reclutamiento de la gente decorosa. Hemos de concebir la decencia como medio de lucha contra la indecencia imperante. Eso es lo que no tiene antecedentes. Esa es nuestra primera novedad. Saludos.
agosto 7, 2006 at 1:46 pm
Querido Pla, hace dÃas que te echaba de menos.
Te digo lo mismo que a Thulio. Una cosa es la decencia como virtud republicana, que cuenta con nobles antecedentes en la literatura, y otra muy distinta la idea de organizar la decencia, a traves de este MCRC, como medio de darle fortaleza cÃvica, antes que politica, en el combate pacifico, pero combate, que hhemos de librar para conseguir la instauracion de la Republica Constitucional. Tu mismo has sido consciente de esa diferencia entre la decencia como fin y como medio, al reproducir el párrafo entre comillado y terminar con la formidable y certera afirmacion: “hasta ahora solo hemos intentado limitar el despotismo, y ahora debemos empezar a fundar nuestra libertad”. Abrazos.
agosto 7, 2006 at 1:55 pm
CrÃtico decÃa en una respuesta al articulo del 1 de agosto: “Éste es un movimiento republicano porque sólo en una República puede haber Democracia.”
¿y en el Reino Unido no hay democracia? ¿por qué la Reina anula la democracia?
Pla dice en este: “Porque la polÃtica republicana sólo puede ser la de la decencia y el sentido común.”
¿Es asà la polÃtica norteamericana actual? ¿y lo es la italiana?
Con todo el respesto a sus autores, no es malo una exaltación del fin ultimo de la democracia en una república, pero un excesivo utopismo en nuestras aseveraciones puede ser contraproducente, ya que se nos tratará de ilusos utópicos en lugar de realistas pragmáticos. Oportunismo no es lo mismo que pragmatismo y “calculo de probabilidades”
Por eso me parcen extraordinariamente positivos este articulo de Antonio y su respuesta 28 en CORRESPONDENCIA ENTRE LO CIVIL Y LO POLITICO que podrÃa elevarse a rango de artÃculo y de la que extraigo:
“la revolucion inglesa y la norteamericana, estuvo dirigida por la frialdad de la inteligencia y por el calculo de probabilidades.”
“La frialdad mental es condicion necesaria de la lucidez.”
Corruptos, demagogos, manipuladores va a haber siempre, no podemos aspirar a cambiar al hombre pero si aspirar a dirigir las mas bajas pasiones humanas al beneficio público y social.
No vamos a conseguir un sistema perfecto y maravilloso sino un sistema y sociedad un peldaño mejores, pero con un montón de defectos, esto debemos tenerlo claro.
Nuestra lucha es desigual (quizás las únicas luchas que valen la pena son las desiguales) nuestro enemigo es muy poderoso, va a ser muy dificil, tendremos que maximinar nuestros apoyos y minimizar nuestros detractores. Yo abogarÃa por ser cirujanos y no medicos de cabecera.
Saludos respetuosos.
agosto 7, 2006 at 2:00 pm
D. Antonio, voy a leer tus contestaciones 8 y 9, he realizado la 10 sin leerlas.
Respecto a mÃ, creo que sobrevaloras el potencial de las aportaciones del maqueting y sobre todo la mÃa, pero en la medida de mis posibilidades colaboraré en lo que pueda.
Saludos
agosto 7, 2006 at 2:26 pm
La población aun anestesiada con los sÃmbolos de los sÃmbolos de libertad y democracia, tiene intuiciones, sabe, por ejemplo, de la corrupción, y la rechaza y consiente simultáneamente. El MCRC tiene que desmontar el mito de que un porcentaje de corrupción es inevitable y aceptable en el gobierno de una nación. Para ello,tiene que explicar claramente como la instauración de la separación de poderes, la democracia representativa, la financiación de los partidos por militantes y simpatizantes, etc.. harÃan muy difÃcil la corrupción permanente que padecemos.
Mis pobres conocimientos de Historia me impiden saber que la organización de la decencia no se ha intentado nunca. ¿Por qué no ha intentado hacerlo usted antes? Llevamos 30 años de Estado de partidos y usted lo ha tenido claro desde el principio. No es una recriminación, sino un intento de averiguar por qué ahora las condiciones son mejores que hace 10 o 20 años.
Gracias a los participantes por lo que estoy aprendiendo y al Sr. Trevijano por sus respuestas y afecto y sobre todo, por no rendirse y poner su lucidez a trabajar en la organización de la decencia.
agosto 7, 2006 at 5:26 pm
Al hilo de todos estos interesantÃsimos comentarios, no me puedo resistir a mencionar la obra ‘La Sociedad Decente’, del filósofo Avishai Margalit. En este libro Margalit sostiene que, aún más importante que lograr una sociedad justa (donde se dé un equilibrio entre la libertad y la igualdad, ideal perseguido durante siglos y nunca alcanzado) es conseguir una sociedad decente. La sociedad decente predecerá y posibilitará a la sociedad justa, y no a la inversa.
Margalit define a la sociedad decente como aquélla en la que las instituciones no humillan a la sociedad civil. La “humillación” se define como el despojar a los sujetos de su dignidad, su libertad y su conciencia crÃtica, como hace el Estado de Partidos con los sÃmbolos de sÃmbolos que instauran y perpetúan la servidumbre. La ficción de la polÃtica termina con todo lo real que pudiera existir en la polÃtica, y de este modo la indecencia (la humillación de la sociedad civil convirtiéndola en un siervo sumiso) y la falta de ética (corrupciones, dádivas, cohechos, abuso de poder, etc.) resultan inherentes al sistema mismo.
La pre-ciudadanÃa vive en la ilusión cuando piensa que todo se puede venir abajo salvo la democracia, porque nunca hemos tenido democracia; de este modo olvida que el sistema de partidos es indecente, y vive su humillación diaria con una falsa sensación de libertad. Por otro lado, la pre-ciudadanÃa considera que la falta de ética de la sociedad polÃtica debe ser corregida mediante auto-depuraciones efectuadas por los propios polÃticos, en lugar de por la sociedad civil. Por tanto, es necesario des-ficcionalizar la polÃtica y volver al pensamiento interpretante de la realidad, sin sÃmbolos de sÃmbolos.
En esta des-ficcionalización liberadora de la polÃtica, la organización de la decencia de la sociedad civil, la conciencia de su humillación por las instituciones que la mantienen en la servidumbre, y el entendimiento de que la ética es imposible sin conocer la verdad y sin vivir en ella, será el paso primero y fundamental en la consecución de la democracia.
Saludos republicanos.
agosto 7, 2006 at 5:42 pm
Para Isabel.
El sr. Trevijano te responderá mucho mejor que yo, pero como creo que todos trendremos que ir preparándonos para contestar a esas y muchas otras preguntas, intento bosquejar alguna respuesta a tu primera petición.
La corrupción individual es inevitable pero nunca aceptable. Es un defecto de la democracia pero se puede y se debe ser muy ambicioso para impedirla. Sin embargo, en la oligocracia la corrupción es una caracterÃstica del sistema, no un defecto, puede ser individual pero sobre todo es colectiva. La forma de financiación de los partidos y como se controla por el tribunal de cuentas es una llamada a la corrupción, casi es imposible no ser corrupto. El transfuguismo no es un defecto, es propio del sistema, ¿como luchamos contra él? ¿con un pacto como han hecho los partidos? ¿confiando en que el ser humano no se rinda ante una suculenta tentación? ¿o con un sistema que elija directamente al poder ejecutivo, por lo que hace imposible el transfuguismo al no hacer depender la formación de gobierno del voto de uno o dos diputados?
Si los cargos nombrados por el ejecutivo tuvieran que ser investigados y aprobados por el legislativo, como en Norteamérica, se filtrarÃan muchos indeseables. Si los fiscales tuvieran más libertad para investigar y se les premiara por ello, habrÃan detectado y acusado a los ediles de Marbella. Si la prensa no estuviera al servicio de la oligarquÃa, investigarÃa la corrupción en lugar de a RocÃo Jurado. Si hubiera impeachment o juicio polÃtico se podrÃa apartar al cargo público indigno. Pero si el jefe de la policia local debe su cargo al alcalde, ¿cómo esperamos que vele por la integridad municipal? serÃa un héroe.
La separación del poder, de la soberanÃa, en una poliarquÃa y la conformaciòn del sistema de premios y castigos para favorecer la transparencia y el control del poder contrario, es la forma de erradicar la corupción sistémica y luchar contra la corrupción individual. CUando todo poder fiscalice previamente a los demás y esté motivado a denunciarlos cuando infringan la ley, y se le premie por ello (se ascienda a la persona en lugar de ascender al dócil) encardinaremos la ambición personal, el orgullo, el afán de poder, en beneficio de la sociedad. Si a ello unimos las personas que lo realizan por dignidad, habremos acabado con el sistema corrupto.
agosto 7, 2006 at 5:46 pm
Escribo estas lineas para mostrar mi respeto por la linea de reflexion que inauguramos. Por ahora, la fiebre alta me tiene hecho un higo y no puedo coordinar mis ideas,pero os animo a que complementeis el articulo con propuestas concretas de accion. Yo ayer hable con un cientifico y le dije “tenemos que organizar la inteligencia y la honradez” me encontre con el pesimismo que mana de las razones expuestas por Don Antonio. Ya contamos con dos argumentos mas para conbatir este pesimismo. El otro dia encontre a un pensador de la mentira y le escribi un email, diciendole esto mismo y quedo ilusionado, pero en vacaciones. Deseo que este con nosotros y a la espera de que nos conozca. Espero recuperarme pronto para ayudaros.
Un saludo.
agosto 7, 2006 at 6:08 pm
En el cÃrculo vicioso de desconfiar antes que volver a ser engañado, un punto tiene que ser la referencia de cambio. En un momento se empezará a dar seguridad, responsabilidad y garantÃa. La ausencia de ellas ha mal acostumbrado a la gente a exigir más de lo que correesponde, para resarcirse de las mentiras. La necesidad ha originado, durante decenas de años, la lucha “de cualquier forma” frente al abuso y la injusticia. Sólo el respeto de la equidad encuzará de nuevo la ficción de los abusos y la injusticia.
La permanente creación de modelos conductuales y simulaciones positivistas ha ocultado la decencia y el civismo. Las creaciones normativas y simulaciones positivistas han causado un vórtice autoalimentado, de albardas sobre albardas. MCRC debe señalar ese tremendo error de convivencia y proponer su desmonte y regeneración, tal como una “Matroshka”.
Hemos dejado la virtud a la ley escrita, pero no a la conciencia; respetamos lo que nos sanciona, pero no lo que es justo; cumplimos si hay control, pero no por Ãntegridad. La decencia se confunde con la mojigaterÃa, con la sexualidad o la necedad; el Poder lleva muchos años tapando sus vergüenzas mediante tinta de calamar, llamando honradez a lo que no lo es.
Atinan quienes señalan el enorme esfuerzo a hacer, la simbologÃa huera, los trienios de partitocracia y el “metaleguaje” para el engaño y abuso. Pero no queda más remedio, o les descubrimos o nos crean otro TOP. El origen de este Foro es el parto de un nuevo compromiso social, sólo hay que convocar la razón y la dignidad de la gente; en el fondo no es tanto.
agosto 7, 2006 at 6:20 pm
Dejé esta mañana aquà un texto -número 7-
agosto 7, 2006 at 6:24 pm
Dejé esta mañana aquà un comentario -número 7- que, al parecer, no merece respuesta ni siquiera del hospitalario titular del blog. ¿Es que no hay explicación para el problema que planteo? ¿Es que los señores que menciono son intocables desde este lado?
agosto 7, 2006 at 6:53 pm
Estimado Thulio,
¿como piensas que se puede lograr la integridad de toda la sociedad polÃtica sin conductismo?
Yo he entendido la organización de la decencia como la organización de un grupo activo de la sociedad que se coloque el velo de la ignoracia y alumbre un sistema de poder democratico garantista y su desarrollo.
Un sistema de poder democratico virtuoso e integro, de suyo, sin garantismo nomativo conductista me parece socialismo utópico, si hoy en dÃa, toda la sociedad politica fuera Ãntegra, seguirÃa sin haber democracia.
Un abrazo
agosto 7, 2006 at 7:35 pm
No sabÃa si estaba leyendo un artÃculo más o la parte del preámbulo correspondiente al articulado de la Constitución referente a la sepración de poderes. (De la futura Constitución republicana, por supuesto). Ha sido emocionante.
El último párrafo nos indica el camino y yo advierto, por fin, el inicio del mismo. Ya no es un sueño: lo estoy viendo. El artÃculo pone la carne de gallina. Gracias.
A Veblen: Italia no es una República. EEUU sÃ, porque conserva sus instituciones republicanas, es decir, democráticas. No estamos de acuerdo con muchas de sus acciones polÃticas, pero sà con las reglas del juego, que son previas a las ideologÃas y, por tanto, a las polÃticas determinadas de sus gobiernos.
Mary Luz: ninguno de los periodistas mencionados (salvo MartÃn Prieto) me merecen ninguna consideración intelectual y, por tanto, no les respeto. Sólo Gabriel Albiac es digno de estima; pero él no es periodista sino filósofo. Y valentÃa para enfrentarse a Prisa la tiene, y la demuestra a diario. Si he de nombrar a alguien que, en los últimos años, está atreviéndose a denunciar la oligarquÃa imperante y la ausencia de libertades, serÃa a Jesús Cacho. (Yo estoy aquà por él, porque mencionó este MCRC).
Éste último artÃculo nos ha llenado a todos de optimismo y esperanza. Y de orgullo. Gracias por existir… maestro.
agosto 7, 2006 at 8:26 pm
A Mary Luz
¿Cómo puedes ser tan impaciente? Te puedes imaginar que ademas de mi trabajo de abogado, que pongo al dÃa durante las vacaciones, he de atender a otras obligaciones. ComprenderÃa tu impertinente reaccion si hubiese dejado transcurrir dos dÃas sin contestarte (tiempo de duración de cada página).
No puedo más que apoyar tu indignacion con los columnistas que presumen de antipolanquismo y no se atreven a comentar el extraordinario libro de una de las pocas personas a quien admiro en el mundo de la literatura española. Su ensayo crÃtico “El PaÃs. La Cultura como negocio”, deberÃa ser leido por todos los miembros de este MCRC, del que es elemento destacado su autor, Manuel Garcia Viño. Quien sabe que tengo tanto interés como él en la difusion y lectura de su denuncia de la oligarquÃa editorial y de los falsos literatos que fabrica. Yo mismo hable con varios de los periodistas, me prometieron que lo comentarÃan y, por lo visto, no se atreven. El libro figura en la bibliografia de este blog, aunque el editor por razones de espacio no puso el nombre del autor ni el de la editorial. Dediqué un articulo a la cultura como negocio. Los comentarios fueron alentadores. Dime lo que puedo hacer y lo haré al instante. En realidad no se que te extraña. Estás hablando con quien lleva medio siglo en la casi clandestinidad.
Vuelvo a pedir a los lectores de este blog que compren y lean al analisis de GarcÃa Viño, no por ayudarle a el, sino al propio MCRC.
Disculpo tu gratuita intemperancia, precisamente en el dÃa que estoy reclamando la necesidad de decoro, es decir, de respeto a los demas, como norma de la conducta prepolitica que debe caracterizarnos. No simple educacion social, sino “tenu”, contención de los propios sentimientos, en consideracion a los ajenos. Con respeto y afecto, Antonio.
agosto 7, 2006 at 9:50 pm
Querido Veblen
En tu interesante comentario preguntas y afirmas cosas que conviene precisar.
El Reino Unido no es y nunca ha sido una democracia formal. Su revolucion parlamentaria es la piedra fundadora del liberalismo politico. Pero Jorge I tuvo que gobernar, renunciando a su privilegio de designar el poder ejecutivo, poniendose en las manos del corrupto WALPOLE (inventor del spoil system) quien introdujo la costumbre de que el Rey designe Premier al jefe del partido mayoritario. Esto se llama parlamentarismo de gabinente. Disraeli se atrevió a decir que eso era la democraia, y todo el Parlamento se enfureció por haber confundido el noble parlamentarismo con la democracia americana. En UK no hay separacion entre el poder ejecutivo y el legislativo. Lo vemos en la television cada vez que Blair ordena y manda en el Parlamento. Pero UK tiene algo de lo que carece el resto de Europa: tradicion de indepedencia judicial y de libertades. Y en cuanto a EEUU ya te ha respondido CrÃtico.
Pero no es esto lo importante en tu comentario, sino la confusion a que puede confundir tu refexion sobre el utopismo. La democracaia formal, como regla de juego, o es perfecta o no es democracia. Aqui, como en las reglas del ajedrez, la más pequeña de las imperfecciones anula el juego. No hay democracias jovenes o maduras, como no hay jugadores infantiles de ajedrez a quienes se le tolere que avancen de frente los alfiles.
Otra cosa absolutamente diferente es la cuestion de la imperfección humana. Esa continuará existiendo con la democracia y se reflejará en la mediocriodad de sus gobiernos, como en EEUU. Lo utópico no puede darse en las reglas constitutivas del juego, sino en las ambiciones de los jugadores.
En cuanto a la importancia de tu colaboración, eso los verás pronto, pues la serie de artÃculos que he comenzado estan ya concebidos para la accion, y la preparacion de la Asamblea fundadora del MCRC, lo cual requiere equipo de organizadores. Saludos
agosto 7, 2006 at 10:01 pm
Como en casi todos tus artÃculos, la belleza moral del último es lo que más nos sobrecoge. Esperemos que tengas razón en tu optimismo social sobre la proporción de mandamases indecentes y ciudadanos decentes. Pero Cicerón y Catón pensaron que la decencia de dos millones de ciudadanos pararÃan los apetitos asiáticos de César. Y mira lo que pasó. No lo digo como Pepito Grillo o “mosca cojonera”, sino como exponente de la tremenda tarea que tenemos en la sistemática dignificación de la sociedad española frente a los modelos desaprensivos que exhibe el poder y su cultura de indecencia orgánica. Se trata de desarrollar una colosal tarea educativa y ética en los adolescentes y jóvenes que el sistema aún no ha asimilado. Abrazos
agosto 7, 2006 at 10:08 pm
La DECENCIA como concepto es anterior a la sociedad española y también al de SOCIEDAD. Antes de ciudadanos fuimos vagantes y habÃa decentes e indecentes. Un colectivo de decentes alcanza a formar una sociedad decente, pero también se cumple su correspondencia recÃproca. Habrá que decir qué comportamientos son decentes y cuáles no, ya que la decencia no es una virtud “per seâ€?, sino en proyección al entorno.
Decencia es un valor inequÃvoco, pero no acotado (2ª) ni (9ª). Puede haber quien fije grados o escalas: ¿1-10?, ¿1-100? ¿Quién es DECENTE y tira la primera piedra?; decente sin mácula, sin matices, sin impostura. La decencia, ¿es una ablución o una ósmosis?, ¿hemos de partir ya como “cristianos viejosâ€?, o se admiten conversiones? ¿Quién reparte acreditaciones de decencia?
Dicen, y lo puede confirmar Veblen, que es más difÃcil convencer a un cliente escarmentado, que una persona no cliente. También dicen, que el descrédito que transmite una persona estafada es cien veces más potente, que el crédito que transmite una persona satisfecha. Es decir, es principal, que este MCRC no traicione su mensaje, ni no ponga el listón en un nivel inaccesible, para quienes nos deben apoyar más adelante.
Sé, Antonio, que la decencia es un motor social, tal vez el primer motor, que se trabajará en desventaja respecto al poder establecido, que el primer impulso a la bola de nieve es el crÃptico “fiatâ€?, pero ¿no se comentan ni relatan ejemplos de compromiso? Piensa, que los fines cÃvicos también los saben y suponen los actuales dirigentes; eso es lo que hemos de evitar, que se den por supuesto y se den por obviados.
Acabo, la sutilidad o incorporeidad del concepto decencia la tenemos en este mismo apartado de “Organizar la decenciaâ€?. Alguien propone a unas personas para que se les llame a participar y otra denuncia sus fariseÃsmos. En este caso estoy más cerca de Bodineau, que de Miguel de Mallorca. Y no es que la propuesta de Miguel sea poco decente, es que el conocimiento Ãntimo de sus citados, no alcanza a su integridad, sino a su apariencia.
agosto 7, 2006 at 10:40 pm
Querida Isabel,
Yo no te lo habrÃa aclarado mejor que Veblen. La corrupcion politica española, como la italiana, la alemana o la belga, es de orden institucional. Me gusta el ejemplo de un banco cuyo consejo de administraición no lo nombran los accionistas, sino la asamblea de cajeros. La corrupcion estarÃa en la institucion. Mientras que la corrupcion en EEUU es de orden gubernamental.
¿Por qué no he hecho antes lo que hago ahora?
Durante el franquismo, la sociedad civil fue honesta y cobarde. En mi juventud era impensable que la decencia, la fidelidad a la palabra dada, el respeto a los mayores, la fidelidad a los propios ideales, pudieran ser destruidos por la dictadura. Pero los pueblos, cuando se creen libres sin serlo, toman por virtudes los vicios de sus nuevos jefes. La traicion de Juan Carlos a su padre y a Franco, legitimó la de los partidos ilegales a la democracia y a sus militantes. La traición y la deslealtad pasaron de ser norma de la clase politica a ser norma social (cambio repentino de pareja, separaciones, cambio de vestimenta, cambio de aspecto hacia lo joven, lo femenino. etc). Quiero decir que la indecencia es un fenómeno que aparece con la corrupción del PSOE de Felipe Gonzales. Entonces la unica idea que se me ocurrió era corrordinar la denuncia de la corrupción en los medios informativos. Y fundamos la AEPI.
Aznar no cumplió su promesa de entregar documentos a la justicia para investigar la corrupcion personal de Felipe Gonzalez. Abrió la etapa de la corrupcion en las privatizaciones y de salvamento de la quiebra de Polanco.
Cuaquier intento de organizar, en aquellos tiempos, la decencia habrÃa sido tomado por un moralismo ridÃculo que nadie tomarÃa en serio. Ha sido la pasividad de la MonarquÃa ante la ruptura de la unidad de España la que ha hecho abrir los ojos a la indecencia de la Corona. Por eso hoy es posible dar importancia politica a la decencia. Y por ello, la primera declararcion de principios que hace el MCRC es la organizacion de la decencia, como catapulta social contra la indecencia politica.
agosto 7, 2006 at 11:08 pm
Infnitas gracias, don Antonio, y perdóneme. SÃ, soy muy impaciente. Y fue sin duda por actuar impulsada por la impaciencia por lo que olvidé mencionar que el libro de don Manuel GarcÃa Viñó lleva un prólogo de usted, de más de treinta páginas, que constituye sin duda la mejor explicación histórica y polÃtica de la transcición a esta mal llamada democracia. Es tremendo que, mientras la mentira se extiende con facilidad, quienes dicen luchar por la decencia y disponen de una tribuna no mueven un dedo. Me dicen que también varios columnistas de La Razón y de ABC, y los directores de estos dos periódicos y de El Mundo han recibido el libro.
agosto 7, 2006 at 11:15 pm
Esta última intervención suya, hace que la llamada a la decencia de la sociedad, sea prioritaria para diferenciar a éste MCRC de todos los grupos republicanos existentes hasta ahora en España.
En casi todos lo hogares españoles hay unanimidad de la pérdida de decencia en lo social, imbuÃda por la clase polÃtica dominante desde la transición.
agosto 7, 2006 at 11:21 pm
Quiero aclarar que la aceptación de que hoy hay más indecencia que antes de la Transición es casi unánime, lo que no es seguro es de que la sociedad sea consciente que ha influÃdo mucho en ello la clase polÃtica.
agosto 8, 2006 at 12:51 am
Acaso no os parece suficientemente decente el concepto de “alianza de civilizaciones”?, o el de lograr la paz con eta?, o el de tener siempre la mano tendida para dialogar con todos ( incluso Su Majestad D. Juan Carlos comentó, al parecer, un dÃa a un independentista Catalán que “hablando se entiende la gente”…), o colocarse el “pañuelito” de los agredidos por los feroces Judios… Supongo, que jamás hemos tenido un sistema tan decente.
Quizás no tengamos el mejor gobierno posible; pero a lo mejor sà el que decentemente nos merecemos; el que decentemente las urnas ponen de manifiesto.
Un sincero abrazo a todos. Os animo a seguir luchando, todos juntos en nuestro empeño.
agosto 8, 2006 at 1:10 am
QUERIDO Villa
Tu magnifico comentario, con la referencia a la Sociedad Decente de Margalit, lo suscribo al pie de la letra. Pocos filosofos han comprendido que una sociedad civil humillada por el Estado de Partidos, no tiene el privilegio de refugiarse en la dignidad como las personas. Por eso nuestro llamamiento a la organizacion de la decencia no puede dirigirse a la sociedad civil, sino a los centenares de miles de personas conscientes de que, al menos, ellas han conservado la dignidad.
El tema de la decencia en la conducta social, no el de la honradez individual, tuve que estudiarlo para comprender como fue posible que en el renacimiento florentinoo el arte de la belleza floreciera a la vez que la indecencia de la sociedad medicea. Contraste que me permitió comprender por qué razón Pico de la Mirandola escribió su obra sobre la Dignidad de la Persona.
En mi libro Pasiones de servidumbre dedico un tÃtulo a la pasion de dignidad. Una pasión que nace solo en situaciones de indecencia social y politica (como el último refugio de la decencia personal), donde se hace imposible la realizacion de cualquier ideal de nobleza. Y ante la desgracia de que las sociedades no pueden refugiarse, como los individuos decentes, en la dignidad (atributo personal), es decir, siendo conscientes de que la sociedad humillada no es digna, tenemos que organizar la decencia convocando a los españoles que han conservado su dignidad. Y los llamamos para que salgan de su torre de marfil y participen en el propósito de organizar la decencia civil en este MCRC. Tu concurso es inapreciable.
agosto 8, 2006 at 1:27 am
A todos los que esperan mi respuesta
Mi trabajo profesional me inpide continuar. Mañana responderé a vuestra reflexiones, incluso al irónico comentario de J.Cruz, sea o no el de un provocador.
agosto 8, 2006 at 3:44 am
Querido Maestro, me debato en esperar a que haya algún artÃculo que me permita preguntarle una duda que tengo hace tiempo y que quiero que me la aclare, si es tan amable , además de que puede ser de utilidad para el acervo de ideas y de pensamiento fuerte que este blog está alumbrando a lo mejor de la sociedad española. No obstante, prefiero no esperar más tiempo y se la planteo pidiéndole disculpas si su comentario no está directamente relacionado con mi duda. Aunque sospecho que sà ya que todo en este blog tiene una maravillosa coherencia y todo converge en lo mismo: ganar la batalla de la libertad polÃtica, y conquistar primero al tercio laocrático de la sociedad, a los españoles que han conservado su dignidad para que despejen y ganen el camino de la dignidad pública y de la democracia en España para todos los españoles.
La idea del equilibrio de poderes o balanceo de poderes, Montesquieu la tomó siguiendo las huellas de Bolingbroke o del historiador Rapin Thoiras?
Por otra parte, he leÃdo con agrado el pequeño ensayo y elogio que Bertrand Russell hizo de Tom Paine y quiero agradecerle a usted, Maestro, que trajese a la sociedad española en sus artÃculos, usando ese pseudónimo en el Independiente y en los debates televisivos, el ejemplo de Paine, ejemplo de decencia y de amor por la verdad polÃtica aunque le valiese la enemistad de Robespierre y del jacobinismo, de Pitt y de Washington. Quisiera saber si es posible participar en el diccionario polÃtico en la medida de mis limitadas capacidades ya que quisiera hacer alguna matización al comentario de que todo hombre es un animal polÃtico. Un respetuoso abrazo Maestro.
agosto 8, 2006 at 10:19 am
En 24. Thulio pide mi confirmación a dos ideas y yo las confirmo.
Respecto a los anteriores comentarios, lamento no haberme hecho entender.
El sistema es como un castillo de naipes, se mueve una carta y se cae el castillo. Sobre la necesidad de su perfección formal no caben dudas.
Yo querÃa criticar el utopismo de que la republica y/o democracia, por si mismos y solo ellos, llevarán la integridad al gobierno y la politica por siempre y para siempre. De ahà mis ejemplos de la republica italiana absolutamente indecente, corrupta y no democrática aun siendo una republica, y la de EE.UU. una democracia formal que ha tenido y tendrá indecentes en la actividad politica. Pero ello dependerá de la voluntad de los actores politicos y sociales de cada momento. La democracia formal es condición necesaria pero no suficiente para una democracia o republica y gobiernos ideales.
Respecto al Reino Unido, el comentario provenia de que solo la republica puede ser democratica. UK es una monarquia, muy cercana a la democracia, como dices la costumbre (un rasgo muy fuerte allÃ) lleva a la independencia judicial, y en cuanto al parlamento al ser elegido por sistema mayoritario, proporciona mucha mayor libertad que con uno proporcional de listas. Prueba de ello es que el Prime Minister no manda como un jefe, tiene que presionar, ganarse, convencer, amenazar a los comunes, pero los ciudadanos si tienen como referente a su diputado y se pueden reunir con él en aquella enorme sala donde se disponen sillas en circulos. Los lores continuan siendo vitalicios… en fin son presa para bien o para mal de su historia, en cualquier caso potencialmente podrÃan se democráticos dentro de una monarquÃa.
agosto 8, 2006 at 10:46 am
Mi querido Vicente
Aunque fueron contemporaneos, y el Espiritu de las Leyes (1748) es posterior a la larga estancia de lord Bolingbroke en Paris, no hay trazas en la teorÃa de Montesquieu sobre el concepto de oposicion creado por el deista ingles. La oposicion leal a Su Majestad implica desde luego un freno al poder del gobierno, pero es un freno externo. Mientras que la version del historiador Rapin Thoiras, sobre la monarquÃa inglesa, se refiere a las contraposiciones de los poderes que Locke habÃa separado, es decir a los frenos institucionales o internos del poder. De todas formas, es muy sabido que Montesquieu idealizó la realidad de la monarquÃa inglesa.
Me agrada, por otra parte, que des valor cultural y politico a mi “importación” a España de la persona y obra republicana de Tom Paine, a quien se debe la introduccion en la Constitucion de EEUU del derecho a la búsqueda de la felicidad (en lugar del derecho de propiedad, como en la Declaración de Virginia)y la elevacion del sentido comun a presupuesto de la politica y del patriotismo.
Por supuesto, puedes participar en el Diccionario, pero serÃa prudente que antes expusieras aquà la entrada que eliges y el matiz que le das. Gracias y abrazos.
agosto 8, 2006 at 10:50 am
Mi estimado D. Antonio:
Tan solo felicitarle por su espléndido artÃculo y, por mi parte, con la esperanza puesta en una decencia de la vida pública que aspire a una sociedad más sociable que individualista y egoÃsta.
Objetarle, eso sÃ, que a mi algo más pesimista modo de ver (comentario nº23 de MartÃn Miguel), la indecencia de la vida pública ha contaminado más del uno a 20 que diagnostica como ratio de perversión de la vida civil, al amparo del modelo neoliberal triunfante.
agosto 8, 2006 at 11:07 am
Don Antonio ha tocado las claves de la originalidad del MCRC y ha puesto en función lo uno de lo otro, si bien la originalidad de nuestro movimiento es polÃtica la forma de alcanzar ese objetivo polÃtico es a traves de la organización de la decencia, esto nos distingue de partidos y facciones cuya ambición es organizar el poder para beneficio propio.
Organizar la decencia significa que la sociedad civil, en toda su variedad, es capaz de ser independiente creando la nueva moral contraria a la moral de los polÃticos, paso necesario para la refundación del civismo. Esto asusta mucho a una MonarquÃa de Partidos pues le impide utilizar la mentira y el soborno para influir sobre una dinámica social que a partir de ese momento obrará independientemente y en contra del poder corrupto.
EL MCRC tiene que ser la primera agrupación ciudadana que sea ejemplo moral y lidere la generación de referencias culturales propias que alimente el ansia de romper con la servidumbre voluntaria. Organizar el mensaje y propagarlo fuera de Internet.
un saludo republicano.
agosto 8, 2006 at 11:30 am
Estimado D. Antonio y demás participantes:
En primer lugar agradecer que se me haya recordado durante las vacaciones. Por cierto, aconsejo la lectura del Sentido Común de Paine, una gran obra (“… los Palacios delos Reyes se alzan sobre las ruinas del ParaÃso…”). Se puede leer aquÃ:
http://www.ushistory.org/paine/commonsense/
En segundo lugar, y reiterando lo ya apuntado en el mensaje 34, señalar que el caso del Reino Unido quizá sea el único enm Europa de una MonarquÃa Parlamentaria y de un régimen liberal que existe. Junto a ella, y en el marco de la Commonwealth, estarÃan también los caso de sistemas liberales de MonarquÃa Parlamentaria de Canadá y Australia. Ninguno de ellos ha degenerado en partitocracia, felizmente para los habitantes de esos paÃses.
Por otra parte, debe señalarse el caso de Suiza, tan peculiar en todo: primera república europea desde tiempos remotos, primer federalismo europeo (al menos desde la Constitución Federal de 1792) y, quizás, única democracia existente en Europa.
agosto 8, 2006 at 11:42 am
A J. Cruz
1. Los conceptos no son decentes ni indicentes, pues son atributos de conductas personales. El intento de aplicar valores morales a los conceptos se debe al filósofo Meinong, quien tuco que crear el vocablo dignititativo, para designar lo valioso o merecedor de dignidad, aunque no fueran personas.
2. El Diálogo de Civilizaciones no es un concepto, sino una frase de propaganda de algo imposible. Esta pedantesca presuncion se basa en la confusion entre civilizacion y cultura. Se puede hablar en sentido metafórico de un Dialogo de Culturas, pero ni siquiera en sentido poético tiene sentido el absurdo Dialogo de Civiizaciones.
3. La decencia o indecencia tampoco son predicables de un bien (el fin del terrorismo, que no la paz), sino del modo de conseguirlo. Y no es decente que el gobierno mienta sobre cuando inició el proceso, ni que anuncie su disposición a reconocer el derecho de autodeterminacion, que es el motivo de la existencia criminal de ETA.
4. No es decente que el causante de un mal tienda la mano a la victima. Y la vulgaridad de que hablando se entiende la gente, no es aplicable a la politica de Partidos, donde se habla precisamente para que la gente no se entienda, y se pueda consensuar el indecente reparto de poderes y dineros.
5. No es decente que el Presidente de un Gobierno neutral adorne su cuello con el pañuelito de una de las partes del conflcito bélico.
6. No es decente que Vd, mintiendo sobre la agresión causante del conflicto, califique de feroces a los judios, sin padecer un violento antisemitismo.
7. Es posible que Vd se merezca el sistema de la corrupción partitocracia, pero no la buena gente ni los que saben lo que es democracia y libertad.
8. No es decente que de las urnas salgan elegidos los nominados en listas de incondicionales a los jefes de partido, sin que el elector decida cosa distinta de la cuota de reparto entre partidos.
9. No es decente ni sincero el abrazo de palabras obscenas a ideas de nobleza.
10. No es decente animar a la decencia a juntarse con la indecencia en un mismo empeño.
agosto 8, 2006 at 11:54 am
Error en el 1 de la respuesta a J. Cruz
QuerÃa decir que los conceptos no son atributos de conductas personales decentes o indecenetes.
agosto 8, 2006 at 11:58 am
Saludos a todos:
Llevo cierto tiempo leyendo este blog, soy de los antiguos seguidores de Antonio GarcÃa-Trevijano desde sus desveladoras, para mi, intervenciones en La Clave.
Principalmente, hay dos cuestiones, y espero que no sean “off-topic”, que no acabo de ver con claridad:
1 – ¿Por qué es imprescindible la defensa de la unidad de España (de la que soy firme partidario) para la consecución de los objetivos de MCRC? En el hipotético caso de que se consumara la fractura de España, ¿no podrÃa el éxito del MCRC en la parte no escindida actuar como estÃmulo para su éxito en la parte escindida?
2 – Respecto a la elección directa del poder legislativo por circunscripciones pequeñas y de naturaleza revocable: en el caso de palmario comportamiento negligente o indecente del parlamentario elegido, ¿de qué manera se harÃa eficiente esa revocabilidad, se le podrÃa remover ipso facto de su cargo, cómo?
Muchas gracias a todos por vuestras aportaciones al MCRC y especialmente a Antonio GarcÃa-Trevijano por su impulso.
agosto 8, 2006 at 12:23 pm
Querido CrÃtico
Has percibido con absoluta distincion que con este articulo se inicia otra fase del MCRC. La primera ha sido conseguir una presencia significativa en esta red, dando a conocer: que la sociedad civl existe, que no todos los sectores sociales padecen con la misma intensidad la perversion de la partitocracia y que debemos dirigirnos a los mas independientes del Estado, o lo que es lo mismol, de los partidos y de los sindicatos estatales.
Antes de que conquistemos la hegemonÃa del MCRC en la cultura republicana presente en este medio, y para conseguirla, debemos identificar los valores cÃvicos que nos distinguen de todos los colectivos politicos. El primero de ellos es la decencia o decoro en las conductas civiles. El segundo, del que trataré en el proximo articulo, será la necesidad de convocar y organizar la accion de la inteligencia crÃtica. El tercero, que tambien analizaré, será la conjuncion de las voluntades de acción. El ultimo será una apelacion al coraje personal, como cuestión distinta del valor cÃvico.
Adivino en ti dotes para la acción organizativa, donde la intuición cobra su importancia para la eleccion de prioridades. Estoy impaciente de que surjan los organizadores. Me emociona tu emoción.
agosto 8, 2006 at 12:43 pm
Sr. Trevijano. Me gustarÃa saber cómo se permite ilustrarnos sobre una constitución republicana donde la sociedad civil sea la protagonista, cuando la Constitución de Guinea, realizada por Vd. y bajo un encargo profesional bien retribuido, ha conducido exacta y llanamente a una dictadura.
agosto 8, 2006 at 12:44 pm
A mi amigo nada Dudoso
1. La unidad de España es tan indivisible como la libertad politica, que la tienen todos los españoles o no existe. Los nacionalistas catalanes, vascos o gallegos no pueden tener una libertad colectiva que no tengan los demas españoles. No quiero decir que la autodeterminacion de esas regiones serÃa legitima si el referendum se extendiera a toda España, Pues ese derecho no existe, por ser cuestión ajena a la libertad politica. No se debe admitir, pues, la hipotesis de secesiones de territorios y habitantes de España.
2. El modo de llevar a cabo la revocación del mandado representivo lo he tratado en “Frente a la Gran Mentira”. Es sencillo y poco costoso. En las elecciones no solo se eligirá al diputado de cada distrito, sino una comision de seguimiento de su conducta. Esta comision tendrá la facultad de exigir al Gobierno la concovatoria de nueva eleccion en el distrito, para decidir la renovacion del mandado o la sustitucion por otro representante.
agosto 8, 2006 at 12:50 pm
No podemos olvidar que “decente” y “digno” vienen de la raÃz latina “dec-” que tiene que ver con aquello que conviene socialmente o polÃticamente. Es decir, “decente” antes de ser un concepto moral fue un concepto “polÃtico” cuya impleción significativa la impone la mundivisión social de donde emerge. Por eso la decencia no tiene un contenido subjetivo o personal ( el verbo latino “decet” es esencialmente impersonal ) sino social y objetivo; es la base de la conciencia social, de la moral social que a todos vincula como remanente arcaico, activo en el inconsciente colectivo. Cuando el romano decÃa “decet” estaba apelando a la creencia común sobre el bien y el mal. Abrazos
agosto 8, 2006 at 1:10 pm
A un gaditano republicano
Vd tiene la indecencia de repetir las difamaciones de que fuà objeto por el diario Pueblo de Emilio Romero y por el PSOE de Enrique Múgica, sin tener el menor indicio de lo que afirma. VD no sabe, porque no quiere saberlo:
1. Que la Constitucion redactada por mi no entró en vigor. Franco impuso la que hizo Herrero de Miñón, que condujo a la dictadura de Macias, con quien yo rompi toda relacion.
2. Que no cobré una peseta por un trabajo idealista que me llevó al TOP (delito de alta traición), del que me libró la solidaridad de la OUA (Organización de la Unidad Africana, dirigida por el senegales Dialo Telli), con un mensaje a Franco amenazando con la ruptura de relaciones de toda Africa si yo era procesado.
Le ruego que se abstenga de visitar este blog, que no está concebido para personas de tanta mala fe.
agosto 8, 2006 at 1:17 pm
Querido Martin Miguel, por fin haces el comentario que yo esperaba de un latinista tan competente. Ese es el exacto sentido que le doy a la decencia, en contraposicion a la honradez. Su vinculacion con la dignidad (otium cum dignitatem) la puse de relieve en mi libro Pasiones de Servidumbre, con referencias a Salustio y al circulo de los Scipiones. Abrazos.
agosto 8, 2006 at 1:56 pm
Otro aspecto que se me olvidó comentar y que es recurrente en mis pocas conversacione sobre polÃtica, es el de que muchas personas justifican un comportamiento infame de los polÃticos: poner el cálculo electoral por encima de todo, incluyendo la dignidad y los principios, porque sólo teniendo el poder se pueden poner en práctica las ideas.
A cualquiera de los participantes les pedirÃa un argumento polÃtico más sólido que la pura intuición de que eso es una aberración, para aclarar conceptos.Gracias.
agosto 8, 2006 at 2:09 pm
Mañana me voy a Grecia de vacaciones,¿hay algo que ver allà donde se manifieste de alguna manera el primer gen ó embrión de este MCRC?.Con que me digan un sitio ó monumento y el por qué,me conformo.Saludos a todos.
agosto 8, 2006 at 3:03 pm
Al comentario 33 de Veblen
La democracia formal es condición necesaria y suficiente para garantizar la libertad politica. La justicicia como tendencia a la igualdad social depende de las opciones de gobierno que elijan los ciudadanos. La democracia formal garantiza ademas no solo la igualdad derechos y libertades, sino la de oportunidades.
agosto 8, 2006 at 3:48 pm
A Thulio
Tu comentario 24 esta en aparente contradiccion con el 16 porque parece caer en la usual confusion entre decencia y honradez. Te remito a la precision de mi artÃculo, y al comentario 44 de Martin Miguel.
La comunidad tribal en los pueblos primitivos no conocÃa el concepto societario de decencia. Lo han probado ls investigaciones etnológicas sobre la ausencia de responsabilidad personal en los grupos nomadas y cazadores, donde ni siquiera tenian noción de que el individuo fuera algo diferente de miembro organico de la comunidad. Hasta el punto de que si un miembro cometÃa un acto de agresión a otro miembro de una tribu diferente, esta exigÃa que la reparacion la hiciera no el que la habÃa cometido, sino toda la tribu de la que era miembro.
La decencia está ya en Homero. Los pretendientes de
Penélope son reprobados no tanto por ser bribones, sino por su conducta indecente o indecorosa.
Perdona Thulio, pero he creido necesario volver a centrar el tema de la decencia, como concepto social, para que nadie pueda tacharnos de fariseos, ni que este MCRC se arrogue ninguna patente de moralidad. Contra la indecencia social no tenemos un derecho (eso serÃa privilegio pretencioso), sino la obligacion politica de tirar la primera piedra. Y eso es lo que estamos haciendo ya desde el MCRC.
agosto 8, 2006 at 4:02 pm
A golpe de leyes no se arreglan los paÃses. Una república formal no tiene ninguna ventaja sobre una monarquÃa formal y el relleno de ambas puede ser prácticamente el mismo siempre que Su Majestad se limite a reinar y a no gobernar (como ocurre ahora mismo en España).
El sistema americano es parecido al francés en apariencia y, sin embargo, ¡qué gran diferencia!
La separación de poderes y la elección directa de cargos (votar siempre, siempre a personas y nunca, nunca a listas partidarias) es el abecedario. Pero también es necesario que el pueblo se empape de patriotismo y amor informado por su paÃs y su sistema.
En las escuelas americanas se repite a los niños machaconamente desde primaria que todo su sistema se basa en los “contrapesos y balanzas” para evitar que nadie (ni siquiera el presidente, que no sabe que es eso de un “decreto-ley” ni por asomo) pueda tener demasiado poder en sus manos. Esto sirve para entender cosas que, desde España, nos resultan inexplicables como el retraso en la actuación del ejército en Nueva Orleans (la última vez que un presidente pasó por encima de un gobernador estatal fue Johnson para forzar la integración racial en Alabama, se toman muy en serio el respeto institucional).
La tradición de dicho paÃs es antisectaria y la disciplina de partido jamás ha sido rÃgida (lo cual les da una fuerza tremenda en los momentos de crisis, su reflejo es hacer piña en lugar de tirarse los trastos a la cabeza). En España esta forma de pensar serÃa muy difÃcil que se desarrollase (desde luego con la partitocracia actual es imposible), del mismo modo que no se ha desarrollado en Francia después de sus sucesivas cohabitaciones.
agosto 8, 2006 at 4:18 pm
Al comentario nº 43:
Estimado D. Antonio, en primer lugar le agradezco de todo corazón sus palabras y debo decir que es para mà un honor poder participar en este proyecto del MCRC que Vd. naturalmente debe presidir. Por cosas como ésta merece la pena vivir y luchar.
En segundo lugar, y aunque ello se desvÃe del tema principal, ayer estuve hablando con un militante del PCE-IU con importantes cargos de responsabilidad en ese partido y en la administración municipal. Discutiendo sobre el asunto de la unidad de España, este buen señor me habló con toda candidez y simplicidad de que era necesario “respetar la voluntad y el derecho a decidir de los pueblos”. Le expliqué que ninguno de los términos de su discurso tenÃa significado o referente real alguno: “respeto”, “voluntad”, “derecho a decidir”, “pueblos”, no eran más que expresiones simbólicas con una referencia desdoblada que constituÃan un lenguaje puramente ficcional e infantilmente vacuo. El hombre se quedó muy sorprendido, dando muestras de no entender nada o de no querer entender, dado su apego a la poltrona que le reporta innegables beneficios y privilegios dentro del sistema de mentiras que él ha asumido de manera acrÃtica. Para situarme un poco más a su nivel, le hice mención de las siete condiciones que Lenin mencionaba para el derecho de autodeterminación, y de cómo la mayorÃa de ellas no se cumplÃa en el caso del PaÃs Vasco, Cataluña y Galicia. Para mi sopresa, el buen señor se mostró igualmente estupefacto, aunque se interesó por saber en qué escrito de Lenin se explicaban las condiciones que hacÃan aceptable el derecho de autodeterminación. Yo no me acordé, pero prometà darle la referencia. Sin embargo, no he sido capaz de encontrarla. Si Vd. me pudiera dar dicha referencia, D. Antonio, volverÃa a estarle inmensamente agradecido.
Un afectuoso saludo.
agosto 8, 2006 at 4:21 pm
Para Isidro (48).-
Si me permites, te diré que con ese estado de ánimo es muy posible que te lleves una cierta decepción. La Grecia de hoy en nada se asemeja a la de los tiempos de la Hélade. Atenas no tiene de memorable apenas más que su nombre y un montón de ruinas dispersas aquà y allá.
A la Grecia que tú buscas no se viaja por agencia, ni se llega por avión, barco o carretera. Para llegar a esa Grecia y a esa Atenas hay que viajar, más bien, por el TucÃdides (Historia de la Guerra del Peloponeso) o por los Diálogos de Platón. Y es que, como contestó Renan a la pregunta (de Hölderlin) sobre ¿dónde está Atenas?, hay que seguir contestando que “Atenas se halla oculta en el corazón de cada hombre moderno, y el mundo sólo se salvará cuando los hombres retornen al Partenón y rompan sus vÃnculos con la barbarie”. Búscala mejor ahà que en la Grecia de hoy o en la Etenas actual.
Paea J. Cruz (nº 29).-
Con permiso de D. Antonio, creo que ya que hablamos de decencia, no será incoveniente recordar que:
1) Es indecente hablar de “Paz con ETA”. No cabe la paz con una organización criminal, ni con las conductas criminales.
2) Es indecente hablar de Alianza de Civilizaciones. Civilización, como madre, no hay más que una en cada época.
3) Es indecente negarle a Israel el derecho a defenderse de la permanene agresión del terrorismo islámico.
Que conste que no me habÃa tomado muy en serio el mensaje 29 de J. Cruz, pues es tan chusco que lo tomé como una pequeña guasa. Pero por si acaso.
Salud y República
agosto 8, 2006 at 4:31 pm
Sobre el comentario 51:
Un ejercicio de imaginación: implantemos el sistema constitucional, legal, electoral, territorial, etc., de los EEUU en nuestra Patria.
Resultado: yo creo que la ruptura de la Nación y un nuevo sistema autoritario (como mal menor) o la definitiva ruptura. ¿Qué opinan vds.?
Sin patriotismo no hay nada que hacer.
¿Cuánto patriotismo hay en España? ¿Cuántos patriotas?
Poco valor cÃvico -o personal- hubo durante la dictadura. Poco o nada durante la transición. La formación cultural de las gentes peor que nunca.
DifÃcil lo veo y me duele en el alma.
agosto 8, 2006 at 4:45 pm
A Viva EEUU
Suscribo su comentario, salvo en dos puntos.
1. La Republica formal tiene una enorme ventaja sobre una MonarquÃa formal, y el relleno de ambas jamas puede ser el mismo. Ademas del inmenso daño al principio de la igualdad que implica el privilegio de una familia dinastica, el simple hecho de que la jefatura del Estado no entre en la competicion politica, supone la creacion de un punto de apoyo (la de moderador o arbitro es una ficción) para el equilibrio de las oligarquÃas, sin el cual se destruirÃan en la lucha por el poder supremo dando paso a la democracia (Polibio). Es evidente que una MonarquÃa de Partidos, como la actual, no se diferencia en bada esencial de una Republica de Partidos. Y si me dieran a elegir entre estas dos calamidades publicas, eligirÃa la MonarquÃa por una razon muy sencilla: persistirÃa la esperana en la Republica Constitucional.
2.El sistema americano no se parece al frances ni en apariencia. Solo tienen de comun, como UK el sistema electoral. En Francia no hay formalmente, o sea, ni en apariencia, separacion de poderes, porque el Presidente de la Republica, a pesar de ser elegido por sufragio directo, no puede nombrar el Gobierno si no lo aprueba el Parlamento.
agosto 8, 2006 at 4:51 pm
Añado, para JC Villa (nº 52).-
Desconozco las 7 condiciones de Lenin para el ejercicio de un pretendido “derecho” de autodeterminación. Pero Stalin si que escribió acerca de este asunto y con profusión. De especial interés la obra “El Marxismo y la Cuestión Nacional”, que puede leerse aqúÃ:
http://www.marxists.org/reference/archive/stalin/works/1913/03.htm
Especialmente interesante el capÃtulo 1º, en el que define lo que es la nación por varios (a mà me salen 5, no 7) rasgos definidores. Es una pura “boutade” todo ello, pero constituye el ABC de los nacionalismos y de ciertos marxismos, aunque parezaca mentira. Ya se que citar a Stalin es casi de mala educación, en razón las caracterÃsticas que concurren en el personaje y en su régimen. De ahà que muchos crean que la cosa viene de Lenin o de otros. Y es que Stalin es siempre una mala referencia.
Salud y República
agosto 8, 2006 at 5:18 pm
ya puestos:
http://www.marxists.org/espanol/lenin/1910s/derech.htm
agosto 8, 2006 at 5:19 pm
Saludos
No creo que sea posible la decencia, y organizarla menos.
Leeros me sirve para pensar que las utopias pudieran ser posibles, pero ni aquà ni ahora se pueden dar.
El personal vive o malvive comodamente (machacando si puede a los demás, dado qué en el mundo cotidiano es lo que se lleva)
Mi unica decencia fue militar en contra de franco y dada la transición (traición) decidà mirar desde fuera.
Suerte señor Trevijano, tiene usted on buen coco y fuerza para continuar, (muchos pelotas alrededor pero parecen buena gente,)
Hasta siempre ,
agosto 8, 2006 at 5:34 pm
Para J C Villa:
Aquà en este enlace encontrará las tesis de Lenin sobre el derecho de autodeterminación.
link..http://www.marxists.org/espanol/lenin/1910s/derech.htm
agosto 8, 2006 at 5:39 pm
Querido Villa
No son 7 sino 5 los presupuestos que exigia Lenin, y que desarrolló Stalin, por encargo de aquel: lengua propia, religion diferente, frontera con una nacion mas potente, burguesÃa mas desarrollada que en el resto de la nacion donde se integra y tradicion cuural diferenciada. Lenin y Stalin partieron de la clara posicion de Carlos Marx: salvo Irlanda, por razones religiosas, los pueblos de Europa que alcanzaron su unidad nacional antes de la Revolucion francesa (derecho a la libre determinacion de los pueblos)no tienen derecho de autodeterminacion.
Estos cinco postulados los defendió Lenin en su oposicion al marxismo de los “bundistas”, que defendÃan las nacionalidades de los pueblos sin territorio estatal (judios y eslavos), subditos del imperio austro-hungaro.
Perdona pero no tengo a mano las obras de Lenin y Stalin, y tardarÃa en encontrarlas en mi biblioteca, en los 40 tomos de Lenin y los 5 de Stalin.
agosto 8, 2006 at 5:47 pm
A Pla:
Gracias por la referencia, pero ya conocÃa el artÃculo de Stalin, de enorme interés pese a quien lo escribió (o precisamente por eso), igual que el artÃculo de Lenin aportado por Anonymous, que es un escrito de carácter general en el que no se especifican las condiciones para poder hablar, según Lenin, de un supuesto “derecho de autodeterminación”. Por cierto, una vez en el poder Stalin creó un estado fuertemente centralista (que fuese un tirano no significa que fuera tonto), y no dudó en aplastar cualquier veleidad nacionalista o separatista.
Lo más curioso de los grupos y grupúsculos autodeterminados “marxistas” y “revolucionarios” –cuyo nombre no daré para no hacerles una publicidad que no se merecen–, en España, de todos ellos sin excepción, es que tienen hoy una propaganda puramente nacionalista. Si uno entra en sus páginas web, encontrará referencias continuas y obsesivas al “derecho de autodeterminación” de las “naciones”, a la “voluntad colectiva” de los “pueblos”, etc., y ni un solo análisis en términos de clase. Curioso y sumamente revelador.
Un saludo.
agosto 8, 2006 at 5:58 pm
Estimado D. Antonio:
Muchas gracias por la información, que me aporta una pista importante para buscar el artÃculo o artÃculos de Lenin en archivos y bibliotecas.
Un afectuoso saludo.
agosto 8, 2006 at 6:03 pm
A MarÃa Ortigosa
Le agradezco MarÃa sus alabanzas a mi persona, pero no alcanzo a comprender: 1. por qué no rebate los ideales del MCRC con argumentos (el personal vive o malvive comodamente no es argumento); 2. por qué no sale de su torre de marfil, si lee este blog; 3. por qué en su boca las alabanzas a mi persona no son de pelota; 4. no concibo que los pelotas sean buena gente.
De todas formas la felicito por su oposición a la dictadura y por refugiarse en su dignidad personal ante el fraude de la Transicion.
Creo en la sinceridad de sus cumplidos, pues sin tener necesidad de hacerlos nada gana con ellos, aparte de mi gratitud.
agosto 8, 2006 at 6:23 pm
A Cuestión
El patriotismo es un sentimiento natural. En España, como los partidos estatales lo han querido sustituir con el patriotismo constitucional, importado de Alemania, solo sale a la superficie, con mas ruido que nueces, en los acontecimientos deportivos. El letargo de hoy es tan artificial como la exaltación de ayer. Todos los sociologos del patriotismo en EEUU y todos los historiadores solventes, señalan el nacimiento y desarrollo del mismo en la institucion presidencial. Tengo la absoluta certeza de que en la Republica Constitucional el patriotismo, sin alardes, sera uno de los grandes valores cÃvicos.
agosto 8, 2006 at 6:23 pm
Saludos
Jugar con las palabras y quedarse con una parte de las frases, és tarea facil.Pero bueno dá igual, que nadie le haga las respuestas prefiero el silencio
agosto 8, 2006 at 6:46 pm
Organización decencia —frente —a organización estatal (20% decencia). Ultima frase de su articulo.
Es argumento????
agosto 8, 2006 at 7:08 pm
Estimada Sra. Ortigosa:
Soy un lector de este blog, ocasionalmente intervengo, pero desde la distancia.
No creo que aquà exista “peloteo”; más bien una fuerte admiración hacia los escritos de Antonio GarcÃa Trevijano. Dése cuenta de que esta es la tierra de Pepiño Blanco, Felipe González, Arzalluz, Montilla, Otegui, MartÃnez Pujalte, Piqué… y demás próceres.
Yo, al menos, sà participo de esta admiración, pero tengo 47 años y cierto escepticismo. Imagino que los que vd. llama “pelotas”, serán ciudadanos más jóvenes que se exaltan ante la llamada de la lucha por la libertad y las vibrantes propuestas del blog.
Aclaro, para finalizar, que no comulgo con el pleno ideario del MCRC… peor me encanta la prosa de AGT y muchas de sus ideas puesta ssobre el papel (metáfora de metáfora).
Un saludo a los que pasean por el blog: en conjunto, una bella obra colectiva.
agosto 8, 2006 at 7:10 pm
A Maria Ortigosa
No es mi estilo jugar con las frases. Y no puedo interpretar cualquie texto sin objetividad. No se lo quiere decir la ultima frase del 65.
En sus calculos matemáticos se equivoca, si por cada indecente estatal hay 20 personas decentes, eso supondrÃa el 95% de decencia. Pero eso solo ha sido un simil grafico sobre la abrumadora mayoria de la decencia. Un dÃa explicaré, no obstante, como se puede calcular el número de indecentes estatales y la decencia que se integra en el tercio laocrático de la sociedad.
A pesar de su respuesta airada, o malhumarada al menos, sin motivo, le contesto con la delicadeza que merece. Atentamente suyo
agosto 8, 2006 at 7:26 pm
Para Maria Ortigosa,
La proporcion es 5% de personas sin escrupulos morales que desean dominar a sus semejantes frente al 95% de personas decentes que no. Esta proporcion, o alguna similar, seguramente que parte de la larga experiencia de Don Antonio en la lucha politica y en el derecho con lo cual no tengo por que dudarlo. Tu sin embargo, dices que la mayoria de la gente vive explotando a otra gente. Las condiciones del sistema ciertamente favorecen la explotacion como forma de relacion, pero esto no significa que la mayoria de personas duerman tranquilas. Los malos duermen bien pero son una minoria, te recomiendo esta pelicula de Kurosawa.
Alabo en ti que nos muestres tu nombre y apellido, pero no me gusta que acuses a Don Antonio de tergiversar tus argumentos, yo no lo habia comprendido hasta este ultimo comentario.
Yo soy medico y cientifico y por mi experiencia profesional creo en la proporcion dada y creo ademas que en los movimientos civiles el numero hace la fuerza pero ademas de eso, un numero alto sin valor, decencia, honradez e inteligencia no vence. Mucho menos con rencor, amargura y venganza. Te remito a la lucha de los Indios contra el Imperio britanico.
Un saludo.
agosto 8, 2006 at 7:40 pm
A Cuestión
Si solo consiguieramos belleza, serÃa el comienzo de una revolucion cultural que derminarÃa la necesidad de la revolucion politica de la la libertad y la democracia. Comprendo bien tu intención pedagogica de ponerme en relacion comparativa con el tropel de cÃnicos indocumentados elevados al poder por la MonarquÃa de Partidos. No es halagador, pero lo acepto por su fuerza ostensible. Gracias a ti y a David. Hasta pronto.
agosto 8, 2006 at 7:46 pm
A David Serquera,
Primero, espero que te hayas recuperado de tu enfermedad, por aquà se te necesita mucho.
Con respecto a lo de Maria Ortigosa, yo en cierta forma la puedo comprender, es difÃcil que en un paÃs con una economÃa especulativa gigantesca y una economÃa sumergida que es la mayor de Europa, incentivada y unida a la clase polÃtica, alguien pueda creernos cuando hablamos de “organizar la decencia”, se nos toma por locos idelistas, y sin embargo, la contradicción es que esto mismo justifica cuanto razón tenemos y cual oportuno y necesario es este momento para organizar la decencia.
un saludo compaÑero
agosto 8, 2006 at 8:28 pm
Este es el camino
agosto 8, 2006 at 8:29 pm
Voy mejor, Pepe. Cuidate tu tambien.
agosto 8, 2006 at 8:44 pm
Comento a Pla (nº53) Usted dice que “es indecente negarle a Israel el derecho a defenderse de la permanente agresión del terrorismo islámico”… Estoy seguro de que si usted alcanzara a descubrir dónde “aprendió” la frase “terrorismo islámico” se le caerÃa la venda de inmoral parcialidad que tiene ante los ojos. Para usted, sin duda, uno que se mete en un autobús, se inmola, y mata a cuatro (¡lo único que puede hacer un pobre palestino humillado desde hace más de cuarenta años!) es un terrorista. Pero si son tres mil los que se meten en un paÃs, con las armas del tercer ejército más poderoso del mundo y matan cientos de niños y cometen todos los actos que el artÃculo 54 del protocolo Adicional nº 1, de 1977, a la convención de Ginebra considera crÃmenes de guerra, son heroicos defensores de su paÃs. ¿Porque llevan uniforme? Seguro que usted, como Condoleeza Rice y la ministra de Exteriores IsraelÃ, Tzipi Livni, considera que no se puede llevar a cabo un alto el fuego hasta que el LÃbano no cumpla “plena y cabalmente” la resolución 1.559 de la ONU, que exige el desarme de Hizbulá. Porque, puesto a ser indecentemente parcial, usted se puede olvidar de las resoluciones de dicho organismo internacional que no ha cumplido Israel en el último medio siglo, y que son nada más que cuarenta y seis, o sea, TODAS las que le han afectado. Con decentes como usted da gusto. De modo que el actual conflicto se ha iniciado por un acto de legÃtima defensa…¡Qué barbaridad!
agosto 8, 2006 at 8:47 pm
A Isabel,
Esa justificacion refleja la impotencia, el conformismo o la falta de principios de esas personas. Hay multitud de argumentos en este blog para contestar, buscalos y crea el tuyo. Yo no soy historiador pero me parece imposible que alguien que ha conseguido el poder de una forma determinada, a no ser que sea de forma fulgurante, de hoy a manana, ponga de patas arriba al propio sistema que le ha dado el poder porque el cerebro se adapta para sobrevivir en ese medio, crea sus propias conexiones que acaban por borrar las antiguas o dejarlas en el olvido. Ademas la recompensa obtenida por el triunfo desencadena una reaccion placentera que refuerza estas conexiones. Pepe podra explicar mejor que yo este argumento.
Un saludo.
agosto 8, 2006 at 9:16 pm
A Isabel y David
El argumento de que solo desde el poder se pueden hacer cosas beneficiosas esta derivado de la idea de Platon para que las personas decentes participen en la politica, no dejandola en manos de los indecentes o incapaces. Aparte de que Platon, un aristócrata, fue en la politica algo mas grave que un oportunista (srvió al tirano de Siracusa y fracasó), y salvo para tomar parte en una revolucion violenta, no he conocido a nadie (en mi experiencia de la polÃtica y de la historia) que esté capacitado para dirigir el gobierno de un pueblo numeroso. Lo cual significa que es imposible reformar o mejorar la sociedad desde el Estado, sin tener la cultura y la vision de una persona mayor de sesenta años, que haya dedicado su vida al conocimiento de la sociedad, la historia y el juego profundo de las ambiciones de poder y de dominacion de unos grupos sociales sobre otros. Los jovenes gobernantes son unos irresponsables.
agosto 8, 2006 at 9:28 pm
A Isidoro Merino,
Lo grave del tema es como Israel ha decidido defenderse. Si tiene derecho o no es un falso dilema de propaganda, una maniobra de distraccion. La guerra solo da lugar a la guerra y por cada nino sepultado bajo los escombros al menos dos supervivientes se convertiran en terroristas. Contra el terrorismo hay formas mas eficaces de defenderse. La guerra es siempre la peor de todas. A no ser que un Estado necesite de la misma para poder existir, lo cual es todavia mas inmundo. Yo creo en los judios que abominan la guerra y tube entre ellos a amigos que probablemente se hayan visto arrastrados hacia la misma. Lo mismo digo para la otra parte en conflicto. Para vivir estos tristes momentos para la humanidad recomiendo la lectura de “Sin novedad en el frente Occidental” de Erich Maria Remarque.
Un saludo.
agosto 8, 2006 at 9:51 pm
perdon por las faltas de ortografia
agosto 8, 2006 at 9:56 pm
A Isidoro Merino (nº 74).-
¡Vaya dÃa que llevamos!, cuando no te descalifican por “pelota” lo hacen por cualquier otra cosa. En mi caso por filias judÃas. Pero, con toda cordialidad y sin ánimo de iniciar un debate más propio de otro texto, no puedo dejar de decir un par de cosas.
Me dice que “Para (mÃ), sin duda, uno que se mete en un autobús, se inmola, y mata a cuatro (¡lo único que puede hacer un pobre palestino humillado desde hace más de cuarenta años!) es un terrorista”. Y tengo que decirle que no. Que para mÃ, el que hace eso es un imbécil, un psicópata o ambas cosas. El que lo organiza, dirige, alienta y le da cobertura moral o polÃtica, ése, ése sà que es un terrorista.
Me parece un insulto a la inteligencia que alguien diga que lo único que puede hacer un palestino en el mundo es reventarse, envuelto en explosivos, en un Burger King, en un cine, en una discoteca, en las aulas de una escuela o de una universidad, en un hospital o en un medio de transporte (avión, autobús, barco…). No se si ha dado cuenta, D. Isidoro, de que transmite usted una pésima idea de las capacidades de los palestinos para la vida en sociedad: sólo valen para bombas humanas. Los dirigentes sirios y los iranÃes piensan lo mismo que usted sobre los palestinos.
Por lo demás, la actual crisis tiene más que ver con el reiterado bombardeo de Israel por Hizbulá (o como se escriba) con misiles, desde hace un mes. No se trata en este caso de esos palestinos a los que usted sólo considera aptos para reventarse como bombas humanas. Se trata de un ejército inspirado y armado desde Siria y desde Irán, que opera desde territorio libanés y que, cuando se lo ordenan, mata, destruye o ataca, en Israel o en el LÃbano. En eso no hacen muchos distingos. Lo mismo asesinan al Primer Ministro del LÃbano que a un grupo de escolares israelÃes (Alá es grande, ya se sabe).
En fin, no me extiendo más porque no es este el lugar ni el debate.
Salud y República
agosto 8, 2006 at 10:24 pm
Para indecente la ONU
agosto 8, 2006 at 11:37 pm
¿La ONU Indecente?
Yo dirÃa, más bien, inoperante.
Tengo, por otra parte, muy claro que los partidarios occidentales de Hezbola son muy pacifistas. ¿Pero lo son Irán, Siria o Hezbolá?
Tampoco deja de ser bastante cierto que LÃbano o Palestina son rehenes de intereses estrategicos establecidos en Damasco o Teherán.
Tener el mejor ejército no implica que se desee más la guerra. Puede ser una búsqueda de la disuasión que garantice la paz.
Saludos
agosto 8, 2006 at 11:41 pm
gracias por las respuestas, me ayudan CuestinON ,os léo. David Serquera, no es mi apellido ortigosa ,es el pueblo donde vivo Ortigosa de Pestaño (Segovia)
Debate abierto, y adelante.
Hay cosas que me danmiedo, por ejemplo lo que dice Pla
agosto 9, 2006 at 12:03 am
Para M. Ortigosa (nº 82 y anteriores).-
Espero que no considere vulgar “peloteo” que le diga que, si bien D. Antonio es un perfecto caballero, puede que yo no lo sea tanto. SerÃa, quizá, un caballero imperfecto o, incluso, nada caballero. Lo dejo a su elección. Por ejemplo, a mà lo que me preocupa es que su paso por la vida no le haya permitido conocer aún, directa o indirectamente, la notable experiencia de la admiración y el respeto para obras, ideas o actos de otros, fuera del “peloteo”.
Por eso, y perdone la franqueza, me interesarÃa saber ahora que eso tan terrible que le da miedo, de todo lo que yo he dicho a lo largo del debate. He dicho muchas cosas y no desearÃa (mal) interpretarle. Sobre todo porque no creo haber escrito ninguna clase de relato gótico, en ningún momento.
Le agradezco por anticipado sus explicaciones.
agosto 9, 2006 at 12:14 am
Creo que conseguà mi fin: provocar!!. Pido disculpas a todos los que haya podido molestar, pero al mismo tiempo os doy las gracias por la altura de las respuestas y la calidad de vuestros comentarios.
D. Antonio, espero que no se enfade por la provocación, pero mi alma necesita de su sabidurÃa, e intento saciar mi sed de conocimientos.
Tuve la suerte de asistir a una de sus intervenciones en la Facultad de Derecho, en Sevilla, allá por el 92-93 (creo) y sigo la mayorÃa de sus intervenciones y escritos.
Desde entonces debo confesar que mi alma ha sido reconfortada por encontrar la verdad en medio de este desierto indecente de la vida polÃtica y los medios de comunicación.
Quisiera aprovechar la oportunidad para preguntarle-preguntaros una duda:
¿Qué influencia puede tener la marcha de la economÃa nacional como factor desencadenante del éxito del MCRC? Si en la masa social reinara el descontento con el gobierno, cómo podrÃamos aprovechar para amplificar nuestro mensaje?, o acaso esta variable no tiene por qué influir en el proceso?.
Salud!
agosto 9, 2006 at 12:18 am
Querido Maestro, le agradezco su pronta y perfecta respuesta. Gracias de veras. Realmente, el comentario lo puedo hacer aquÃ. Me refiero a que en el Diccionario polÃtico leà la afirmación de que todo hombre es un ser polÃtico, sin más. Es algo que se repite sin cesar pero requiere alguna aclaración. La obviedad de que allà donde los hombres conviven hay y ha habido siempre polÃtica suele abonarse apelando a la definición aristotélica del hombre como un ser vivo polÃtico . No es irrelevante esta apelación porque la polis ha determinado tanto la concepción europea de lo que es verdaderamente la polÃtica y su sentido como la forma lingüÃstica de referirse a ello. La apelación a Aristóteles se basa en un malentendido muy antiguo. Aristóteles , para el que la palabra politikon era un adjetivo de la organización de la polis y no una caracterización de la convivencia humana, NO SE REFERÃ?A A QUE TODOS LOS HOMBRES FUERAN POLÃ?TICOS O QUE EN CUALQUIER PARTE DONDE VIVIESEN HOMBRES HUBIERA POLÃ?TICA,O SEA POLIS. De su definición quedaban excluidos no solamente los esclavos,como es sabido, sino los bárbaros de los reinos asiáticos regidos despóticamente. A lo que se referÃa,como recuerda Arendt, era simplemente a que es una particularidad del hombre que pueda vivir en una polis y que la organización de ésta representa la suprema forma humana de convivencia y es humana en un sentido especÃfico , alejado de lo divino y que puede mantenerse por sà solo en plena libertad y autonomÃa y alejado de lo animal como forma de vida marcada por la necesidad. La polÃtica por tanto en el sentido de Aristóteles no es en absoluto una obviedad ni se encuentra dondequiera que los hombres convivan. Según los griegos sólo la hubo en Grecia e incluso allà por un espacio de tiempo relativamente corto.¨Para quienes tienen reconocido el derecho a la actividad polÃtica , tendrán todos ellos el mismo derecho, derecho entre iguales,derecho a no ser dominado y no dominar y derecho a moverse entre iguales, ( la igualdad es requisito de la libertad para los griegos aunque a nosotros nos cueste entenderlo porque asociamos la igualdad a la justicia). Tener todos el mismo derecho a la actividad polÃtica , actividad que en la polis era sobre todo la de hablar los unos con los otros será lo que se denomine isonomÃa, libertad de palabra, es decir lo mismo que isegorÃa; Polibio las llamará a ambas simplemente isologÃa. ( Ehrenberg) . Por ello a los esclavos y a los bárbaros se les denominará aneu logou , que no poseÃan palabra, no eran libres. Igualmente hablar ordenando o escuchar obedeciendo no eran el verdadero hablar y escuchar, no eran libertad de palabra porque presuponÃan la coación o el ser coaccionado. Esclavos y déspotas no serán por tanto libres. Para poder hablar , tener libertad de palabra y ser libres se necesita a otros de igual condición. Para que haya libertad, en Grecia, por consiguiente no será necesaria una democracia igualitaria sino una esfera restringida, oligárquica o aristocrática, donde unos pocos o los mejores traten los unos con los otros como iguales entre iguales. ( Arendt).
agosto 9, 2006 at 1:36 am
A J.Cruz, el falso provocador
Recordarás que prometi responderte fueras o no un provocador, porque percibà la falsedad de tu texto y dudé si la incongruencia respondÃa a torpeza de un provocador o a listeza de un pseudoprovocador. No me enfadé entonces, pero ahora me alegro de que fuera la travesura de un listo caza-errores. La franqueza es virtud de la inteligencia, la astucia lo es de la listeza.
Tu pregunta no tiene contestacion general. Las sociedades modernas no reaccionan ante las crisis economicas como las antiguas. En principio, las depresiones no son favorables a las revoluciones, pero no es descartable que una crisis grave en la economÃa haga comprender mejor la necesidad de un drástico cambio de sistema politico, pues será facil de entender la denuncia, sin demagogia, que harÃa el MCRC del despilfarro del gasto publico improductivo, como factor principal del aumento de la circulacion fiduciaria. Con simpatÃa.
agosto 9, 2006 at 1:49 am
Querido Vicente, me encantaria que hicieras la entrada en el Diccionario, mucho más breve, por supuesto. El tópico del animal politico, el de que el poder corrompe y si es absoluto corrompe absolutamente, y el que nada de lo humano me es ajeno, no los soporto. Los que conocemos el origen de esos tres topicos, sabemos la causa interesada de las falsedades que expresan. Animo, y enriquece nuestro Diccionario. Habla con Francisco.
Entre todos debemos renovar el vocabulario politico, para que cada palabra que empleamos responda a una idea, concepto o valor tan precisos como verdaderos. Te felicito. Y adelante con el Diccionario de la democracia. Hasta pronto.
agosto 9, 2006 at 3:05 am
A David Serquera, un cordial saludo. Oportuna la recomendación de la novela de Remarque
A Pla: como usted es de los que leen mirando de soslayo, no le voy contestar yo, le va a contestar un editorialista del diario israelà -el mejor-”Haarezt” -”The government is losing its reason”, 30 de junio-: “después de bombardear puentes, tomar el control de un aeropuerto; destruir una central eléctrica y dejar a oscuras una gran parte de Gaza; sobrevolar el palacio presidencial de Bachar El-Assad y detener a los responsbale slectos de Hamas, el gobierno quiere convencernos de que lo ha hecho para liberar al solado Gilat Shalit”. Y comentando más adelante el atentado contra el Derecho Internacional que supone detener a dirigentes democráticamente elegidos, añadÃa “Haaretz”: “detener personas para utilizarlas después como moneda de cambio es un acto digno de una banda de delincuentes, no de un Estado”.
la estupidez de que los palestinos sólo sirven para hacer de bombas la dice usted; no yo, que conozco algunos de los tres millones a los que Israel no deja volver a su patria y que sueñan con las miles de cosas que harÃan allÃ. En cuanto al tono de chanza que le da a -repito- la única forma que tienen de luchar por sus derechos, es inmoral.
Le recuerdo dos cosas que no ha tenido en cuenta: las cuarenta y seis resoluciones de la ONU que ha incumplido Israel y los crÃmenes de guerra que ha ometido, según la Convención de Ginebra (los. cit)
agosto 9, 2006 at 3:07 am
Sigo, porqu este chisme ha saltado sin que yo le de la orden:
agosto 9, 2006 at 3:24 am
Otra vez.-
A lo que decÃa el editorialista israelÃ, iba añadir: Se trata de algo tan perverso como la doctrina de Ariel Sharon, hecha suya por Ehud Olmert de negar que haya un interlocutor palestino, para asà trazar unilateralmente las fronteras de Israel.
Pero la verdad es que nadie tiene intención de hacerle justicia a los palestinos. Vea:
“Debemos expulsar a los árabes y ocupar su lugar” (David Ben Gurión, 1937); “No puede haber sionismo, coloniación ni estado judÃo sin el deshaucio de los árabes y la expropiación de sus tierras (Ariel Sharon, Agencia France Press, 15 noviewmbre 1998); “He creÃdo siempre en el eterno e histórico derecho de nuestro pueblo a toda esta tierra”, Ehud Olmert al Congreso de EEUU, 30 de junio pasado); “No existe nada que se pueda considerar un estado palestino. Nosotros podemos llegar, echarlos y tomar el paÃs”, Golda Meir)… Tengo citas parecidas de Isaac RabÃn, Menahem Beguin y Moise Dayan…
Esta es la raÃz y todo lo demás no son más que excusas…
Si se decide a contestarme, deje a un lado su humor, que no es muy fino, y empiece por responder a esta pregunta: ¿Usted cree que los palestinos tienen algún derecho?
agosto 9, 2006 at 3:36 am
Estimado Antonio: lo bueno que tiene publicar comentarios aquà es, que se pueden releer las aportaciones y apreciar los errores, con lo que se aprende dos veces. Primero de la lectura de cada artÃculo y luego de las matizaciones o correcciones que procedan.
Cierto, entro en contradicción en el concepto decencia. Pero es que, de la segunda lectura, veo que entro en contradicción en el mismo párrafo de mi aportación 24. No puede ser verdad lo que digo.
Si como digo la , no puede ser también verdad que: . El individuo no es decente en sà mismo, sino honrado o no; pero sà en colectividad. Acepto tu aclaración; me desdigo del primer párrafo 24.
Respecto a la virtud colectiva de la decencia, no tengo nada que perdonar, reitero que perdà la concentración y la razón en el 24. Nos vemos el 25 en Punta UmbrÃa. Saludos.
agosto 9, 2006 at 3:44 am
Repito el tercer párrafo que no se entiende.
Si como digo: “la decencia no es una virtud “per seâ€? sino en relación con el entorno”, no puede ser también verdad que: “antes éramos vagantes y habÃa decentes e indecentes”. El individuo no es decente en sà mismo, sino honrado o no; pero sà en colectividad. Acepto tu aclaración; me desdigo del primer párrafo 24.
Repito el escrito porque los sÃmbolos mayor y menor, antes de la decencia y tras entorno y ante antes y tras indecentes los suprime, por lo que los he cambiado por comillas.
agosto 9, 2006 at 4:13 am
A Pla y a Merino
Aunque sea dificil, os ruego que dejeis en suspenso vuestra polemica sobre la cuestion palestina en este blog, ponerla entre paréntesis, pues a nada coduce la discusion cuando no hay un presupuesto compartido que pueda mantenerla en terrenos racionales. Y Los sentimientos, bien lo sabeis, no son discutibles.
Debemos preservar el sentimiento de la fraternidad en el seno del MCRC, puesto que hemos aceptado dejar aparcadas las ideologÃas, y desgraciadamente el asunto que os separa es, en lo fundamental, de orden ideológico. Con todo mi respeto, os lo pido.
agosto 9, 2006 at 8:33 am
¿Aquà nadie duerme?
agosto 9, 2006 at 9:30 am
Estimado D. Antonio:
Ya dije que este no era el entorno más adecuado para ese debate (el conflicto de Palestina). Por eso, con un muy cordial saludo a D. Isidoro, yo suspendo el debate hasta mejor ocasión. Únicamente señalar que el tono de J. Cruz, como también advertÃ, tenÃa algo de guasa.
Por otra parte debo decir a Vicente Dessy Melgar que celebro enórmemente la excelente explicación sobre el concepto aristotélico de “animal polÃtico”. Muy, muy acertada. La ideas falsas circulan como la falsa moneda, sin que casi nadie lo advierta.
Salud y República
agosto 9, 2006 at 10:16 am
Con todo respeto, ha sido usted don Antonio el que ha introducido los sentimientos y la ideologÃa al apelar a organizar la decencia.
Si hacemos caso a Martin Miguel, (aunque ese no es el siginificado de la RAE):
“Cuando el romano decÃa “decetâ€? estaba apelando a la creencia común sobre el bien y el mal.”
¿QUien determina cual es la creencia común? ¿Existe una total creencia común? ¿quien la juzga?
E inmediatamente han surgido los juicios. De los que extraigo el suyo contestando a J. Cruz:
“No es decente que Vd, mintiendo sobre la agresión causante del conflicto, califique de feroces a los judios, sin padecer un violento antisemitismo.”
y Pla a varios,
“es indecente negarle a Israel el derecho a defenderse de la permanente agresión del terrorismo islámico”
“isulto a la teligencia”
“Es indecente hablar de Alianza de Civilizaciones. Civilización, como madre, no hay más que una en cada época.”
Habiendo visto los cadaveres de braceros que trabajaban en el campo, muertos por la bomba que lanzó una aeronave israelÃ, que bombardea a placer sin oposición. A mà SÃ? que me interesa que continúe el debate sobre la decencia para saber qué tipo de decencia es la que pretende organizarse.
Avisé que si se ampliaban los fines, ese mÃnimo común múltiplo, entrarÃamos en la ideologÃa, que se ha vertido en este blog sin parar desde hace dÃas, pues bien, Yo quiero llegar al fondo de lo que piensan los “decentes” que aquà escriben, porque igual me quedo muy a gusto con mi “indecencia.”
agosto 9, 2006 at 11:10 am
Creo que este blog deberÃa tener algún tipo de moderador o filtro. Las discusiones relevantes sobre el tema que nos propone D. Antonio, son desplazadas por el ruido de ciertos trolls.
un saludo
agosto 9, 2006 at 11:38 am
Entre latinos es muy común que mande el sentimiento y hasta el sentimentalismo… hasta hacer que degeneren los racionamientos o, si se quiere, los intereses.
Es España tenemos un problema muy gordo con la partitocracia, señores; a mÃ, teniendo mis opiniones o intuiciones sobre el conflicto de Oriente Medio, al final me importa un comino al lado de los males de mi Patria.
Si vd. va a comprar un coche ¿le pregunta al vendedor si es propalestino o proisraelà descuidando el precio y examen del vehÃculo?
Urge que la España mejor se una por la libertad. Yo mismo he sido maoÃsta, comunista, votante del PSOE, del PP y ahora abstencionista. Siempre huyendo del despotismo y embaucado de mil maneras, pero esencialmente decente.
Asà que imagino que en la lucha por la libertad de España nos encontraremos derechas e inquierdas, liberales y estatalistas, proisraelÃes y propalestinos.
El reto es grande y mis ganas de libertad y moral publica infinitas.
Saludos
agosto 9, 2006 at 11:45 am
No estoy de acuerdo con filtros o controles. Este blog pronto tendrá cientos de entradas diarias, pero si sigue siendo abierto.
Hay que acostumbrarse a las opiniones contrarias, pero sabiendo que al responder se le da un relieve que en principio no tenÃa.
Internet es bastante ingobernable, para bien y para mal, pero es un gran ejemplo de lo grandiosa que es la libertad de las personas.
Saludos
agosto 9, 2006 at 12:05 pm
No pensaba intervenir más en este artÃculo porque no tengo nada más que aportar al tema, salvo pensar, estudiarlo, darle vueltas y aproximarme poco a poco a la raiz.
Pero al hilo de estas últimas intervenciones si querÃa decir, que estoy esencialmente de acuerdo con cuesTION y ya lo hemos dejado claro en muchas intervenciones anteriores, no estamos aquà para llegar al fondo de lo que piensan los “decentes” que aquà escriben, como dice Veblen (ideologÃas), ni para descalificarnos sin más unos a otros, sino para organizar un movimiento ciudadano que proponga la verdadera democracia, para darle forma con argumentos y proposiciones concretas. Los sentimientos, cada uno con los suyos.
agosto 9, 2006 at 12:12 pm
A Pla:
Has dicho, si no te he entendido mal, que el estado de Israel y los judÃos tienen derecho a la autodefensa. Pues bien, yo sostengo que te mantienes en el lenguaje de los sÃmbolos de sÃmbolos creadores de una realidad ficcional. Voy a centrarme ahora en dos de esos sÃmbolos de sÃmbolos ficcionales: ‘Estado de Israel’ y ‘judÃos’.
En primer lugar, lo que habrÃa que preguntarse es si realmente existe el “estado” de Israel. Claro, en primer lugar serÃa neceario saber qué es un estado, cosa que todos creemos saber pero que resulta más difÃcil de dilucidar de lo que parece.
Pues bien, Israel no es un estado sino una entidad polÃtica ‘sui generis’ con apariencia de estado. Se trata de una entidad con una personalidad colectiva difusa con un cierto grado de existencia, que es lo que da cierta corporeidad al mito del estado de Israel, basado a su vez en otro mito (de nuevo entramos en el ámbito de los sÃmbolos de sÃmbolos): la procedencia mitológica de un personaje bÃblico legendario, Jacob, hermano de Esaú y nieto de Abraham, que posteriormente se habrÃa llamado ‘Israel’ y engendrado a 12 hijos varones que fueron los fundadores de las imaginarias y fantásticas 12 tribus de Israel.
En rigor tampoco existe el ‘pueblo judÃo’. La diáspora israelita o hebrea (incorrectamente llamada ‘judÃa’ por generalización del nombre de una de las 12 mÃticas tribus descendientes de Jacob), fue la raÃz de una comunidad sumamente difusa que se dispersó por todo el mundo. Si bien inicialmente dicha comunidad pudo tener cierta homogeneidad étnica, con el transcurso de los siglos se ha diluido hasta prácticamente desaparecer, por la mezcla constante con otras comunidades y por el número de conversos.
Siempre fueron muy contradictorios los criterios de pertenencia a esa difusa comunidad ‘hebrea’, ‘israelita’ o ‘judÃa’: en parte religiosos; en parte supuestamente raciales, étnicos o genéticos (lo que ha sido una falsedad y un mito desde hace 10 siglos o más); en parte nada de todo eso, sino simplemente el vago recuerdo de una lejana tradición familiar casi olvidada, que luego serÃa recuperada por los buscadores de raÃces en el contexto de un nuevo movimiento polÃtico.
Israel no es un estado, en la acepción moderna, porque un estado es una soberanÃa territorial, la organización polÃtica de un territorio que ejerce el máximo poder compatible con la convivencia internacional. Es decir, un estado es una organización polÃtica que agrupa básicamente a la población de un territorio y que ejerce su poder en ese territorio. En eso difieren los Estados modernos, a partir de la Revolución Francesa, de las soberanÃas dinásticas, que no se definen por el territorio de su jurisdicción, sino por el vÃnculo de sangre hereditario en la titularidad de la soberanÃa.
Israel no es un Estado moderno, sino una comunidad sui generis a medio camino entre la territorialidad y la extraterritorialidad, entre la composición por mero vÃnculo de sangre, etnia o religión (criterio propio de las soberanÃas dinásticas anteriores a la Revolución Francesa) y la composición territorial poblacional. Y esto por varios moticvos:
1. Cualquier nacional de cualquier paÃs del mundo es un ciudadano israelà en potencia, con tal de que sea de origen hebreo, es decir, que haya nacido en vientre israelita (asà lo estipulan las leyes del pseudo-Estado de Israel): es decir, con tal de que su madre sea hebrea, israelita, judÃa o como se quiera denominar a esta comunidad difusa de contornos y orÃgenes mÃticos.
2. La organización polÃtica denominada ‘Estado de Israel’ no tiene Constitución, sino una serie de ‘leyes fundamentales del Estado’, que de este modo se han hecho irrevisables, inmodificables y supralegales. Dos de ellas conceden un poder supraestatal en Israel a la Organización Sionista Mundial y a la Unión JudÃa Internacional, dos organizaciones extraterritoriales y transnacionales sin las cuales no serÃa nada el propio Israel.
3. Están excluÃdos de la ciudadanÃa israelà todos los habitantes de su territorio salvo los supuestos ‘hebreo-israelitas’ (miembros de la mÃtica y ficcional comunidad ‘judÃa’), o los que, siendo árabes, no puedan demostrar que en 1947-48 no huyeron de Palestina; también están excluÃdos de la ciudadanÃa los habitantes de las zonas ocupadas (Gaza y Cisjordania).
Además, el ordenamiento jurÃdico-israelà llega al extremo de prohibir matrimonios entre judÃos y no-judÃos. La discriminación genético-religiosa del pseudo-Estado etnicista de Israel abarca los derechos de propiedad, los derechos cÃvico-militares y el derecho conyugal. El pseudo-Estado de Israel es una organización polÃtica de la más absoluta indecencia institucional.
Un saludo.
agosto 9, 2006 at 12:33 pm
A Veblen
Me entristecen el tono y el contenido de tu mensaje 97. No es objetivo y esta plagado de preconceptos en asuntos sobre los que no has reflexionado, lo que te induce a dar significados erróneos o equÃvocos a términos que la filosofia o las ciencias sociales han depurado. La inteligencia crÃtica es eficaz si, y solo si, está sostenida en el conocimiento.
Dices que yo he introducido los sentimientos y la ideologÃa al apelar a organizar la decencia. Crees que con esta frase inculta (reveladora de que no sabes lo que es ideologÃa, ni que la decencia es un valor y no un sentimiento) denuncias la incoherencia de pedir a Pla y Merino que suspendan su disputa ideológica y sentimental. Una disputa que tu deseas continuar para que los “decentes” de este blog te dejen muy a gusto con tu “indecencia”.
Reproduces mi respuesta a un provocador, donde tacho de antisemita a la expresion genérica “feroces judios”, como tambien habrÃa condenado el insulto de “feroces islamicos”. Y donde, como la Liga Arabe, digo que este conflicto no lo originó Israel.
Tu aportacion a este MCRC serÃa valiosa en el campo profesional que dominas. Pero no puedes pretender que la finalidad del MCRC se desvie para que puedas dar rienda suelta a tus sentimientos.
Acuérdate que has producido malentendidos, por falta de rigor en las distinciones entre democracia formal y material o democracia y gobierno, y por emplear terminos técnicos, como poliarquÃa y conductismo, sin conocer su significado.
Ante la verdad solo podemos ser esclavos. La noble reaccion de Thulio, ante las contradiciones que le señalé, es un maravilloso ejemplo de la clase de decencia intelectual que puedes esperar y encontrar en este MCRC. La decencia social está en el respeto mostrado hacia ti por todos los comentaristas. Al que tu no has correspondido poniendo entre comillas a los decentes que escribe aqui. ¿SerÃa mucho pedir que te disculparas por cortesÃa y aparcaras la cuestion palestina? Con todo afecto.
agosto 9, 2006 at 12:50 pm
Querido Villa,
¿Tu tambien quieres ignorar lo que ha de ser este MCRC? El sentido comun de Isabel y la radicalidad de Cuestion nos invitan a no distraernos del camino y a no dividirnos por asuntos ajenas a la libertad politica ¡en España! Con mi cordial admiracion.
agosto 9, 2006 at 1:03 pm
Querido D. Antonio:
Pido disculpas por mi larga digresión, que intentaré no volver a repetir. De todas maneras, no he entrado en el tema de los orÃgenes y causas del conflicto entre Israel y el ‘Partido de Dios’, sino que sólo he querido desvelar la naturaleza ficcional, propia de toda referencia desdoblada, de sÃmbolos de sÃmbolos tales como ‘judÃo’ o ‘estado de Israel’, y poner de manifiesto que cualquier estado o comunidad polÃtica fundamentada en dichos sÃmbolos de sÃmbolos –sea España o Israel– es una organización polÃtica de la indecencia.
Un afectuoso saludo.
agosto 9, 2006 at 2:15 pm
Estimado D. Antonio,
en primer lugar me disculpo ante todos los que se hayan sentido irespetuosamente tratados por mi, en cualquier sentido, en general y por entrecomillar sus escritos, en particular. No era mi intención ser irrespetuoso al entrecomillar.
No he querido decir que la decencia sea un sentimiento, sino solo describir, que al plantear la decencia, varias personas han empezado a valorar la decencia/indecencia de conceptos, hechos… haciendo entrar los sentimientos en la discusión. Pero es lo que ha pasado, lo diga yo o no.
No he pretendido denunciar ninguna incoherencia, y no encuento dichas palabras en mi escrito.
Tampoco está escrito: para que me dejen con mi indecencia sino: igual me quedo con mi … (quizás me quedo con mi…)
Por su puesto, pido perdón por introducir malentendidos, querÃa precisamente separar democracia formal de material y parece que he hecho lo contrario, tal y como afirma. Por supuesto también por los demás conceptos, alguno de los cuales conozco por usted.
Este hilo del blog ha sido muy esclarecedor y muy valioso para mà en el terreno personal.
Muchas gracias a todos y un saludo.
agosto 9, 2006 at 2:20 pm
BrevÃsimo, porque no termino de enterarme si se desea continuar o no con el problema Palestino. Siento no haber tenido oportunidad de saber si quienes piensan como el señor Pla le conceden o no algún derecho a los palestinos.
Pienso
agosto 9, 2006 at 2:26 pm
pienso que no cabe discutir quién tiene la culpa de este o aquel conflicto cocreto. Desde que nació el stado de Israel, por métodos racistas y colonialistas, sólo ha produido sangre, terror y lágrimas. Desde que nació, no ha tenido la menor intención de hacer justicia a quienes llevaban en Palestina más de dos mil año. Desde que fue derrocado el Sha de Persia, EEUU ha querdio hacer de Israel el paÃs avanzadilla suya que habÃa perdido. Para no salirnos del tema del blog: ¿es decente el veto?
agosto 9, 2006 at 2:39 pm
A ver si puedo terminar, aunque algo se me ha olvidado. La única solución que ven Israel y EEUU para el problema de la zona es que los palestinos que no sean asesinados tengan que emigrar a Jordania. O a otro sitio. Quizá por eso esté surgiendo un moviminto en la Sorbona, pertir del ensayo de la profesora Danielle Bleitrach “Hay que acabar con el Estado de Israel y con el Sionismo”.
“La partición de Palestina es ilegal. Nunca la aceptaremos. Eretz Israel será restituido al puble de Israel. Todo él y para siempre”. Menahem Beguin
agosto 9, 2006 at 2:48 pm
A Villa y Veblen
Es emocionante la nobleza. Vuestra reacción, como la de Thulio, demuestra que la fuerza moral y cultural del MCRC es ya superior a la simple suma de sus individualidades. Todos sus miembros pueden estar orgullosos de haber creado algo que no es adición de fuerzas como en los partidos, es decir, de ser ya autores de algo nuevo. Es muy esperanzador.
agosto 9, 2006 at 2:52 pm
Senor Merino,
Usted esta abusando de la libertad de expresion que le hemos ofrecido en este blog. Personas de todas las edades e ideologias le han pedido por favor que aparque ese tema. Por que no va a otro foro donde le den replica? Aqui ya no lo haremos y si persiste en la desconsideracion dejaremos aparcada la amabilidad.
Muchas gracias por su visita.
agosto 9, 2006 at 2:53 pm
No es lo mismo la isonomia ( “igualdad de todos ante la ley” ),- que un tirano como Pisistrato podia garantizar -, que la isegoria ( “libertad de expresión polÃtica ante el ágora” ) – libertad propia de la Democracia -. Ni es lo mismo la “isegorÃa” que la “parresÃa” ( libertad de expresión sobre cualquier esfera de la vida, que la Democracia ateniense censuró a veces cuando se trataba de temas religiosos ( caso Sócrates ) y que el profesor Luis Gil estudió magnÃficamente. Ni es lo mismo la “isonomÃa” que la “isomoirÃa” que anhela cierta igualdad de riqueza entre todos los ciudadabos gracias a los sistemas impositivos y a la pena de la “antÃdosis”. Estimado Vicente Dessi: no podemos tener por sinónimos los vocablos griegos que los griegos tenÃan por distintos y a veces antónimos. La libertad en general, la de vivir como uno quiera – en sentido “amaericano” – serÃa la “eleutherÃa”. Saludos a todos
agosto 9, 2006 at 2:54 pm
Un ejemplo de indecencia colectiva pertinaz y abrumadora, que sucede a otra del PRI tan indecente como ésta. Saludos
http://www.monde-diplomatique.fr/2006/08/RAMONET/13739
agosto 9, 2006 at 3:17 pm
Estimado Isidoro:
Este asunto de la tormentosa relación entre israelÃes, palestinos e islamistas debe ser aparcado. No es tarea del MCRC realizar un pronunciamiento conjunto sobre esa cuestión u otras semejantes. El MCRC pretende organizar la decencia polÃtica en España, una tarea de suyo formidable. Como ha dicho D. Antonio, aquà reside la fuerza ética y cultural del MCRC.
A tÃtulo individual, te diré que, del mismo modo que no tengo ninguna simpatÃa hacia el “estado de Israel”, tampoco tengo la más mÃnima simpatÃa hacia el ‘Partido de Dios’ ni hacia el fanatismo islámico. Mi única simpatÃa y aprecio van hacia las vÃctimas inocentes, independientemente de su origen “étnico”, religión, lugar de nacimiento, condición social, nacionalidad o ubicación geográfica… Pero ya nos estamos desviando otra vez del asunto principal.
Mis afectuosos saludos a todos.
agosto 9, 2006 at 3:34 pm
Sólo recordar a los lectores que el objetivo del MCRC es la consecución de libertad polÃtica en España. Cada uno tenemos opiniones personales respecto a otros muchos temas, para los cuales se pueden utilizar otros foros en Internet. Este blog se limita a ayudar a la divulgación de nuestro pensamiento polÃtico, como un primer paso para la ruptura con el sistema polÃtico actual y su sustitución por una República Constitucional.
Ni siquiera pretende ser lugar de debate para polÃticas de gobierno, puesto que ellas corresponderán a los nuevos partidos (no estatales) sucesores del Movimiento Ciudadano por la República Constitucional, el cual, como hemos acordado, se disolverá tras la implantación de la República Constitucional en España.
Por ello ruego que dejemos los otros temas para otros lugares. Saludos.
agosto 9, 2006 at 6:01 pm
Don Antonio,
me deja perpleja su contestación, cuando yo he descrito cortésmente, cómo malinterpreta mis palabras.
La organización de la decencia (será de los decentes) incorpora una criba moral para participar en la consecución de la democracia formal. Si quedara en abstracto, podÃa ser positivo, pero se ha enjuiciado concretamente y con múltiples ejemplos, qué es lo decente y qué lo indecente, y son todos los casos contenidos polÃticos, no reglas. Lo que obliga, a todos los que no compartan alguno de esos juicios, a salir del Movimiento. Por eso yo he dicho que sà querÃa profundizar en estos juicios (el caso de Israel era tan bueno como cq otro) ya que se nos pide adscripción a un valor, se ha convertido en algo esencial. Todo el mundo se dice decente, nadie se cree indecente, por eso dar concreción al valor era necesario.
Ya se ha hecho, ha sido esclarecedor. Escritas quedan las reacciones (que no voy a entrecomillar para no herir a nadie) y el MCRC ya se ha dotado el solo de ideologÃa (aunque yo no sepa lo que signifique la palabra) aunque todos digan lo contrario, de todas formas se estaba viendo en múltiples comentarios.
Lamento quedarme fuera, (me imagino que ustedes no)seré un ignorante pero no un estúpido, (troll creo que no), no es necesario que creen filtros, ni censuras, ya no intervendré salvo (si no molesto..) para decir si empleé bien la palabra poliarquÃa…
Un abrazo. Suerte. Con total sinceridad.
agosto 9, 2006 at 6:14 pm
Querido Martìn Miguel,
te agradezco enormemente tu aportaciòn y tu correcciòn que me imprimo para tenerle presente. Un abrazo,
Vicente.
agosto 9, 2006 at 6:17 pm
A FRANCISCO,
Querido Francisco,
què debo hacer para poder participar en el Diccionario Polìtico? Te agradecerìa me puedas ayudar. Saludos cordiales,
Vicente.
agosto 9, 2006 at 6:42 pm
Veblen, en el MCRC todos compartimos el valor de la decencia porque pensamos que la libertad politica de todos los espanoles esta muy por encima de las ideologias y las ambiciones de poder particulares. Si Don Antonio ha escrito este articulo es para que las personas que crean que esto es decencia se organicen en el MCRC. Por eso aqui estamos gentes de diversas ideologias que intentamos encontrar los puntos que nos unen en la decencia. No agudizamos nuestras diferencias para que sirvan de enfrentamiento entre nosotros sino para avanzar en el conocimiento y la construccion del MCRC. Hay temas que por contener una alta carga sentimental y ser ajenos al MCRC se pueden tratar aqui de soslayo pero lo que no se puede hacer es utilizarlos impertinentemente contra el deseo de la mayoria. Si te autoexcluyes no sera porque hagamos una criba moral sino porque tu no comprendes que la decencia esta en la busqueda colectiva de la libertad politica donde cabe cualquier ideologia. Puedes intervenir siempre que te de la gana con la humildad de la pregunta siempre que tengas alguna duda y con la inteligencia critica que te ha caracterizado hasta ahora. Si es de forma constructiva mejor.
Un saludo.
agosto 9, 2006 at 7:17 pm
Estimado Veblen:
La decencia está por encima de las ideologÃas y de las concepciones polÃticas y filosóficas de los individuos o de las personas jurÃdicas. Desde la decencia pueden defenderse opciones polÃtico-ideológicas muy diversas y aun contrapuestas. Yo jamás calificaré de “indecente” la postura de Pla sobre el conflicto israelÃ-palestino (volviendo a las andadas) o sobre otros asuntos. Puedo cuestionar algunas de sus expresiones por considerar que forman parte de un lenguaje ficcional y doblemente metafórico, pero eso no es un error subjetivo ni un defecto de Pla, sino un error objetivo que forma parte del ‘Zeitgeist’ polÃtico-cultural en que estamos inmersos. También desde la decencia se pueden cometer errores, porque la decencia no es fundamentalmente un valor epistemológico, de verdad/falsedad, sino un valor ético-cÃvico. La decencia pretende llevar la ética a la polÃtica, no descubrir la verdad en todos y cada uno de los ámbitos del Ser (tarea de las ciencias y la filosofÃa).
Volviendo a la obra del filósofo “judÃo” Avishai Margalit, la decencia estriba en que las instituciones públicas no humillen al ciudadano; en el plano individual, supone la conciencia crÃtica de la necesidad de crear condiciones que hagan imposible esa humillación. Las reglas del juego democrático planteadas por el MRCR son esas condiciones, universalmente aceptables tanto para quienes se sitén en la “derecha” del espectro polÃtico como para quienes nos consideramos más próximos a la “izquierda” (aunque hay que tener mucho cuidado con la oposición “derecha/izquierda”, expresiones que a menudo tienden a ocultar la realidad en lugar de desvelarla). Las reglas del juego democrático que propone el MRCR me parecen equivalentes al imperativo categórico kantiano (“Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se convierta en ley universal”) aplicado al ámbito polÃtico.
Un saludo cordial.
agosto 9, 2006 at 7:30 pm
Para los que creen en los fines del MCRC:
Es la primera vez que me dirijo a vosotros: Serquera (me alegro mucho de que estés mejor y te expreso aquà mi admiración por tu sapiencia), JCVilla (yo, en el conflicto citado me siento, como tú, del lado de las vÃctimas de ambos bandos), Isabel (me siento muy próximo a tÃ, ya que tengo carencias en mi formación intelectual -no pude acabar mis estudios universitarios- y mis conocimientos de filosofÃa polÃtica son muy básicos).
QuerÃa, si me lo permitÃs ( y lo hago con toda la buena fe que me es posible y sin ánimos de polemizar), que deberÃamos centrarnos -como ya he leÃdo que reclama alguno de vosotros- en los fines del MCRC. Las cuestiones de ideologÃa ya se verán cuando, una vez proclamada la República Constitucional, tengamos que elegir a nuestros representantes. Mientras tanto, opino que traer a debate el conflicto palestino-israelà o el ruso- checheno es desviarnos de aquello que nos propone D. Antonio. Y esto os lo dice una persona a la que le encanta debatir (de hecho, es una de mis “aficiones” favoritas).
Si queremos alcanzar y divulgar las propuestas de D. Antonio y hacer de este MCRC (no dudo que ya lo es) el germen de un movimiento general que haga caer a la corrupta partitrocacia y a la monarquÃa que la sustenta, evitando asà la ruptura de la nación, creo que debemos unir nuestras fuerzas de manera incondicional, apoyando las bases ideológicas que de forma magistral nos expone D. Antonio.
Sólo es mi humilde opinión. Un saludo afectuoso para todos.
agosto 9, 2006 at 7:43 pm
Querido Vicente Dessy Melgar:
Te he mandado dos correos con tus datos para participar en el diccionario polÃtico de la república constitucional. EnvÃame otro correo si tuvieras alguna duda.
Saludos
agosto 9, 2006 at 8:19 pm
Alegria,emoción y esperanza, he sentido al comprobar la vuelta a la acción politica del Maestro Don Antonio Garcia-Trevijano. Disfrutaré de sus escritos y lucharé, en la medida de mis posibilidades, para conquistar la libertad colectiva de los españoles.
!Que viva la Republica Constitucional española!
agosto 9, 2006 at 8:47 pm
Sr.Serquera: leo este blog desde que empezó y sólo he intervenido cuando se estaba hablando de la decencia y leà una opinión indecente. No se puede decir con verdad que se me haya pedido por “personas de todas las edades e ideologÃas que aparque el tema”. Sólo lo pidió don Antonio y, después de su petición, otras personas lo han tocado extensamente. Quiero decir que, en el caso de J.C. Villa, luminosamente. No volveré a molestar, aunque no acepto que yo haya abusado. Usted, tan agrio, me da igual. Para gente tan humanas como Villa, que me pide lo mismo de una manera exquisita, diré que haber tenido en los brazos el cuerpo sin vida de un niño palestino de seis años quizá explique mi vehemencia.
agosto 9, 2006 at 8:59 pm
A Veblen
Las demostraciones con ejemplos son a veces mas convincentes que las apodicticas. Tu dices: “me deja perpleja su contestación, cuando yo he descrito cortesmente, cómo malinterpreta mis palabras”.
1. Quien no expresa bien su pensamiento es raro que pueda comprender el ajeno. Nada se puede describir cortesmente, sino correcta o incorrectamente. Lo contrario de lo cortes nunca puede ser una mala interpretación, sino la descortesÃa.
2. Te deja perpleja mi contestacion porque no estas habituado a que te digan la verdad, no porque mi contestacion carezca de fundamento. Veamoslo.
3. En mi respuesta 93 a Pla y Merino les digo que los sentimientos no son discutibles y que hemos acordado aparcar las ideologias. Y sin estar hablando contigo, metes tu 96 para espetame esta impertinencia: “ha sido usted, don Antonio, el que ha introducido los sentimientos y la ideologÃa al apelar a organizar la decencia”. Aparte de ignorar lo que significa sentimiento, ideologÃa y decencia, todo el mundo puede ver que me estas acusando de decir una cosa y hacer otra, de aconsejar a Pla y Merino lo que yo no practico, en fin, de atribuirme incongruencias o contradicciones.
4. Todos pueden ver si mi respuesta 102 puede dejar perplejo a quien en su comentario 105 pide disculpas por los maltendidos que causa y recononoce que “este hilo del blog ha sido muy esclarecedor y muy valioso para mi en el terreno personal”.
Lamento que no veas en tà las faltas que, sin razón, echas sobre los otros. Siento que el amor de ti mismo supere el que aquà profesamos a la verdad. Comprendo que prefieras recuperar la libertad de decir lo que quieras, donde nadie pueda corregir tus constantes errores.
agosto 9, 2006 at 9:00 pm
A JC Villa (nº 119).-
Vaya por delante mi agradecimiento por algunas de sus indicaciones. Si tuviese que contestar adecuadamente las insinuaciones que me han lanzado Veblen e Isidoro (dos auténticos propietarios en exclusiva de la decencencia: repárese en ello, es algo realmente admirable), esto ya no serÃa un debate. Por eso agradezco unas puntualizaciones que, de hacerlas yo personalmente, se les darÃa inevitablemente una muy otra significación.
Sobre el asunto del uso correcto del lenguaje, en particular respecto al término “Estado” y su empleo adecuado, no termino de comprender del todo las objeciones que formula. Porque no hay duda de que, al menos en un sentido vulgar, cuando nos referimos a una entidad que está reconocida como “Estado” por la ONU, que nombra y recibe embajadores, que contrae obligaciones con otros Estados en Tratados y Acuerdos, pues no parece muy erróneo calificarlo de “Estado”.
Otra cosa será la configuración de ese Estado, sus bases y presupuestos, que puede estar más o menos próxima o alejada de criterios o conceptos genéricos de la TeorÃa PolÃtica o de la Ciencia PolÃtica.
No obstante, si es tan amable, le solicitarÃa alguna aclaración al respecto, en términos genéricos, ya que no hablaré sobre el asunto que me he comprometido a no tratar.
Gracias y
Salud y República
agosto 9, 2006 at 9:04 pm
D. Antonio:
Dos cosas:
La primera es saber si ha recibido mi libro “Democracia Secuestrada”, que le envié a su despacho en Madrid.
La segunda es preguntarle qué puedo hacer para ayudar a la difusión y éxito de sus ideas, que me parecen muy positivas y necesarias para nuestra sociedad. He reseñado artÃculos y pensamientos en mi blog Voto en Blanco y en Periodista Digital PodrÃa hacer más, pero no conozco su opinión sobre la difusión de sus ideas y propuestas fuera de este blog. Me vendrÃa bien conocer su opinión.
Gracias por el alimento intelectual, moral y polÃtico que proporciona a través de La República Constitucional.
Un cordial saludo.
F. Rubiales
agosto 9, 2006 at 9:37 pm
Sr. Merino,
Usted sigue descalificando la opinion de una persona que por respeto a Don Antonio, CuestiON, Isabel, Villa y demas participantes no puede exponer sus argumentos.
Usted esta faltando al respeto de esa persona, que calla voluntariamente, y al de todos los que le pidieron aparcar el tema.
Usted nos dice que lee el blog desde el primer dia con lo cual no es ajeno a lo que nos interesa aqui con lo que su actitud es todavia mas inaceptable.
Usted intenta justificar esta impertinencia continua por motivos sentimentales de los que todos poseemos y nadie aqui hacemos uso de ellos.
Usted intenta disfrazar su impertinencia haciendonos creer que es vehemencia.
Sr. Merino, su opinion quedo clara desde su primera intervencion, por que se empena en seguir monopolizando el debate? A nosotros nos interesa la libertad politica en Espana, luego ya hablaremos de otras cosas, puede respetar ese orden? Puede respetar a los que ya llevan tiempo callados?
Muchas gracias.
agosto 9, 2006 at 9:44 pm
Se inicia un conflicto cuando nos creemos dueños de las palabras que expresamos y de las frases que construimos; pero no debemos olvidar, que ellas contienen miles de relaciones (2ª, 3ª y 8ª). Muchas de las palabras dichas son complementos e incluso suplementos de la esencia planteada.
Como dice J.C. Villa en 119, la comunicación en este Blog se está produciendo en un ámbito (‘Zeitgeist’ le llama él), con enormes lÃmites de precisión, o por decirlo de otras forma somos “deudores” de nuestra cultura y de sus reglas matices e interpretaciones.
Mediante la sinonimia se puede comenzar una valoración (2ª) y terminar en algo disparatado. La vida es un término sin excesiva confusión: o se tiene o no se tiene. Ante este concepto creo que todos los comentaristas coincidimos: es el valor (3ª) supremo. Y afirmo que nadie lo cuestiona. Distinto es, cómo interpretamos el modo en que cada cual defiende ese valor supremo.
Resumo. La vida no es interpretable, la forma de mantenerla protegerla o respetarla, por desgracia, admite miles de palabras. Y en ese debate se pierde la profundidad de la cuestión planteada, a veces nos quedamos en lo accidental o accesorio. Veblen, Merino, Villa, Isabel, AGT no os separa más que ciertos accidentes coloquiales en la defensa de la vida. Saludos.
agosto 9, 2006 at 9:47 pm
A Rubiales
Gracias amigo por tu libro y la dedicatoria. Lo recibà hace poco. Pensaba darte mi opinion cuando lo leyera mas detenidamente. Por lo que he leido, me parece la obra de una persona seria y estudiosa que busca argumentos en las ideas politicas de la gran filosofÃa liberal, para defender la reforma de la MonarquÃa. Es decir, creo que tus ideas no vienen de la observacion de la realidad, sino del deseo de que la libertad politica llegue por vÃa de reforma. De acuerdo en muchas cosas, no en lo primordial.
Creo que tus convicciones, irrealizables en el Estado de Partidos, te impulsaran a ingresar en este MCRC, antes de lo que tu mismo imaginas. Cuando este difundido, y fundado en la Asamblea que haremos en Madrid, su fuerza será tal que ningun democrata podra quedar al margen.
El voto en blanco es una incoherencia para quien rechaza el sistema de eleccion proporcional. Y los partidos estatales jamas renunciaran al instrumento de su poder.
Por supuesto te pido, y todo el MCRC lo agadecerá, que hagas lo que puedas para difundir mis ideas y las del MCRC en Periodista Digital, siempre que eso no suponga la perdida de autonomÃa o independencia de este blog. Gracias y amistad.
agosto 9, 2006 at 10:23 pm
Estimado Pla:
Una comunidad polÃtica puede ser “formalmente” un Estado, en el sentido que Vd. apunta (nombrar y recibir embajadores y ser reconocida como Estado por la ONU), pero no ser un Estado “materialmente”, en el sentido técnico-jurÃdico. Existen hoy distintas TeorÃas del Estado, pero todas ellas tienen en común la concepción del Estado como una organización de la población de un territorio con poder sobre dicho territorio. Es decir, la dirección de esa organización (el gobierno) tiene poder (ejerce soberanÃa) sobre todo el territorio, y ese poder es independiente de culesquiera otros poderes.
Es más, el Estado moderno ya no está basado en categorÃas étnicas o religiosas, sino que es multiétnico; el concepto de la soberanÃa polÃtico-territorial es el fundamento básico de los Estados modernos, de las naciones-estado polÃticas, y no la adscripción a una etnia, “raza” o religión.
Asà pues, cuando una determinada comunidad polÃtica no es una organización territorial de la población de una parte geográfica del planeta Tierra, sino que en gran parte es una entidad extraterritorial basada en vÃnculos de sangre, etnia o religión, y en mitos religiosos acerca de pretéritos ascendientes legendarios por vÃa matrilineal, esa comunidad polÃtica no es un Estado propiamente dicho, en el sentido técnico-jurÃdico; no es un Estado moderno sino otra entidad polÃtica distinta, a la que por comodidad del lenguaje, por rutina, y por el reconocimiento formal por parte de Estados auténticos, se acaba llamando también “Estado”.
Cuando cualquier nacional de cualquier paÃs (sobre todo euro-occidental: Noruega, Suecia, Alemania, Checoslovaquia, España, EEUU, etc.) es un ciudadano potencial de una comunidad polÃtica, por el hecho exclusivo de la sangre y la descendencia matrilineal, difÃcilmente puede hablarse de un Estado auténtico. Si una comunidad polÃtica no tiene Constitución alguna y no se ha declarado ni MonarquÃa ni República, difÃcilmente será un Estado. Si han sido excluidos de la ciudadanÃa todos los habitantes del territorio pertenecientes a un subconjunto poblacional que lo ha habitado durante muchas generaciones, difÃcilmente podemos hablar propiamente de Estado. Si una comunidad polÃtica está sometida a su vez a organizaciones extraterritoriales y transnacionales con poder supraestatal sobre dicha comunidad (consagrado además por las normativas y leyes de la misma), entonces no puede hablarse con propiedad de Estado. Si una organización polÃtica no es la de una población territorialmente definida (aun con limitaciones y desbordamientos parciales), sino que es una comunidad de carácter étnico, “genético-racial” (aunque mÃtico) y religioso, entonces esa organización no puede definirse como un Estado, y menos aún como un Estado moderno. SerÃa algo parecido a los reinos bárbaros de los hunos, los burgundios o los vikingos, pero no tendrÃa absolutamente nada que ver con los Estados modernos, que se han ido estructurando en contra de la extraterritorialidad durante siglos, y polÃticamente a partir de la Revolución Francesa y de las revoluciones liberales.
De hecho, las actuales teorÃas del Estado tienden a dar una visión fuerte del mismo, según la cual las condiciones para hablar de un Estado propiamente dicho serÃan:
1. La población polÃticamente organizada en él abarca a todos los habitantes establecidos en el territorio durante generaciones.
2. Cada uno de los integrantes adultos de esa organización polÃtica tiene alguna forma (por muy indirecta y aun puramente nominal que sea) de influir en las decisiones polÃticas de los dirigentes. Esto, desde luego, no significa que todo Estado deba ser democrático.
3. El gobierno (la dirección de esa organización polÃtica) ofrece un nivel significativo de ordenamiento público, administración y servicios (por muy ineficientes que éstos sean) a los diversos sectores de la población territorial.
Espero haberle aclarado algunas de sus dudas.
Un saludo cordial.
agosto 9, 2006 at 11:11 pm
Creo que los lectores de “La República Constitucional” deberÃan releer el comentario nº 25 del Sr. Trevijano.
En él está explicado con diáfana claridad lo que es la decencia en la vida pública.
De lo que no se conoce, lo mejor es no escribir y afanarse en aprender, para ampliar el poco concepto que se tenga de ello.
Me he ido al diccionario y he encontrado ésta acepción.
Decencia: Dignidad y honestidad en los actos y en las palabras.
Por honestidad a partir de hoy dejo mi pseudónimo de Grazia Deledda y firmaré siempre en éste blog con mi nombre y primer apellido…Juan Moreno
agosto 9, 2006 at 11:46 pm
Mi querido Juan Moreno
Aunque echaremos de menos a Grazis, comprendo y alabo tu decision de se coherente con la decencia, dando tu mobre y apellido para hacer público tu serio compromiso con la liberta politica, la democracia formal y la Republica Constitucional, que son los tres objetivos finales del MCRC.
Te agradezco ademas que recuerdes a los demas el daño que pueden causar las polemicas sobre temas que no estan en el orden dÃa. Tenemos que aceptar una disciplina interior, para no divagar, ni tratar de asuntos teoricos en un foro donde la tentacion de aleccionar nos distrae de la finalidad práctica de este MCRC.
Tienes razon tambien en que la distincion entre decencia social y decencia politica ya ha sido suficientemente comentada. Y lo que esperamos son criterios de organizacion de la decencia social.
La indecencia politica no tiene mas solucion que apartarla del Estado. Y de la decencia intelectual, a mi juicio la más dificil de lograr, trataré en mi articulo de mañana sobre la necesidad del MCRC de organizar las inteligencias. No sabes como aprecio las ayudas del sentido comun y de la modestia.
agosto 10, 2006 at 12:08 am
Estimado Veblen: tu pregunta no la he olvidado, no querÃa contestarte con la primera idea. Para ello, te amplÃo lo que entiendo como modelos conductuales y simulaciones positivistas.
Cada vez que alguien ejerce el poder trata de perpetuarse (quizá por instinto atávico de supervivencia) y por ello crea su modelo de “persona de bien”. Mete la mano en el Poder Legislativo, en el Judicial y en los “media”, favorece o perjudica propuestas polÃticas, impulsa o restringe con parcialidad la economÃa, “adapta” la ley electoral, dispone de la “caja de los dineros”, etc. Ese totalitarismo del poder que pretende que la sociedad civil coincida con la polÃtica, esos modelos fuerzan a las conductas a aceptar y asumir lo que le viene de “arriba”. Una máxima durante muchos años fue: “quien se mueva, no sale en la foto”. Para poder respirar socialmente habÃa que estar cerca de su “perfil” y si no se daba, no se existÃa.
Las normas que publicaba el BOE no eran legÃtimas, yo me atrevo a decir que ni legales, pero esa positivación caló hasta transigir con el “ruido de sables”, la corrupción, el trile, el asesinato y la pérdida de todos los valores que su “norma”, la Constitución del 78, decÃa que se defendÃan.
Los sucesivos gobiernos han seguido la misma senda, creando indecencia como norma de convivencia, arrasando el civismo y pregonando la disciplina de voto AL PARTIDO, no al ciudadano (referendum OTAN). Esa ahormación de las conductas mediante impulsos telepáticos y control de las respuestas, es lo que yo te querÃa explicar. Y lo que rechazo.
Perdona mi tardanza mi extensión y mi redacción. Saludos
agosto 10, 2006 at 1:17 pm
Me entristece que el punto 53, escrito por el compañero Pla, haya suscitado tanta polémica con sus tres postulados, que a mà me parecen de sentido común, y que responden sólo a la racionalidad polÃtica. Me parece que otorgamos al dolor humano una racionalidad y bondad que no tiene por qué tener. Cuando se sufre por la libertad de todos o por amor a los demás el dolor es heroico, y puede ser, efectivamente, paradigma de bondad y decencia. Pero también se puede sufrir por ser un perfecto majadero o por puro fanatismo criminal. Ningún dolor, por grande que sea, suma unos gramos de verdad al fin que pretende. Como hombres sensibles debemos compadecernos y llorar con quienes sufran, independientemente de sus razones, pero no por curar sus heridas y ayudarlos humanamente significa darles la razón. El tema que aquà se ha tocado, y quizás no debÃa haberse tocado, es un tema que no encuentra unanimidad entre los ministros de casi ningún gobierno de Europa; por lo que es normal que aquà entre nosotros tampoco la encuentre. No deberÃamos divorciarnos por ello; toda mi vida he sido pro-israelÃ, pero eso no quiere decir que no tengan sus razones los que están en la otra trinchera. Pero, efectivamente, este no era el tema que tocaba hoy. La decencia, por cierto, también toca con las formas civilizadas del diálogo y el respeto a todos sin menosprecio. Saludos a todos
agosto 10, 2006 at 3:50 pm
Estimado MartÃn-Miguel:
No entiendo por qué el brillante método de análisis propuesto por D. Antonio, consistente en desvelar la falsedad del lenguaje y de la realidad ficcionales del sistema polÃtico español, desmontando la referencia desdoblada de los sÃmbolos de sÃmbolos, no puede aplicarse a otras realidades sociopolÃticas. Es decir, no comprendo por qué el mismo método que nos permite desvelar los mitos y las mentiras constituyentes del sistema polÃtico español no puede o no debe aplicarse para desvelar los mitos y mentiras fundantes de otras sociedades polÃticas (en este caso no estarÃamos haciendo ideologÃa, sino un análisis cientÃfico y objetivo). La pretensión última no serÃa emitir jucios morales ni proponer una lÃnea concreta de actuación, sino sencillamente conocer la verdad, caiga quien caiga. Pretender soslayar cualquier análisis racional que no se ajuste a valores y conceptos simbólicos establecidos a priori no me parece demasiado compatible con el ideario republicano.
En tal caso, está claro que me he equivocado de movimiento. Por ello pido disculpas a todos y les deseo toda la suerte del mundo en su proyecto, aunque yo no participe en él.
Un saludo.
agosto 10, 2006 at 4:01 pm
Querido Villa,
No creo que nadie haya puesto en cuestion su analisis sobre el Estado, que me ha parecido extraordinario. Yo siempre he estado de acuerdo con todo lo que ha dicho y el MCRC se ha enriquecido con cada uno de sus comentarios. Yo mismo tomando su referencia a Ricoeur en el anterior articulo he hecho una entrada en el diccionario politico llamada Ficcion politica que me gustaria que matizara o corrigiera. No entiendo su ultimo comentario, ya que todos le consideramos uno de los mejores en este MCRC. Yo creo sinceramente que este es su movimiento. Le dejo mi email por si quiere comunicarse en conmigo en privado ds427@cam.ac.uk
Con admiracion.
agosto 10, 2006 at 4:09 pm
Mi querido Villa
No puedo comprender tu extravante reaccion. Dentro del MCRC caben todas las posiciones ideologica. La opinion de Martin Miguel, como el mismo dice, solo le comprete a él. El MCRC no habla por su boca. Yo soy su portavoz, hasta que se funda en Asamblea. Si te excluyes, será por otro motivo. Pues el que alegas pareceido cogido por los pelos, como los pretextos.
No deseo que nos abandones, pues tu eres algo serio para mi. Recapacita y dame la alegrÃa que espero. Verás que en el articulo de hoy trato precisamente de los recelos imaginarios entre egoismos inteligentes a largo plazo. Y la asuncion de cualquier ideologia es un egoismo a largo plazo. Con verdadero afecto y admiracion, Antonio.
agosto 11, 2006 at 3:16 am
A David Serquera y D. Antonio:
Agradezco enormemente sus comentarios y reconozco lo extravagante y extemporáneo de mi respuesta. Como ha señalado D. Antonio con sutil penetración, mi posible desvinculamiento respecto al MCRC no tendrÃa nada que ver con ninguna caracterÃstica de este movimiento ni con las posiciones ideológicas de ninguno de sus miembros, sino por otros asuntos completamente ajenos al MCRC.
De todos modos, ninguna de las ideas que expuesto son originales mÃas sino que están extraÃdas en su totalidad de diversos autores. Entre ellos, el mencionado Avishai Margalit (filósofo “judÃo” y a la vez muy crÃtico con el Estado de Israel). Mi único mérito consistirÃa en haber sintetizado con mayor o menor fortuna lo que dicen esos autores. Nada más. Si he llegado hasta ellos y sus ideas ha sido por un arduo esfuerzo de autodidactismo, y aún no estoy seguro de si les he comprendido bien o no.
En cualquier caso, lo que el MCRC demuestra dÃa a dÃa es que pueden defenderse posturas ideológicas totalmente contrapuestas desde una igual inteligencia, decencia y dignidad. También, que ni siquiera un análisis cientÃfico y objetivo puede alcanzar una validez universal, y que otros análisis igualmente cientÃficos y objetivos pueden producir conclusiones contrarias. Por ello, desde este mismo instante el MCRC está haciendo una decisiva contribución a la democracia y la libertad.
Un afectuoso saludo a todos.
agosto 16, 2006 at 5:16 pm
La decencia ha de actuar a través del sentimiento. Si este se hace ajeno a lo que pasa y va ocurriendo; vendrá por la mortecina divulgación de las noticias politicas seleccionadas en diarios y noticairos radiofónicos no respirarse públicament.Entonces, la palabra como formulación explicita, valiente y racional no saldrá a enfrentarse dialécticamente a este conjunto de certidumbres falsas y al estado gradual de adormecimiento del pensar humano; para incumplir este vaticinio, harÃa falta no solo pensar en lo que pertenece a la esfera de lo privado en estas cosas y sus dudas, y sus trampas; sino que también esta instancia naturalmente activada por el conjunto humano propague su extraterritorialidad individual ,y convierta el diálogo y el escrito, como lugar e instrumento dónde las cosas del sentimiento nos vayan haciendo a todos, también públicamente decentes. El sentimiento de la decencia ha de cumplirse fuera del ámbito doméstico, con el significado de no dejar las cosas para más adelante, pues a veces los cambios necesitan de la palanca de la emoción y de la necesidad. Y esta si sólo queda para uno no llega a nada más que al aburrimiento o al hastÃo o al desconsuelo. Algo de eso en la sociedad hérida hay.Y también ganas de que eso otro vaya trocando las vidas en otra cosa.
agosto 16, 2006 at 10:41 pm
El sentimiento no puede ser más que bueno para que preexista en él la actitud decente.Si hubiera un sentimiento innoble-demasiado proximo al cálculo e interés para uno mismo- la caracterización seria indecente. No hace compatible a la decencia la asumción del interés solitario como móvil intelectual. El interés ha de ser promovido por muchos, confluyendo en principios y convertido en generosidad y sinceridad por las palabras para que la decencia tenga su lugar serio en la acción polÃtica. Y no solo debiera ser asumido como comienzo sino como aglutinante permanente de la acción individual, convertida libremente en acción general.Reflexión y análisis de lo dicho sobre lo conseguido, de lo conseguido ante lo anhelado.
agosto 17, 2006 at 1:05 pm
La decencia como todo sentimiento humano no puede partir de un apriori natural; esta no crece espontáneamente; si fue semiento y ahora fruto alto y lozano, lo fue por pasar por el tamiz de la reflexión y el control interno de cada individuo en su construcción posterior; su savia necesaria es la sugestión.Sugerir con las palabras de quienes saben, luego internamene oir esas mismas palabras, puestas a discutir con lo que uno mismo sabe o a aprendido y finalmente impregnarse de este reloj de la decencia para no dar las horas equivocadas, o voces estemporáneas sin ritmo ni tino. La decencia como relación causal del sentimiento con la acción se prueba por sus resultados y por el sabor que deja en la opinión pública. Sabor que de todos puede ser explorado pues no puede haber decencia sin poner transparentemente los fines, los utiles y los principios boca arriba al alcance de todo; de todos los oidos, bocas, ojos y sienes.
agosto 17, 2006 at 1:32 pm
La decencia una vez probada y comprobada no puede más que actuar por el ejemplo y su plena traducción en acciones polÃticas. Puede haber error, pero aún asà el sentimiento de decencia- sentido común o sensatez, pues- devolverá al movimiento de gravitación ciudadana a la secuencia de actos politicos posteriores.Un error se corrige con su acierto posterior, aqui está la decencia. Un error no puede ser nunca indecente, podrÃa tener aspecto de eso;la indecencia tiene que ver con los motivos o móviles no sabidos, escondidos y parciales de quienes se mueven en la polÃtica sólo por particularismos; la oscuridad de la intención demuestra y pronóstica tanto su insinceridad como los pasos equivocados. Luego el escenario politico, se encargará de borrar añadiendo más oscuridad a esos pasos dados, y aparecer las consecuencias como queridas , o naturalmente previstas por el discurrir, ajeno al hombre ,de la vida.Como si se buscará un tercero, no humano; ya se sabe la fuerza de la naturaleza en el lugar de las implicaciones humanas.
agosto 17, 2006 at 10:15 pm
La decencia como presentimiento de la necesidad de que algo deje de actuar con supuesta inocencia y mano abstracta. Recobrar la cordura. Replicar con nombre diferente a cuanto de falso o dirigido por la inercia tenga en el catalogo de frases sucedáneas la reacción ineficaz y acomodaticia. La decencia con nombre aún provisional, se busca en el corte de esta baraja-siempre la misma- trucada de la PolÃtica española.
diciembre 22, 2007 at 11:28 am
Muy Sr mio:Lo que tengo totalmente claro, es que la Republica sera la futura forma de Estado del pueblo español y si ,el futuro nos deparara una union iberica, se fundaria una Republica Iberica Federal.Yo,participo por mis creencias politicas en la Institucion republicana para modelo de Estado,pero con las experiencias historicas pasadas con el fracaso de la 1º Republica,que degenero en una anarquia por el cantonalismo,y la 2ª Republica por la polarizacion de España en dos bandos,con el lema de Larra:”Aqui yace media España,murio de la otra media”seria necesario que se comprenda que la Republica es una Institucion donde caben todas las ideologias,por muy anacronicas y caducas que sean y con el mero hecho que un ser humano nazca o resida en un Estado, tiene derecho a ser respetado en el ejercicio pacifico de sus ideas politicas siempre que estas no sean constitutivas de delito contra las personas o el Estado.Fdo:Julio Reyes Rubio
He terminado un libro,que se publicara recientemente sobre un proyecto futuro de Iberismo con un idea ambiciosa de reencuentro de la futura Iberia con la comunidad de pueblos de sus raices,y un acercamiento real a las nuestras, de origen islamico.Actualmente ,he publicado el libro del que soy autor/editor,muy difundido por Internet y de venta en las principales librerias: “Al-Andalus:En busca de la identidad dormida”EXPONGO MIS IDEAS DE PAZ Y DE CORDIALIDAD ENTRE CIVILIZACIONES.Saludos