Junio 13, 2006
Todas las leyes de la monarquÃa son nulas
Posted by Francisco under GeneralLas leyes promulgadas desde que entró en vigor la Constitución de esta MonarquÃa de Partidos, sin excepción alguna, son inconstitucionales. En consecuencia, todas ellas podrÃan ser declaradas nulas de pleno derecho si los que tienen la facultad de interponer el recurso de inconstitucionalidad (Presidente del Gobierno, Defensor del Pueblo, Cincuenta diputados, Cincuenta senadores, órgano ejecutivo o Asamblea de las Comunidades Autónomas) lo instaran ante el Tribunal Constitucional, y éste fuera una instancia independiente del poder polÃtico.
No es necesario ser jurista ni mero leguleyo para darse cuenta de este gravÃsimo hecho que, por sà solo, niega la pretenciosa propaganda de que estamos viviendo en un Estado de Derecho. Pues la Constitución prohÃbe al poder legislativo que acuerde leyes por mandato imperativo a los diputados que las adoptan. Y ni una sola ley ha sido votada sin mandato imperativo de los aparatos de los partidos polÃticos a todos los diputados-votantes de sus respectivos grupos parlamentarios. La Constitución dura porque no se cumple en uno de sus principios fundamentales.
El peor defecto de una Constitución es que no sea realista, es decir que sus normas no puedan ser aplicadas, por ir contra costumbres de un valor normativo superior al de la Norma de las Normas. Esto sucede con la prohibición constitucional del mandato imperativo, cuyo origen, naturaleza y función no solo eran ignorados por los “Padrinos de la Patria”, sino también por todos los diputados elegidos por el sistema proporcional de listas de partido. Pues este sistema requiere, en su concepción y funcionamiento, el mandato imperativo a los diputados de lista.
La Constitución consagra la absoluta e insalvable contradicción de prohibir a diputados y senadores que estén ligados por mandato imperativo, y al mismo tiempo no permitir que las elecciones se hagan con criterios distintos al de la representación proporcional por listas de partido, es decir, de candidatos ligados al mandato imperativo de los jefes que hacen las listas. Esta brutalidad contra el derecho y la lógica del sentido común obedece desde luego a incultura de los “Padrinos”, pero mucho más a las órdenes que recibieron del secreto poder constituyente de la MonarquÃa.
Acostumbrados a la demagogia de la dictadura, los bárbaros autores del texto constitucional quisieron parecer liberales con un brindis romántico al recuerdo revolucionario de la prohibición del mandado imperativo. Pero para evitar veleidades a la libertad de elección, metieron de matute el sistema proporcional, obligando de este modo a los incautos electores a ratificar lo que otros deciden y eligen por ellos.
Junio 13, 2006 at 4:05 pm
Estimado D Antonio.
Realmente es insultante que bajo la propaganda de palabras bonitas como “democracia” y “estado de Derecho”, se esconda un aparato del estado que acapara todos los poderes, escoge a su gusto a los jueces y se da todo el autobombo posible.
Realmente la diferencia con las dictadura es que escogemos a quien nos tiraniza, nuestros gobernantes no parecen los administradores de nuestro estado sino los amos y señores, y nosotros sus gustosos sirvientes. Me niego a seguir con esta farsa.
Viva la republica !!!!!
Junio 13, 2006 at 5:05 pm
Querido Jesus, para que tu comentario fuera perfecto solo le falta el adjetivo Constitucional a la III Republica que vivirá. Adelante amigo.
Junio 13, 2006 at 5:58 pm
Admirado D Antonio:
Asisti a su intervencion en un programa de Sanchez-Drago si no recuerdo mal, y me senti muy extrañado por ver una actitud coherente, y una opinion propia, en este pais de ideas grises y voluntades serviles(recuerdo muy bien a un progre que estaba a su izquierda).
Pero fue en su intervencion en Telemadrid, en la que conoci su proyecto, como un rayo de luz que se cuela por una rendija en un oscuro caseron.
Y dicen que los jovenes no estamos interesados en la politica?? en esta de partidos NO !!! pero el MCRC es el vehiculo para canalizar esa fuerte voluntad de democracia real y libertad politica que sentimos los jovenes.
Pero siento que la fuerza del sistema y sus oligarquias reducen nuestra libertad y nos someten, y nos reducen a simples siervos, no tenemos cadenas, pero tenemos hipotecas y el derecho a pataleo. Y ellos tienen la sarten por el mango, no creo que se dejen vencer facil ni siquiera que jueguen limpio…
No sera facil….pero la Republica Constitucional vivira !!!
Junio 13, 2006 at 7:25 pm
Ya decÃa Tocqueville que nadie podrÃa concbir que de los sufragios de un pueblo subordinado a una clase polÃtica endógena pueda surgir un gobierno liberal, entilegente y enérgico. El pueblo no puede fiscalizar al Estado sin un cuerpo polÃtico que verdaderamente lo represente, es decir, que haga las veces como “vicario” de los comitentes. Y a eso se llama liberalismo. Ya no es que nuestro Estado no sea democrático, es que ni sieuiera es liberal. Y, por tanto, sus “leges” sólo son decretos de una casta sin vÃnculo alguno con el pueblo, sin estar atada al pueblo, es decir, de una casta “absolutista”. Rex absolutus legibus et gubernatio absoluta populo. Ã?se serÃa el lema de nuestro Reino, ni mi admirado obispo Bossuet - el mejor pensador del absolutismo polÃtico - llegó a tanto. El poder de Franco era de una brutalidad transparente, pero que bajo su égida autocrática creó unos cuadros de gobierno cultos. El poder actual conculca también los derechos que quiere, está libre también de las leyes, pero es opaco y bárbaro.
Junio 13, 2006 at 7:33 pm
Estimado D. Antonio:
La lucidez de tu comentario es evidente. Y aún más me pregunto ¿Qué podemos esperar del Tribunal Constitucional, si la elección de sus miembros también depende de los partidos polÃticos? No debe sorprendernos pues, que no condene el mandato imperativo alos legisladores de los jefes de partido cuando el propio Tribunal también se encuentra sometido al mismo mandato imperativo.
Y como jurista también me pregunto ¿no será que la propia existencia de un Tribunal Constitucional asà constituido es el último filtro del “atado y bien atado” de los partidos para frenar cualquier atisbo de justicia imparcial? ¿Es que la jurisdicción no es acaso única e indivisible y todo tribunal debiera apreciar en su independencia la inconstitucionalidad de un acto administrativo o una norma? ¿Para que entonces se necesitarÃa un TC sino para evitar que en su independencia y a través de la decantación por los recursos presentados a los Tribunales ordinarios, se determinara la constitucionalidad o no de la norma presuntamente inconstitucional? Es decir, a mi juicio, el TC es el último resorte de la partitocracia
Junio 13, 2006 at 7:49 pm
Querido colega de profesion y amigo de vocación:
Tu intución de jurista no te engaña. La idea de un tribunal constitucional se le ocurrió a SieyÚs, y Napoleón la hizo suya. Si la constitucionalidad de las leyes no la controlan los jueces desde la primera instancia, como ocurre en EEUU, no hay garantia en la aplicación del derecho. Como es lógico, la decisión de un juez que no aplica una ley por consiederarla inconstitucional, puede ser recurrida en segunda instancia y ante una Sala especial del Tribunal Supremo. Todos estamos viendo la infantil batalla entre los dos altos tribunales. Ninguno de ellos puede resultar vencedor, porque en esa batalla solo hay un perdedor: la objetividad del derecho. Enla República Constitucional no es concebible un TC. Te abraza.
Junio 13, 2006 at 10:30 pm
brillante post, y de una lógica avasalladora la conclusión con la que empieza D. Antonio.
Es difÃcil encontrar ámbito alguno en la vida social espanola libre de la dictadura de los partidos monárquicos, estos simplemente proyectan su estructura sectaria al resto de la administración del paÃs cuando les llega el momento de la alternancia con la mayorÃa absoluta del dictadorzuelo electo, eufemÃsticamente, presidente del gobierno. Y cuando no, el consenso de la oligarquÃa se encarga de hacer la sustitución.
No quiero apartarme del topic del Sr Trevijano pero el mismo problema de la farsa de los tribunales supremo y constitucional en manos de los dictadorzuelos de los partidos polÃticos lo tenemos también en las universidades. Conozco bien la universidad que nos gastamos por aquÃ, y puedo asegurar que el grado de endogamia, nepotismo dictadura de esta supera incluso al de los partidos polÃticos, el carnet del partido del dictadorzuelo es obligatorio para colarse como rectorable, por ejemplo. La universidad espanola apenas atrae a investigadores y docentes de calidad internacional, lo suyo es politiquerÃa de la más baja estofa que sólo puede enrolar a oportunistas y sinverguenzas para golfear a cargo de los fondos públicos, hay gente honesta y trabajadora, por supuesto, pero son la excepción. Los partidos polÃticos tienen sus universidades y fuerzan a sus rectorables, asà es y a nadie le escandaliza.
Querido Sr Antonio, mucho me temo que el tumor que tu pretendes curar con tu admirable y heroica lucha se nos ha convertido en una metástasis social, esta monarquÃa de partidos ha empozoÃ?ado la totalidad de las instituciones y encumbrado en los puestos de poder a una legión de oportunistas y canallas que son el tipo social y modelo que los historiadores del futuro usaran para describir a la 2 restauración borbónica.
Por supuesto secundo tu propuesta y sin excepciones. Destaco especialmente toda el horror de reformas universitarias que se han sacado con el rango de ley y que no han hecho más que corromper y arruinar el prestigio y la eficacia de esta institución, esas además de inconstitucionales son la causa de de la mayor hemorragÃa de talento de la historÃa de nuestro paÃs sólo comparable al exilio intelectual de la posguerra.
Un afectuoso abrazo republicano.
Junio 13, 2006 at 10:49 pm
Tres cuestiones: El Tribunal Constitucional fue creado por el mismo sistema de mandato imperativo, entonces también serÃa ilegal.
La Constitución, ¿es Constitución o una especie de Carta otorgada? No se convocó ningún poder constituyente según las reglas admitidas del derecho constitucional.
La Restauración: me parece que,en puridad, esta es en realidad la III. La primera serÃa la de Fernando VII, pues el rey legal y legÃtimo según el ius publicum europeaeum entonces vigente, era José I, contra quien se rebeló el pueblo e instauró a Fernando.
Una observación sobre el mandato imperativo: creo que en Norteamérica la representación descansa sobre una forma de mandato imperativo.
Junio 13, 2006 at 10:56 pm
Perdón; una rectificación a mi comentario nº 8:
donde dice “instauró a Fernando”, debiera decir “restauró a Fernando”. La idea de Restauración descansa en la legitimidad “dinástica”. La Instauración es ex novo, una fundación, se supone que por consenso o pacto popular.
Junio 13, 2006 at 11:12 pm
Querido Pepe
Siempore espero tu comentario, pues aclaras y extiendes lo que yo voy denunciando. Aunque no estoy dentro de la universidad, tengo muchos amigos que son catedraticos o profesores. Son tan conscientes como nosostros de la politizacion partidista que corroe todas las instituciones sociales. Pero no comparto tu contenido pesismismo. Pues, como dije en televsdión, la nota comun a todos es el oportunismo. No creen en nada. No son enemigos. Cuando el menor soplo de primavera republicana entre en sus aulas, y no tengas la menor duda de que el MCRC sabrá como y cuando hacerlo, se replegaran un instante para luego respirara tranquilos con presunciçon de que son republicanos de toda la vida. El MCRC distinguirá entre las distintas clases de oportunismo, para cerrar el paso a unos y abrir las puertas de par en par a los demás. La República no espera de los oportunistas del último cuarto de hora, el valor y la nobleza que nos exige a nosotros como arietes laocráticos de la libertad. Deseo conocerte. Abrazos.
Junio 13, 2006 at 11:14 pm
A mà no me parece impropio de la Democracia “clásica” la existencia del Tribunal Constitucional. AsÃ, en Atenas, madre de la Democracia, los “thesmothetai” debÃan velar a fin de que las leyes redactadas por los “nomothetai”, a instancias de los deseos de la EkklesÃa y la Boulê, no cayeran en la “graphê paranomÃŽn”; es decir, en la inconstitucionalidad. El pueblo “equivocado” solÃa castigar con penas muy severas a quienes le habÃan hecho equivocarse al solicitarse que aprobase una ley en contra de la legalidad vigente. Esto no significaba un despotismo de los jueces - especie de Decemvirato -, puesto que la ley paraconstitucional se volvÃa a remitir a los nomothetai, y estos la volvÃan a presentar a la Asamblea, quien en esas ocasiones solÃa tener una inclinación muy conservadora. Otra cosa eran los decretos relacionados con circunstancias temporales o especÃficas ( psêphÃsmata ), que solÃan ser las habituales acciones de gobierno, y que no eran inspeccionadas por los thesmothetai.
Junio 13, 2006 at 11:39 pm
Mi muy distingido amigo Dalmacio. la constitución de 1978 no reune los requisitos genéticos, estructurales ni funcionales para ser verdadera Constitución. En sentido propio, no es una Carta otorgada, porque no la otorgó el Rey, sino la sinarquÃa que se fraguó en su torno.
En otra ocasión, aclararé la duda que te plantea el hecho de que en la seleccion de candidatos a la Presidencia de EEUU (primarias),intervienen compromisarios con mandato imperativo. Pero el elegido no está ligado por esos mandatos. Enriquecido por tu penetración intelectual, el MCRC debe penetrar cuanto antes en el profesorado universitario. Sugiérenos iniciativas en la fase de Internet. Tu Antonio.
Junio 14, 2006 at 12:18 am
Querido MartÃn Miguel
Siempre son interesantes tus aportaciones eruditas. Pero sabes, mejor que yo, que la pequeña dimensión del escenario popular en la democracia directa de Atenas, no permite contemplar sus instituciones como modelos de la democracia representativa, sino tan solo como inspiracion de la moderna en el espÃritu y finalidad de la antigua. Y no debes pensar que la eliminación del TC significarÃa la elminacion de sus fuciones. Pues étas pasarÃan a ser competencia del TS. Tambien tú, como he pedido a Dalmacio, debes indicarnos cómo enlazar con los profesores de Instituto, que parecen estar menos corrompidos que los universitarios, pues necesitamos llegar a los estudiates de los últmos cursos. Tu Antonio.
Junio 14, 2006 at 12:53 am
Me gustarÃa hacer una pregunta, a riesgo de meter seguramente la pata, a propósito de un comentario que me hizo un amigo mio, reciente adquisición del Colegio de Abogados, el cual hace unos meses en una conversación sobre la Constitución afirmó su ilegalidad debido a que en ningún momento se habÃa derogado la del 31.
¿Una deroga la anterior o verdaderamente es necesario para “legitimar” la del 78 haber derogado la del 31? (Siempre y cuando no estubiese equivocado o mal informado y sà se hubiese producido dicha derogación)
Un saludo.
Junio 14, 2006 at 12:53 am
Estimados amigos:
Disculpen de antemano la extensión. No me importa que esta respuesta la lean a lo largo de la semana, a diez lÃneas por dÃa. Pero el asunto que trata hoy Trevijano es, una vez más, relevante, y no puedo liquidarlo con un saludo.
La contradicción entre la libertad de los diputados frente al mandato imperativo y el sistema electoral proporcional de listas cerradas y bloqueadas ha causado alguno de los escasos momentos de angustia de los partidos. Por recordar, citaré cambios contra mayorÃas en gobiernos autonómicos (Galicia, Madrid) además de ser un fundamental clavo en el ataúd de UCD.
El marco normativo es tan absurdo que resulta igualmente absurdo salirse de él a través del transfuguismo. En realidad, la rebeldÃa al mandato imperativo ha quedado exclusivamente reducida a la manifestación de una cierta dignidad ante la maquinaria polÃtica, como en el recordado caso de Nicolás Redondo frente al PSOE de González. Pero sólo se utiliza a posteriori, cuando se percibe la discrepancia, y no cuando el poder concede el anhelado puesto en la lista de la compra electoral.
En todo caso, digamos toda la verdad. Todo diputado podrÃa evadirse del mandato imperativo si quisiera. Para eso sà ha servido el Tribunal Constitucional. Otra cosa es que asà pasara a formar parte del cada vez más amplio grupo de apestados del sistema.
Imaginémonos este sueño: cien diputados del PP y cien diputados del PSOE se evaden de sus respectivas disciplinas el dÃa siguiente de las elecciones y constituyen un grupo parlamentario. PodrÃan, en el orden que se quiera: reconocer la falta de legitimidad de su propia elección y cambiar el sistema electoral; consagrar la independencia del Poder Judicial absorbido por el Legislativo; abrir un periodo constituyente que incluyera la forma de Estado y la defensa de la Nación frente a la centrifugación soberanista, etcétera.
Técnicamente es posible, aunque, obviamente, no probable.
El sistema, pues, facilita la cobardÃa polÃtica, pero no la asegura. Es la casta polÃtica, que asume su servidumbre a ese sistema que podrÃa cambiar, la que lo hace. El corolario al que se podrÃa llegar es que habrÃa que ayudar generosamente a la cobarde casta polÃtica a su extinción a través de un cambio de sistema que les exonere de la necesidad de valentÃa. Claro que a nadie se le escapa la dificultad de cambiar un régimen sin ninguna complicidad desde dentro de él. No estarÃa de más, por tanto, explorar las disidencias, además de movilizar las desafecciones.
Junio 14, 2006 at 1:06 am
Y volviendo al tema, el colmo es el alarde del señor presidente del gobierno, en el debate del estado de la nación, cuando nos explica con orgullo patrio a todos los españoles el acuerdo para evitar el transfuguismo al que han llegado todos los grupos.
Si existÃa alguna posibilidad de discrepancia polÃtica en el congreso, ¡consenso que te crio!
Saludos a todos.
Junio 14, 2006 at 2:15 am
Mi joven amigo Miguel:
La Constitución del 31 fue derogada de la forma más inequivoca y contundende por una guerra civil perdida por la República. Parece un chiste pensar que la Constitución del 78, salida de la legalidad franquista, sea ilegal porque la del 31 no ha sido derogada por la legalidad franquista. No dejes que te tomen el pelo, ni pierdas el tiempo con esas fantasÃas. Estamos en la realidad y solo nos ocupamos de cosas reales. Con afecto.
Junio 14, 2006 at 3:10 am
Te esperaba, D’Anton, y no haces honor a tu nombre (”audace, de la audace et toujours de la audace”). En tu ensoñación irónica, hay una secreta esperanza de que el Estado de Partidos pueda reformarse desde dentro. ¿Te has olvidado del intento italiano?
Este tema me ocupó miles horas de investigaciones históricas, y no menos tiempo de lectura de las reflexiones sobre reforma o revolucion. Las mejores fueron las de Rosa Luxemburgo y Lenin. La debilidad del pensamiento estratégico de Rosa, admirable por otras muchas cualidades humanas y polÃticas, la llevó a cambiar su posición reformista desde dentro, por la singularidad que la hizo célebre: no reforma “O” revolución, sino reforma “Y” revolución. Lo que sucede, amigo D’Anton, es que la sucesión temporal de reforma y revolución no la puede promover el mismo grupo. Quien emprende la reforma se queda en ella. El revolucinario, sin integrarse en el movimiento reformista, lo favorece para ampliar las posibilidades de su acción futura. Lenin era incomparablemente superior. En Rosa habÃa ademús un lastre nacionalista que entorpecÃa la unidad del movimiento obrero. Esto último sublevaba a Lenin. En España, ¿crees que el separatismo puede ser moderado por una reforma? ¿donde estarÃan las energias reformistas?, ¿en el transfugismo?
Los medios empleados imprimen carácter a la obra conseguida. Asi como los tránsfugas del franquismo y de la oposición clandestina, crearon una sociedad monárquica, dode la traición se asoció a la deslealtad, asà tambien los tránsfugas de partido, en tanto que personas traidoras y desleales a quien le ha regalado el escaño (el diputado no la ha ganado), darÃan paso a una generación más degenerada que la de la Transición. A nadie le gusta lo difÃl y lo duro. Pero si quieres libertad debes ganarla, sin esperar que te la regalen unos transfugas que llevan varias decadas felices de no tenerla.
Aclaro a los lectores de este blog, que aprovecho la fantasà de D’Anton para que el MCRC tenga clara cual es su meta y cual debe ser, por cohrencia, su única trayectoria. Te agradezco D’Anton tu alegato de abogado del diablo. Siempre tuyo.
Junio 14, 2006 at 10:36 am
Simplemente. De acuerdo.
Gracias por “informarnos”
Junio 14, 2006 at 1:04 pm
Querido Antonio:
Sus reflexiones me han abierto los ojos ante la gran mentira, gracias por ello. No obstante, si bien siempre me he considerado republicano por simple razonamineto de la realidad,no puedo olvidar que la II República no fué democrática ya que hubo excluidos, perseguidos,y frentes a los que poco importaba la República, sinó su implantación del totalitarismo. Que diferenciarÃa la añorada República
Constitucional, de esa que me produce un mal recuerdo. Gracias por su comentario.
Junio 14, 2006 at 1:42 pm
Mi nuevo amigo MM
A diferencia de los republicanos nostálgicos, el novÃsimo fenómeno histórico del movimiento que estamos creando, para asgurar la unidad de España y la transformación pacÃfica de la partitocracia en una democracia moderna y representativa, se opone a la restauración de la II República por dos razones: no supo evitar la guerra civil y, auqnue fue liberal, no era democrática.
La Republica Constitucional se basa en dos principios: a) el representaivo, que obliga a cambiar el sistema electoral actual, por el de candidaturas unipersonales en distritos pequeños; y b) el electivo, que obliga a sustituir el nombramiento parlamentario del Presidente del Gobierno, por la eleccion directa del Presidente de la Republica, mediante sufragio popular. O sea, sustituir la MonarquÃa de los Partidos por la Republica de los ciudadanos.
Junio 14, 2006 at 2:02 pm
Gracias D. Antonio por su explicación. Un saludo cordial. Estaré atento a su proyecto, quisiera verlo hecho realidad. Un abrazo y todo mi apoyo desde Cataluña.
Junio 14, 2006 at 3:27 pm
Me gustarÃa conocer la oponión de Antonio Garcia-trevijano sobre el libro de Joan garces “soberanos e intervenidos” donde analiza la “transacción” en base a documentación de los servicios secretos americanos. ¿hasta que punto se puede decir que la transición la hicieron los EEUU. Gracias
Junio 14, 2006 at 3:58 pm
Amigo Alexandre
No conozca el libro de Garcés. En realidad, no me interesan los liros que cuentan, con más o menos rigor, los acontecimientos que yo vivÃ. Pero le puedo asegurar que los EEUU no tuvieron nada que ver con la traición a la ruptura democrática por el PC de Santiago Carrillo. Es cierto que Kissiguer tuvo mucha infuencia para que el Rey eligiera un reformista que evitara la suptura, y para que la socialdemocracia alemana hiciera lo mismo con el PSOE de Felipe Gonzáles, quien se lo tomó tan a pecho que lleguó a decidir que su partido pasara por la ventanilla de Carlos Arias, cosa que no hicieron porque les soprendió su caida y el nombramiento de Suárez. Espero que esto baste para que tu mismo puedas juzgar el libro de Garcés. Saludos.
Junio 14, 2006 at 4:43 pm
Estimado y admirado Antonio:
Soy, desde hace años, partidario de la República como forma de gobierno, (creo que es lo mÃnimo que merece un paÃs medianamente moderno y maduro) y el modelo constitucional que Vd. propone me parece el más digno, por no decir el único.
No tengo dudas sobre el gran número de partidarios de este proyecto que somos en España, pero lo que sinceramente, más me inquieta es la forma mediante la cual romper esta polÃtica de inercias a la que estamos sometidos. Me explicaré:
El de PSOE Vs. PP, es el muro donde rompen todos los tÃmidos pronunciamientos a favor de las diversas repúblicas propuestas por los minoritarios partidos que la defienden. Muchos votantes de estos partidos, (obviamente más numerosos los de izquierdas), consideran su voto un apoyo a un mal menor.
Es notorio que en Cataluña, donde esta polÃtica maniquea no es tan relevante, la voz republicana se muestra más patente (no en la dirección que quisiéramos, pero voz republicana al fin y al cabo).
¿Cómo haremos, para reflejar todo este sentimiento por la república que, no me cabe duda, existe en España?
Junio 14, 2006 at 5:16 pm
El Movimiento Ciudadano por la República Constitucional no se tiene que preocupar por la existencia de partidos y grupos republicanos que carecen de teorÃa, de estrategia y de práctica de la acción republicana. Cuando este MCRC, que no es un partido, sea la referencia ncional de la única Republica realizable (la Retauración de la II es un utopia para soñadores), todos los republicanos se integraran en él.
Nosotros no tenemos que reflejar lo que existe, sino crear y propagar los sentimientos cÃvicos que la MonarquÃa de Partidos ha destruido. Tampoco es prioritaria, en estos momentos iniciales, la conquista de las conciencias de izquierdas. Lo más urgente es integrar en esta organización de la decencia, que inspira al nacimiento del MCRC, a la juventud y a todo el mundo de los profesionales. Lo demás vendrá sin necesidad de llamarlo. Abrazos.
Junio 14, 2006 at 6:52 pm
D. Antonio, (si me permite un comentario distendido
, ¿no tendrÃa usted unas palabritas para nosotros, los jubilados.
Con todo mi afecto.
Junio 14, 2006 at 7:34 pm
QueridÃsimo Rafael
No, no tengo palabritas para los jubilados. Eso se lo dejo a la demagogia de los que suplementan, con abundancia de hipócritas palabras, la escasez de las pensiones y la inutilidad social a que los condena no solo la vida social en el llamado Estado de bienestar, sino tambien el egoismo de la nueva familia nuclear que, acuciada por el consumo de tiempo en pos de nuevas necesidades que satisfacer, olvida que los hijos establecidos maduraron su prosperidad con la savia de sus padres ncianos.
Nuestro MCRC no distingue entre ciudadanos activos y pasivos, como en los primeros meses de la Revolución Francesa. Tampoco sabe lo que es la tercera edad, ni la jubilacion. Solo reconocemos menores y mayores de edad. Y las mentes, como la conciencia politica, no se jubilan. Le agradecemos su llamada de atención. Desconozco el mapa de edad de los usuarios de la red internet. Aconsejaré que todos los comentaristas de este blog que indiquen su edad y profesión. Y si el número de jubilados lo permite, idearemos para ellos trabajos de muchÃsimo interés para el MCRC. Puedo asegurarle que no son palabritas. Con simpatÃa y esperanza, le saludo fraternalmente.
Junio 14, 2006 at 7:43 pm
D.Antonio,usted no habla,usted sentencia.He dicho.
Junio 14, 2006 at 7:56 pm
D. Antonio:
¿Qué visión se tiene de la iglesia desde el MCRC?
Junio 14, 2006 at 8:14 pm
“Nosotros no tenemos que reflejar lo que existe, sino crear y propagar los sentimientos cÃvicos que la MonarquÃa de Partidos ha destruido”
Aunque en el MCRC lo vamos teniendo claro, de una forma u otra, estos comentarios ayudan bastante a tener una guÃa de los objetivos a seguir para los miembros actuales y para futuros que puedan venir.
Gracias Sr. Trevijano.
Un saludo
Junio 14, 2006 at 8:23 pm
Sr.GarcÃa Trevijano
Distinguido Señor. es una lástima que Ud. no escriba en algún diario nacional, como antes lo hizo en la Razón .
Creo que esta dirección sólo la conocen sus partidarios y alguna despistada como yo.
Me gustarÃa que llegasen sus artÃculos a más número de lectores que estamos en otra dimensión .
No soporto a la revolución francesa. Me parece un crimen elevado a la categorÃa de legal como la revolución rusa y la revolución del 36 en España.
A Ud.le veo su recta intención pero muy lejano en el tiempo,hablando en un espacio como el de Grecia clásica , con una sociedad culta y amante de las artes, muy diferente de esta sociedad actual de promotores inmobiliarios y oportunistas,chaqueteros y viles partidarios del sufragio universal .
Me apasiona el llamado “antiguo régimen “..pero nó el del invasor Felipe V , es la Monarquia de los Austrias la época gloriosa para las Españas…
En la casa de mis antepasados, mi abuela no nos permitÃa vestir con nada de color rojo .
Me encanta el Gatopardo y su resistencia a Garibaldi y al PrÃncipe de Saboya ,y le admiro por su fidelidad al reino de Nápoles y de las 2 Sicilias …al reino de Aragón y a España.
También me parece Ud. un romántico libre-pensador volteriano pero buena persona .
Siento mucho que no sea un reaccionario a mi manera.
Muchas gracias por escribir contra corriente .
Albertina
Junio 14, 2006 at 9:22 pm
Querido Isidro
Muchas veces he dicho que solo hablo de aquello que conozco con certeza. Los cientificos hablan del mismo modo. Tratándose de hechos de evidencia, no caben las opiniones. Respecto a los hechos de experiencia, admito las diferentes a las mÃas. Hay otras muchas cuestiones sometidas al reino de las creencias y al de la opinión. De las primeras, tampoco hablo y respeto las opuestas a las mÃas. De las segundas, no soporto las irracionales, y no las respeto. Siento que la incultura general,y la demagoga tolerancia de todas las imbecilidades o fantasias de la mente, te haga parecer sentencioso mi estilo literario. Creo que no podré cambiarlo para hacerme más “campechano”, o sea, más vulgar. verme mas
Junio 14, 2006 at 9:53 pm
Querido Ayala
Frente a la falta de respeto de las ideologÃas reaccionarias que desean incoporar la Iglesia al poder del Estado; frente a las ideologÃas conservadoras que la ensalzan en su provecho politico; frente al falso progresismo que la culpa de todos los males de la enseñanza; frente al doctrinarismo laico que no comprende el ámbito de las creencias donde desenvuelve su misión espiritual, frente a la opinión dominante que dice respetarla a condicion de que no opine de politica; en fin, frente a todos los prejuicios sobre la religión, yo que soy ateo desde los 18 años, comunicaré al MCRC, cuyos únicos obetivos son la unidad de España y la libertad politica, las siguientes actitudes ante la Iglesia Católica:
1. Absoluto respeto por la Institución.
2. No juzgarla por su pasado.
3. Respeto a la libertad religiosa.
4. Derecho de sus miembros a participar en el MCRC
Agradecido por su inquietud, le respeto.
Junio 14, 2006 at 10:11 pm
Pregunta: ¿Qué es la posmodernidad? ¿Ha triunfado en España?
Otra pregunta: ¿En qué consiste el relativismo moral? ¿Domina entre los españoles?
Y otra más: ¿Cuál es el mayor problema de la Nación, la corrupción polÃtica o el relativismo moral?
Junio 14, 2006 at 10:34 pm
Querida Albertina
Su nombre lo tengo unido al de la inconsciente heroina de Proust. Ha partir de ahora podré presumir de haber conocido a una reaccionaria de libro. Yo no trato de volver a Grecia ni a ninguna revolución de las que Vd habla, pues todo intento de restaurar el pasado, inmediato o lejano, es pura reacción. Pero la cultura no me permite despreciar el pasado. Y mi espiritu revolucionario, para no fracasar como el de otras revoluciones, me impide prescindir de la tradición. Por esta razón, el Movimiento ciudadano que impulso, es revolucionario en la libertad politica y conservador en la unidad de España. Que, dicho sea de paso, no padeció una revolución en el 36, sino un golpe de Estado reaccionario que desencadenó la guerra civil.
Aunque Vd me vea como un romático volteriano (una contradiccion imposible), le aseguro que no vivo en un sueño ni creo en el progreso basado solo en la razón. No escribo en los periodicos porque esta MonarquÃa, ni moderna ni antigua, sino corrompida, tiene miedo de que se propaguen mis ideas republicanas. En todo caso, Vd no es tan reaccionaria como cree. Su buena fe se lo impide. De otro modo, no verÃa en mà rectas intenciones ni me considerarÃa buena persona. Me impresiona que su bondad le haga ver en mis artÃculos dimensiones culturales, que los arribistas de la cultura oficial ni siquiera llegan a percibir. Le ruego que, pese al abismo ideologico que nos separa, encuentre en mà a un amigo que comprende sus nostalgias del imperio. Y que se ha deleitado con su correspondencia.
Junio 14, 2006 at 11:03 pm
Respuesta a crÃtico:
1. La postmodernidad es un eufemismo para no decir postmarxismo, que a su vez es otro eufemismo para no decir fin de las ideologias. La palabra consenso ha desplazado a estos eufemismos para decir lo mismo, es decir, nada. La Transición ha impuesto, como ideologÃa social y politica, esta nada que ha triunfado consasgrtando el nihilismo en todos los valores morales, culturales y estéticos.
2. No tengo espacio para definir el relativimo moral. Para identificarlo basta con unirlo al oportunismo y al situacionismo que dominan en la sociedad española. El consenso es su mejor definición practica.
3. La corrupción politica es consecuencia del miedo a la libertad. La corrupión moral la creó el miedo a las represalias del franquismo. La corrupoción economica en el Estado es consecuencia de la falta de separación de poderes; y en la sociedad civil, de la falta de valores superiores y de la ausencia de lealtad en la competencia mercantil. No tengo tiempo para aclarar lo que ya descubrió Durkeim: la solidaridad no la crea la división del trabajo social; porque existe solidaridad social fue posible la división del trabajo.
Pero, querido crÃtico, ¿me estás sometiendo a un examen de selectividad para ingresar en la universidad de la polÃtica? En ese caso, deseo saber si he de repetir curso o si me has aprobado.
Junio 14, 2006 at 11:49 pm
Como en el actual marco politico no existe libertad para cambiar la forma de Estado ni para determinar un nuevo regimen politico democratico donde el ciudadano tengan potestad de elegir controlar y deponer al poder, la única via de cambio real es la abstención. Y este es el camino que debe de conducir a la creación de una hegemonia cultural que comparta los valores aqui defendidos.
Junio 15, 2006 at 12:04 am
D.Antonio,el ciberespacio debe habernos llevado a una confusión.Yo no creo que su estilo sea sentencioso,sino todo lo contrario;que la sabidurÃa que usted atesora hace que sus pronunciamientos se conviertan en sentencias.A lo mejor no me he expresado bien.
Esta frase,para ser sincero,la he tomado de una entrevista que le hicieron a D. Pedro EscartÃn,una de las eminencias más grandes de este paÃs cuando hablamos de fútbol.D. Pedro,tan sabio era,que uno de sus interlocutores llegó el momento en que le dijo admirado por sus extensos conocimientos de la materia:”D. Pedro,usted no habla ,usted sentencia”.¿Me comprende ahora D. Antonio?
Junio 15, 2006 at 12:09 am
Respecto a la utilización de Internet por los distintos sectores de la población española y en comparación con los paÃses de la UE he publicado un pequeño post en mi blog.
Un buen retrato del relativismo moral y del gusto por el arte abstracto de los yupies londinenses se puede ver en la pelÃcula de Woody Allen titulada Match Point.
Un saludo.
Junio 15, 2006 at 1:48 am
Soy un católico convencido - a pesar de las pruebas demoledoras que me ha dado la vida, o quizás por eso -, y mi carácter religiso jamás me ha alejado de Antonio GarcÃa-Trevijano, de quien soy un acérrimo partidario por su honestidad y nobleza, y, sobre todo, porque encarna una bandera ( La República ) que es hoy la única que encierra esperanzas para España. Sé que a pesar de su sincero ateÃsmo muchos otros católicos también lo apoyan. Una cosa no tiene que ver con la otra. Aunque su sensibilidad hacia la belleza parece “casi” católica. Además, Trevijano es hoy el único pensador polÃtico que no trafica con el odio. Es un demócrata de raza.
Junio 15, 2006 at 11:43 am
Admirado Don Antonio:
Hace algunos años tuve la suerte de conocerle y de llevarle a mi Colegio Mayor, el Antonio de Nebrija, para dar una conferencia.
Nunca olvidaré la cena posterior, que se prolongó hasta altas horas a lo largo de las cuales nos ilustró y nos devolvió la fe en el conocimiento.
Irónicamente aquella cena se celebró en el llamado Salón del Rey, por presidirlo un retrato de Felipe II.
Ni que decir tiene que celebro su blog, y desde hoy me convierto en un leal seguidor.
Además me ha parecido encontrar en los comentarios a algún profesor que tuve en el doctorado, por ejemplo Dalmacio.
Enhorabuena.
Junio 15, 2006 at 12:15 pm
Estimado y admirado Maestro,
Gracias por sus amables palabras e inmerecidos elogios. Para mi serÃa un honor conocerle en persona y un placer escucharle en alguna ponencia o seminario. Ahora mismo me lo impide el hecho de que estoy entre el sur de Alemania y Austria haciendo algo de ciencia de laboratorio pero manteniendo los vÃnculos intactos con Espana. Por aquà hay más espanoles, hablamos con cierta frecuencia de la situación polÃtica, económica y cultural que lleva el paÃs, y como no, el MCRC ha salido ya en nuestras conversaciones suscitando un enorme interés y esperanza.
Un afectuoso abrazo republicano.
Junio 15, 2006 at 2:30 pm
Suscribo el comentario nº 41 de MartÃn-Miguel Rubio. AñadirÃa que, en mi opinión, aunque esté bastante maltrecha y dividida, la Iglesia es la única institución seria que queda en pie. El êthos español, de la nación española, es velis nolis católico y el catolicismo, catholikós significa universal, es por definición antinacionalista, aunque parte del clero haya alentado y siga alentando a los nacionalismos separatistas, que son paganismos.
Junio 15, 2006 at 2:37 pm
D. Antonio:
Como ateo reconocido, ¿qué opinión le merece D. Gonzalo Puente Ojea? Su “Elogio del ateÃsmo” es desde hace tiempo uno de mis libros de cabecera.
Un saludo.
Junio 15, 2006 at 3:09 pm
Amigo Ayala.
Es un placer responder con seguridad a su pregunta. Conozco muy bien a Don Gonzalo Puente Ojea, como persona Ãntegra, como intelectual serio y como politico coherente. Me honra con su amistad. Y hece unos dÃas me distinguió, de la mediocridad y del convencionalismo, al pedirme que presentara su último ensayo (”Animismo. El Umbral de la Religiosidad”, ediciones Silo XXI)en el Ateneo de Madrid. Un libro que deben leer todas las personas interesadas en el tema religioso.
Al rigor y la competencia, Don Gonzalo une la novedad de pensar un tema espiritual, junto con el antropólogo Ignacio Carega, bajo la perpespectiva material de la evolución de la especie, desde el homo sapiens neandertalensis al homo sapiens sapiens actual, tratándolos como dos humanidades distintas.
Le informo de que el Sr. Puente Ojea está integrado en este MCRC como miembro activo. Saludos.
Junio 15, 2006 at 3:58 pm
Puente Ojea defiende el derecho a decidir del pueblo Vasco.
Usted veranea desde hace años en Vizcaya y conoce bien la realidad vasca. ¿Cómo la ve?
- Es un tema que nos afecta a todos. Creo que las reivindicaciones del nacionalismo vasco se fundan en un principio democrático: que cada comunidad o cada sociedad tiene derecho a decidir mediante referéndum o consulta electoral sobre el porvenir de esa comunidad. Por lo tanto, si reivindican la independencia será cuestión de negociarlo, pero no se les puede negar la reivindicación y decir que los etarras -que por otro lado son una calamidad que ha caÃdo sobre el paÃs- son unos delincuentes comunes. Eso es una falsedad absoluta. Yo digo todo esto sin ser para nada regionalista, porque tengo una visión socialista de la sociedad. Creo que la sociedad es un todo. Pero, evidentemente, cada pueblo tiene unas señas de identidad y si las quiere defender, creo que los sentimientos no se tienen porqué atropellar.
Junio 15, 2006 at 4:00 pm
España no tuvo un proceso constituyente democrático. Entrevista con Gonzalo Puente Ojea, diplomático español
Jose Steinsleger - La Jornada - 07-07-2004
La transición polÃtica de 1978 fue demasiado turbia
El “consenso” legitimó la mayor trampa de la historia moderna del paÃs. El dictador era previsor y el franquismo encontró inmejorables interlocutores: un grupo de dirigentes empecinados en la oligarquización de los partidos polÃticos.
Testigo excepcional de la vida polÃtica española, debido a los cargos propios de la carrera diplomática, Gonzalo Puente Ojea (Cienfuegos, Cuba, 1925) conoció a los más importantes polÃticos franquistas y a los principales personajes que llevaron adelante la transición polÃtica.
Decano del cuerpo de embajadores de España, autor de varios libros sobre temas históricos y religiosos (casi todos reditados en Siglo XXI de España), Puente Ojea representó a su paÃs ante el Vaticano (1985-87) después de ser subsecretario en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Un destino que causó revuelo entre quienes pensaban que su ateÃsmo declarado (a más de divorciado), resultaba ofensivo para desempeñar el cargo.
De consulta obligada a la hora de situar en la balanza medio siglo de polÃtica española, el embajador Puente Ojea participó en el seminario Por el Progreso del Mundo. Contra el Imperialismo (celebrado en Oviedo), capÃtulo español del foro En Defensa de la Humanidad, constituido en México en octubre pasado. A continuación, pasajes de la entrevista concedida a La Jornada, en su casa de Madrid.
El mito del consenso
-En los umbrales de un nuevo gobierno, ¿qué opinión le merece el cuarto de siglo cumplido por la transición polÃtica española?
-La transición peca de un grave equÃvoco semántico. ¿Transición de quiénes, hacia dónde y para qué? Desde el punto de vista de los frentes de oposición al franquismo, la oposición real, efectiva, no transitó hacia la democracia.
-En América Latina la Constitución de 1978 es vista como paradigma de la democracia moderna…
-Me sorprende usted. En España ningún tratadista serio discute que en España no existió un proceso constituyente democrático. En Italia y Grecia el proceso se adaptó a los principios de la democracia y hubo ruptura institucional en el sentido de suprimir mediante una negociación la etapa anterior, la monarquÃa. En cambio, el predominio de las fuerzas católicas y monárquicas en España evidencia las anomalÃas en que se gestó la Constitución.
-¿Qué presuponen tales principios?
-En primer lugar la formación de un gobierno provisional encargado de organizar la transición del régimen anterior al nuevo; segundo, la elección de unas cortes por sufragio universal, encargadas de redactar la Constitución; tercero, que las elecciones se realicen con plenas garantÃas de libre asociación polÃtica, discusión pública de modelos o programas, y con igual acceso a los medios de comunicación. Estos requisitos no fueron respetados. Los procuradores de unas cortes, vigiladas por la Iglesia y elegidas a dedo por el rey y los lÃderes del franquismo, se convirtieron en constituyentes sin serlo.
-Pero hubo consenso…
-El “consenso” legitimó la mayor trampa de la historia moderna de España. El dictador era previsor y el franquismo encontró inmejorables interlocutores: un grupo de dirigentes empecinados en la oligarquización de los partidos polÃticos. Si la Constitución monárquica de 1876 fue aquel sucio proceso de arreglo entre profesionales de la polÃtica y la intriga a espaldas de la voluntad popular, la transición de 1978 fue aún más turbia: “transformar” una dictadura exhausta tras 40 años de existencia y lavar su cara con el hechizo del “consenso”, cuya máxima virtud es el conformismo y talismán de todo acomodo y todo abandono.
-¿Y durante la “segunda república”?
-Es notable que las dos repúblicas españolas (1873 y 1931), formaran gobiernos provisionales que convocaron elecciones generales a cortes constituyentes. Ambas se fundaron en la legitimidad de un proceso iniciado con una consulta basada en el sufragio universal. En 1869, la Constitución recibió su sanción por 214 votos del órgano constituyente contra sólo 55, y la de 1931, aprobada por unas cortes en las que sólo figuraba un diputado monárquico, se elaboró en sesiones públicas que el paÃs siguió paso a paso.
MonarquÃa y partidocracia
-¿Qué papel jugaron los partidos polÃticos en el decenio de 1970?
-Los partidos polÃticos propiciaron la desmemorización colectiva. No de olvido, sino de algo más preciso: la capacidad de volverse desmemoriado: ‘Franco ha muerto. ¡Viva el rey!’ La enorme brecha generacional abierta en la sociedad en el larguÃsimo tiempo transcurrido facilitó las cosas. Generaciones aún jóvenes en 1976 fueron mediatizadas por una mentalidad neofranquista de la que participaba, inconscientemente, buena parte de la oposición antifranquista. Los partidos se volcaron a proteger sus intereses económicos: sustituyeron la dictadura por un sistema de representación democrática, pactaron al margen de la opinión pública y aseguraron la continuidad de instituciones ilegÃtimas, derivadas del golpe militar del 18 de julio de 1936, y la subsiguiente guerra civil. En suma, no hubo tránsito de la dictadura a la democracia.
-¿Cómo define usted el estatuto jurÃdico del gobierno español?
-En España hay un régimen democrático de derecho. El proyecto de democratización promovió que el rey siga reinando y una ley de reforma polÃtica que permitió a las cortes ordinarias del franquismo transformarse en constituyentes por decisión del rey. El rey pidió a los partidos polÃticos, cuatro gatos de la oposición virtual, pues la oposición real estaba disuelta, que fuesen “razonables” y “realistas”. La muerte de Franco (1975) no representó cambio ni deseo de cambio institucional. Sin embargo, los dirigentes del proceso entendieron que la dictadura tampoco podÃa eternizarse. DebÃa llegarse a formas de transacción entre una oposición nominada, con relieve propio, y un franquismo aferrado a una oposición que contaba con la potencialidad estratégica para legitimar un gobierno provisional. Luego, a puerta cerrada, se dieron los pasos para legitimar el paso de un régimen autoritario dictatorial a uno de tipo representativo democrático.
-¿Qué papel jugó el rey Juan Carlos en el proceso?
-En el otoño de 1962, habiéndome quedado de encargado de la embajada en Atenas, tuve la oportunidad de conversar frecuentemente, sin testigos, con el prÃncipe Juan Carlos. Recuerdo que me chocó su apologÃa de Franco. Mostraba gran indiferencia sobre el mundo de la cultura y una notable insensibilidad ante los graves problemas derivados de la guerra civil. Quedé sorprendido ante su postura a favor de una vÃa intermedia que no cuestionase los fundamentos del régimen. Los hechos disiparon mis expectativas en el joven prÃncipe. En julio de 1969, ante el pleno de las cortes franquistas, Juan Carlos juró tres cosas: lealtad a Franco; fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y a “las demás leyes fundamentales del reino”.
El PSOE va a misa
-¿Y Felipe González?
-Felipe González es el gran culpable de haber traicionado las esperanzas de la izquierda en un cambio profundo y real. En el congreso de Suresnes (1974), González declaró que el Partido Obrero Socialista Español (PSOE) debÃa coligarse con el “proceso de transición” de los sectores que integraban “la burguesÃa que se despega del régimen”. Frase clave, habilidosamente envuelta en una retórica obrerista de camuflaje. La verdad es que fue él, Felipe, quien se estaba despegando de sus aliados naturales. Estábamos ya ante el camarada Isidoro, protegido por la policÃa. Después empezó la singladura que llevó al PSOE a fundar la Plataforma de Convergencia Democrática (1975), mediante un acuerdo con la Democracia Cristiana, liberales, neoconservadores del exterior, socialdemócratas y con instancias franquistas del interior. La maniobra se captó muy bien en los despachos oficiales del régimen y era coherente con los contactos secretos de González y otros bajo su batuta, con medios pro estadunidenses.
-Usted me decepciona. El rey Juan Carlos no ha resultado tan democrático como pensaba y Felipe no es hombre de izquierda…
-¿Felipe de izquierda? A inicios de los años 70, Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania descubrieron en Sevilla a un grupo de jóvenes del PSOE en condiciones de refundar el partido y hacer una operación de envergadura antes de la muerte de Franco. Felipe tenÃa entonces un ideal confuso, procedente de la escuela católica del profesor Jiménez Fernández. No era hombre de lectura, no era socialista, no sabÃa nada de socialismo. Las hermandades obreras de Acción Católica le dieron una beca para estudiar en la Universidad de Lovaina. Felipe anhelaba entrar al grupo de Ruiz Jiménez, de la Democracia Cristiana (DC). Le dijeron: “¡Pero hombre, si en la DC están todos los asientos ocupados. ¿No quieres hacer carrera polÃtica?”.
-Sin embargo, el PSOE es un partido de tradición laica y republicana.
-El PSOE desapareció con la república, en los últimos dos años de la guerra civil. En la época de Francisco Largo Caballero (1869-1946), de los Alvarez Albornoz y de los grandes lÃderes en los años de exilio y lucha contra el franquismo, el PSOE fue laico y republicano. El viraje fue posible a partir de las graves divergencias que en 1970 se dieron entre los socialistas del exilio y del interior. Dos años después, el partido se dividió. Surgió entonces un PSOE renovado, protegido por el franquismo y dominado por los católicos. Lo contrario del PSOE que conducÃa su secretario general, Rodolfo Llopis. La clericalización, tecnocratización y traición de Felipe González a las bases del PSOE entrañó, en último término, la traición de la oposición de la mayorÃa antifranquista, que representaba los ideales democráticos del pueblo español.
Junio 15, 2006 at 4:01 pm
Como intelectual muy culto - en un paÃs de intelctuales bárbaros, incultos e ineruditÃsimos - es toda una alegrÃa saber que Gonzalo Puente Ojea nos apoya. Nadie honesto y culto deberÃa quedar al margen de este movimiento republicano. Y no olvidemos que la disolución de España va unida a otras muchas disoluciones de cosas que la constituÃan, como su cultura.
Junio 15, 2006 at 5:15 pm
Mi amigo Alexandre
Una norma de cortesÃa nos obliga, a mà el primero, a ser breves y pertinentes en el tema sometido a debate. La entretrevista que traslada a este blog no es pertinente. Tampoco estamos debatiendo ahora sobre la autodeterminación. Pero debes de saber que he escrito mucho sobre la inexistencia de este derecho en España y en cualquiera de sus regiones. Sin que ningun intelectual haya podido desmontar mi argumentación. Como socialista, deberÃas de saber que Carlos Marx negó tambien la autoderminación en las naciones que habÃan logrado su unidad antes de la Revolucion Francesa. Solo admitió la excepción de Irlanda, por la división religiosa. Y, si admites la autodeterminación, has de admitir el derecho de separación. Derecho que este MCRC no admite. Nos encantarán tus comentarios al tema propuesto, pero mientras sigas creyendo en lo que dices hoy, no podrás estar en el MCRC.
Ignoro cual es la posición de Puente Ojea sobre este asunto. Se lo preguntaré, y si mantiene hoy lo que le atribuye el entrevistador, lo sentiré en el alma, pero no podrá estar en el MCRC. La unidad de España y la libertad polÃtica son los fundamentos sociales y cuturales de la República Constitucional. Saludos afectuosos.
Junio 15, 2006 at 5:40 pm
Una Ley debe cumplir ciertos criterios y entre ellos:
Que sea sentida y estimada por la mayorÃa y satisfaga una necesidad social,
Que sus consecuencias sean más benefactoras que perjudiciales,
Que sea corregible o ajustable al interés común,
Pero sobre todo que sea igual armónica y universal.
Las leyes en Estados dictatoriales son indeseadas, desconsideradas impuestas y protegen o sancionan de modo heterogéneo. Como decÃa Antonio GarcÃa-Trevijano en otra reflexión, la ley, hoy, se imbuye mediante sutiles miedos. Se crean estados de opinión, ansiedades, se atacan sentimientos, se realzan nimiedades … Todo vale con tal de obtener baza, aunque conculque objetivos comunes, aunque el fin sea bastardo.
Las leyes en España no han sido lo previsto para que sean leyes
Junio 15, 2006 at 6:07 pm
Mi querido Thulio
Todo jurista ha de pensar como tú, si no quiere verse reducido a legista, legalista o leguleyo. Ratifico todo tu comentario,salvo la expresión interés común, que o significa interés de la mayorÃa, o no quiere decir nada que pueda entender el sentido comun o la alta cultura filosófica. Recibe mi aprecio con este saludo.
Junio 16, 2006 at 12:29 pm
Siempre me he preguntado porqué no puede el pueblo elegir a aquellos que realmente gobernarán y no a un partido.
Porqué el pueblo no tiene capacidad de decisión sobre las leyes que se emiten. Si esas leyes van a afectarnos directamente ¿por qué no podemos votar a favor o en contra?
CreÃa que democracia era el predominio del pueblo en el gobierno polÃtico de un Estado.
Junio 16, 2006 at 2:52 pm
Respuesta a Alexandre
He hablado con Gonzalo Puente Odea. Me confirma la fidelidad de su entrevista. Al conocer nuestra posición inequivoca sobre la unidad de España me ha dicho esto: 1. Defiendo la unidad de España y no comprendo que el sentimiento nacionalista quiera o pueda romperla. 2. Reconozco solo en abstracto el derecho formal de autodeterminación. 3. Eso no es obstáculo a mi participacion en el MCRC.
Tal vez he confundido, en mis respuestas anteriores, lo que corresponde a tu pensamiento con lo que atribuyes, acertadamente, a Puente Ojea. Si es asÃ, perdona mi error. Gracias.
Junio 19, 2006 at 9:55 pm
Estimado Antonio: SÃ, quiero decir interés de la mayorÃa. MayorÃa que abarca, al menos, la parte mayor de las personas que componen una nación.
No me refiero a la mayorÃa alcanzada por los votantes del sà al Estatuto de Cataluña, que representan sólo un tercio de la población compelida a votar lo que, se ha demostrado que, no quiere.
Este estatuto no adquiere el carácter de ley, sino de nueva “carta otorgada”. Saludos.
Junio 20, 2006 at 8:09 pm
D. Antonio:
Lamento profundamente saber que es Ud.un partidario del pensamiento del llamado “Juez Navarro” Joaquin Navarro, un individuo que ha estado SIEMPRE más cerca de los asesinos etarras que de sus vÃctimas, siempre he creido que por cobardia,lo cual aún lo envilece más, si cabe. !Me he quedado tan decepcionado!, siempre he creido en una republica, la he idealizado miles de veces, Ud. para mi representaba la articulación teórico-práctica de ese ideal, su libro Frente a la gran mentira me pareció completÃsimo para que los ciudadanos con un mÃnimo de razonamiento, abrieran sus ojos al engaño polÃtico que tenemos. En entrevistas, desde La Clave, Faro de AlejandrÃa, hasta el último debate de telemadridcnhasta, le he escuchado con verdadera admiración, me ha parecido Ud. una tabla de salvación frente al engaño, me ha enseñado a ser escéptico ante los lideres mediáticos e intrascendentes.Pero lamentablement ETA MATA y ahà hay que mostrarse inflexible, !eso no es posible!.
No sé desde que postura puede amparar a ese individuo el Juez Navarro, pero no me puede decir que desde la libertad; entonces no le he entendido nada todos estos años, y lo lamento.
Ruego me disculpe, le envÃo un afectuoso saludo. M.M.
Mayo 12, 2008 at 1:59 pm
[...] Todas las leyes de la MonarquÃa son nulas - Antonio GarcÃa Trevijano Mayo 12, 2008 Posted by anghara in Justicia, Legislación, PolÃticos, corrupción. trackback Antonio GarcÃa Trevijano en su blog “República constitucional” [...]