LA SOCIEDAD FAMILIAR

La concentración de fieles en Valencia con el Papa en defensa de la familia tradicional, pone de actualidad la reflexión sobre la sociedad civil y los elementos sociales que la componen. Pues no basta con decir que ella es todo lo que no está incorporado al Estado ni ligado orgánicamente con la comunidad nacional, para saber cuales son sus contornos precisos y percibir la naturaleza de sus funciones privadas. El estudio de la sociedad civil, de lo no oficial, comienza por el de su núcleo primario, la familia.

En la afluencia de católicos a Valencia se ha formado una masa social con la significativa participación de tipos representativos de tres sociedades: la de fieles, la familiar y la juvenil. ¿Pertenecen estas tres sociedades a la sociedad civil? La respuesta ha variado con los tiempos. Eliminada hoy la antigua dicotomía societas civium-societas fidelium, la cuestión se reduce a la sociedad doméstica y a la juvenil. Esto no significa que la sociedad de fieles haya dejado de ser cuestionada como elemento de la civil, pues la dimensión religiosa en el catolicismo no se extiende sobre la sociedad económica como en el protestantismo. Lo católico no ha sido factor genético ni funcional en el nacimiento y desarrollo del capitalismo.

La sociedad doméstica tuvo un rol primordial en la producción y consumo de mercaderías en las ciudades griegas. Hasta el punto que le dio su nombre de economía. Luego, el modo de producción artesanal labró la fortaleza de los lazos familiares. Hasta que la revolución industrial hizo del hogar, desplazado de su lugar vecinal, el purgatorio de la nueva condición obrera. Con mujeres y niños cubriendo su indigencia con solidaridad de clase, se acunó la esperanza en el paraíso anarquista de los artesanos o en el mundo socialista de los proletarios. La familia conservaba con la nueva miseria la tradición que disolvía la reciente riqueza. El grupo parental, al dejar de ser sociedad doméstica (económica), se desvanecía en la sociedad civil. Los sindicatos forzaron al Estado a satisfacer las necesidades vitales de las familias marginadas del progreso industrial. Y Hölderlin cantó la tragedia de que del Estado se hiciera el paraíso de los que lo negaban.

El trabajo de la mujer, las guarderías, la escolarización precoz, las separaciones con hijos menores, las parejas de hecho, la falta de empleo juvenil, la permanencia de los hijos mayores con sus padres, la incomunicación ante el televisor, el horror de la juventud al aburrimiento, la búsqueda de emociones en la droga o la violencia, la ausencia de ideales de vida interesante, han provocado la crisis sentimental y social de la familia, justamente cuando vuelve a ser, con la economía de consumo, la sociedad doméstica que mantiene la demanda como en la ciudad griega.

Esta contradicción entre la disolución de la familia y la necesidad de mantenerla activa en la sociedad civil, como unidad de consumo en el mercado (la cesta de la compra), puede explicar que, en un clima social de atonía del sentimiento religioso, el mismo Gobierno laico que legaliza el matrimonio homosexual propicie y financie la concentración católica de Valencia. Los partidos estatales no perciben, porque no hay sociedad política que lo exprese, la trascendencia que recobra la familia, con independencia de toda idea religiosa, como elemento activo en la sociedad civil de la moderna economía de consumo.

48 thoughts on “LA SOCIEDAD FAMILIAR

  1. Juan A. Rodríguez Molina says:

    Cuando se trata de perfilar una teoría (que es de por sí acción) para poder ponerla en práctica, me parece que no conviene ser idealista. Aquí se está reconociendo que la expresión “sociedad civil” es difícil de definir y, sin embargo, se comienza por la familia. Reconozco que no termino de ver por qué, si lo que al fin y al cabo se pretende es que esa sociedad civil, por así decirlo, se meta en política sin cometer sus tradicionales errores, se cometan tradicionales errores de la teoría política. La tríada Familia, Municipio, Estado puede ser muy bonita, pero no tiene ninguna realidad histórica consistente; sobre todo si se la ve como una sucesión progresiva. La familia tiene mucho más que ver con la biología que con la política (por eso, seguramente, es muy perspicaz y atinada la contradicción advertida por D. Antonio entre disolverla y mantenerla activa por impura —repito: impura— cuestión económica).

    D. Martín-Miguel nos recordaba al sobrevalorado Locke y al demasiado olvidado Fustel de Coulanges; sin entrar en detalles, a pesar de la honda y favorable impresión que me causó La ciudad antigua, debo decir que es muy discutible, historiadoramente hablando; entre otras cosas, dar tanta importancia a las creencias resulta en exceso idealista, incluso para la época de la que trata. Pero es que, además, debe advertirse que ni en la polis ni en la cives era la familia la admitida, pues ni las mujeres ni los niños tenían la condición de ciudadanos. Afortunadamente, los niños siguen sin tenerla, y no demos ideas a nuestro ínclito Gobierno. Por supuesto, que esos niños serán los futuros ciudadanos y no conviene dejar su educación en manos de expertos —no pretendo minusvalorar a la familia como institución social; en todo caso a los pedagogos profesionales—, pero que lo privado se relacione con lo público es, uno de los presupuestos de lo político, nada más. Al menos, según Freund, que ha meditado mucho sobre ello. Quedan más presupuestos y más esencias.

    Sincera, aunque polémicamente, creo que sociedad civil es una expresión, además de algo redundante, producto del confuso pensamiento filosófico de la Ilustración y, consiguientemente, del no menos confuso pensamiento político del Liberalismo. Suponía yo que en este blog no iba a encontrar las piedras de siempre y en las que tanto tropieza la teoría; en general, no sólo la política. Espero seguir suponiéndolo. Pero una de las consecuencias de tales pedruscos es diferenciar naturaleza e historia y manejarlas como si fueran mundos paralelos o mezclándolas impunemente. A mi juicio, la familia ofrece un campo sin igual para tales ejercicios y resulta, por tanto, una pista de patinaje más que una base firme para teorizar sobre algo tan… poco firme; no nos engañemos.

    Salud

  2. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    Estimado Juan Antonio: Tanto la pólis como la civitas son construcciones fundamentadas en agrupaciones de familias ( fratrías y curias respectivamente ). Los Quirites ( derivado de “coviri”, o grupo de padres de familia ) son “cives cum familia”. “No hay sociedad civil sin familias” ( T. Mommsen )

  3. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Rodriguez Molina

    El hecho de que comience mis analisis de la sociedad civil por su elemento primario, no quiere decir que le atribuya funciones publicas, como pareces creer, ni que la considere politizable. La atenta lectura de mi preve artículo debería bastar para percibir que mi enfoque se aparta por completo del topico. Si hablo de la cesta de la compra, del matrimonio homosexual, de la falta de empleo juvenil, de la droga y la violencia, como podía haber citado al aborto o la adopción, estoy poniendo de relieve que la dimension politica de estos asuntos familiares debe ser tratada en el seno de la sociedad civil, antes de que los partidos estatales los resuelvan, por demagogia electoralista o prejuicios ideologicos del pasado. Quien no perciba que los partidos estatales no son representativos de la sociedad (sistema de listas) y de que ésta es la fuente de legitimacion de la sociedad politica, inexistente en el Estado de Partidos, no puede entender que mis análisis de la familia, como los que haré de la juventud, de las profesiones, de los jubilados, y de los demas sectores sociales, son indispensables para que pueda ser comprendida la futura llamada del MCRC a su participacion en la conquista de la libertad politica (hoy solo la tienen los partidos) y de la Republica Constitucional. Todo lo nuevo tiende a ser juzgado por la viejo. Lo esperaba, y no me incomoda. Gracias.

  4. pepe fernández says:

    Lo que estoy aprendiendo con los artículos de Don Antonio no tiene precio, espero impaciente la continuación prometida de la disección conceptual de la sociedad civil paso a paso así como un pequeño manual de principios prácticos a mayor beneficio del MCRC.

    En lo que tiene de interés para el MCRC la familia, en mi opinión, se define negativamente. Son los problemas producidos por la monarquía de partidos los que definen a la familia en Espana, pongo un ejemplo, en el ámbito europeo es impensable que un vástago siga con los padres hasta bien pasados los 30 años, como sucede aquí, en Holanda pais calvinista o bien Austria, país católico, los hijos suelen abandonar la casa familiar con 18-20 años. Esto sin duda aumenta la importancia de la familia en España, incomparablemente mayor que en Holanda, Inglaterra o Austria, a la vez que lastra a la sociedad civil con falta de dinamismo y conformismo, los mejores alidados para un sistema monárquico oligárquico y caciquil como el nuestro.

    La familia se define negativamente por los problemas del español, que son sociales y económicos, en nuestro país son la insolidaridad de la sociedad, un mercado laboral abusivo y la especulación de la vivienda los que convierten a la familia en la más importante institución social y aliada ,contra su voluntad, de este régimen de monarquía de partidos.

  5. Raul Alfaro says:

    Estimado Antonio y estimados lectores:

    Me gustaria compartir mi experiencia con ustedes, que aunque ya antigua pienso que aportara otro punto de vista, quizas no tan docto..
    Pues en el año 68 durante mi obligado exodo economico en Alemania, en una de tantas charlas con los compañeros de trabajo, que me resultaban bastante pedagogicas al poder conocer otros puntos de vista, pues me comentaban los alemanes que de las pocas cosas que nos envidiaban a nosotros era nuestra sociedad familiar, por su cohesion, por su fuerza tanto social como economica y eso era algo que ellos no tenian, con certeza la cultura sajona o la prostestante propician en gran medida el desarrollo capitalista, pero me sorprendio que envidiaran nuestra (de aquella) atrasada españa.
    Y personalmente no creo que sea por la naturaleza cristiana de la familia española, sino por su arraigada tradicion social y cultural. Algo digno de ser defendido y promovido como base de sociedad prospera.

  6. pepe fernández says:

    Estimado Rául Alfaro,

    Pues mi experiencia es más bien otra, por aquí les cuento que un hombre de 30 años se considera un mozuelo en España que sigue viviendo en casa de sus padres con hermanos y abuelos y me se quedan en estado de shock.

    Vivo en el sur de Alemania trabajando en i+d.

  7. Juan A. Rodríguez Molina says:

    Estimado Martín-Miguel: En efecto, no hay sociedad (civil, militar o mafiosa) sin familias, pero tampoco hay familia sin un pater. Trasladar la estructura organizativa de la familia a un ámbito mayor es lo que da origen a la polis y la civitas (no cives como escribí, erróneamente). Además, una fratría ya supone un ámbito superior al de familia nuclear, que es nuestro concepto de familia.

    Que hablara de pistas de patinaje no quiere decir que el asunto carezca de interés, ¡ni mucho menos! Quiere decir que las apariencias engañan, con o sin microscopio —como decía uno de los más agudos ilustrados. Si para hablar de política hemos de remontarnos al ADN mitocondrial… no sé si alguno de nuestros nietos pudieran empezar a discutir ya sobre política, propiamente hablando.

    Por otra parte, me parece muy acertado el juicio de Collingwood sobre Mommsen, «con mucho el más grande historiador de la era positivista» y que, por tanto, hace extensivo al positivismo entero: «combinación de maestría sin precedentes en problemas a pequeña escala con debilidad sin precedentes en el manejo de problemas a gran escala» (Idea de la historia, p. 133-134).

    En fin, acaso la familia, si no el individuo, sea la unidad básica fundamental de esa sociedad civil tan del gusto liberal (al menos, en teoría), pero no de la sociedad política (la ciudad, si queréis); que, si no me equivoco, es la que nos interesa. ¿Acaso no se ha acusado a muchos de nuestros monarcas de practicar una política familiar y carecer de visión de Estado? ¿No es éste, por cierto, el defecto de casi todos los empresarios y, “por extensión”, del liberalismo económico?

    Salud

  8. Raul Alfaro says:

    Obviamente en el año 68 el estado de la sociedad española no era el actual, la unidad de la familia era otra y el desarraigo no era tan acusado como hoy en dia.

    Comparto tu experiencia sobre el estado actual de la familia, tendremos que agracerselo a la super-especulacion reinante y al sub-empleo especialmente para los jovenes. Productos todos de nuestro sistema partitocratico y caciquil que promueve la corrupcion inmobiliaria (Marbella es el mejor ejemplo) y el empleo basura.

  9. Eduardo says:

    Estimados contertulios

    Lo de Valencia tiene un sentido político, o quizás anti-político, ante todo. Algunos “ministros” de la Iglesia han presentado estos actos como una forma crítica bastante explícita del “individualismo”. Al poner el acento en la unidad familiar doméstica, la Iglesia encuentra un ámbito de contrapoder desde el que plantar cara al poder político, al estado.

    Desde la revolución, el individuo (Declaración Universal de Derechos del Hombre y del Ciudadano) pasa a ser la unidad política mínima, eliminando (al menos en teoría) a las antiguas unidades, los grupos y las corporaciones. No hay que olvidar la oposición inicial de la Iglesia a estos “derechos humanos” vinculado con la revolución.

    En el estado monárquico partitocrático está claro que las unidades políticas no son ni los individuos, ni las familias, sino los partidos y sus grupos de clientes privados o públicos. Al invocar el poder de la familia, entendida a su manera -aunque apelando al “derecho natural”-, la Iglesia afirma su posición frente al Estado. No hay por qué presuponer “armonía” entre el Estado y la Familia. Ya decía Hegel que las madres son las enemigas del estado, porque no desea que sus hijos mueran en la guerra…

    Salud.

  10. Pla (Club Republicano) says:

    Las reflexiones sobre la sociedad civil que se han sucedido en estos últimos artículos de García Trevijano, plantean, a mi entender, el problema político central de Europa y España. Las revoluciones liberales de los siglos XVIII y XIX no está claro que resultasen tan triunfadoras como todas las apariencias parecían indicar. Los elementos propios de las sociedades despóticas del Antiguo Régimen han seguido teniendo una considerable vitalidad. Y las realidades totalitarias del siglo XX constituyen un dato de referencia ineludible.

    Las sociedades civiles de los países europeos que, en el siglo XVIII, se plantaban romper las viejas ataduras para que la libertad facilitase el progreso material y moral, no está nada claro que hayan conseguido imponerse. Las sociedades civiles siguen siendo casi todo en nuestros países, pero políticamente se hallan reducidas a mínimos, suplantadas, limitadas, invadidas …, se les niega el poder estar repersentadas en la sociedad política y se las discrimina y ridiculiza con frecuencia, pero siguen siendo básicas para el mantenimiento de las estructuras, de nuestro nivel de bienestar, etc…

    La familia, la empresa, el individuo, y las demás instituciones básicas de la sociedad civil (contratos, propiedad libre, etc…), son constreñidas sistemáticamente, en Eapaña y en otras muchas partes de Europa, pero sigue siendo la acción económica de esa sociedad civil la que mantiene la cosa en funcionamiento.

    No parece que hayamos avanzado tanto, en lo político desde el siglo XVIII.

    Salud y República

  11. Thulio says:

    Las unidades de medida de ciertos conceptos han cambiado. La pulgada, el palmo, la vara, la legua, el celemín, la tonga, etc. no se usan hoy, son unidades de otra fecha. Como sabemos hasta el metro hoy es un múltiplo de una longitud de onda y no la diez millonésima parte de la longitud de un meridiano terrestre, o la longitud de una barra de platino-iridio que se guarda en Paris.

    La familia es un concepto social y temporal, que en ciertas culturas y en cierto tiempo representaba una realidad distinta, a la que se observa hoy.

    Las familias monoparentales, la de homosexuales, la tradicional, la de vientre de alquiler, la clónica, la adventicia, agnaticia, cognaticia, “sin papeles”, etc. el concepto sigue en nosotros tratando de representar el de nuestra infancia; pero eso ha cambiado, o lo que es peor han transformado el término y le han dado matices impropios y confusos.

    Sexo XX XY ya no vale, ahora se habla de XXY o XYY o XYX o XXX y así de forma indeterminada y absurda (2ª).

    La familia como unidad básica de acción social, ha de ser reinterpretada y su fuerza reconsiderada. La Sociedad Civil tiene unos cimientos “raros” (5ª) y las motivaciones o desánimos son alienantes ante la regeneración democrática.

    Los intereses y las pasiones de esas unidades son más amplios, diversos e incluso enfrentados, que hace cincuenta años, no ya en España, en muchos sitios. Buscar el gozne que articule, con esos mimbres, una sociedad diversa, libre, igual y activa, es εÜ?ηκα de la acción política del S.XXI. Saludos.

  12. Juan A. Rodríguez Molina says:

    A García-Trevijano

    Entiendo que no le «incomoda» porque lo conoce («Lo esperaba»). Lo suponía; en realidad, no me dirigía únicamente a usted. Pero eso de que «Todo lo nuevo tiende a ser juzgado por lo viejo», ¿no contradice (o puede llevar a contradicción) una de tantas de sus afirmaciones con las que estoy completamente de acuerdo: revolución sin tradición no pasa de ser mera rebelión?

    Lo digo porque no estoy muy seguro de que «los partidos estatales no [sean] representativos de la sociedad», y, sin embargo, discrepo rotundamente de que esa sea «la fuente de legitimación de la sociedad política»; eso es una usurpación, no sólo del actual Estado de Partidos, sino de la paupérrima teoría política dominante desde el s. XVI. ¿No es un error distinguir, en una sociedad civilizada, un apartado civil y otro político? No es esa la tradición política. Me parece. ¿Por qué lo más viejo ha de tener apenas cinco siglos, como mucho? Si en un Estado de Partidos no existe la sociedad política no será culpa del apartado político, sino del civil. ¿Acaso es esto lo que usted llama juzgar lo nuevo por lo viejo? Habrá, pues, de cambiar lo civil para que se transforme lo político; pero ¿acaso no están compuestos ambos apartados por los mismos elementos?

    Salud

    P.S.: No sé si me he expresado bien, veo ahora algo de galimatías en mis preguntas y respuestas. Quiero decir: ¿Tiene el pueblo el gobierno que se merece? Aquí todos parecemos negarlo, pero puede que no todos por lo mismo. (¡Bueno!, no sé si lo he arreglado o estropeado).

  13. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Pepe Fernadez

    Por fin, por fin, se comprende lo que digo. La identificacion de la familia con el sistema o la teoria liberal, no se deduce de mis articulos, donde uní la fortalez del lazo familar primero a los artesanos y luego a la miseria del proletariado. Esto no lo aprendí en libros de filosofia, sino en las novelas de las grandes cescritores q elpid. l

  14. Raul Alfaro says:

    A Thulio que decia:

    “La familia es un concepto social y temporal, que en ciertas culturas y en cierto tiempo representaba una realidad distinta, a la que se observa hoy”

    Pues resulta que en nuestra cultura el cultura el concepto de familia esta basado en principios de sostenibilidad biologica y economica..quiza en otras culturas como la arabe la poligamia sea lo aceptado socialmente, pero nuestra cultura es la occidental y esta hecha en base a la naturaleza del ser humano, no puede haber una nueva vida sin una madre y sin un padre, asi pues no puede haber familia sin estos dos, de la union de dos hombres nunca saldra nueva vida…
    Si perdemos el norte de nuestra naturaleza humana y nuestra cultura occidental nos globalizaremos en una “melting pot” sin defensa ante el capitalismo de barra libre…

  15. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Pepe Fernadez

    Por fin, por fin, se comprende lo que digo. La identificacion de la familia con el sistema o la teoria liberal, no se deduce de mis articulos, donde uní la fortaleza del lazo familar, primero a los artesanos, y luego a la miseria del proletariado. Esto no lo aprendí en libros de filosofia, sino en las novelas de Dickens y otros grandes escritores.

    He dicho muchas veces que las ideas no generan ideas nuevas. Son lo hechos lo que crean las ideas y no a la inversa. La mayor parte de mis ideas, no vienen de otras ideas, sino de la directa obervacion de los hechos de existencia o de experiencia. Describiré la sociedad civil que veo, no la que existió en otras epocas, ni la que inventa la filosofía ideologica. Gracias, Pepe, por indicar la finalidad practica de mis reflexiones sobre la sociedad civil.

  16. David Serquera says:

    Colega Pepe Fernandez,
    Creo que das en el clavo al definir la funcion de la familia producto de la monarquia de partidos. Lo que esta claro es que este tipo familiar, pista de aterrizaje de los mass media y aliado del especulador urbanistico, no va a llevar a la sociedad civil a romper con la servidumbre voluntaria. Si los padres de familia espanoles hicieran como los ingleses o los holandeses y les dijeran a sus hijos cuando llegan a los dieciocho, bueno es hora de que te busques la vida, ya no debes vivr bajo nuestro techo, las aberraciones urbanisticas se habrian moderado, y la economia se habria desarrollado de forma creativa. En lugar de eso, los padres han dicho a sus hijos, quedate en casa preparando oposiciones al cuerpo de funcionarios del estado (de la familia al estado), etc. etc., por no aburrir no continuare.
    Querido Pepe a que te dedicas exactamente? yo estoy haciendo single molecule AFM en Cambridge.
    Un saludo.

  17. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Rodriguez Molina

    Lo nuevo y lo viejo no es lo revolucionario y lo tradicional. No hay contradiccion. Solo digo que una nueva idea tiende a ser juzgada con los criterios de las ideas conocidas. Es inevitable. No porque lo nuevo requiera un periodo de asimilacion, pues si es evidente debe ser aceptado inmediatamente, sino porque todo lo que juzgamos sin haberlo pensado por nosotros mimsos, lo hacemos con preconceptos o prejuicios asumidos sin conciencia crítica.

    Nadie puede sostener de buena fe que los partidos estatales representan a la sociedad, aunque sean representativos de la deficiencia politica de sus electores. Las voces representante y representativo no significan lo mismo. Y si niegas que la sociedad civil, tanto en el significado de civilizada como en el de productora del conflicto social, es la unica fuente de legitimacion de la sociedad politica (que no es el Estado), aparte de que niegues lo mejor del pensamiento de la derecha y la izquierda (Gramsci), suprimes de un plumazo nada menos que el lugar y la función de la opinión publica.

  18. Maria Fernández says:

    Buenas tardes a todos.

    Si en el 68 como dice Raul Alfaro, nuestros amigos europeos admiraban nuestro modelo familiar, hace 12 años yo constaté ésta misma percepción. Dudo que hoy sea lo mismo. Con tantos modelos con el mismo nombre,
    esto parece una clonación muy inadecuada.

    Familia en este pais, siempre se entendió hasta ahora como la unión de un hombre con una mujer, sus hijos, abuelos , tios, primos y demás.El nucleo fuerte donde el amor,la sangre, la unión fijan las bases de una educación de buenas maneras y costumbres sanas que ningun tipo de poder ni siquiera el mediatico (hoy por hoy el más fuerte y el lavadero de cerebros por excelencia) puede disolver.

    Otros modelos de convivencia que existen tienen que tener un nombre pero no precisamente FAMILIA, copiar nunca ha sido bueno. La imaginación y el intelecto está justamente para idear y acuñar nuevos términos apropiados a cada situación, que veo que en este pais andamos muy escasos dado que el chuleteo abunda, y luego dicen de los jovenes, son el vivo ejemplo de sus ejemplos anteriores, asi que antes de criticarles tendremos que mirarnos a nosotros mismos.

    Por cierto, soy muy de pueblo y de campo y muy observadora de la madre naturaleza. Jamás he visto a ningun animal de igual sexo copular, en mi vida señores y señoras. Esto me hace pensar, que siendo animales de base todos, no estaremos más a la cola por el final que al principio en este tema.

    Ea señores como digo yo al grano, y lo bueno si breve dos veces bueno.

    Un saludo.

  19. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Maria Fernandez, es muy agradable encontrar entre estas visitas la de personas sinceras que, sin pretensiones intelectuales, nos piden, como hago en todas mis publicaciones, que el vocabulario y las ideas se apliquen con distinción a las realidades que designan o explican. Gracias por tu clara opinion sobre la familia.

  20. Grazia Deledda says:

    A Rodriguez Molina

    “Lo nuevo y lo viejo no es lo revolucionario y lo tradicional. No hay contradiccion. Solo digo que una nueva idea tiende a ser juzgada con los criterios de las ideas conocidas. Es inevitable. No porque lo nuevo requiera un periodo de asimilacion, pues si es evidente debe ser aceptado inmediatamente, sino porque todo lo que juzgamos sin haberlo pensado por nosotros mimsos, lo hacemos con preconceptos o prejuicios asumidos sin conciencia crítica.”
    ====================================================
    Esta es la causa de la mayoría de nuestras contradicciones.
    Desprogramarse es tarea sumamente laboriosa.

    Gracias por la labor de ayuda.

  21. Lo quiero ya says:

    Señores:

    Yo para encender la televisión uso un mando a distancia. El agua me sale por el grifo. Me dan dinero en el cajero automático.

    ¿Me van a negar en la cima del progreso que una perra y yo mismo seamos una familia?

    Es que me da un ataque de nervios, vamos.

  22. juan a. jiménez says:

    Dispuesto el Sr. Trevijano a definir un concepto/conjunto (La Sociedad Civil) por sus elementos, dejemos que la familia sea el elemento i-ésimo. Como quiera que existen variaciones del concepto, se deberá abrir un corchete que defina las propiedades de la variante. Es importante saber si el elemento es verdadero o falso, esto es, si pertenece o no al conjunto. El resto es un ejercicio un poco pedante. Adorna pero no añade verdad/falsedad a la definición.

  23. juan a. jiménez says:

    Dispuesto el Sr. Trevijano a definir un concepto/conjunto (La Sociedad Civil) por sus elementos, dejemos que la familia sea el elemento i-ésimo. Como quiera que existen variaciones del elemento, se deberá abrir un corchete que defina las propiedades de la variante. Es importante saber si el elemento es verdadero o falso, esto es, si pertenece o no al conjunto. El resto es un ejercicio un poco pedante. Adorna pero no añade verdad/falsedad a la definición.

  24. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Juan J. Jimenez

    La respuesta anterior, como habrá comprendido, iba dirigida a la perra.

    La descomposicion de la sociedad civil en sus elementos puede dar a lo sumo, si es correcta, una vision analitica. Ese no es mi proposito. Para eso están los sociologos. Lo que trato de conseguir es una comprension dinámica, funcional y sintética de la sociedad, que aclare sus contradicciones y señale las fuerzas sociales que, ignoradas o disminuidas por la Monarquía de Partidos, puedan entender y apoyar a un MCRC, que no resolverá sus problemas, pero quiere conquistar la libertad de que carecen para que ellas mismas los resulven o mitiguen.

  25. Juan A. Rodríguez Molina says:

    Me gustaría aclarar un malentendido, seguramente provocado por el confuso párrafo central de mi última intervención. Espero que la inevitable referencia al anarquismo no se entienda como un querer discutir sobre él, sino más bien como comentario/explicación/pregunta a (si no he entendido mal) la «desprogramación» mencionada por Grazia Deledda y las frases de García Trevijano que cita.

    ¡Cómo voy a negar que la sociedad civil sea la única fuente de legitimación de la sociedad política si no sé lo que pueda ser aquélla! A quien endosaba más usurpación que legitimidad era al Estado de Partidos por abusar de una deficientísima representación, que no representatividad, perfectamente legal. No obstante, lo que hago también, con toda mi buena fe, es dudar que los partidos no sean representativos, tengan o no representantes, de la sociedad de la que forman parte. Si no lo dudara, estaría traicionando la tradición anarquista en la que, precisamente por ausencia de prejuicios ideológicos y pensar por mí mismo, me he instalado hasta no encontrar una novedad tan evidente que deba aceptar inmediatamente. (No parafraseo en tono de burla, sino de aprobación). Quiero decir, no creo que nuestros políticos vengan del espacio sideral ni que haya algo en sus sedes o el Congreso que les transforme en androides.

    Fundamentar esto requiere espacio, pudiéramos salirnos del tema que tratamos y no tengo ninguna intención de ser un artefacto molesto, por tanto me limitaré a sugerir si no será más honrado (y útil para la discusión) reconocer y mostrar prejuicios o creencias que creerse sin ellos/as.

    Salud

  26. lohablo says:

    Creo que el concepto de sociedad civil,creado y mantenido por los que no la quieren se sirve del prestigio del nombre para hacer cambios, en nombre de la Sociedad Civil. La misma sociedad no necesita que nadie se manifieste por ella cuando ella misma fue o es quien suscita, interpreta por sus conductas vertidas al exterior mundo en contacto de unos y otros la constantación de que una Sociedad va reemplazando quienen muchas veces en exclusia detentan este término cuales si tuvieran que tener este único derecho y su uso convertido en grado de poder. Salud

  27. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Rodriguez Molina

    Suscribo su ultimo parrafo, pero no entiendo lo que dice: ¡cómo voy a negar algo si no se lo que es!.

    El sistema proporcional hace que el sistema politico (no el Estado) no sea representativo de la sociedad civil, sino exclusivamente de la sociedad politica incorporada al Estado (partidos estatales) y opinion publica oficial. Los pueblos tienen el gobierno que se merecen porque los gobiernos tienen el pueblo que merecen. En Frente a la Gran Mentira argumenté que un tercio de los gobernados apoya con entusiasmo el tipo de gobierno que tiene; otro tercio, lo apoya sin mala conciencia; y solo el tercio restante le da la espalda o lo combate.

  28. Un seguidor del blog says:

    En mi opinión la familia “tradicional” no está tan mal: esta acosada y machacada por el estatismo en el medran y prosperan las clases dirigentes (la oligarquía). Basta pensar en los impuestos. Estos gravitan sobre la familia, con el impuesto de la renta para apuntillar a la familia que, no obstante, podría ahorrar algo y prosperar. La propiedad, la base material de la familia, ya no es sino una posesión en precario cuyas rentas y posibiidades dependen del recaudador de Hacienda.
    En el caso especial de España, que los hijos permanezcan en el hogar hasta muy tarde, sólo demuestra el carácter protectos, tuitivo de la familia. Si permanecen en el hogar es porque la oligarquía española no permite (quizá, a medias, inconscientemente y para manipular), que haya trabajo libre. Es increíble que en este momento pueda haber paro. El capitalismo de la claase política, especialmente de lña española es una capitalismo razpaz, capitalismo de Estado a cuyo alrededor se hacen los grandes negocios; es un capitalismo monopolista. A todo ello hay que agregar, desde luego, las facilidades para el divorcio, la propaganda estatal para que la mujer trabaje fuera de casa (está demostrado, al menos en Estados Unidos, que las mujeres empezaron a incorporarse en masa al mercado laboral debido a los impuestos), el reconocimiento de los “matrimonios” de hecho, el matrimonio homsexual que pretende destruir la familia, el sexo como “opio del pueblo”, etc. La familia es un obstáculo para el poder político, igual que cuanlquier institución. Al poder político le interesa que entre él y la sociedad no haya más que individuos manipulabes, sin nada a lo que asirse. Sin familia y sin propiedad (dejando aparte otras instituciones como los Municipios libres, ect.) no puede exstir sociedad civil.
    Las clases medias son las que mantienen a las oligarquías que las explotan.

  29. lohablo says:

    Simplemente, don Antonio, que las conducta que recibimos en forma de Decretos leyes expedidos por las autoridades, poco o menos que poco, tiene que ver con las necesidades permanentes de la gente.Para saber lo que las necesidades de la gentes son habria que preguntarselo a ellas, y no dar por respuesta preguntas que esta nunca se ha hecho de verdad: al fin al cabo el problema de las mayorias parlamentarias, cuando estas no lo son de verdad, y su acción de hacer o gobernar se traduce en el precio altisimo que tienen que pagar a la mayoria de la que reciben sustento en forma de votos en cada una de las votaciones parlamentarias; ya quieran votar algo irreal o estúpido; ya los presupuestos. El sistema parlamentario no funciona mientras no se cree un sistema de votación mayoritario. Quien tenga más papeletas gobierna esa vez durante, cuatro, cinco o seis años.

  30. Antonio Garcia Trevijano says:

    Al seguidor

    Esta vez su comentario si responde al tema planteado en la sociedad familiar. No pienso lo mismo en algunas de sus respuestas. Pero eso carece de importancia. Lo decisivo es saber que la situacion de la familia está condicionada o ignorada por el Estado de partidos, y que un sistema de candidaturas uninominales, elegidas por mayoria a doble vuelta
    en pequeñas distritos, daría representación politica las distintas concepciones o estados de la familia en la sociedad civil. Gracias por su ayuda.

  31. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Iohablo

    Ahora creo haberlo entendido. Es cierto que para saber lo que quiere la gente hay que preguntarselo. Y esto no pude hacerlo el sistema de diputados de lista, donde los listeros solo tienen que preguntar al aparato del partido que los pone en las listas.
    El Presidente del gobierno ha de ser elegido, como dices, por mayoria del sugragio directo, pero su poder ha de ser controlado por los diputados elegidos por el sistema de mayorias, que he indicado en mi respuesta al seguidor. Gracias.

  32. lohabblo says:

    exponer, y así lo hago, mi desacuerdo con el acto de unanimidad entre los partidos y de todos los que son miembros de ellos en las cámaras, por el cual van a tener derecho o privilegio a la máxima pensión aunque sus años de cotización sean inflados por quienes hacen el presupuesto de la cámaras; o sea ellos mismos.Al actuar como cámara disimulan que ellos mismos se otorgan el derecho mencionado.¿ es que sus horas son más importantes que las de cualquier españolito de a pie; acaso solo por comprensión y olvido se puede entender que el criterio de la unanimidad o de lo unánime ha de rezar para este tipo de asuntos y no para otros de mayor importancia o urgencia ? No entiendo y por eso en mi interior hecho palabra, digo que no.Pues no puede ser que para funcionar la burocrática cámara del Congreso de los Diputados y la del Senado, lo haga bajo el amparo de una prebenda, tipo pensión vitalicia.

  33. Antonio Garcia Trevijano says:

    A Ihobalo

    Aprovecho tu comentario, que comparto, para recomendar a los lectores de este blog que procuren ceñirser al tema propuesto en cada artículo. Sin ese orden será dificil avanzar. Y solo de ese modo podré enriquecer mi imaginacion con vuestras sugerencias. Saludos y gracias.

  34. pepe fernández says:

    Estimado David,

    Me alegra saber que tenemos colegas científicos en las filas del MCRC.

    Cambridge suena muy bien, yo trabajo también en molecular en neurobiología como postdoc.

    un saludo republicano y espero que nos sigamos viendo en las trincheras de la lucha.

  35. Thulio says:

    A Raúl Alfaro (nº 19)
    Sé que la familia responde a un estereotipo que proviene de un arquetipo, pero su evolución, y más desde hace unos años, está colapsando (1ª), algunos tratan de reelaborar un prototipo, con pérdida de su sentido original; incluso leí ayer, que se va a dar una asignatura en Bachillerato sobre la familia y sus variedades.

    Coincido contigo en qué es familia, pero en el artículo de Antonio García Trevijano sobre la cultura como negocio, intervine para decir, que nuestra cultura, como bagaje (2ª) de vivencias comunes, esta siendo atropellada por ineptos y ruines que la corrompen, imponiendo conceptos heterodoxos (3ª), desmoronando la Comunidad, para dirigir necios.

    Prefiero llamar a cada concepto con un término y concretar para entendernos. Familia ahora no es lo que se entendía, su ámbito se ha ampliado y desdibujado (2ª).

    Parentesco: relación estable de afectividad (1ª)
    Familia: personas emparentadas que viven juntas (1ª). Cualquier relación estable de afectividad (hasta ahora de personas) crea parentesco y éste, familia.

    No estoy conforme, pero así lo plantean. Saludos

  36. Martín-Miguel Rubio Esteban says:

    En el primer siglo de la República Romana se enfatizó el hecho de que el Estado estructurado en familias era una garantía de la libertad política ( entendida a lo Benjamin Constant en su famosa conferencia sobre la libertad de los antiguos y los modernos ). Frente a la familia está la “horda”, que es el súbdito perfecto de los “reges”. Os invito a leer los 10 primeros libros de Tito Livio. El hecho de que el restablecimiento del honor en una familia fuera el desencadenante de la República constituye más un símbolo “fundacional” que un hecho histórico. Las primeras decisiones “republicanas” fueron la de blindar “sacrosancte et religiose” la “domus” familiar frente a toda intervención pública. Tras los muros de la casa el “pater familias” no tiene otras leyes que las de los antepasados y el culto doméstico. Sólo fuera de su casa está bajo las leyes públicas. Por cierto Juan Antonio: no estoy de acuerdo con tu idea sobre Mommsen y su incapacidad analítica ante los grandes problemas. Yo no conozco una obra más grande por sus comentarios histórico-filológicos que su “Corpus Inscriptionum Latinarum”, y más genial por revelar las intenciones de un pueblo que su “Derecho Público Romano”. Fue inmensamente más inteligente que su yerno prenazi, el todopoderoso helenista M. Wilamowitz, y los contemporáneos que más le odiaban sólo pudieron decir de él que era un “borracho”, cosa que efectivamente lo era, y él mismo asumía su adicción. Amplexus republicanus

  37. F. Rubiales says:

    D. Antonio:

    Sigo minuciosamente sus artículos y le felicito por la doctrina que divulga.

    Me gustaría enviarle mi libro “Democracia Secuestrada” dedicado, pero no se a qué dirección enviarlo. Si me la proporciona, se lo enviaré.

    Un cordial saludo y mi enhorabuena por la labor.

    F. Rubiales

  38. Juan A. Rodríguez Molina says:

    No quiero ser pesado, pero creo que puedo aclarar mejor el malentendido; reconociendo que también lo ha habido por mi parte, es decir que leí demasiado rápido algunos comentarios.

    Cuando decía «¡Cómo voy a negar…!» estaba rechazando la interpretación que creía advertir en: «Y si niegas que la sociedad civil, tanto en el significado de civilizada como en el de productora del conflicto social, es la única fuente de legitimación de la sociedad política…» porque nunca he podido negar tal cosa. Lo que siempre he dicho aquí sobre la sociedad civil es que no la veo, no veo necesaria una distinción gnoseológica sin una nítida correspondencia ontológica; luego no me atrevería nunca a juzgar si es o no fuente de algo. Ud. mismo recordaba en otro comentario que «son los hechos los que crean las ideas y no a la inversa». Bien, pero no parece que todos los teóricos sean tan honrados; las –seguramente mal- llamadas ciencias humanas o sociales disipan y crean fantasmas con una facilidad pasmosa. Comprenda mi suspicacia. Entiendo que se quiera diferenciar al ciudadano común del que se ha “metido en política? y los diferentes ambientes en que se mueven; o sea, que sociedad civil quizá tenga algo de realidad. Ahora bien, esto es, justamente, a lo que siempre se ha opuesto el anarquismo y la realidad no consigue desmentir: a que al traspasar una frontera más imaginaria que real se entre en otro mundo. ¿Cuántos se introducen en el ambiente político para ocuparse de la res publica? ¿Cuántos pasan por ambos sin parecer personas distintas? Se trataría de que lo político y lo civil no sean ámbitos tan diferentes, por así decirlo (permítaseme la simplicidad expresiva de estos bocetos a brochazos). Supongo que esta es la intención del MCRC, por eso permaneceré atento a la elaboración de una nueva (supongo también) teoría sobre la sociedad civil.

    Por supuesto, criticaré lo que considere digno de crítica, como he hecho. Y seguiré haciendo, pero con menos precipitación.

    Salud

  39. Juan A. Rodríguez Molina says:

    No quiero ser pesado, pero creo que puedo aclarar mejor el malentendido; reconociendo que también lo ha habido por mi parte, es decir que leí demasiado rápido algunos comentarios.

    Cuando decía «¡Cómo voy a negar…!» estaba rechazando la interpretación que creía advertir en: «Y si niegas que la sociedad civil, tanto en el significado de civilizada como en el de productora del conflicto social, es la única fuente de legitimación de la sociedad política…» porque nunca he podido negar tal cosa. Lo que siempre he dicho aquí sobre la sociedad civil es que no la veo, no veo necesaria una distinción gnoseológica sin una nítida correspondencia ontológica; luego no me atrevería nunca a juzgar si es o no fuente de algo. Ud. mismo recordaba en otro comentario que «son los hechos los que crean las ideas y no a la inversa». Bien, pero no parece que todos los teóricos sean tan honrados; las (seguramente mal) llamadas ciencias humanas o sociales disipan y crean fantasmas con una facilidad pasmosa. Comprenda mi suspicacia. Entiendo que se quiera diferenciar al ciudadano común del que se ha “metido en política? y los diferentes ambientes en que se mueven; o sea, que sociedad civil quizá tenga algo de realidad. Ahora bien, esto es, justamente, a lo que siempre se ha opuesto el anarquismo y la realidad no consigue desmentir: a que al traspasar una frontera más imaginaria que real se entre en otro mundo. ¿Cuántos se introducen en el ambiente político para ocuparse de la res publica? ¿Cuántos pasan por ambos sin parecer personas distintas? Se trataría de que lo político y lo civil no sean ámbitos tan diferentes, por así decirlo (permítaseme la simplicidad expresiva de estos bocetos a brochazos). Supongo que esta es la intención del MCRC, por eso permaneceré atento a la elaboración de una nueva (supongo también) teoría sobre la sociedad civil.

    Por supuesto, criticaré lo que considere digno de crítica, como he hecho. Y seguiré haciendo, pero con menos precipitación.

    Salud

  40. Juan A. Rodríguez Molina says:

    A Martín-Miguel.

    En realidad, el dictamen sobre Mommsen (al que, no obstante, consideraba un gran historiador) era de Collingwood, hablando del positivismo en Historia. Desde luego, creo que tiene razón; máxime por lo que se refería a Mommsen: tras toda una vida de estudio sobre el Imperio, su Historia de Roma no pasa de la batalla de Accio. Indudablemente, tal minuciosidad tiene sus ventajas y provecho, pero choca con la idea de la historia del inglés, que no me resulta nada baladí. Es un tema de enorme interés historiográfico, sobre todo porque no creo que se haya dicho la última palabra, y es una lástima que se salga del que nos ocupa.

    Respecto al que tiene más relación (directa) con éste, recuerdo que no rechacé toda La ciudad antigua (confesé que me encantó) ni la importancia de la familia. Es sólo que la considero más privada que pública (una vez más: por así decirlo) y, por tanto, una parte de una de las partes del todo que nos interesa. Lo de Tito Livio apoya este parecer. Aunque, si no recuerdo mal, entre otras cosas, el propio Livio asegura basarse en fuentes poco fiables; con lo cual hay que leerle, ¡faltaría más!, pero con mucho cuidado (crítica).

    Salud.

  41. Ricardo de santiago unanua says:

    Publicidad

    Ofertas en Tarjetas y Sellos
    Gratis 250 tarjetas de visita y 1 sello caucho. Sólo gastos de envío. ¡Aprovéchalas hoy! ENLACES PUBLICITARIOS
    Depósito 7% de ING DIRECT
    Depósito 7% TAE, fácil, sin riesgos ¡Decídete ya y empieza a ganar!

    EXTRAIDO DEL BLOG DE RAÚL HERAS 25/11/2005
    Aznar y González, con Solana en la trastienda
    25.11.05 @ 12:07:14. Archivado en Política

    Nada más comenzar septiembre una llamada me aseguró algo que creía casi imposible: los dos expresidentes, González y Aznar, se habían citado en un hotel de Bruselas para analizar la situación en España e intentar reconducir la acción del Gobierno Zapatero y de sus respectivos partidos.

    Ni González estaba contento con la política y el rumbo de Zapatero, ni Aznar lo estaba con la oposición que estaba haciendo Rajoy. Detrás de los dos y desde la lejana cercanía de Washingtón, estaría el entramado de poder que dirige la política del Imperio.

    Intentar confirmar esa “noticia” me llevó a ver a algunas personas y a llamar a otras. Ni desde Moncloa, ni desde Ferraz, ni desde el entorno del ex-presidente socialista pudiero confirmar (ni tampoco negar, es verdad ) que Felipe González hubiera viajado en la segunda quincena del mes de agosto a la capital comunitaria.

    Y otro tanto me pasó con la propia familia del ex-presidente popular, que había estado veraneando en la finca de Abel Matutes, a apenas dos kilómetros de mi propia casa en Ibiza.

    Ante la imposibilidad de una confirmación política o personal, decidí guardar la llamada en el baúl de los rumores más o menos suculentos con el que viajamos los periodistas.

    Y ahora, sesenta días más tarde, me encuentro con otra de esas confidencias que no tienen “fuente” a mencionar por más credibilidad que le otorgues. Esos “gargantas profundas” que se dedican a iluminar el camino pero a quien no puedes descubrir hasta que pasen veinte años.

    Esta vez la noticia – rumor entra en el terreno de lo que podemos llamar “el golpe de estado democrático”, si es que es posible juntar una actitud y unas pretensiones que se saltan las reglas de juego, aunque lo hagan sin sangre y sin tanques, con la continuidad del propio estado democrático, que no sólo debe serlo, tambien parecerlo.

    Y aquí va el “análisis operativo” que llega -dicen- desde la Casa Blanca: Hace falta un cambio en España, que además lo desearían la gran mayoría de los españoles y de su clase política.

    Si Zapatero no cambia su rumbo, y no parece que lo desee, ni pueda convencérsele, habrá que cambiarle a él. Para ello se deja entrar en la carrera del cambio a una liebre, en este caso José Bono, para luego, mientras el cazador ZP y los suyos la persiguen, que aparezca el “tapado” que no sería otro, que el recurrente Javier Solana.

    Como el cambio no se puede hacer sin elecciones por medio, pues se fuerza la disolución de las Cámaras, se convoca a las urnas y ya está: el PSOE elige por descarte de Bono a Solana, y todos tan contentos.

    El plan, si es que existe y se ha puesto en marcha ( que señales haberlas haylas ) cuenta con varios y graves inconvenientes, comenzando por su propia, irresponsable e imposible materilización sin romper las propias bases del sistema democrático: el PSOE volvería a la oposición por muchos años, al igual que sus socios de gobierno; las autonomías se radicalizarían hasta extremos insoportables; una gran parte de los votantes, sobre todo los más jóvenes, se volverían contra el propio sistema; y el desencanto de la sociedad dejaría a la clase política más huérfana que nunca.

    Esos experimentos de laboratorio desde la cúpula del poder ya se han “intentado” en dos ocasiones, y en las dos han acabado con varios de sus protagonistas en la cárcel y con enormes dudas de legalidad entre la gente de la calle respecto a los motivos, las actuaciones y los papeles que han representado las instancias del poder.

    La primera de ellas, ya en democracia, ocurrió en el año 1981 con el teniente coronel Tejero y el teniente general Milans del Bosch como mascarones de proa de un entramado mucho más complejo y de ramificaciones más políticas que militares.

    El segundo se remonta a 1993, con el intento de cambiar al frente del centro derecha a José María Aznar por Mario Conde, en una situación que jalearon varios dirigentes socialistas hasta la decapitación del por entonces presidente de Banesto.

  42. Ricardo de santiago unanua says:

    soy miembro de club-republicano.com y lo escribo con gusto.

    Publicidad

    Ofertas en Tarjetas y Sellos
    Gratis 250 tarjetas de visita y 1 sello caucho. Sólo gastos de envío. ¡Aprovéchalas hoy! ENLACES PUBLICITARIOS
    Depósito 7% de ING DIRECT
    Depósito 7% TAE, fácil, sin riesgos ¡Decídete ya y empieza a ganar!

    EXTRAIDO DEL BLOG DE RAÚL HERAS 25/11/2005
    Aznar y González, con Solana en la trastienda
    25.11.05 @ 12:07:14. Archivado en Política

    Nada más comenzar septiembre una llamada me aseguró algo que creía casi imposible: los dos expresidentes, González y Aznar, se habían citado en un hotel de Bruselas para analizar la situación en España e intentar reconducir la acción del Gobierno Zapatero y de sus respectivos partidos.

    Ni González estaba contento con la política y el rumbo de Zapatero, ni Aznar lo estaba con la oposición que estaba haciendo Rajoy. Detrás de los dos y desde la lejana cercanía de Washingtón, estaría el entramado de poder que dirige la política del Imperio.

    Intentar confirmar esa “noticia” me llevó a ver a algunas personas y a llamar a otras. Ni desde Moncloa, ni desde Ferraz, ni desde el entorno del ex-presidente socialista pudiero confirmar (ni tampoco negar, es verdad ) que Felipe González hubiera viajado en la segunda quincena del mes de agosto a la capital comunitaria.

    Y otro tanto me pasó con la propia familia del ex-presidente popular, que había estado veraneando en la finca de Abel Matutes, a apenas dos kilómetros de mi propia casa en Ibiza.

    Ante la imposibilidad de una confirmación política o personal, decidí guardar la llamada en el baúl de los rumores más o menos suculentos con el que viajamos los periodistas.

    Y ahora, sesenta días más tarde, me encuentro con otra de esas confidencias que no tienen “fuente” a mencionar por más credibilidad que le otorgues. Esos “gargantas profundas” que se dedican a iluminar el camino pero a quien no puedes descubrir hasta que pasen veinte años.

    Esta vez la noticia – rumor entra en el terreno de lo que podemos llamar “el golpe de estado democrático”, si es que es posible juntar una actitud y unas pretensiones que se saltan las reglas de juego, aunque lo hagan sin sangre y sin tanques, con la continuidad del propio estado democrático, que no sólo debe serlo, tambien parecerlo.

    Y aquí va el “análisis operativo” que llega -dicen- desde la Casa Blanca: Hace falta un cambio en España, que además lo desearían la gran mayoría de los españoles y de su clase política.

    Si Zapatero no cambia su rumbo, y no parece que lo desee, ni pueda convencérsele, habrá que cambiarle a él. Para ello se deja entrar en la carrera del cambio a una liebre, en este caso José Bono, para luego, mientras el cazador ZP y los suyos la persiguen, que aparezca el “tapado” que no sería otro, que el recurrente Javier Solana.

    Como el cambio no se puede hacer sin elecciones por medio, pues se fuerza la disolución de las Cámaras, se convoca a las urnas y ya está: el PSOE elige por descarte de Bono a Solana, y todos tan contentos.

    El plan, si es que existe y se ha puesto en marcha ( que señales haberlas haylas ) cuenta con varios y graves inconvenientes, comenzando por su propia, irresponsable e imposible materilización sin romper las propias bases del sistema democrático: el PSOE volvería a la oposición por muchos años, al igual que sus socios de gobierno; las autonomías se radicalizarían hasta extremos insoportables; una gran parte de los votantes, sobre todo los más jóvenes, se volverían contra el propio sistema; y el desencanto de la sociedad dejaría a la clase política más huérfana que nunca.

    Esos experimentos de laboratorio desde la cúpula del poder ya se han “intentado” en dos ocasiones, y en las dos han acabado con varios de sus protagonistas en la cárcel y con enormes dudas de legalidad entre la gente de la calle respecto a los motivos, las actuaciones y los papeles que han representado las instancias del poder.

    La primera de ellas, ya en democracia, ocurrió en el año 1981 con el teniente coronel Tejero y el teniente general Milans del Bosch como mascarones de proa de un entramado mucho más complejo y de ramificaciones más políticas que militares.

    El segundo se remonta a 1993, con el intento de cambiar al frente del centro derecha a José María Aznar por Mario Conde, en una situación que jalearon varios dirigentes socialistas hasta la decapitación del por entonces presidente de Banesto.

Los comentarios están cerrados.